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domingo, 29 de noviembre de 2015

Partisana Zoya Kosmodemyanskaya "Tania", heroína de la Unión Soviética

Un 29 de noviembre de 1941: el fascismo asesinaba a la partisana soviética Zoya Kosmodemyanskaya "Tania" .

La joven de solo 18 años participo en sabotajes contra los jerarcas nazis y tras su arresto fue torturada. 

Antes de ser ahorcada por los nazis Zoya gritó: "rendíos antes de que sea tarde, podréis ahorcar a muchos de nosotros, pero nunca a 170 millones". 

Su nombre figura en calles, esculturas, ciudades y montañas en Rusia y dos asteroides.

Soldado del Ejército Rojo, fue la primera mujer condecorada, tras su muerte, con el título de Héroe de la Unión Soviética y con la Orden de Lenin, durante la Gran Guerra Patria. Fue símbolo de heroísmo para los pueblos soviéticos en la Guerra Mundial. Su gesta ha sido plasmada en literatura, periodismo, cinematografía, pintura, escultura y exposiciones en museos.

Kosmodemyanskaya se unió a las Juventudes Comunistas (Komsomol) en 1938, y el 31 de octubre de 1941, a la edad de 18 años, junto con 2000 voluntarios, se integró en el destacamento partisano 9903 del frente occidental. 

Despues de un corto entrenamiento, Zoya fue destinada a la región de Bolokolamsk (Moscú), donde su grupo participó con éxito en el minado de caminos en territorio ocupado.

El 17 de noviembre fue publicada la Orden Nº 428 de "privar al ejército alemán de toda posibilidad de desplegarse en pueblos y aldeas, expulsar a los ocupantes germanos de cualquier zona poblada, casa o establo, para que solo puedan estar al frio del cielo raso" y con ese fin "destruir y quemar cualquier lugar donde los invasores puedan refugiarse".

Para el cumplimiento de esa Orden, Zoya formó parte, junto a otros camaradas con la tarea de hostigar y quemar, en el plazo de 5 dias, 10 aldeas donde estaban establecidas tropas germanas. 

El armamento de Zoya era una pistola "Nagán" y varios cócteles Molotov. Tras diversas escaramuzas con el enemigo, su grupo se dispersó quedando Zoya aislada, decidiendo continuar sola y atacar tres casas y establos en Petrishevo donde se acuartelaban oficiales y soldados alemanes con sus caballos.

Pero los alemanes tenían montada una guardia de colaboracionistas traidores a su servicio, uno de los cuales, S.A. Sviridov, la engañó y fue capturada (por su traición los nazis le premiaron con una botella de vodka).

Fue torturada durante dos dias de interrogatorios en los que la única información que dió fue su nombre de guerra "Tania". 

Por la mañana la llevaron a la calle donde ya habían construido la horca, con un cartel en el cuello que ponía "incendiaria de casas".

En el acta de identificación del cuerpo, de febrero de 1942 llevada a cabo por una comisión de representantes del VLKSM (Juventudes Comunistas Leninistas de toda la Unión), de oficiales del Ejército Rojo, representantes del Comité Regional del PC de la URSS, del consejo y vecinos de la aldea de Petrishevo, tras estudiar las circunstancias de la muerte y en base a declaraciones de testigos de las torturas y de la ejecución, quedó probado que la Komsomola Kosmodemyanskaya, durante su ejecución realizo un llamamiento a sus conciudadanos: 

"No os rindais, hay que ayudar al Ejército Rojo. 

Nuestros camaradas vengarán mi muerte contra los fascistas. 

La Unión Soviética jamás será vencida". Dirigiendose a los soldados alemanes Zoya gritó: "rendiós antes de que sea tarde, podréis ahorcar a muchos de nosotros, pero nunca a 170 millones". 

Ésto ya lo dijo con la soga al cuello mientras oficiales alemanes la fotografiaban. Aún quiso dicir algo mas, pero en ese momento un oficial elemán quitó el cubo sobre el que se sostenía y quedó colgando. 

Agarró con sus manos la cuerda y los alemanes la golpearon hasta que expiró su aliento.

Su cuerpo fue dejado colgando un mes, siendo golpeado y vejado en varias ocasiones por soldados alemanes y colaboracionistas. 


El dia de año nuevo de 1942, un nazi borracho le arrancó parte de la ropa y mutiló su cuerpo congelado.

Al dia siguiente el mando alemán, ante la inminente llegada de tropas soviéticas, ordenó descolgarla y enterrarla. Posteriormente, su cuerpo fue llevado por los soviéticos al cementerio de Novodievichi en Moscú.

El 16 de febrero de 1942 fue declarada Héroe de la URSS con la Orden de Lenin. Pero para nosotros es héroe de la humanidad.

El nombre de Kosmodemyanskaya lo llevan innumerables escuelas, barcos, calles de muchas ciudades, montañas, y dos asteroides. Innumerables memoriales escultóricos en todo el territorio soviético: Moscú, Leningrado, Minsk, Kiev, Stalingrado..

Merecen llevar su nombre todo tipo de colectivos, asociaciones, comités, células de partidos..

Su gesta es el reflejo de la lucha de toda una generación de trabajadores que supieron defender su país, el primer Estado Socialista de la historia, frente a la invasión del fascismo internacional liderado y organizado por la Alemania nazi.

El heroísmo de Zoya representa también el de tantos y tantos combatientes anónimos que perdieron su vida por la defensa de la URSS y la liberación de los pueblos de Europa de la barbarie nazi-fascista.

En 1991, solo 50 años después de la muerte de Kosmodemyanskaya, un puñado de bandidos consiguió lo que las divisiones de la Wermacht no fueron capaces: derribar el País Soviético. 

La Alemania nazi no pudo con los soviets porque frente a su agresión se levantó un Partido Comunista que organizó a millones de trabajadores en su defensa.





Pero cincuenta años después, ese partido, extenuado en tantas batallas externas e internas, debilitado por tanta presión y traición, ya no pudo cumplir con la tarea histórica que le correspondía. 


Pero la memoria y el ejemplo de tantos que dieron su vida por el socialismo, serán estandarte de victoria para los millones que con sus presentes y futuras batallas irán forjando el porvenir.

martes, 14 de julio de 2015

LA HOZ Y EL MARTILLO EN LA EUROPA MEDITERRÁNEA: UNA HISTORIA DE SUPERVIVENCIA

El desarrollo de los partidos comunistas más representativos en la Europa mediterránea se vio siempre influenciado por las decisiones, estrategias y acontecimientos que sucedían en el bloque del este en general, y en la Unión Soviética en particular. La evolución del comunismo desde la década de 1970 en España, Portugal, Italia y Grecia se trata, sin lugar a dudas, de una historia de supervivencia. Curiosamente, una supervivencia en donde no el más adaptado a las circunstancias del momento sobrevivió, sino que fueron los elementos que menos adaptados estaban los que consiguieron sobrevivir a la hecatombe que para el comunismo supusieron los acontecimientos encuadrados entre 1989 y 1991.
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Logotipos de los partidos que serán analizados en este texto. En la parte superior están las imágenes del Partido Comunista Italiano y el Partido Comunista Portugués, mientras que en la parte inferior están la marca del Partido Comunista Griego y el Partido Comunista Español


Cuando la revolución triunfó en el lugar menos esperado


En el año 1917 el Partido Comunista de la Unión Soviética, o como eran más conocidos en aquel entonces, el Partido Bolchevique, se hizo con los resortes del poder en el que hasta entonces había sido el Imperio Ruso. Con ello, el campo político e ideológico del comunismo dio un giro de 180 grados. Se suponía, siguiendo los escritos de la primera generación de escritores comunistas, entre ellos Karl Marx y Friedrich Engels, que la revolución debería triunfar en un país desarrollado industrialmente, principalmente en el Reino Unido o en Alemania. El hecho de que triunfase en un país atrasado desde el punto de vista capitalista como era la Rusia zarista, debió suponer una confusión para todos los teóricos y seguidores comunistas del momento. Pero lo que debió suponer con aún mayor fuerza fue un sentimiento de ilusión y alegría. La revolución proletaria por fin había llegado a un país y ahora sólo era cuestión de tiempo su extensión por el resto de Europa.
Con la ventaja del paso del tiempo, ahora sabemos que la revolución no se extendió masivamente por el mundo y que en algunos lugares llegó a través de armas que forzaban a la población, aunque sin querer esto negar la importancia del elemento autóctono en lugares como Yugoslavia, Albania, China o la República Checa. En aquel 1919 se intentaron varias revoluciones, principalmente en Alemania con la Revolución Espartaquista y en Hungría, con la República Soviética de Hungría liderada por Bela Kun.

jueves, 9 de julio de 2015

Georgi Dimitrov, padre del frente único antifascista



A 130 años del nacimiento del gran dirigente internacionalista (18 de junio de 1882)

Los trotskistas lo detestan y los burgueses lo odian profundamente. Lo primero que hicieron cuando recuperaron el poder en su país, Bulgaria, en 1989 fue destruir su hermoso mausoleo en el centro de la capital.

Nosotros veneramos su memoria y reconocemos sus méritos extraordinarios. Jorge Dimitrov fue el dirigente histórico de la Internacional Comunista (I.C.), que en su séptimo congreso, en agosto de 1935, diseñó la política capaz de aglutinar a las fuerzas revolucionarias y democráticas para enfrentar victoriosamente el tremendo desafío que para la Humanidad representaba el ascenso terrible de la bestia nazi-fascista y que conducía al mundo a un nuevo holocausto militar.


Propuso que los Partidos Comunistas debían crear frentes únicos proletarios de amplio contenido antifascista junto a las fuerzas reformistas de la clase obrera y los sectores antifascistas de las capas medias y pequeña burguesía.

EXPERIENCIA EXITOSA

Esa política de frente popular permitió a la República española cohesionar en 1936 una firme unión antifascista en cuyo seno el Partido Comunista fue consiguiendo a base de heroísmo, organización, paciencia y espíritu unitario, la dirección política y militar reconocida por sindicatos, nacionalistas vascos, catalanes y gallegos, republicanos, socialistas, anarquistas, cristianos, militares e intelectuales republicanos. La entonces dirección del PC de España encabezada por José Díaz y Dolores Ibárruri (La Pasionaria) supieron aplicar correctamente la política propuesta por Dimitrov e impulsada por la I.C.

Es cierto que esa guerra la ganó el fascismo internacional, pero sirvió de duro entrenamiento para los sangrientos combates que se librarían posteriormente en la URSS, Polonia, Checoslovaquia, Francia, Grecia, Italia, Yugoslavia, Albania, Alemania, Bulgaria, Rumania y otros países que permitieron aplastar el fascismo y salvar a la Humanidad.

Los comunistas yugoslavos, albaneses, franceses, belgas, búlgaros y de otros países constituyeron asimismo frentes populares con diversos nombres: Frente de la Independencia, en Bélgica; Consejo Antifascista de Liberación Nacional (AVNOJ), en Yugoslavia; Frente de Liberación Nacional, en Albania; Frentes Nacionales, en Checoslovaquia y República Democrática Alemana; Frente de la Patria, en Bulgaria; Brigada Garibaldi, en Italia.

El camarada Dimitrov previó que el frente único aumentaría extraordinariamente la influencia de los Partidos Comunistas y así fue.

POLÍTICA CORRECTA

En su informe al mencionado Congreso de la I.C., titulado “La ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo”, explica la necesidad de crear un frente único proletario antifascista. Los elementos centrales que desarrolla es que el fascismo no es un régimen político cualquiera sino “la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios y más chovinistas” del capital financiero.

No se trata de que el comunismo se reconcilie con la socialdemocracia en lo ideológico sino que se produzca una unidad de acción sobre todo con los obreros socialdemócratas. El informe no duda en criticar los graves errores socialdemócratas en varios países que favorecieron el ascenso del fascismo. Los Partidos Comunistas deben impulsar ese frente único con dos condiciones:

Primero, su reforzamiento cuantitativo y cualitativo. Un pequeño partido alejado de las masas no sirve para nada.

La segunda condición, es el abandono de lo que, entonces y ahora, es un verdadero cáncer que corroe a algunos comunistas: el sectarismo.

Dimitrov es sumamente duro en criticar el “sectarismo engreído, satisfecho de su estrechez doctrinaria y de su alejamiento de la vida real de las masas, satisfecho de sus métodos simplistas”. Afirma que si en la época de Lenin esta desviación era una “enfermedad infantil” ya en su época (y lamentablemente en ésta también) “es un vicio muy arraigado que frena el despliegue de la política bolchevique de masas”. Sigue insistiendo en que el sectarismo “no quiere ni puede entender cómo conquistar la confianza de las masas obreras” y, además, “entorpece la educación y formación de cuadros relacionados con las masas”. Es una de las lecciones dimitrovianas más vigentes. Las masas confiarán en comunistas sencillos, humildes, esforzados y pacientes (es decir, verdaderamente proletarios) pero detestarán a sectarios “engreídos” estúpidamente satisfechos de su aislamiento. La vida confirma esta máxima.

CLARIDAD HISTÓRICA

No se puede imputar a Dimitrov por la desviación derechista del Secretario General de los comunistas estadounidenses, Earl Browder, quien propuso que los comunistas debían liquidarse organizativamente en organizaciones más amplias. El browderismo establecía que el comunismo debía apoyar a los aliados burgueses y renunciar a toda posibilidad revolucionaria. Hubo Partidos Comunistas en toda Latinoamérica –incluyendo dirigentes venezolanos de la época– que cometieron el error de seguir a Browder y no a Dimitrov. Este último planteaba claramente en su informe que los Partidos Comunistas “de las colonias y países dependientes” debían encabezar la lucha antiimperialista de liberación nacional. A los Partidos de los países imperialistas les tocaba ser solidarios con los Movimientos de Liberación Nacional de los países oprimidos.

El browderismo fue una desviación oportunista de derecha que precedió a la línea impulsada en el movimiento comunista internacional –luego de la muerte de Stalin y Dimitrov– por Nikita Kruschev en el nefasto XX Congreso del PCUS, en 1956.

VIDA EJEMPLAR

Por si fuera poco, a Dimitrov le corresponden tres insólitos honores más: haber dirigido la insurrección obrera búlgara de 1923 por la que fue condenado a muerte y debió refugiarse en Alemania; haber denunciado al nazismo frente a un tribunal hitleriano que lo acusaba sin pruebas de haber quemado el parlamento alemán (su heroísmo inspiró a Fidel en su inolvidable alegato “La historia me absolverá”); y, haber sido el primer Presidente de la República Popular Búlgara tras la derrota del fascismo.

El nazi Goering manifestó su deseo irrefrenable de “colgar a ese bribón”, pero él fue el que terminó en la papelera de la Historia, mientras que Dimitrov es un gigantesco héroe comunista de las fuerzas mundiales del progreso en su conjunto.

Más temprano que tarde, la tierra del inmortal Dimitrov continuará su senda socialista. Con humildad y sin sectarismo, pero orgullosos de su ejemplo, nos inclinamos ante su memoria y aprendemos de las lecciones que nos legó.

domingo, 10 de mayo de 2015

José Stalin – Discurso de la Victoria (Moscú, 9 de Mayo 1945)

El 9 de Mayo, se cumpliò el 70º aniversario de la histórica jornada de la victoria del glorioso Ejército Rojo de la Unión Soviética sobre el nazi-fascismo hitleriano, el 9 de Mayo de 1945.

Tal y como se señala en el artículo 70 años de la victoria sobre el nazismo: “¡La gloria de estos combates no se apagará jamás!”, publicado en el periódico de los camaradas brasileños de A Nova Democracia Nº 149, 1ª quincena de Mayo de 2015:

“El 9 de Mayo de 1945, la humanidad progresista celebraba la grandiosa victoria de la Unión Soviética sobre la máquina de guerra más reaccionaria que la Historia había conocido hasta entonces, el ejército imperialista nazifascista del Tercer Reich de Adolfo Hitler.

En cuatro años de heroica defensa de la Patria Internacionalista del Proletariado, 22 millones de soviéticos (entre ellos millones de militantes del Partido Comunista de la URSS), dieron su cuota de sangre por la libertad, ya sea en las trincheras de combate o en los ataques cobardes e indiscriminados lanzados por las hordas nazis contra la población civil. Sin duda –y esto hasta los historiadores burgueses lo reconocen – la batalla del pueblo soviético durante la Gran Guerra Patria, pasando por Stalingrado y otros combates legendarios, es el mayor hecho militar de la historia, hazaña que sólo pudo ser alcanzada por un pueblo amante de la libertad y que tenía como objetivo defender el primer Estado socialista que el mundo conoció.

Justeza, estrategia militar y política, una dirección revolucionaria, un pueblo dispuesto a pagar el precio de la libertad con la vida: estas fueron las razones por las cuales, como dice una de las versiones en español de clásico Himno Guerrillero, “¡la gloria de estos combates no se apagará jamás!”. La serpiente fue aplastada en Berlín y, aquel 9 de Mayo, hace 70 años, la bandera que ondeaba sobre el Reichstag alemán era roja con el martillo y la hoz”.

Con ocasión de este 70º aniversario, reproducimos a continuación el Discurso de la Victoria que pronunció el Camarada José Stalin el 9 de Mayo de 1945 en Moscú, que hemos extraído del libro J. V. Stalin, Works, Volume 16 (November 1944 – 1952),Red Star Press Ltd, London 1986, págs. 48-50 y que Gran Marcha Hacia el Comunismo hemos traducido al español:




J.V. Stalin

DISCURSO DE LA VICTORIA

Emitido radiofónicamente desde Moscú a las 20.00 horas (hora de Moscú) el 9 de Mayo de 1945

¡Camaradas! ¡Compatriotas hombres y mujeres!

El gran día de la victoria sobre Alemania ha llegado. La Alemania fascista, forzada a arrodillarse por el Ejército Rojo y las tropas de nuestros aliados, ha reconocido su derrota y declarado su rendición incondicional.

El 7 de Mayo, el protocolo preliminar de rendición fue firmado en la ciudad de Reims. El 8 de Mayo, representantes del Alto Mando alemán, ante la presencia de representantes del Mando Supremo de las Tropas Aliadas y el Mando Supremo de las Tropas Soviéticas, firmaron en Berlín el acta final de rendición, cuya aplicación comenzó a las 24.00 horas del 8 de Mayo.

Conscientes de los carroñeros hábitos de los cabecillas alemanes, que consideran los tratados y acuerdos como trozos de papel vacíos, no tenemos razones para confiar en sus palabras. Sin embargo, esta mañana, en cumplimiento del acta de rendición, las tropas alemanas comenzaron a deponer sus armas y se rindieron masivamente a nuestras tropas. Esto ya no es un trozo de papel vacío. Esta es la rendición efectiva de las fuerzas armadas de Alemania. En verdad, un grupo de tropas alemanas en la zona de Checoslovaquia está aún evadiendo la rendición. Pero confío que el Ejército Rojo será capaz de conducirles a la sensatez.

Ahora podemos afirmar con plena justificación que el día histórico de la derrota final de Alemania, el día de la gran victoria de nuestro pueblo sobre el imperialismo alemán, ha llegado.

Los grandes sacrificios que hicimos en nombre de la libertad y la independencia de nuestra Patria, las privaciones y sufrimientos incalculables experimentados por nuestro pueblo en el curso de la guerra, el intenso trabajo en el frente y la retaguardia, colocados sobre el altar de la patria, no han sido en vano, y han sido coronados por la victoria completa sobre el enemigo. La lucha secular de los pueblos eslavos por su existencia y su independencia ha concluido con la victoria sobre los invasores alemanes y la tiranía alemana.

A partir de ahora la gran bandera de la libertad de los pueblos y la paz entre los pueblos ondeará sobre Europa.

Hace tres años Hitler declaró para que todos lo escucharan que sus objetivos incluían el desmembramiento de la Unión Soviética y arrebatarle a ella el Cáucaso, Ucrania, Bielorrusia, las tierras del Báltico y otras zonas. Él declaró sin rodeos: “Destruiremos a Rusia para que nunca más sea capaz de alzarse”. Esto fue hace tres años. Sin embargo, las alocadas ideas de Hitler no tuvieron el destino de convertirse en realidad –el avance de la guerra las dispersó a los cuatro vientos. De hecho ha ocurrido todo lo contrario a los delirios hitlerianos. Alemania ha sido completamente derrotada. Las tropas alemanas se están rindiendo. La Unión Soviética está celebrando la Victoria, aunque su intención no es ni desmembrar ni destruir Alemania.

¡Camaradas! La Gran Guerra Patria ha finalizado con nuestra victoria completa. El periodo de guerra en Europa ha pasado. Ha comenzado el periodo de desarrollo pacífico.

¡Os felicito por la victoria, mis queridos compatriotas hombres y mujeres!

¡Gloria a nuestro heroico Ejército Rojo que enarboló la independencia de nuestra Patria y obtuvo la victoria sobre el enemigo!

¡Gloria a nuestro pueblo, el pueblo victorioso!

¡Gloria eterna a los héroes que cayeron en la lucha contra el enemigo y dieron sus vidas por la libertad y la felicidad de nuestro pueblo!

sábado, 9 de mayo de 2015

La Gran Guerra Patria

La tarde del 18 de diciembre de 1940, Hitler firmó la orden para desarrollar todo un conjunto de medidas políticas, económicas y militares, que se conocerían como el  “Plan Barbarrosa”. En él se contemplaba la destrucción de la Unión Soviética en tres o cuatro meses y debía implementarse apenas Inglaterra fuera derrotada. Sus principales metas eran Moscú, Leningrado y las regiones industriales de la zona central; se consideraba que la caída de Moscú generaría un fuerte impacto psicológico, que influenciaría grandemente en las futuras operaciones de guerra.

El plan, que tenía las mismas características que tan buenos resultados le habían dado a Hitler en el resto de Europa, fue elaborado cuando Alemania, país altamente desarrollado y cuya producción se encontraba dirigida fundamentalmente hacia la industria de guerra, se había apoderado ya de los principales centros industriales europeos y poseía dos veces y media más recursos que la Unión Soviética; lo que la convertía en la más fuerte potencia imperialista del mundo.

Hace 70 años la Unión Soviética derrotó al nazismo




“Hermanos, hoy podemos decir: el alba viene,  
ya podemos golpear la mesa con el puño 
que sostuvo hasta ayer nuestra frente con lágrimas. (…) 
Éste es el canto del día que nace y de la noche que termina”. 
Pablo Neruda, Canto a Stalingrado

Este 9 de mayo de 2015 se cumplen 70 años de la derrota final del ejército nazi, la temible Werhmacht. El hundimiento del III Reich se debió fundamentalmente a la resistencia, primero, y a la contraofensiva después del Ejército Rojo. Desde que en junio de 1941 comenzó la invasión alemana hasta la decisiva victoria soviética en Stalingrado (febrero de 1943), la URSS luchó sola; ninguna coalición internacional le ayudó a defenderse. Por eso, sus ciudades fueron arrasadas, sus campos quemados, sus industrias destruidas y su población

viernes, 8 de mayo de 2015

Nuestro derecho a ser Marxistas-Leninistas



Pasado mañana, 9 de mayo, se conmemorará el 70 aniversario de la Gran Guerra Patria. Dada la diferencia de hora, cuando elaboro estas líneas, los soldados y oficiales del Ejército de la Federación de Rusia llenos de orgullo, estarán ejercitando en la Plaza Roja de Moscú con los rápidos y marciales pasos que los caracterizan.
Lenin fue un genial estratega revolucionario que no vaciló en asumir las ideas de Marx y llevarlas a cabo en un país inmenso y solo en parte industrializado, cuyo partido proletario se convirtió en el más radical y audaz del planeta tras la mayor matanza que el capitalismo había promovido en el mundo, donde por primera vez los tanques, las armas automáticas, la aviación y los gases asfixiantes hicieron su aparición en las guerras, y hasta un famoso cañón capaz de lanzar un pesado proyectil a más de cien kilómetros hizo constar su participación en la sangrienta contienda.

La Victoria sobre el Fascismo: Hace 70 años la Bandera Roja ondeo en el Reichstag


"... en estos tiempos en donde se suele criticar al comunismo y de acusarnos de estalinistas, debemos reconocer y reivindicar el papel de Stalin en la conducción y dirección del estado soviético en las crucial etapa de la Gran Guerra Patria contra el fascismo, debemos abandonar los complejos y ver en Stalin a un revolucionario con sus virtudes y fallas, pero con un valiosísimo papel en la lucha encarnizada contra el fascismo."

El Ejército Rojo del Estado Soviético llega a Berlin marcando la derrota del fascismo hitleriano e imperialista
El 22 de junio de 1941 culminaron todas las claudicaciones, maniobras geopolíticas y colaboraciones del gran capital mundial y el fascismo europeo; y comienza la operación Barbarroja el esfuerzo más grande realizado por la reacción mundial por acabar con la primera patria de los trabajadores del mundo la Unión Soviética.
 
La conocida Gran Guerra Patria, supondrá, para los pueblos que componían la URSS, una colosal sangría y sufrimiento jamás conocido, mas de 27 millones de muertos, 1 de cada 4 bielorrusos murió en la guerra, Ucrania, Bielorrusia perdieron casi el 20 % de su población.

martes, 31 de marzo de 2015

Nicola Bombacci, comunista en camisa negra

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Fascismo y comunismo no son parientes lejanos. En muy fácil y recurrente, el cruzar de ambas ideas a lo largo de la historia. Ambas ideas son hermanas, y eso iremos mostrando poco a poco. El propio Benito Mussolini fue una figura sobresaliente del marxismo italiano de su época, y uno de los fundadores del Fascismo, como él hay muchos ejemplos, aunque hoy nos acercaremos a la figura de Nicola Bombacci.
Bombacci es una figura que quiere ser olvidada por casi todos, pero muy especialmente por los marxistas. Se trata del fundador del Partido Comunista Italiano, y uno de los que murieron fusilados a la terminación de la Segunda Guerra Mundial, por Fascista.
El 24 de octubre de 1879, en la Romagna, Provincia de Forlí, a escasos kilómetros de Pedrappio, donde 4 años después nacería el fundador del fascismo, nace Bombacci. Por imposición paterna, ingresa muy joven en un seminario, pero lo abandona en cuanto muere su padre. En 1903, ingresa al anti clerical partido Socialista Italiano. Algo muy similar a lo que vive el Duce. Por su dedicación al partido llegará a ser Secretario General y diputado. Ahí conocerá a Benito Mussolini, que en aquel tiempo fue la promesa del Partido Socialista Italiano antes de tornarse nacional revolucionario.

sábado, 28 de marzo de 2015

Stalin y el culto a la personalidad: ¿Qué hay de cierto?

William B. Bland (De la Liga Comunista del Reino Unido). 

Stalin Society en mayo de 1991.

Conseguir que la gente deje de odiarte es bastante difícil; puedes intentar ser amable con ellos; eso podría funcionar. Pero ¿qué ocurre cuando la gente te aprecia --e incluso te ama? ¿Es posible hacer que dejen de albergar ese sentimiento? Seguramente es posible, pero ¿con qué finalidad haría alguien una cosa así?

El 14 de febrero de 1956, el político revisionista soviético Nikita Jruschev [2] , entonces Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, de manera pública pero oblicua atacó a Stalin en el XX Congreso del Partido: "Es de importancia suprema restablecer y reforzar por todos los medios posibles el principio leninista del liderazgo colectivo. El Comité Central... condena enérgicamente el culto individual como ajeno al espíritu del marxismo-leninismo". (N.S. Jruschev:, Report to the Central Committee, 20th Congress [Informe al Comité Central; XX Congreso del PCUS] febrero de 1956; Londres; 1956; p. 80-81). En su 'discurso secreto' al mismo Congreso el 25 de febrero (que se filtró al Ministerio de Asuntos Exteriores de los EEUU, pero no fue publicado en la Unión Soviética) Jruschev atacaba a Stalin de forma más directa, afirmando que "el culto individual adquirió un tamaño monstruoso principalmente porque el mismo Stalin, utilizando todos los métodos concebibles, apoyó la glorificación de su propia persona" (Instituto Ruso, Columbia University (Ed.): The Anti-Stalin Campaign and International Communism [La Campaña Anti-Stalin y el Comunismo Internacional]; Nueva York; 1956; p. 69).

Muchos anti-comunistas y anti-estalinistas han escrito extensamente sobre el "culto a la personalidad", propagando siempre los mismos rumores y opiniones sin fundamento como si fueran hechos probados. De hecho, numerosos testigos dan fe de la sencillez y modestia de Stalin. Así pues, veamos lo que dicen diversos testigos oculares de todas las ideologías políticas, testigos que no tenían NINGUNA RAZÓN para mentir.

Comencemos por las declaraciones de testigos oculares neutros y\u hostiles sobre la persona de Stalin. El diplomático americano Joseph Davies [3] hizo hincapié en las maneras sencillas y amables de Stalin: "Me asusté un poco cuando vi la puerta... abierta y el Sr. Stalin entró en el despacho solo.... Su comportamiento es amable, sus maneras despreocupadamente sencillas... Me saludó cordialmente con una sonrisa y con gran sencillez, pero también con auténtica dignidad.... Sus ojos castaños son de mirada sumamente amable y


apacible. A un niño le gustaría sentarse en su regazo y un perro se acercaría furtivamente hasta él". (J. E. Davies: Mission to Moscow[Misión en Moscú]; Londres; 1940; p. 222, 230).

Isaac Don Levine [4] escribe en su biografía hostil de Stalin: "Stalin no busca honores. Aborrece la pompa. Es contrario a todo tipo de demostraciones públicas. Podría llevar en el pecho todas las insignias nominales de un gran estado. Sin embargo, prefiere mantenerse en un segundo plano" (J. D. Levine: Stalin: A Biography [Stalin: una Biografía]; Londres; 1931; p. 248-49).

Otro crítico hostil, Louis Fischer [5], señala 'la capacidad de escuchar' de Stalin: "Stalin... es una fuente de inspiración para el Partido por su firme voluntad y su calma. Los individuos en contacto con él admiran su capacidad de escuchar y su habilidad para mejorar las sugerencias y propuestas de subordinados sumamente inteligentes" (L. Fischer: Artículo publicado en The Nation, Volumen 137 (9 de agosto de 1933); p. 154).

Eugene Lyons [6], en su biografía titulada Stalin: Czar of All the Russias [Stalin: Zar de Todas las Rusias], describe el sencillo modo de vida de Stalin: "Stalin vivía en un apartamento modesto de tres habitaciones.... En su vida diaria sus gustos fueron siempre sencillos, casi hasta el extremo de la crudeza.... Incluso los que le odiaban con un odio desesperado y le atribuían sádicas crueldades nunca le acusaron de excesos en su vida privada... Los que miden el 'éxito' por los millones de dólares, los yates y las amantes encuentran difícil de entender cómo el poderoso puede encontrar placer en la austeridad… No había nada ni remotamente parecido a la actitud de un ogro en su aspecto o en su conducta, nada teatral en sus maneras. Un hombre agradable, serio y maduro --evidentemente dispuesto a ser amistoso con el primer extranjero que había admitido a su presencia en años. 'Es una persona agradable desde cualquier punto de vista', recuerdo que pensaba mientras estábamos allí sentados, y ese pensamiento me causaba asombro" (E. Lyons: Stalin: Czar of All the Russias [Stalin: Zar de Todas las Rusias]; Filadelfia; 1940; p. 196, 200).

Lyons le preguntó a Stalin: "¿Es usted un dictador?"; Stalin sonrió, dando a entender así que la pregunta era absurda. "No", dijo con lentitud, “no soy ningún dictador. Los que usan esa palabra no entienden el sistema soviético de gobierno ni los métodos del Partido Comunista. Ningún hombre o grupo de hombres puede dictar nada. Las decisiones son tomadas por el Partido y aceptadas por sus órganos, el Comité Central y el Politburó" (E. Lyons: ibíd.; p. 203). (Comentario Editorial: recordemos que Lyons fue uno de los reporteros occidentales que colaboraron con los nazis en la elaboración de la mentira del "hambre de la colectivización").

El revisionista finlandés Arvo Tuominen (1894-1981), fuertemente hostil a Stalin, comenta en su libro The Bells of the Kremlin [Las Campanas del Kremlin] el deseo de Stalin de pasar inadvertido: "En sus discursos y escritos Stalin siempre se retiraba a un segundo plano, hablando sólo del comunismo, del poder soviético y del Partido, y acentuando que él era simplemente un representante de la idea y de la organización, nada más... Nunca advertí la más mínima señal de vanagloria en Stalin" (A. Tuominen: The Bells of the Kremlin [Las Campanas del Kremlin]; Hanovre (New Hampshire, EE. UU); 1983; p. 155, 163).

En este punto el mismo autor expresa su sorpresa por el contraste entre el verdadero Stalin y la imagen de propaganda que se había extendido sobre él: "Durante mis muchos años en Moscú nunca dejó de maravillarme el contraste entre el hombre y las semblanzas colosales que se habían hecho de él. Aquel caucasiano de altura media, ligeramente picado de viruela y con un gran mostacho, se hallaba todo lo lejos que uno pudiera imaginar del estereotipo de un dictador. Pero, al mismo tiempo, la propaganda proclamaba sus capacidades sobrehumanas" (A. Tuominen: ibíd., p. 155).

El mariscal soviético Georgy Zhukov [7] habla de la 'carencia de afectación' de Stalin: "sin afectación y sin manierismos, él (Stalin) se ganaba el corazón de todos los que le trataban" (C. K. Zhukov: The Memoirs of Marshal Zhukov [Memorias del Mariscal Zhukov]; Londres; 1971; p. 283).

La hija de Stalin, Svetlana Alliluyeva [1926-] es lo bastante crédula como para aceptar casi cualquier difamación contra su padre, pero incluso ella rechaza la acusación de que el propio Stalin tramase el 'culto' a su personalidad. Svetlana describe un viaje en tren con Stalin de Crimea a Moscú en 1948: "Al pararnos en una estación dimos un paseo por el andén. Mi padre llegó hasta la locomotora, saludando a los trabajadores del ferrocarril con los que se encontraba. No pudimos ver a un solo pasajero. Era un tren especial y no se permitió que nadie subiera al andén.... ¿Quien había ideado tal cosa? ¿Quien había ideado todas estas estratagemas? Desde luego, mi padre no. Era el sistema en que él mismo estaba preso y en el que sufrió la soledad, el vacío y la falta de compañerismo humano... Hoy en día, cuando leo u oigo en algún sitio que mi padre se consideraba a sí mismo prácticamente como un dios, me asombra que personas que le conocían bien puedan decir tal cosa.... Él jamás pensó en sí mismo como en un dios". (S. Alliluyeva: Letters to a Friend [Cartas a un Amigo]; Londres; 1968; p. 202-03, 213).

