miércoles, 1 de junio de 2016

La OEA no respaldó la propuesta de invocar Carta Democrática contra Venezuela


Tras diez horas de debate, los países cerraron un consenso en torno de la propuesta argentina tras algunas modificaciones pedidas por Caracas. Fue al día siguiente de que Luis Almagro, secretario general de la OEA, invocara la Carta Democrática Interamericana para Venezuela.

La Organización de Estados Americanos (OEA) adoptó una declaración en apoyo a un acuerdo entre el gobierno y la oposición en Venezuela para encontrar “una solución pronta y efectiva” a la crisis política en el país caribeño. Los 34 países miembros acordaron un texto que insta a un diálogo abierto entre el gobierno del presidente Nicolás Maduro y el Parlamento opositor e impulsa otras iniciativas que conduzcan “de manera oportuna, pronta y efectiva a la solución de las diferencias y la consolidación de la democracia representativa’’. Además, respaldaron la iniciativa de mediación liderada por los ex mandatarios de España, José Luis Rodríguez Zapatero; República Dominicana, Leonel Fernández; y Panamá, Martín Torrijos con el “fin de encontrar alternativas para favorecer la estabilidad política, el desarrollo social y la recuperación económica’’ de Venezuela.

Un día después de que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, invocara la Carta Democrática Interamericana para Venezuela, los 34 países del ente continental se enfrascaron en un debate de diez horas, en las que países como Dominica, Ecuador y Nicaragua criticaron la actitud y el tono utilizado por el secretario general contra Maduro. En la reunión se discutieron dos proyectos de declaraciones: uno presentado por Venezuela y otro por Argentina, copatrocinado por Barbados, Brasil, Canadá, Costa Rica, Estados Unidos, Honduras, México, Panamá, Perú, Guatemala, República Dominicana y Uruguay.

Pero los países finalmente cerraron un consenso en torno a la propuesta argentina tras algunas modificaciones a instancias de la delegación de Caracas, que logró incluir una mención a que las iniciativas de mediación se realicen en “pleno respeto a la soberanía” de Venezuela.

El presidente del Consejo Permanente, el embajador argentino Juan José Arcuri, señaló el consenso de los países a la declaración, con el único desacuerdo de Asunción. “Paraguay no se opone pero tampoco se suma al consenso’’, dijo su representante, Elisa Ruiz, señalando que su país no podía acompañar la declaración si no incluía el recurso del referéndum revocatorio que la oposición impulsa contra el presidente Maduro. Ruiz Díaz pidió que se hiciera una referencia en el texto a dicho referéndum, pero no prosperó. Entonces Paraguay solicitó a Uruguay llamar a una reunión de cancilleres de Mercosur para analizar la situación venezolana.

Argentina fijó postura sobre la situación interna en Venezuela al considerar que el diálogo entre el gobierno y la oposición es la mejor opción para una salida al conflicto. La canciller Susana Malcorra sostuvo desde Buenos Aires que la activación de la Carta Democrática, en el ámbito de la OEA, no sirve necesariamente para resolver los problemas del país caribeño, al mismo tiempo que la cuestión venezolana era debatida con diferentes posturas en Washington, en la sede de la OEA. La sesión extraordinaria del organismo americano sobre Venezuela se estancó en un receso por diferencias entre el bloque liderado por Venezuela y el bloque que encabeza Argentina.

Para Malcorra, ha habido una inflación en las expectativas de quienes creen que la activación de la Carta Democrática puede resolver por sí misma los problemas de Venezuela. “Creemos que si hay una rendija de diálogo posible entre las partes, hay que aprovecharla”, sostuvo la funcionaria en una conferencia de prensa en el Palacio San Martín. “Hay un recorrido de camino muy finito, las partes deben sentarse y resolver sus problemas. Insistimos en el llamado a la mesa”, completó la diplomática.

Paralelamente en la OEA, Argentina presentó una propuesta de declaración en la que se afirma “el fraternal ofrecimiento a la hermana República Bolivariana de Venezuela a fin de identificar, de común acuerdo, algún curso de acción que coadyuve a la búsqueda de soluciones a su situación mediante un diálogo abierto e incluyente entre las autoridades y todos los actores políticos y sociales de esa nación para preservar la paz y la seguridad en Venezuela”.

Fue una respuesta alternativa a la iniciativa del secretario general de la OEA. Almagro invocó anteayer el artículo 20 de la Carta para activar la Carta Democrática y pedir la convocatoria de un Consejo Permanente extraordinario que sesione entre el 10 y el 20 de junio y aborde la situación en Venezuela por considerar que “hay una alteración del orden constitucional que afecta gravemente al orden democrático”.

Sin embargo, varias naciones miembros del organismo hemisférico se pronunciaron en favor de otras opciones, principalmente, para favorecer el diálogo entre las partes en el conflicto del país caribeño. Y el gobierno de Maduro consideró que la activación de la Carta Democrática es una injerencia en los asuntos internos del país.

El Consejo Permanente terminó la jornada de ayer con una nota discordante. El presidente del Consejo Permanente, el argentino Juan José Arcuri, no dejó hablar al final de la reunión a Gonzalo Koncke, jefe de gabinete de la Secretaria General, a pesar de que éste habia solicitado la palabra. La mano derecha de Almagro dijo a la prensa sentirse “desconcertado respecto de lo sucedido”. Los más veteranos de la OEA no recuerdan que hubiera ocurrido nunca antes algo así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario