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sábado, 29 de julio de 2017

Arabia Saudita extiende el extremismo a través de centros de caridad


En el siglo XX y mayormente en los últimos años del siglo XXI, el mundo ha sido testigo del surgimiento de grupos extremistas que están creciendo como una sombra que presagia muerte y terror en diferentes partes del orbe.

En este artículo pretendemos estudiar la fuente del terrorismo takfirí, además de los motivos de la expansión de tal pensamiento radical en el mundo.

En la era contemporánea, además de los gobiernos, existen otros factores como individuos, grupos, organizaciones regionales e internacionales, que constituyen una amenaza para la paz y la seguridad mundial. Personas como Osama Bin Laden, Abu Bakr al-Bagdadi y grupos como Al-Qaeda y Daesh, son ejemplos de estos nuevos actores desestabilizadores en la escena internacional.

Si bien los grupos extremistas como Al-Qaeda y Daesh son bandas que disponen de diferentes tácticas a la hora de promover el terrorismo, comparten un punto en común: sus patrocinadores tanto financieros como logísticos. Por ejemplo, Arabia Saudí es uno de los principales patrocinadores del extremismo takfirí de Daesh y Al-Qaeda, y opera en diferentes partes del mundo, especialmente en Oriente Medio. El régimen de Al Saud lo hace a través de organizaciones de caridad que aparentemente funcionan con buena fe, pero que en el fondo están ayudando a los grupos terroristas en el mundo.

Arabia Saudita y el terrorismo

La historia de la financiación de los grupos terroristas se remonta a 1920, cuando Hasan Bana fundó el movimiento de los Hermanos Musulmanes. Con el paso del tiempo, Arabia Saudí se encontró entre los principales países que, en 1978, acordó la fundación de la primera red de financiación de grupos radicales como los Hermanos Musulmanes bajo el nombre de “Unión de Musulmanes del Mundo”.

En este contexto, las cifras filtradas por varias agencias de Inteligencia ponen de relieve que, entre los años 1975 y 1985, Arabia Saudí ayudó, con unos 48.000 millones de dólares, a las organizaciones de caridad para hacer llegar este dinero a los grupos extremistas.

No obstante, el rol de las entidades de caridad saudíes en promover el extremismo no se limita al siglo XX, sino que esta actividad continúa desarrollándose hasta el día de hoy. En este sentido, se puede señalar el informe confidencial de 28 páginas del Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés) en 2016 que, explícitamente, menciona el papel jugado por los saudíes en la tragedia del 11 de septiembre de 2001.

El documento detalla que, además del uso de Riad de las mezquitas para extender la ideología wahabí y el lavado de dinero, el régimen de Al Saud recurre a las fundaciones de caridad, como la de Al-Haramain, con el fin de crear empleos para los terroristas y financiar a los centros de entrenamiento de los extremistas. Esta fundación fue creada en Karachi, Paquistán, en 1988, por uno de los famosos capitalistas saudíes y simpatizante wahabí Aqeel Al-Aqeel, bajo la cobertura de dar asistencia a personas necesitadas y promover actividades culturales. El objetivo principal de la creación de Al-Haramain era promover el wahabismo y financiar organizaciones terroristas. En 1992, la sede de Al-Haramain se trasladó oficialmente a Riad (capital saudí), donde Salman bin Abdulaziz, el entonces emir de Riad y el actual rey saudí, asume su presidencia honorífica. El centro contaba con el apoyo de Salman bin Abdulaziz y Salih bin Abdulaziz al-Sheikh, el entonces ministro de dotaciones, que era también el jefe de la Junta Directiva de la misma. Durante el año 2004, fueron establecidos cientos de centros activos en más de 50 países, como los EE.UU., Afganistán, Paquistán, Bangladés, Indonesia, Somalia, Etiopía, Kenia, Tanzania, Nigeria, los Países Bajos, Albania, Bosnia e Islas Comores, con más de 5.000 empleados. Esta fundación no solo ha recibido cientos de millones de dólares procedentes de diferentes instituciones y del Gobierno de Arabia Saudí, sino que ha percibido más de 55 millones de dólares en concepto de donaciones de la población de este país árabe.

Una de las principales funciones de Al-Haramain era promover la ideología wahabí a través de la publicación de millones de copias de libros, revistas y periódicos, confiriendo o influyendo en los medios digitales y audiovisuales. En este sentido, el diario saudí Al-Sharq al-Awsat citó, el 31 de enero de 2002, a Al-Aqeel, que afirmó: "Al-Haramain, solo en aquel año, obsequió a los peregrinos del Haj un millón de copias de libros escritos por Muhammad bin Abdul-Wahhab, entre otras cosas”.

En los últimos años y con el surgimiento del grupo terrorista Daesh, se está destacando aun más el rol de los saudíes en el apoyo al extremismo. De acuerdo con los informes elaborados por varias agencias de Inteligencia europeas, gran parte del dinero que recibe Daesh proviene de los centros de caridad apoyados por Riad.

Al respecto, los informes filtrados por los servicios de Inteligencia alemán y británico confirman que Arabia Saudí, a través de centros de caridad, está impulsando su ideología extremista a lo largo y ancho del planeta, especialmente en Europa, de ahí, el aumentado de atentados terroristas en el viejo continente.

En esta misma línea, el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (FATF, por sus siglas en inglés), mediante un informe publicado en febrero de 2015, anunció que el 24 de septiembre de 2014 Daesh recibió dos millones de dólares de los países ribereños del Golfo Pérsico. Los centros de caridad apoyados por los saudíes, bajo el alegato de comprar tiendas de campaña y alimentos, cubren gran parte de la ayuda financiera y logística que percibe Daesh.

Con todo lo expuesto, se puede concluir que las autoridades saudíes, aprovechándose de una doctrina maquiavélica, quieren llegar a su objetivo por todos los medios posibles. Sus metas principales son extender su ideología wahabí en el mundo y debilitar a los gobiernos que se le oponen como Irán, Siria e Irak, entre otros, para proclamarse el padrino de los países musulmanes, pero lo lamentable es que, pese a los problemas devastadores ocasionados por el wahabismo en el mundo, sus aliados occidentales no han adoptado ninguna medida seria para frenar esta fuente de radicalismo takfirí.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Donald Trump: Wahabismo, Sionismo y el Islam


Donald Trump, el mandatario electo de los Estados Unidos tiene entre sus “objetivos” internos como también en el ámbito de su política exterior el tensionar la relación con los musulmanes a quienes considera como personas que “odian a Estados Unidos”.

¿Cómo evitar esta conducta que según Trump los musulmanes sienten contra Estados unidos? Las medidas parecen ser simples en el razonamiento blanco y negro que mueve al magnate devenido presidente: estrechamiento de la vigilancia de la comunidad musulmana en Estados Unidos – que se calcula en cerca de 7 millones de habitantes – como también el restringir la entrada de creyentes de esta confesión religiosa, declarado en plena campaña presidencial. Trump afirmó que “debemos bloquear completa y totalmente la entrada de musulmanes en Estados Unidos porque son personas que odian a la población de nuestro país en actos más allá de lo comprensible y que se instaure hasta que las autoridades averigüen qué está pasando”.

La Ignorancia Como Acervo Político

Para Trump el tomar este tipo de decisiones, según su particular visión del mundo y de las culturas diversas a la suya, en un tema de seguridad nacional “no tenemos elección, no tenemos elección. Podemos ser políticamente correctos o podemos ser estúpidos, pero será peor y peor. Hasta que lleguemos a entender el problema y las amenazas que plantea, nuestro país no puede ser víctima de ataques horrendos”. Un modo de ver al otro demonizándolos, metiéndolos a todos en un mismo saco. Sin siquiera hacer distinciones mínimas, como por ejemplo la diversidad de contextos y marcos históricos, migratorios y orígenes de las poblaciones musulmanas según sea que miremos Europa o Estados Unidos (1) esto, en cualquier parte del mundo es simple oscurantismo, ignorancia supina, peligrosa y mortal para las relaciones entre los pueblos.

A pesar de las críticas por estos comentarios, incluso por miembros de su propio partido el polémico presidente electo norteamericano llamó a estudiar la posibilidad, incluso, de cerrar las Mezquitas. Hoy, ya electo como líder político de una potencia de las características de Estados Unidos, Trump y su equipo borraron de su página web, cuando ya los resultados lo mostraban como triunfador, todo lo referente a los insultos contra los musulmanes – en una práctica habitual cuando sus dichos han generado polémicas – Hoy, en su página web, en la sección referida a “Política Exterior y derrota del Estado islámico” es posible leer que “es necesario suspender de forma temporal, la inmigración desde algunas de las regiones más peligrosas y volátiles del planeta, que tienen un historial de exportación del terrorismo”.

Trump juega con los temores atávicos de la sociedad estadounidense blanca y de los sectores ultraderechistas y seguirá haciéndolo como parte de su estilo de gobierno, mostrando desconocimiento y prejuicios. Elemento irracional en un país formado, precisamente, por la conjunción de millones de inmigrantes de los más diversos orígenes y religiones, que sin embargo, sobre todo en los últimos años ha intensificado – por parte de su población blanca menos instruida y habitantes de zonas del medio este estadounidense, una clase obrera pauperizada y sectores desencantados con el establishment político, una postura de fuerte discriminación contra la inmigración hispana, el mundo musulmán y su propia población negra. Contradictorio con un Trump con abuelos inmigrantes de origen alemán, una madre escocesa, una primera esposa checa y su última mujer de origen esloveno.

En el caso específico de los musulmanes estadounidenses, los propios medios de comunicación de ese país han señalado que se suele mirar, a esa comunidad, con prejuicios y estereotipos sin dar cuenta de varios puntos, que permitirían entender de mejor forma a este grupo y así analizar con ojo clínico los llamados de Trump, más basados en la rusticidad de un hombre de negocios, que un político o un ser humano con amplitud de criterio, que le permita avanzar en el conocimiento de esta población y de su cultura: Primero representan un porcentaje minoritario de la población estadounidense, un 1,7% de la población para llegar al 2,1% el año 2050. Tiene niveles de ingreso y educación más altos que el promedio estadounidense. Las mujeres musulmanas tienen más grados universitarios que los hombres musulmanes. Los musulmanes han existido en Estados Unidos aún antes de la proclamación de la independencia de este país. Un tercio de todos los africanos que fueron llevados como esclavos al país del norte eran musulmanes – gran parte de ellos obligados a convertirse al cristianismo – la comunidad musulmana se reparte por todo el territorio estadounidense y participan activamente de la vida política y social de ese país.

El Wahabismo y su Sociedad con Estados Unidos

Importa bien poco, en ese análisis primario y esas conductas primitivas impulsadas por Trump y sus seguidores, los estudios y razonamientos más profundos, que dan cuenta del desarrollo de políticas de intervención en el plano económico, político y militar de Washington y sus aliados en la consolidación de regímenes corruptos en el seno de países musulmanes, pero aliados de occidente como es el caso de la Monarquía Saudí y las Monarquías Ribereñas del Golfo Pérsico. O el apoyo al surgimiento, desarrollo y acción de movimientos terroristas de raíz takfirí, que tendrán su aparición global desde los tiempos de la invasión de la ex Unión Soviética a Afganistán hasta el surgimiento de Al Qaeda, EIIL – Daesh en árabe– Fath al Sham – ex Frente al Nusra – Boko Haram, Ahrar al Sham, Ansar al Dine entre otros, donde el papel de Arabia Saudita – socio relevante de Estados Unidos – ha sido fundamental para mostrar ante el mundo una cara del Islam que no es el que profesan 1.600 millones de fieles como es la doctrina Wahabita.

Ese no es tema para Trump y no lo será, pues dejaría la descubierto la doble moral de condenar al Islam – una religión claramente de paz - y al mismo tiempo tener relaciones con un hijo putativo totalitario, agresor e impulsor de movimientos de fanáticos, que han efectuado actos terroristas en el propio suelo estadounidense bajo el manto ideológico y financiero del Wahabismo. Un credo que representa una distorsión, una falsa visión e interpretación del Islam. “Una herejía cismática que los sabios musulmanes, como también los intelectuales laicos designan con el término dajjal” Concepto que en la terminología árabe significa falso, mentiroso o impostor- Y justamente eso pretende la ideología wahabita: subvertir el Islam y convertirlo en un instrumento de predominio y opresión, sobre todo regional en concomitancia con poderes hegemónicos como el estadounidense, Francia e Inglaterra fundamentalmente, contando incluso con la alianza del sionismo, que en aras de dividir y fragmentar al Islam genera relaciones con la Casa al Saud y apoya toda causa que signifique perjudicar a la Umma – la comunidad de creyentes del Islam -

El día 13 de septiembre de 2016, el canciller de la República Islámica de Irán, Mohamad Yavad Zarif publicó un artículo de opinión, en uno de los diarios más influyentes del mundo occidental: The New York Times. En dicho artículo, titulado “Let Us Rid the World of Wahhabism” “Libremos al mundo del Wahabismo” el diplomático persa detalla minuciosamente la necesidad de oponerse a una doctrina político-religiosa, que causa enorme daño, no sólo al nombre del islam, sino a un conjunto de creencias y la propia necesidad de relaciones internacionales basadas en el respeto a la autodeterminación y los derechos humanos. El titular de exteriores de la nación persa consigna, en dicha publicación, que desde el ataque terrorista a Estados Unidos y que afectó símbolos económicos y militares de esa nación, junto a la muerte de 3 mil personas, la doctrina del Wahabismo se ha sometido a una serie de “cirugías faciales” pero que no le quitan el rostro de ser la ideología de los grupos terroristas, que actúan bajo diversos nombres y en esa conducta sea con Bush, Obama y ahora con Donald Trump seguirá actuando en perjuicio de un mundo que desconoce y teme en la misma magnitud.

En aquella interesante misiva, Zarif invita a trabajar, coordinadamente, para librar al mundo de una doctrina rigorista, convertida en una caricatura del Islam como es el takfirismo, que suele ser el mejor apoyo a la intolerancia y al pensamiento de aquellos sectores en Europa y Estados Unidos, que hablan irracionalmente que el mundo se enfrenta a un choque de civilizaciones. Teoría surgida en el seno ideológico estadounidense, interesada y proclive a justificar la política de hegemonía y agresión que occidente suele llevar contra los pueblos del mundo. En ese marco, la casa real saudí y sobre todo el círculo de hierro que tiene el poder – el denominado Clan Sudairi (2) -justifican y se justifican en función de esas ideas erradas, devenidas en un simple pero peligroso pretexto, para justificar el dominio de unos sobre otros y que ha servido para que la Monarquía wahabita incremente sus acciones de represión interna y agresiones externas, con el aval de occidente.

Es ese concepto y esa práctica proveniente de la Monarquía wahabita la que Trump tiene en su acervo cultural. Un Trump que toma esa visión como parte integrante de un mundo que es infinitamente más rico que esa distorsión de una creencia, que acoge en su seno al 25% de la población mundial. Un error gigantesco, pero lógico en la ignorancia y la complicidad que Estados Unidos tiene con la Casa al Saud y que genera un enorme daño a mil seiscientos millones de musulmanes en países repartidos en los cinco continentes. En un interesante trabajo de Jean Michel Vernochet titulado “Los Descarriados ¿El Wahabismo es contrario al islam?” Este intelectual francés nos da a conocer la estrecha relación entre ese wahabismo con el capitalismo e incluso el sionismo. Un Wahabismo con intenciones de convertirse en una religión global, que trata de imponerse en todas las naciones y en todos los pueblos sean estos cristianos o musulmanes “una religión destinada a reemplazar a todas las demás y que podríamos designar con toda razón como el “monoteísmo del mercado”

Y en ese plano, sostiene Vernochet, en una interesante hipótesis “el wahabismo cohabita perfectamente con el anarco-capitalismo. El aparente puritanismo salafista pretende sustituir el islam tradicional y para ello es justificable la represión, la exclusión y el asesinato de todo aquel que no se someta integralmente a una misma e inexorable interpretación de la Sharia…exactamente igual que la democracia universal y supuestamente humanitaria que estados unidos pretende imponer por la fuerza de las armas en los cuatro puntos cardinales del planeta. La gran América ve su destino manifiesto como un derecho ilimitado a matar a todos los que se muestran reticentes a entrar por voluntad propia en la matriz democrático judeo-protestante made in América”

Esa relación conceptual y práctica, gestada entre Washington y Riad desde la fundación misma del reino Wahabita el año 1932, con la unión de los reinos del Hiyaz y del Nechd, se ha consolidado con los años a pesar de diferencias coyunturales. De tal forma que de los 19 involucrados en los atentados del 2001 en Estados Unidos, quince de ellos eran de origen saudí, sin que esa situación haya tensionado en extremo las cordiales y cómplices relaciones entre Washington y Riad. No sucedió con George W. Bush ni tampoco en las de Barack Obama y no se vislumbra algún cambio bajo el mandato de Donald Trump. La alianza Washington-Riad son tan estrechas, las deudas monetarias, políticas y los hechos de complicidad criminal tan profundos, que difícilmente Trump, con todo el odio profesado al mundo musulmán podrá intervenir en un eventual rompimiento de relaciones con el wahabismo.

Con Donald Trump en la Casa Blanca, a la par de las medidas contra la inmigración, la continuación de la construcción del muro fronterizo con México, la posible deportación de 3 millones de inmigrantes – según cifras entregadas por el propio Trump – la limitación de la entrada de musulmanes al país, se sumará lo que este magnate devenido mandatario esbozó en una entrevista dada al programa CBS Face de Nation “la necesidad de etiquetar a los musulmanes como una manera de prevenir el terrorismo. Debemos considerar la elaboración de perfiles raciales – el denominado profiling - como parte de la labor policial y de los investigadores. En tiempos de terrorismo internacional es cuestión de escoger el sentido común en lugar de lo políticamente correcto. Miren a Israel y a otros países, ellos lo hacen y tienen éxito. Como también establecer un control más estrecho de las Mezquitas. Si vas a Francia en este momento, ellos lo están haciendo. De hecho, en algunas instancias están cerrando las mezquitas”

Esa será la política central de Trump con una cultura, con una comunidad que desconoce. Y, bien sabemos que la ignorancia genera temor, desprecio, toma de decisiones adecuadas, que están afectando el necesario vínculo con un grupo sometido a presiones que llegarán a ser insoportables. Medidas racistas, discriminatorias, criminales, que sirven de ejemplo y aliciente para que su socio sionista incremente su política criminal contra el pueblo palestino, pues sabe que la impunidad será el pan de cada día. ¿Por qué no seguir con los asentamientos en territorio palestino? ¿Por qué no limitar el llamado al rezo en las Mezquitas en Al Quds y todas las ciudades de la Ribera occidental? ¿Por qué no seguir demoliendo casas y asesinando a Palestinos’ ¿Por qué no, si Estados Unidos y sus socios de la OTAN, con su silencio cómplice permiten estos actos criminales? Con esa certeza el sionismo concreta su política colonialista, racista y criminal y será apoyado por un Trump que tiene una práctica y una retórica prosionista indudable.

Efectivamente Trump se encargo, Urbi et Orbe, en la campaña presidencial para definir al candidato republicano, que su historia con el pueblo judío y la entidad sionista lo distinguían del resto del aglomerado campo republicano.“El único candidato – sostenía Trump - que dará un apoyo real a Israel soy yo. El resto son meras palabras, nada de acción. Son políticos. Yo he sido leal a Israel desde el día en que nací. Mi padre, Fred Trump, fue leal a Israel antes que yo. El único que dará a Israel el tipo de apoyo que necesita es Donald Trump”. En su núcleo familiar, su hija Ivanka tras el matrimonio con Jared Kushner se convirtió al judaísmo, cambiando su nombre por el de Jael. Así se ha estrechado aún más relaciones entre Trump y esta comunidad con fuerte influencia sobre los gobiernos norteamericanos.

Si la primera potencia mundial en materia económica, tecnológica y militar, bajo el mando de Trump ha decidió llevar adelante una guerra contra los inmigrantes, contra las culturas que no conoce, contra el mundo del Islam, sus aliados como el wahabismo podrá seguir agrediendo a Yemen, reprimiendo los afanes libertarios en Bahréin, podrá seguir financiando la guerra de agresión contra Siria e Irak. Si Trump ha señalado que revisará los acuerdos nucleares con Irán – aunque estos hayan sido firmados con otras cinco naciones – entonces dice Tel Aviv y Riad ¿Por qué no intensificar las presiones contra Teherán, por qué no pensar en la posibilidad de atacarlo? Este tipo de razonamientos suele comenzar a desarrollarse, sobre todo cuando el ocupante de la Casa Blanca permite estas hipótesis irracionales y peligrosas, sin analizar en profundidad que las decisiones tienen su costo y en ese plano la República Islámica de Irán no es una presa que se deje amedrentar, es una potencia y con líneas rojas bien definidas y prontas a defender.

Igualmente, en el seno de la Conferencia Internacional sobre las Crisis Geopolíticas del Mundo islámico, celebrada en Teherán, el canciller Zarif afirmó que Israel como principal problema que enfrenta el mundo musulmán, haciendo un llamado a los países islámicos a unirse ante ese régimen. “Los Estados musulmanes deben responder a las violaciones de los derechos del pueblo palestino por el régimen usurpador sionista y superar los obstáculos que dificultan una interacción constructiva” Dificultades que. Indudablemente, se acrecentarán con el apoyo explícito que Trump ha dado a la entidad sionista lo que implica que aumentará la desestabilización de países islámicos creando cuestiones artificiales como las discordias entre las ramas del islam o incluso entre el mundo árabe y la nación persa. 

Indudablemente, la entidad sionista tiene en Irán un adversario de temer, tanto como la Monarquía saudí, que considera a Irán su principal enemigo en la zona, desde el momento mismo del triunfo de la revolución iraní el año 1979. Antagonismo que cuenta con el concurso de dos socios principales: Estados Unidos e Israel. Esto pues, la Casa al Saud ha creado a lo largo de los últimos años, con la entidad sionista y Washington una estrecha alianza política-militar destinada a impedir el desarrollo de una política de influencias de Irán o cualquier otra potencia, que no vaya de acuerdo a los objetivos hegemónicos de la triada Washington. Tel Aviv-Riad, que es hablar de capitalismo-wahabismo y Sionismo.

En ese plano de acción, difícil panorama es el que se presenta para el mundo y sobre todo para la Umma – la comunidad de creyentes del Islam – con un Donald Trump en la Casa Blanca, no muy distinto a lo que se ha estado viviendo en los últimos años. Por ello, resulta fundamental trabajar por modificar el papel que cumple Estados Unidos y Europa Occidental y sus socios, ya sea el Magreb en Oriente Medio y Asia Central, que puede ser un buen comienzo para resolver, por ejemplo, la ocupación que sufre el pueblo palestino a manos de la entidad sionista. Dejar de apoyar al régimen wahabita en su guerra de agresión contra Yemen y el sostén que esta Monarquía da a las bandas terroristas que atacan Siria e Irak. Conflictos que han alcanzado las costas de Libia en la idea de balcanizar a un país otrora ejemplo para el continente africano. Dura tarea la que hay que afrontar, junto a la rehabilitación de la condición cultural y civilizadora de la dimensión musulmana que tienen estas poblaciones, evitando con ello toda estigmatización.

El mundo del Islam tiene mucho trabajo, necesidad de protegerse, de ampliar sus vínculos, de enfrentar las amenazas a partir de sus fortalezas, sobre todo con este nuevo aire que el wahabismo, el sionismo y la ideología dominante en Estados Unidos han comenzado a respirar con el mandatario electo Donald Trump, que al menos en el plano discursivo hace tener un recrudecimiento de las acciones de ataque contra los musulmanes. Hoy, más que nunca 1.600 millones de musulmanes deben enfrentar una ofensiva de desprestigio y ataques que encabeza el mandatario estadounidense con sus vociferantes y peligrosos laidos wahabitas y sionistas.


Pablo Jofré Leal

lunes, 29 de agosto de 2016

El New York Times destaca vínculos entre Arabia Saudita y extremismo global


Un nuevo informe ha planteado cuestiones sobre el papel de Arabia Saudí en la promoción ideológica del extremismo a nivel global.

Scott Shane ha escrito en el New York Times que se ha convertido en algo habitual el pensar que “la exportación por parte de Arabia Saudí de una rama rígida, fanática, patriarcal y fundamentalista del Islam conocida como wahabismo, ha alimentado el extremismo global y contribuido al terrorismo”.

Shane cita a William McCants, un experto de la Brookings Institution, que dijo que los saudíes “promueven una forma del Islam muy tóxica que traza una línea entre un pequeño número de “auténticos creyentes” y el resto de la gente, ya sean musulmanes o no musulmanes”.

Sin embargo, al mismo tiempo, “ellos son nuestros socios en la lucha contra el terrorismo”, dijo McCants, uno de las tres docenas de académicos, responsables del gobierno y expertos en el Islam de muchos países que fueron entrevistados para este artículo.

Thomas Hegghammer, un experto antiterrorista noruego, afirma que el más importante efecto del proselitismo saudí puede haber sido el de retrasar la evolución del Islam, bloqueando así su acomodación natural a un mundo diverso y globalizado.

La influencia de los saudíes ha afectado a casi todos los países con una población musulmana. El apoyo a esta campaña de expansión del waabismo ha procedido del gobierno saudí, la familia real, las asociaciones caritativas y las organizaciones apoyadas por el gobierno como la Liga del Mundo Islámico, la Asamblea Mundial de la Juventud Islámica y la Organización Internacional del Socorro Islámico. Esto afecta a la creación de infraestructuras -como edificios impresionantes-, a la enseñanza, la predicación etc, señala Shane.

De este modo, el wahabismo ha ido sobreponiéndose a las tradiciones islámicas locales en decenas de países y ha exacerbado las divisiones en temas religiosos, incluyendo en grandes países como Nigeria y Pakistán.

Para una pequeña minoría en muchos países, la excluyente versión saudí del Islam sunní, con su denigración de los cristianos, los musulmanes shiíes, los musulmanes sufíes y otras tradiciones, puede haber convertido a algunas personas vulnerables a los mensajes de Al Qaida, el EI y otros grupos takfiris violentos, indica el reportaje. Recientemente, Arabia Saudí sufrió una situación embarazosa cuando el EI adoptó los libros de texto religiosos saudíes en las escuelas de los territorios que controla.

“Existe (en el wahabismo) una tal deshumanización del otro que puede dejarte expuesto al reclutamiento”, afirma David Andrew Weinberg, un miembro de la Fundación de la Defensa de las Democracias en Washington, que sigue la influencia saudí.

lunes, 27 de junio de 2016

Ex presidente yemení condena apoyo de EEUU al wahabismo


El ex presidente yemení, Ali Abdulá Saleh ha condenado a EEUU e Israel por su apoyo al wahabismo, una doctrina extremista y proclive al terrorismo, señaló la agencia iraní ISNA.

Saleh, antiguo presidente de Yemen, pronunció un discurso ante los partidarios de su partido, el Congreso General del Pueblo, en Sanaa.

En este encuentro que tuvo lugar en las sede del partido, Saleh declaró que el terrorismo que está presente hoy en Yemen es “el hijo de wahabismo saudí”. Él demandó también a las fuerzas extranjeras que ocupan el territorio yemení abandonen inmediatamente el país.

“La ofensiva saudí contra Yemen forma parte de una guerra religiosa lanzada por los wahabíes apoyados por Israel y EEUU. Los norteamericanos envían armas e información a nuestros enemigos y son cómplices de sus crímenes”, dijo Saleh.

En cuanto al proceso de negociación de paz en Kuwait, el antiguo presidente declaró que el objetivo de la delegación apoyada por Riad era impedir el éxito del proceso político para encontrar una solución a la guerra de Yemen.

Él señaló que tras la dimisión del ex presidente Mansur Hadi, el movimiento Ansarulá accedió al poder en Yemen de una manera totalmente legal y legítima.

miércoles, 13 de abril de 2016

El Reino Terrorista y Satánico de Arabia Saudita difunde el wahabismo en Malasia

El pasado mes de febrero las fuerzas políticas de Malasia se unieron para pedir la destitución del primer ministro, Najib Razak, que estaba inmerso en un escándalo de corrupción.

Los líderes de la oposición, algunos miembros del partido gobernante y el ex primer ministro del país, Mahathir Mohammad, se unieron a este coro tras el retorno de Najif de Arabia Saudí.

Najib se vio implicado en un escándalo sobre el presunto desvío a sus cuentas privadas de unos 680 millones de dólares. El dinero provenía de un fondo de desarrollo estatal, según los medios.
Un memorando con 58 firmantes y leído por Mahathir en una conferencia de prensa en Kuala Lumpur pidió la destitución de Najib.

En julio del pasado año, el primer ministro había transferido 700 millones de dólares a cuentas privadas, poco antes de las elecciones de 2013, indicó el Wall Street Journal. 

Lo que ha simple vista parecía un simple caso de corrupción acabó por derivar hacia otro tema: la influencia saudí en Malasia y su extensión del wahabismo en ese país. El WSJ señaló en este sentido que Najib había recibido donaciones personales de la familia real saudí en sus cuentas personales. La BBC, por su parte, citó una fuente que afirmó que el dinero saudí estaba dirigido a permitir a Najib ganar las elecciones legislativas de 2013.

Sin embargo, el periódico The Malasian Insider señaló en un reportaje que el dinero buscaba fomentar las “enseñanzas sunníes” (término utilizado por los saudíes para referirse al wahabismo o salafismo). El diario afirmó que el dinero buscaba luchar contra “la ideología del EI y ayudar a los burócratas islámicos locales a contrarrestar las enseñanzas shiíes”.

La política de Malasia está dividida entre dos grandes partidos: la UMNO y el PAS. El primero ha sido el partido dominante en Malasia desde la independencia del país en 1957. Este partido es nacionalista y no tiene una agenda religiosa en principio, pero sus líderes y miembros están comprometidos con el carácter islámico del Estado malasio. La segunda fuerza política es el islamista PAS, que controla algunos de los estados que componen la Federación Malaya.

Durante años, el PAS, como otros movimientos islámicos a nivel internacional, simpatizaron y apoyaron la Revolución Islámica de Irán en 1979, liderada por el Imam Ruholá Jomeini. Arabia Saudí ha intentado luchar contra estas ideas de cambio en el mundo islámico mediante la promoción del sectarismo y el apoyo a la oscurantista y extremista corriente wahabí, a la que pertenecen Al Qaida y el EI y que es oficial en el reino.

Miles de millones de dólares han sido gastados en todo el mundo para influir a las comunidades musulmanas con esta ideología mediante donaciones saudíes para construir mezquitas y escuelas islámicas y promover las obras de autores religiosos saudíes.

En Malasia, la influencia del wahabismo ha estado creciendo con la aquiescencia de las autoridades. Algunas escuelas y centros han sido establecidos con el dinero saudí y de otros países del Golfo Pérsico para contener lo que ellos llaman “enseñanzas islámicas desviadas”. En algunas mezquitas se pronuncian sermones anti-shiíes y anti-Assad.

Algunos musulmanes malasios han preferido irse a Singapur o Indonesia, países donde el Islam tradicional tiene un peso mucho mayor que el wahabismo.

martes, 29 de marzo de 2016

Ahrar al Sham: La falsa transformación mediática de un grupo terrorista

El liderazgo de la organización Ahrar al Sham, uno de los principales grupos armados wahabíes y takfiris que luchan contra el gobierno de Siria, y al que se incluyó entre los grupos que podían beneficiarse del actual cese de hostilidades por presiones de Arabia Saudí y Turquía, ha rechazado ahora la tregua y la solución política a la crisis siria propuesta por la ONU.

Muhannad al Masri, uno de los dirigentes de la organización de origen egipcio, rechazó la propuesta del Staffan de Mistura, el mediador de la ONU, para una solución final de la crisis siria y le acusó de buscar la “rendición” del “pueblo sirio”.

La propaganda saudí, turca e incluso norteamericana han intentado presentar como “moderado” a este sanguinario grupo terrorista, aliado del Frente al Nusra, la rama siria de Al Qaida, dentro del Yaish al Fatah (el Ejército de la Conquista), que opera en el norte de Siria.

Este grupo recibe ayuda militar y financiación de Arabia Saudí, Turquía y Qatar.

Según señaló el analista Nafeez Ahmed, en un artículo publicado en The Middle East Eye, EEUU dio su visto bueno a la coordinación entre los “grupos moderados” a los que apoyaba y Ahrar al Sham en abril de 2015. Más tarde, el antiguo embajador de EEUU en Siria, Robert Ford, pidió a la Administración Obama que iniciara conversaciones con Ahrar al Sham para no “quedarse atrás” en la carrera para “influir en el destino de Siria”.

El pasado año, un analista estadounidense, Sam Heller, afirmó que Ahrar al Sham podría rechazar el “yihadismo salafista radical” abriendo la puerta a una “escuela revisionista sobre un yihadismo más moderado”, indica Ahmed. “Se trata de un tipo de reforma dentro del propio yihadismo”, sostenía Heller.

La nueva postura de Ahrar al Sham podría ser comparada a la militancia yihadista que, según Heller, existió antes de la aparición de Al Qaida y que estuvo liderada por el líder yihadista jordano Abdulá Azzam. Sin embargo, este último fue el jefe y mentor de Osama bin Laden, el líder de Al Qaida, durante la guerra contra las tropas soviéticas en los años ochenta en Afganistán, cuando Arabia Saudí, EEUU y Pakistán crearon un ejército de yihadistas árabes para luchar contra los soviéticos, de cuyo seno surgiría luego Al Qaida.

Sin embargo, Heller y otros medios occidentales prefieren ignorar la ideología wahabí, oscurantista y profundamente sectaria del grupo. Como grupo wahabí que es, Ahrar al Sham repudia a los musulmanes shiíes y a los sunníes que no se adhieren a su ideología radical.

Shane Drennan, del Centro de Estudios para el Terrorismo y la Política Política, señala que Azzam, lejos de ser un “moderado”, fue el primer teórico de la “ideología yihadista salafista” y abogó la “unificación de la Ummah a través del yihad”.

En realidad, Ahrar al Sham mantiene un mensaje de odio contra las minorías religiosas en Siria y su cambio de retórica ha sido dictado por sus patrocinadores para dar un empuje político al grupo y tratar de camuflar el hecho de que están apoyando a un grupo terrorista takfiri.

La campaña de cambio de imagen de Ahrar al Sham dio inicio con una entrevista con el líder del grupo, Hashim al Sheij, en Al Yazira en abril del pasado año, en la que él afirmó que su postura era la creación de un gobierno en Siria elegido en base a una Constitución basada, a su vez, en su propia interpretación de la Sharia o ley islámica. En una entrevista anterior con el mismo canal, el fallecido líder del grupo, Hassan Abud, reconoció la cooperación del mismo con Al Qaida en Siria y dejó claro que los desacuerdos entre ambas partes “no son en temas fundamentales”.

Él rechazó la idea de una democracia en Siria. “El método de elección del gobernante varía en un estado islámico. Existen, por ejemplo, monarquías donde el rey nombra a su sucesor. Existen otros tipos de gobierno donde los líderes son elegidos por nobles y sabios y hay otros modelos donde se produce una consulta a los ciudadanos. Todos ellos son legítimos y no hay nada malo en ellos”, afirmó.

Él atacó a los shiíes y alauíes y dijo que “una hoz shií” rodea “nuestro Oriente musulmán” (excluyendo así a los shiíes del ámbito del Islam) y condenó la intervención rusa y de los “persas safavidas” en Siria. Él abogó también por la “creación de un superestado” wahabí que llevara a la desaparición de las actuales fronteras nacionales en la región.

jueves, 17 de marzo de 2016

Bahar Kimyongür: “Argelia conoce mejor que nadie los estragos del wahabismo”

Francia acaba de entregar al príncipe heredero saudí la Legión de Honor mientras que Bélgica ha concedido al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan la Orden de Leopoldo. Éstas son dos altas distinciones para países que apoyan el terrorismo. ¿Cómo explica Ud. que Occidente recompense así a los patrocinadores del terrorismo?

Las élites occidentales y las monarquías del Golfo forman parte del mismo mundo. Nuestros dirigentes y sus reyes tienen los mismos objetivos y la misma inmoralidad. Los dirigentes franceses y belgas quieren mantener buenas relaciones con sus amigos, sus clientes y sus aliados estratégicos. Ellos están dispuestos a las peores componendas para satisfacer sus intereses personales.

Como dijo el consejero de Hollande para Oriente Medio, David Cvach, “es el momento de comprar acciones MBN”, iniciales de Mohammed Bin Nayaf. El jefe del país de los derechos humanos compra así los favores de torturadores, verdugos y criminales de guerra y viceversa. Es lo contrario lo que debería sorprender.

Nuestros dirigentes tratan de justificarse afirmando que los regímenes saudí y turco luchan contra el terrorismo mientras que estos dos regímenes son los principales patrocinadores del terrorismo en Oriente Medio. Se dice que el dinero no tiene color ni olor. Sin embargo, el dinero que el príncipe Mohammed Bin Nayaf ofrece a Hollande tiene un olor: el olor a la sangre de las víctimas del terrorismo.

Hubo un tiempo en el que Occidente elogiaba el “modelo turco”, calificando al gobierno de Erdogan de “moderado y liberal”. Sin embargo, la implicación directa de Erdogan en los conflictos internos de Iraq, Egipto, Iraq y Siria y su persecución contra los medios opositores le han convertido en el hombre más detestado de la región. ¿Cómo explica su paso de reformador a dictador?

Erdogan ha sido siempre un dictador insaciable. Al principio, él tuvo que ocultar su juego y apoyarse en la cofradía de Fethullah Gülen, coquetear con la élite intelectual, pactar con las fuerzas políticas y los actores económicos, seducir a la Unión Europea, apoyar la causa palestina como hizo frente a Shimon Peres en el Foro Económico de Davos, etc. Él practicó el disimulo con el fin de subir peldaños y conseguir plenos poderes.

Sin embargo, cuando su popularidad dio lugar a victorias electorales repetidas y percibió que había un apoyo internacional a la red de los Hermanos Musulmanes, él mostró entonces su temperamento de bravucón. La Administración Obama presionó a Erdogan a implicarse en la guerra contra la Siria de Bashar al Assad como la Administración Carter y la de Reagan empujaron a Saddam Hussein a atacar al Irán de (el Imam) Jomeini.

Las presiones norteamericanas sobre Erdogan para que se implicara en el conflicto sirio han sido reveladas por el periódico Sabah, un medio pro-Erdogan, que dio cuenta de una reunión entre el líder turco y el entonces director de la CIA, Leon Panetta, en Marzo de 2011. La misión de Panetta era la de convencer a Erdogan para que se enfrentara a Assad y así ocurrió. Erdogan acabó por recibir al ESL, la Coalición Nacional Siria (CNS) y luego a terroristas del mundo entero. Todas estas fuerzas actúan en interés y por cuenta de Erdogan que, a su vez, actúa por cuenta de EEUU.

Finalmente, Erdogan se ha convertido en un dictador, pero también en un simple ejecutor de las órdenes de Washington y en un intermediario entre EEUU y la galaxia EI-Frente al Nusra-Ahrar al Shams-ESL.

“El EI desaparecerá cuando Assad se vaya”, manifestó el ministro saudí de Exteriores, Adel al Yubeir, de visita en Francia hace algunos días. ¿No es ésta una confesión indirecta de que el grupo terrorista actúa apoyado por Arabia Saudí?

El régimen wahabí es consciente de que su doctrina es la misma que la del EI. Él constata, no sin temor, que la simpatía de la población saudí hacia el EI está creciendo. La monarquía rechaza la presencia del EI en su territorio. Por el contrario, esta monarquía ve al EI como un mal menor en Siria, en Yemen o en Iraq porque este grupo terrorista combate a los estados, las ideologías y las comunidades a las que juzga hostiles: la Siria aconfesional, el Irán shií, los zaidíes de Yemen, las minorías alauí y cristiana en Siria etc.

De este modo, hay una instrumentalización evidente del EI por parte del régimen saudí. Durante la toma de Mosul por el EI en 2014, algunos medios saudíes próximos al poder se felicitaron del triunfo de lo que calificaron de “revolución sunní” contra (el primer ministro iraquí Nuri al) Maliki, el shií.

El gran número de saudíes en el EI, incluyendo oficiales de alto rango del Ejército saudí, es una ilustración de la proximidad ideológica y estratégica que existe entre el EI y los Al Saúd. Las guerras del régimen saudí contra Iraq, Siria, Líbano y Yemen se realizan a través de un apoyo al EI y a Al Qaida en la región. Si los Al Saudí hubieran querido realmente el bienestar del pueblo yemení, serían aliados del Ejército y de los huthis contra el EI y Al Qaida. Pero no. El rey Salmán está buscando destruir a las únicas fuerzas yemeníes que resisten contra los dos grupos terroristas más bárbaros del planeta.

Túnez sufre desde el pasado año ataques terroristas, el último de los cuales fue el de Ben Guerdane. ¿Podría el triunfalismo mostrado por los tunecinos tras el ataque ser nefasto para la lucha contra el terrorismo?

Al día siguiente de un hecho tan traumatizador como la operación yihadista de Ben Guerdane, el triunfalismo puede resultar útil para agrupar al pueblo tunecino alrededor de su Ejército. Pero el gobierno de Túnez deberá estar alerta para no dormirse en los laureles puesto que el yihadismo tunecino no está cerca de extinguirse. Casi 5.000 tunecinos combaten en Siria y más de un millar en Libia.

Túnez ya no es un teatro frecuente de ataques terroristas de amplitud como el atentado contra el museo de Bardo, el de Susa, la explosión en un autobús militar en Túnez, sin olvidar los asesinatos dirigidos contra activistas de izquierda como Chokri Belaid y Mohammed Brahmi. El santuario terrorista libio está a las puertas de Túnez. La guerra del pueblo tunecino contra el EI está muy lejos de haber finalizado.

¿Qué opina de la situación actual en Siria?

Tras la intervención rusa, los terroristas en Siria ya no han logrado ninguna victoria. Los ataques que lanzan contra el Ejército sirio terminan siempre en derrota. Damasco está sólidamente asegurada. Los barrios de Alepo ocupados por los terroristas están siendo limpiados poco a poco por el Ejército. La provincia de Latakia ha sido enteramente liberada. En Deraa, los grupos terroristas han retrocedido. Palmira se ha transformado en una tumba para el EI. Quedan las provincias de Idleb, el bastión del Frente al Nusra, y luego Raqqa y Deir Ezzor, dos provincias casi enteramente ocupadas por el EI.

En el frente norte, las Fuerzas Democráticas Sirias, encabezadas por las milicias kurdas del YPG, han logrado expulsar al EI de la provincia de Hasaka y avanzan en el norte de Alepo.

El anuncio del presidente ruso de que retirará la mayor parte de las tropas del frente sirio indica que Siria tendrá que encargarse de realizar por sí misma el esfuerzo de eliminar los restos de los grupos terroristas. Dicho esto, el Ejército sirio continuará siendo apoyado desde el aire por los aviones rusos y en el suelo por las Fuerzas de Defensa Nacional, por los iraníes, por el Hezbolá libanés, por los voluntarios afganos y las milicias shiíes de Iraq, por voluntarios internacionales sunníes (la Guardia Nacional Árabe), por tribus sirias sunníes (Shaitat, Magawir), por los drusos de Escudo de la Nación, por las brigadas asirias (Sotoro) etc.

Paralelamente, varias iniciativas de reconciliación están teniendo lugar al margen de las negociaciones de Ginebra. Al mismo tiempo, se produce ahora la entrada de ayuda humanitaria en las localidades asediadas. Cinco años después del inicio de la contrarrevolución siria, podemos ya creer en el fin de la pesadilla.

Argelia se negó a participar en la coalición saudí contra Yemen y a calificar a Hezbolá de “organización terrorista”. ¿Se ha convertido Argelia en un bastión contra el hegemonismo saudí junto a Iraq, Siria y el Líbano?

Argelia conoce mejor que cualquier otro país el colonialismo occidental y el terrorismo yihadista. El pueblo argelino sufrió estas dos plagas durante dos décadas y acabó por vencerlas: en 1954-1962 y en 1991-2002 respectivamente. Argelia conoce mejor que cualquier otro país musulmán los estragos ideológicos y culturales que provoca el wahabismo en el mundo islámico y los valores sagrados y universales de la resistencia encarnados en el mundo islámico por Hezbolá. Incluso durante los momentos más críticos de la crisis siria, Argelia nunca ocultó su simpatía hacia el pueblo sirio, su gobierno y su ejército insistiendo en la necesidad de hallar una solución política a la crisis siria. Esta postura de respeto hacia la soberanía nacional siria le ha valido a Argelia el ser constantemente atacada por el régimen saudí. Varios países árabes han proseguido más o menos abiertamente, sus relaciones con Siria, en especial Egipto, Túnez y Omán, pero sólo Argelia mantuvo una solidaridad firme con Siria.

A pesar de las presiones saudíes y occidentales, Argelia ha mantenido unas relaciones excelentes con Irán destruyendo así el mito sobre un enfrentamiento entre el mundo sunní y el shií. Argelia, en tanto que capital del llamado Tercer Mundo, ha continuado fiel a su historia. Esto es un gran honor para el pueblo argelino. El pueblo sirio, que continúa resistiendo, le estará infinitamente agradecido.

Algerie Patriotique

Bahar Kimyongür es un escritor belga de origen turco

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Dos caras de la moneda del terrorismo (II)



Hombres que no pueden acercarse incluso a sus esposas

En la conferencia sionista de Herzliya se anunció que se debiera crear guerras sectarias y conflictos sunita-chiitas entre los musulmanes. De momento, se puede ver que este objetivo sionista está realizando por los terroristas wahabíes en la región y Arabia Saudí ha gastado mucho dinero en el sentido de este objetivo.

La mesa de América Latina, el Instituto de Estudios de América

Muhammad al-Suri, el analista político y religioso, en la primera parte del artículo publicado por el diario árabe Asharq al-Awsat ha considerado las etapas del establecimiento de los dos brazos terroristas en la región, el sionismo y el wahabismo, y ha analizado las semejanzas y los puntos comunes de creencia entre estos grupos terroristas.

En el capítulo segundo, Al-Suri ha hecho una referencia a la primera parte, al manifestar que la mayoría de la gente piensa que la primera actividad colonialista en la creación del terrorismo en la región se llevó a cabo en Afganistán, sin embargo, los primeros esfuerzos hegemónicos fueron realizados por el imperio británico con la fundación de la corriente terrorista del sionismo en Palestina para establecer un estado judío en la región.

Pese a que la hegemonía británica fue el primer patrocinador del sionismo, no fue inmune ante las actividades terroristas del régimen israelí. En 1939, el Irgún (Organización Militar Nacional en la Tierra de Israel) realizó un atentado terrorista con las fuerzas de seguridad del Reino Unido. En Afganistán también pasó lo mismo y Talibán, tras ganar fuerza, llevó a cabo un golpe militar contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para después fundar la red terrorista Al-Qaeda.

El Reino Unido y EE.UU., los principales patrocinadores del sionismo y wahabismo en la región

El impero británico fue el principal patrocinador del wahabismo. A pesar de que los esfuerzos wahabíes fueron neutralizados a mano de Mehmet Alí, el exgobernador de Egipto, sin embargo fueron reavivados a mano del Reino Unido mediante el Tratado Sykes-Picot (1916). El Reino Unido trató de apoyar a los wahabíes con el fin de realizar sus intereses y derrocar al imperio otomano. Por otro lado, tal vez se pueda decir que la principal idea del establecimiento del grupo wahabí proviniera de las fuerzas especiales del ejército otomano que fueron los agentes especiales del gobierno otomano.

La matanza y brutalidad fueron las principales características de este grupo especial del ejército otomano. Este grupo se compuso de los hombres completamente y se prohibió la relación con mujeres para ellos, a menos que pudieran alcanzar a las mujeres de sus enemigos durante las guerras. Entonces, para ellos, las mujeres se convirtieron en los medios de matanzas inhumanas. De hecho, los wahabíes son seguidores principales de este grupo especial militar del Imperio Otomano después de la caída. Ya que los prejuicios religiosos del wahabismo que fueron fundados por Muhammad ibn Abd al-Wahhab, en realidad, fueron buenas excusas para los terroristas que realizaran sus objetivos diabólicos. Se puede decir que las brutalidades que son realizadas por los terroristas en Siria, como las matanzas, las fatuas salafistas como la Yihad al- Nikah (Una fatua de los wahabíes que la denominan “la guerra santa del sexo”) , muestran que los wahabíes han continuado exactamente el mismo camino inhumano del grupo especial militar del Imperio Otomano.

Por lo tanto, el Reino es el principal estratega de los grupos terroristas y EE.UU. es el seguidor de estas estrategias. Y a base de estas estrategias, se cambió el principal centro del lobby sionista y ahora este centro está en el Reino Unido. En realidad, los terroristas se entrenan en los centros sionistas bajo el orden del imperialismo. Los niños crecen y se entrenan en los centros sionistas a base de los pensamientos racistas y las creencias radicales. Los sionistas entrenan a sus niños que son de la “nación elegida” y este asunto es la buena razón para ellos que asesinen brutalmente los hombres en el mundo, sobre todo en los países musulmanes.

Según los últimos informes publicados de Wikileaks en la agencia de noticias británica Reuters, un telegrama confidencial de EE.UU. reveló que algunas organizaciones en el nombre de “caritativas” afiliadas a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) en Pakistán tratan de reunir niños de unos ocho años de edad para las operaciones yihadistas. Este asunto muestra que, aunque EE.UU. sabe que la organización de Al-Qaeda en el nombre de “yihad global” es apoyada financieramente por las fuentes saudíes y la Inteligencia de Arabia Saudí, no ha hecho nada contra las acciones terroristas de esta organización. Mientras que las fuerzas militares del ejército estadounidense se han enviado a todo el mundo.

Además, aunque EE.UU. bien sabe que las autoridades saudíes, como Nayef bin Abdelaziz, el príncipe heredero de Arabia Saudí, y Bandar bin Sultan (Esta persona tenía una relación muy buena con George W. Bush, el ex presidente estadounidense), el jefe del servicio de inteligencia saudí, han apoyado financieramente a los grupos terroristas, no hace nada contra estas acciones saudíes que han causado unos conflictos en el mundo y no considera estas acciones de Arabia Saudí como “un gran amenaza” para la seguridad nacional norteamericana.

Si Al-Qaeda es una organización terrorista que amenaza la seguridad nacional estadounidense, ¿por qué EE.UU. no ha atacado a Arabia Saudí como Irak? , ¿El ejército saudí es más poderoso del ejército iraquí en el periodo de Sadam Husein? , Si Al-Qaeda no se considera una amenaza para la seguridad nacional norteamericana, ¿por qué EE.UU. atacó a Afganistán bajo la excusa de Al-Qaeda y envió sus drones a matar muchos ciudadanos afganos? No es posible que las ayudas de Arabia Saudí a los terroristas en Siria sean en contra de los intereses occidentales, mientras que el gobierno de Riad siempre ha respaldado políticas imperialistas en los países regionales como Afganistán, Irak y Libia. Estos asuntos demuestran que hay un “punto secreto” en el enfoque del Occidente y sus aliados regionales en su enfrentamiento con el terrorismo.

Objetivos de imperialismo en creación del terrorismo sionista

Aquí, cabe mencionar que el imperialismo fue lo que estableció el terrorismo sionista en Palestina, apoyó económica, militar y políticamente a este terrorismo y barrió sus crímenes bajo la alfombra.

Max Nordau, uno de los fundadores del sionismo y uno de los grandes pensadores sionistas, dijo: “nosotros sabemos lo que nos demandáis. Vosotros nos demandáis que seamos el guardián del Canal de Suez. Nosotros debamos ser el guardián de vuestra ruta desde India hasta el Lejano Oriente. Nosotros estamos preparados para hacerlo, pero vosotros también debáis hacer algo para nosotros que realicemos esta misión.” Es evidente que estos asuntos señalan los intereses de los imperialistas en la región. Israel existe en el Oriente Medio no sólo por el apoyo a los intereses económicos del imperialismo, sino porque debilite al islam y cree división entre los países musulmanes. El régimen sionista puede ser una oportunidad para los imperialistas en la región que llegaren a sus objetivos.

Objetivos occidentales en creación del wahabismo

Al respecto de otra cara del terrorismo en la región, el wahabismo, se debe decir que el Occidente apoya a los wahabíes no sólo porque ellos han mantenido los intereses económicos occidentales en el Golfo Pérsico, sino porque los wahabíes también son los agentes secretos del imperialismo occidental para debilitar al islam y crear división entre los pueblos musulmanes. Como lo que señalamos en el artículo anterior, la primavera árabe ha demostrado que estos grupos son los “elementos sediciosos” en la región que hay una estrecha colaboración entre ellos y el Occidente. Se puede entender esta colaboración en las palabras del príncipe saudí Al-Waleed Bin Talal, el sobrino del rey de Arabia Saudí y uno de los hombres más ricos del mundo, en una entrevista con la agencia noticiera estadounidense Bloomberg.

No es razonable que digamos que este príncipe saudí solamente dijera unas palabras en esta entrevista. De hecho, sus palabras revelaron la postura real de las autoridades de Arabia Saudí en la región.

Entonces, las palabras de Al-Waleed Bin Talal no fueron a base de sus opiniones personales, sino fueron las palabras de todos los enemigos de los musulmanes que están en busca de un objetivo peligroso: crear división entre los chiitas y sunitas. En realidad, los enemigos intentan mostrar que los chiitas son los enemigos de sunitas, sobre todo intentan mucho en este sentido en los pueblos sunitas. Y de este modo tratan de crear unas guerras psicológicas en el mundo islámico y debilitar a los musulmanes.

Los dos terrorismos, el sionismo y wahabismo, tienen “un objetivo común” que intentan realizarlo. En la conferencia sionista de Herzliya se anunció que se debiera crear guerras sectarias y conflictos sunita-chiitas entre los musulmanes a fin de realizar los intereses y planes del régimen israelí. El sionismo planteó este asunto y ahora el wahabismo lo ha realizado en la región. Cabe mencionar que Arabia Saudí ha gastado mucho dinero en este sentido y ha apoyado a los wahabíes para realizar los objetivos sionistas.

Por lo cual, se puede decir que uno de los objetivos comunes del lobby israelí (AIPAC) y el lobby wahabí fue atacar a Siria. Ya que cuando el presidente estadounidense, Barack Obama, detuvo ataque a Siria, los dos terrorismos presionaron al gobierno de Obama para atacar a este país árabe y crearon unos obstáculos para alcanzar una solución política a la crisis siria. Se puede ver otras colaboraciones de los sionistas y wahabíes durante los acontecimientos ocurridos en el Oriente Medio, conocidos como la Primavera Árabe.

Aquí, hay una pregunta: si el mismo imperialismo entrena a los terroristas wahabíes, ¿por qué apoya a ellos por un lado y se enfrenta a ellos por otro lado? Antes de responder a esta pregunta, se debe señalar que entrenar a los terroristas es como entrenar a los animales salvajes. Es decir, no se puede controlar a los dos grupos completamente, incluso después de entrenar. Cuando una persona se entrene a base de los métodos terroristas, solamente aprende a matar y asesinar y se comporta de este modo con cada persona que le critique o le proteste. Entonces, es muy difícil controlar a esta persona.

Además, se debe señalar que en la interacción imperialismo-terrorismo, los imperialistas se enfrentarán a los terroristas cuando las condiciones no sean a favor del imperialismo.

Servicios de terroristas al imperialismo

Debilitar al islam y crear divergencia entre musulmanes: se puede decir que esto es el mayor servicio de terroristas al imperialismo. El movimiento terrorista ha creado divergencias y ha generado conflictos en las comunidades musulmanas. Entonces, se rompió la unidad entre los países musulmanes y se creó hostilidad entre ellos.

Dar pretexto a los imperialistas para atacar a los países musulmanes: la presencia de terroristas en los países regionales y sus amenazas para las sociedades y civilizaciones dieron un buen pretexto a los imperialistas que ataquen a la región. En otras palabras, los imperialistas están en busca de debilitar a los países musulmanes y saquear sus riquezas, y el terrorismo es un buen pretexto para ellos que realicen sus objetivos. Como lo que hemos visto en Afganistán e Irak. Los imperialistas, bajo la excusa del terrorismo, atacaron a estos países, mataron a muchas personas, ruinaron muchas ciudades y saquearon sus riquezas y recursos naturales. Además de estas acciones inhumanas, los grupos terroristas influyeron más en estos países y se hicieron más poderosos. Y esos son resultados naturales de guerras. Los pensamientos e ideas incorrectas de los wahabíes solamente desarrollan en los ambientes repletos de pobreza e ignorancia. Entonces, las guerras pueden crear los ambientes adecuados para ellos.

El enriquecimiento del occidente: Algunos creen que tale guerras son muy costosas pero no se puede ignorar los beneficios de dichos conflictos para el occidente; aprovechar de la riqueza nacional de los países islámicos, destruir su economía y sacar beneficios del mercado de armas. Es claro que los grupos terroristas no compran sus armas de Irán, Rusia o China y sus armas avanzadas son del occidente. Hoy en día, Siria y Arabia saudita adquieren dichas armas. Tales compras fortalecen la economía del occidente y su crisis económica resuelve con la sangre de las naciones musulmanas.

Dañar la imagen de Islam: El objetivo principal del sistema de la propaganda sionista es destruir la imagen de Islam a través de extender Islamofobia en el público. Pero a pesar de sus intentos, los informes del occidente muestran que ha aumentado la tendencia de los occidentales a Islam.

El 11 de septiembre fue una oportunidad buena para crear más Islamofobia y acusar a los musulmanes de ser terroristas. Después de este evento, las películas de Hollywood, los análisis y los programas mediáticos mostraron los musulmanes como tribus salvajes que siempre viven con la matanza y el pillaje. El peligro de tal propaganda cuando se convierte a un problema grave que algunas organizaciones y movimientos aprueban la falsa entendimiento al público occidental.

Cuando un occidental ve que en los países islámicos existen grupos que matan y decapitan la gente usando lemas islámicos, la publicidad engañosa de Islamofobia le influye profundamente. La verdad es que los grupos terroristas no son musulmanes reales y tienen el papel principal en la creación del ambiente lleno de miento entre las naciones.

La destrucción de los ejércitos nacionales: Si estudiamos las crisis de naciones islámicas, es obvio que el occidente intenta destruir los ejércitos nacionales de los estados con la integridad territorial. Lo empezaron en Irak y lo siguen en Sudán, Libia, Siria, Egipto y Yemen.

La primavera árabe mostró que dicha medida también es tomada por los grupos terroristas y que tales grupos tienen mucha experiencia en la destrucción y la descomposición de los ejércitos, que están basados en la sangre de los mártires y el prejuicio de diferentes generaciones de un país. Es claro que formar tal ejército no es una cuestión simple.

La mayor razón que prueba dicha alegación es la amenaza del grupo de Daesh de atacar a Egipto después de Siria. Pero todavía ninguno de dichos grupos no han amenazado la régimen sionista o anunciado algún declaración a favor de la libertad de Qods. Con un entendimiento profunda sobre la ideología de estos grupos, dicho comportamiento no es un asunto raro y es claro que no van a hacer nada para liberar el Qods y después de Siria y Egipto, Argelia y Sudán, van a ser el blanco de sus políticas. Los terroristas siguen tratando de destruir el sistema defensiva de los países islámicos para mantenerlos débiles y vulnerables.

Después de la destrucción de los ejércitos nacionales, ¿cómo podemos hacer frente a Israel? No vamos a ser capaces de defendernos contra este régimen. Así, otra vez se puede ver el papel complementario del wahabismo y el sionismo en la región.

La hostilidad contra los enemigos del colonialismo: El terrorismo es un arma extendida para hacer frente a los enemigos del colonialismo antiguo y El terrorismo wahabí públicamente funciona como un arma en las manos del occidente. Como se puede observar en las evaluaciones de la región, actualmente el wahabismo saudí es un enemigo importante del frente de resistencia, que es el único movimiento islámico con éxitos en resistir contra el régimen sionista y sus armas avanzadas.

El daño del occidente hecho por los terroristas ha incluido pocos daños financieros y algunas ayudas de equipamiento y financiaciones. Por supuesto, dicho daño no es muy considerable en comparación con la destrucción completa de los países y la matanza de millones de personas en las guerras, que benefician el occidente.

Política hegemónica del occidente y el papel de los terroristas

Actualmente, el wahabismo saudí solo forma ataques contra lugares donde son los blancos de la destrucción del occidente. Los eventos que sucedieron en Malí son un buen ejemplo. Justo después de que el interés colonial de Francia fue puesto en peligro debido a la crisis económica; de repente el grupo terrorista elijo Malí como su tierra de la yihad con el fin de preparar un pretexto de empezar un ataque militar para Francia. Claramente, el objetivo de Francia en dicho ataque no era la lucha contra el terrorismo sino que era la colonización de Malí y mandar el ejército francés a este país para salir de la crisis. Ya la misma operación ha hecho en Libia.

Entonces, el papel jugado por los grupos terroristas a favor de los intereses occidentales es publicitado de manera cerca a la realidad para el público. Las naciones deben entender que existen personas malas y buenas personas en el mundo que cada grupo tiene sus partidarios. Mientras tanto, cada uno tiene la intención de parecer el grupo buena e introducir su oponente como el grupo malo. Lo mencionado es el juego hecho por las superpotencias y Arabia saudita, que actualmente es la granja de terroristas.

Las organizaciones llamadas yihadistas en los países como Arabia Saudita reclaman que están luchando contra el colonialismo pero en el mismo tiempo, han aumentado sus financiaciones a los extremistas. También sus países son llenos de los bases del occidente y les ayudan en muchos de sus ataques.

Arabia Saudita es la primera opción de los terroristas para recibir financiaciones y armamiento. El país árabe ha corrompido muchas de las naciones islámicas como Afganistán, Pakistán, Irak, Siria, Líbano, Egipto, Yemen, Somalia, Libia, Tunes y Argelia pero no se puede encontrar ningún signo de yihad en Israel o en Arabia.

Con el fin de proporcionar los intereses colonialistas, dichos países se han convertido en granjas para el desarrollo del terrorismo y los extremistas. El mejor ejemplo para lo mencionado es las evoluciones de Siria. Definitivamente, las superpotencias son los ganadores de las evoluciones de Siria. Por un parte, el gobierno y el ejército sirio son debilitados y por otro, negocios considerables de armas fueron firmados con Francia a través de los petrodólares saudíes que Proporcionan el material necesario para los terroristas en Siria. De este modo, Francia ganó un objetivo político significante y mejoró su situación económica a través de la destrucción del gobierno sirio.

Dos caras de la moneda del terrorismo (I)



La opinión que le costó la vida de John F. Kennedy, el expresidente estadounidense. ¿Cuándo se comenzaron los actos terroristas de wahabismo?


Después de que Muhammad ibn Abd al-Wahhab, el fundador de la comunidad wahabí, se expulsó de la ciudad de Uyainah (Se sitúa al setenta kilómetros al noroeste de Riad, la capital de Arabia Saudí) y su familia se opuso a sus herejías en Islam, él se unió con Muhammad ibn Saud, fundador de un Estado independiente en Najd. Desde aquel tiempo, los dos decidieron trabajar juntos y fundaron la dinastía saudí según los principios del salafismo.

La mesa de América Latina, el Instituto de Estudios de América

El diario árabe Asharq al-Awsat publicó un artículo escrito por Muhammad Al-suri en el que ha analizado actividades de las corrientes extremistas religiosas, como wahabismo y sionismo, en el Oriente Medio, y también ha considerado los orígenes de estos movimientos y el apoyo de Occidente a ellos para crear sediciones y conflictos en la región.

Además, en este artículo, Al-suri escribió: “a pesar de todas dificultades, la primavera árabe reveló muchas verdades en los países árabes. Una de estas verdades es el apoyo de los países imperialistas a los terroristas en la región, quienes alegaron que fueran enemigos con el terrorismo”.

El terrorismo sionista y el terrorismo wahabí son los importantes terrorismos en la región. Antes de hablar sobre el terrorismo wahabí, se debe analizar el terrorismo sionista y diferentes opiniones planteadas sobre esto en el Occidente. Entonces, se puede comparar estos terrorismos brutales en la región que tienen las raíces racistas.

Sionismo no proviene del judaísmo

El sionismo fue un movimiento político que se aprovechó de las órdenes del judaísmo a fin de realizar sus objetivos secretos. Los fundadores de este movimiento fueron los judíos más inteligentes y más malvados, como algunos comerciantes de oro, inversionistas, imperios mediáticos, centros de investigación y educación, y los diferentes bancos judíos. Y hasta ahora siguen apoyando el sionismo. Este movimiento estableció el lobby sionista que tiene un gran poder e influencia en todas las esferas políticas, comerciales, económicas, sociales y sobre todo religiosas en el Occidente.

Este lobby ha podido influir en los parlamentos occidentales y ha establecido el neo-sionismo y el sionismo cristiano. Algunos de estos elementos en Estados Unidos son conocidos como los neoconservadores. Los partidarios de estas ideologías rechazan los no cristianos y no sionistas y los llaman incívicos. El sionismo cristiano no tiene nada que ver con el cristianismo, sino que es una ideología particular creada por los capitalistas apoyados por los lobbies sionistas y respalda a los proyectos del régimen israelí en los territorios ocupados palestinos.

Los sionistas cristianos creen que el objetivo puede justificar el medio, es decir, la misma creencia a la que recurren los israelíes para justificar sus acciones.

De hecho, en el sionismo cristiano, los cristianos no dejan los órdenes de su religión o no se convierten en judíos, sino permiten que los órdenes del sionismo entren en el cristianismo. De este modo, según el sionismo cristiano, los cristianos establecen una política en el que usan de los órdenes sionistas en su religión para comerciar en el mundo mientras que alegan que actúen a base de los principios “fijos” del cristianismo. El racismo, imperialismo y terrorismo son las importantes características del sionismo cristiano. Además, los cristianos sionistas siempre están en busca de sus intereses y objetivos en todos asuntos mundiales.

En el sionismo cristiano, las creencias de los cristianos y sionistas se analizan a base de su regla de oro: “el objetivo justifica el medio”. Las tendencias racistas de sionistas atraen a los amigos y amenazan a los enemigos de este movimiento. Hasta ahora, han sido realizados muchos asesinatos por este movimiento, como el asesinato de John F. Kennedy, el expresidente estadounidense. Además de estos asesinatos, la “difamación del carácter” es otro medio del sionismo cristiano. Los sionistas cristianos acuñaron unos términos en los países occidentales que los aplicaron para suministrar los intereses del régimen israelí. Uno de estos términos es “antisemitismo”.

Oposición de los judíos con ideas sionistas

Se debe decir que ningunas religiones, como el cristianismo y judaísmo, no acuerdan con las ideas sionistas y, en realidad, se enfrentan a ellos. Desde el principio, el pueblo judío y los círculos religiosos judíos se opusieron al establecimiento del sionismo. De hecho, la oposición de los judíos con ideas de los sionistas causó que se trasladara la sede de la primera conferencie del sionismo, que se celebró en 1897, de Múnich a Basilea.

Todavía algunos no saben que los rabinos de Viena, la capital de Austria, donde estudió Theodor Herzl, el padre del sionismo, se opusieron a las opiniones sionistas. Hay muchos documentos que señalan el enfoque del sionismo no proviene de los órdenes del judaísmo, sino es un movimiento político ilegítimo que en el nombre de la religión quiere dominar el mundo brutalmente. Además, hay otros documentos que muestran el Comité Ejecutivo del consejo de rabinos judíos en Alemania protestó contra el sionismo antes de celebración de la primera conferencia sionista y anunció que la idea de establecimiento de un gobierno para los judíos está en contra de las opiniones del “emancipación de judíos”.

En los principios del establecimiento del régimen de Israel, el Reino Unido publicó la declaración Balfour en la que el gobierno británico declaró su acuerdo acerca de la creación de un hogar nacional judío en Palestina. En el Reino Unido existieron los dos principales institutos judíos: la Cámara de Diputados judíos de Inglaterra y Consejo Judío de Gran Bretaña. Los dos institutos se opusieron a las opiniones sionistas.

EE.UU. fue uno de los principales aliados del sionismo. Los rabinos estadounidenses en la principal conferencia anunciaron su oposición con los análisis sionistas sobre la religión del judaísmo y confirmaron que estos análisis provinieran de un enfoque racista. Asimismo, el Comité Judío estadounidense adoptaba una postura contra el movimiento sionista desde 1906 hasta 1940. En 1919, Julius Kahn (Fue del estado de California), el miembro del Congreso de los Estados Unidos, junto con 30 importantes figuras judías escribió una carta para Thomas Woodrow Wilson, presidente estadounidense durante la Primera Guerra Mundial. En esta carta, ellos declararon que la creación de un hogar nacional judío en Palestina se considerara como una “crimen contra los profetas y líderes judíos”.

Por lo tanto, se puede decir que las estructuras sionistas no provinieron de la religión del judaísmo. En realidad, el sionismo abusó de los órdenes y palabras principales del judaísmo con el fin de realizar sus objetivos racistas a través de cualquier medio, como terrorismo. Entonces, poco a poco, el método sionista influyó en las estructuras judías, ya que ahora no se puede distinguir las diferencias entre el sionismo y judaísmo fácilmente.

Creación de wahabismo tras matanza y profanación de santidades religiosas

El wahabismo es otro terrorismo en la región. El wahabismo es una corriente política y religiosa musulmana de la rama mayoritaria del sunnismo. Este movimiento racista fue fundado por Muhammad ibn Abd al-Wahhab y Muhammad ibn Saud en Najd, una región de la parte central de la península arábiga. Ibn Saud formó un grupo de los famosos bandidos en Diriyah, la ciudad de Arabia Saudí, soñando con convertirse en el rey. También, Muhammad ibn Abd al-Wahhab estuvo en busca de crear una ideología religiosa para atacar al Islam.

Después de que Muhammad ibn Abd al-Wahhab, el fundador de la comunidad wahabí, se expulsó de la ciudad de Uyainah y su familia se opuso a sus herejías en Islam, él se unió con Muhammad ibn Saud, fundador de un Estado independiente en Najd. Desde aquel tiempo, los dos decidieron trabajar juntos y fundaron la dinastía saudí según los principios del salafismo. Ibn Abd al-Wahhab se comprometió a ser el muftí del rey ibn Saud, emitiendo fatuas inhumanas como matanza, destrucción y agresión a la gente.

Ibn Abd al-Wahhab analizaba los órdenes religiosos a favor de la familia de Al Saud, e ibn Saud intentaba mucho para emitir estos análisis wahabíes. Por lo cual, la corriente terrorista del wahabismo se formó a base de la corrupción, matanza de gente inocente, agresión a mujeres y la destrucción las casas en Najd. Además, estas acciones brutales se continuaron en Uyainah, la ciudad del nacimiento de ibn Abd al-Wahhab. Y ahora, la ciudad de Uyainah se ha convertido en una ruina.

Después de estas brutalidades y matanzas en Najd, los wahabíes atacaron a otras regiones. Ellos atacaron a Taif, la ciudad en la provincia de La Meca, asesinaron a muchas personas, saquearon al pueblo, robaron y violaron a mujeres y niños y destruyeron los lugares santos. Los ataques de los wahabíes a La Meca y Medina tenían muchos resultados desastrosos. Estas sagradas ciudades donde Mahoma, el profeta fundador del islam, recibió revelaciones de Dios, se enfrentaron a los ataques brutales de los wahabíes saudíes.

Algunos resultados desastrosos de ataques wahabíes:

- Los wahabíes saudíes destruyeron el cementerio de Al-Baqi y las tumbas de algunos imames chiíes y algunos de los Ansar y Mohajir (Fueron algunos de los acompañantes del profeta Mahoma).

- Ruinaron la casa donde nació el profeta Mahoma

- Destruyeron la casa de Jadiya, la primera esposa musulmana del profeta del islam Mahoma

- Destruyeron la cúpula de mezquita del Profeta del islam e intentó exhumar su tumba santa, pero se vieron obligados a detenerlo tras masivas protestas de los musulmanes

- Ruinaron el lugar del nacimiento de Fátima az-Zahra (La hija del profeta Mahoma) donde fue también la casa del profeta Mahoma, en la calle de al Hajar en La Meca

- Ruinaron la casa de Hamza ibn Abd al-Muttalib, el tío del profeta del islam

- Destruyeron la casa de Al Arqam donde el profeta Mahoma se reunió con sus compañeros secretamente

- Destruyeron las tumbas de los mártires musulmanes en la región de Al Moala

- Ruinaron las tumbas de los mártires del batalla de Badr y el lugar histórico de Al-Arish

- Robaron la parte de plata de la cúpula de la mezquita del Profeta del islam

- Incluso, destruyeron la casa de Abu Bakr, el primer califa sunita

El wahabismo se basa en la creencia fundamental de que solo existe un grupo rescatado (el wahabismo) y otras sectas de Islam y otras religiones son falsas y sus creyentes serán quemados en el infierno. También son paganos todos los que se oponen a las opiniones del wahabismo o lo critican y no importa derramar su sangre o destruir sus propiedades. La otra base del wahabismo es la lucha contra lo que ellos consideran herejía o idolatría. En su opinión, aún Meca y Medina son considerados como ciudades de los paganos y así justificaban sus actos de barbarie contra los lugares sagrados.

Después de que el movimiento de wahabismo se dominó a la Península Arábiga y se unió a los jefes de las tribus a través de amenazas y sobornos, empezó moviendo hacia Sham en el norte del país, sitió Damasco y llegó a Homs. Pero la gente de Sham pidió ayuda del imperio otomano y egipcio para que pongan fin a los desarrollos del wahabismo. Mohamed Ali Pasha envió su ejército para hacer frente a los wahabíes saudíes y detuvo sus destrucciones en una guerra de siete años y así se terminó el primer periodo del wahabismo.

Cuando se empezó el segundo periodo del wahabismo saudí, ellos descubrieron los recursos del petróleo de los desiertos secos de Arabia Saudí y así ganaron mucha riqueza que la utilizaron para expandir sus pensamientos o enfrentar a sus enemigos. Somalia fue el primer país que fue invadido por el wahabismo. También es claro que la destrucción y los conflictos actuales de Somalia son debido a la penetración wahabí en este país.

Las similitudes básicas del wahabismo y el sionismo

En las creencias del wahabismo saudí solo valen las partes de islam que están en el interés político de esta secta y las otras partes son rechazadas y consideradas como blasfemia aunque están en el Sagrado Corán. El sionismo también posee dicha característica en su interacción con el judaísmo. A pesar de que en muchos versículos del Sagrado Corán son alabadas la tolerancia y la bendición, el wahabismo permite la violencia, la matanza y la acusación de blasfemia.

Como el sionismo, también el wahabismo ha adoptado el enfoque de asesinar sus oponentes en el momento de su creación. Adham bin Davas, el gobernador de Riad y Uthman bin Hamd bin Muammar, el gobernador de Al eine, fueron dos de los víctimas del wahabismo. Ellos asesinaron bin Muammar mientras estuvo rezando en la mezquita. Las bases del wahabismo fue establecido a través de la intriga, guerra civil, la matanza de la gente, la destrucción de los lugares sagrados islámicos y difundir la tiranía y el terrorismo.

A pesar de las diferencias en la apariencia del wahabismo y el sionismo, parece que ambos son originados del terrorismo regional. Por supuesto, el wahabismo es un ejemplo atrasado y primitivo del sionismo. Tal vez dicho retraso es debido a la diferencia de los tiempos en los que vivieron Theodor Herzl y Muhammad bin Abdul Wahab. También cabe mencionar que ambos son movimientos políticos que abusan la religión para desarrollar y justifican todos sus crímenes con el uso de la regla de oro que ¨el objetivo justifica los medios¨.

Por otro lado, hoy en día si alguien critica las acciones de los sionistas, será llamado un terrorista, un nazi, un antisemitismo. La misma estrategia es tomado por el wahabismo, de modo que si alguien critica las medidas de esta secta o la familia de Al Saud, será llamado un pagano, un rafezi y el enemigo de Dios e islam.

El wahabismo como el sionismo ha extendido en el mundo y está intoxicado los pueblos con sus creencias falsas. También ha creado un lobby verdadero que es activo no solo en los países islámicos, sino que en todo el mundo. Con el uso de dicho lobby, los wahabíes tienen la intención de reunir los jóvenes extremistas yihadíes en Siria para que sean miembros de los grupos terroristas.

Cabe decir que la riqueza de Sauditas como las de sionistas es gastado para formar redes de satélite y sitios y para publicar libros y periódicos en distintos partes del mundo con el fin de promover la visión wahabí y de sostener la asociación antigua de Ibn Saud y Ibn abdulwahab.

Además de lo mencionado, también existen similitudes entre los movimientos del sionismo y el wahabismo:

1. El racismo: ambas sectas disfrutan de motivaciones raciales Profundas y tienen un fuerte odio hacia los extranjeros. La escuela del sionismo llama al no-sionista, esclavo y bastardo que será quemado en el infierno después de su muerte. Ellos animan a la matanza de no-Judíos y dicen que debe tirar los traidores al pozo y no salvarlos. Los wahabíes tienen el mismo enfoque. Consideran todos sus oponentes de otras sectas de Islam y no musulmanes como paganos, herejes y magos que su matanza o la captura de sus esposas son permisibles.

2. El aumento del terrorismo: El sionismo como el wahabismo ayuda al aumento del terrorismo en el mundo de manera extrema. En este caso, el wahabismo es peor ya que está involucrado con Muchas guerras en el mundo mientras que los sionistas han concentrado sus actividades militares en palestina. Tal vez dicha diferencia es debido al pensamiento elemental de los wahabíes. Los sionistas detonaron bombas entre los árabes y musulmanes, también los palestinos fueron explotados en coches bombas. Todos los tipos de la matanza de los palestinos y el terrorismo cometido por los sionistas fueron con el fin de expulsar el pueblo palestino de las regiones estratégicas. La misma medida ahora está tomada por los wahabíes en Irak, Siria, Afganistán, Somalia y Yemen y…

Los wahabíes tienen la intención de extender con el uso de crear disturbios, miedo y caos en las zonas críticas ya que en un ambiente estable y cultural, no hay lugar para el desarrollo del wahabismo. Entonces, cualquier parte del mundo en el que entraron los wahabíes sufre de las guerras.

3. El abuso de la religión: Ambas sectas, abusan de la religión como una medida para promover su agenda política. Ellos extraen las partes de la religión que sirve para su interés e ignoran el resto. Ninguna de dichas escuelas son de verdad sectas del cristianismo, el judaísmo o el Islam y esto fue aprobado en el tiempo del establecimiento del sionismo como lo del wahabismo.

4. El uso de amenazas y sobornos para promover los objetivos: Las dos sectas utilizan el dinero y el terrorismo para extender sus pensamientos y opiniones falsas y con el uso de su riqueza realizan un terrorismo intelectual en todas las regiones que controlan. Ellos creen que las personas que les critican, están criticando el Dios o su profeta.

Según los eventos de la primavera árabe, es claro que el wahabismo y el sionismo son dos caras de la moneda del terrorismo regional. El wahabismo está tratando de tener relaciones de amistad con sionistas a pesar de las matanzas de Israel en los países islámicos. La normalización de la relación wahabí con Israel está progresando cada día de modo que ellos condenan a las personas anti-sionismos de ser paganos. Lo mencionado muestra las paradojas de la situación. Los anti-sionismos son llamados por los wahabíes los enemigos de Dios y la religión, exactamente como los sionistas que llaman sus oponentes, los enemigos del libro sagrado y sus predicciones.

Esto es el juego del diablo que ha puesto el sionismo en el Cristianismo y judaísmo y el wahabismo en Islam. Entonces, los musulmanes y especialmente los sabios islámicos deben permanecer vigilantes y encontrar una solución antes de que la historia se repita y lo que sucedió para el judaísmo, pase para el Islam. En conclusión, se puede llamar el wahabismo, ¨el sionismo islámico¨ ya que solo es la repetición de las creencias sionistas en la religión de Islam exactamente como ¨el sionismo cristiano¨ que es un punto de vista común en europea.