Svetlana describe el dolor de los criados (que eran trabajadores con un salario) de la dacha cuando Stalin murió: "Estos hombres y mujeres que eran criados de mi padre le amaban. Él no era difícil de complacer. Al contrario, era cortés, modesto y directo con los que dependían de él... Hombres, mujeres, todos sin excepción le lloraron... Nadie estaba haciendo teatro. Todos se conocían desde hacía muchos años... Nadie en esa habitación le consideraba un dios o un superhombre, un genio o un demonio. Ellos le amaban y le respetaban por las cualidades humanas más ordinarias, aquellas cualidades de las que los criados son los mejores jueces de todos" (S. Alliluyeva: ibíd; p. 20, 22).

Además, los hechos demuestran que en numerosas ocasiones el mismo Stalin denunció y ridiculizó el 'culto individual' por ser totalmente contrario al marxismo-leninismo. Por ejemplo:

Junio de 1926: "Debo decir sinceramente, camaradas, que no me merezco ni la mitad de las cosas lisonjeras que se han dicho aquí sobre mí. Soy, al parecer, un héroe de la Revolución de Octubre, el líder del Partido Comunista Soviético, el líder del Comunismo Internacional, un caballero-guerrero legendario y todo lo demás. Esto es absurdo, camaradas, y la exageración completamente innecesaria. Éste es el tipo de cosas que por lo general se dicen en el funeral de un revolucionario difunto. Pero no tengo ninguna intención de morirme todavía. En realidad yo era, y continúo siendo, uno de los aprendices de los obreros especializados de los talleres del ferrocarril de Tiflis". (J. V. Stalin: Obras, Volumen 8; Moscú; 1954; p. 182).

Octubre de 1927: "¿Y quién es Stalin? Stalin es sólo una figura menor" (J. V. Stalin: Obras. Volumen 10; Moscú; Moscú; 1954; p. 177).

Diciembre de 1929: "Vuestras felicitaciones y saludos únicamente los merece el gran Partido de la clase obrera que me dio a luz y que me forjó a su propia imagen y semejanza. Y solamente porque los merece nuestro glorioso Partido Leninista, me atrevo a daros mi agradecimiento como bolchevique" (J. V. Stalin: Obras, Volumen 12; Moscú; 1955; p. 146).

Abril de 1930: "Hay quienes piensan que el artículo 'El Vértigo del Éxito' fue resultado de la iniciativa personal de Stalin. Esto, desde luego, es absurdo. No es de recibo que la iniciativa personal en un asunto como éste sea tomada por una persona sola, quienquiera que sea, pues tenemos un Comité Central" (J. V. Stalin: Obras, ibíd.; p. 218).

Agosto de 1930: "Me habláis de vuestra 'devoción' hacia mí... Os aconsejaría que desechárais el 'principio' de la devoción a las personas. Ése no es el camino bolchevique. Sed únicamente devotos de la clase obrera, de su Partido, de su estado. Ésta es una cosa buena y útil. Pero no la confundáis con la devoción a las personas, esa fruslería vana e inútil propia de intelectuales de escasa voluntad". (J. V. Stalin: Obras, Volumen 13; Moscú; 1955; p. 20).

Diciembre de 1931: "En cuanto a mí, soy solamente un discípulo de Lenin, y el objetivo de mi vida es llegar a ser un discípulo digno de él... El marxismo no niega por completo el papel desempeñado por individuos excepcionales o que la historia esté hecha por las personas. Pero... las grandes personas sólo pueden hacer cosas valiosas en la medida en que son capaces de entender correctamente las condiciones reales, de entender cómo cambiarlas. Si no logran entender estas condiciones y pretenden cambiarlas según los impulsos de su imaginación, se encontrarán en la situación de Don Quijote. Las personas individuales no pueden decidir. Las decisiones de los individuos son siempre, o casi siempre, decisiones unilaterales.... En cada grupo colectivo, hay personas con cuya opinión debe contarse... A partir de la experiencia de tres revoluciones, sabemos que de cada 100 decisiones tomadas por personas individuales sin ser puestas a prueba y corregidas colectivamente, aproximadamente 90 son unilaterales. Nunca, bajo ninguna circunstancia, nuestros trabajadores podrán tolerar que el poder se concentre en las manos de una sola persona. Con nosotros, los personajes de mayor autoridad se reducen a la inexistencia, se convierten en meras cifras, en cuanto las masas de los trabajadores pierden la confianza en ellos". (J.V. Stalin: ibíd.; p. 107-08, 109, 113).

Febrero de 1933: "He recibido su carta concediéndome su segunda Orden como recompensa por mi trabajo. Le agradezco mucho sus cálidas palabras y su


regalo de camaradería. Sé de lo que usted se está privando para hacerme este favor y aprecio sus sentimientos. Sin embargo, no puedo aceptar su segunda Orden. No puedo y no debo aceptarla, no sólo porque únicamente puede pertenecerle a usted, pues usted solo se la ha ganado, sino también porque yo he sido ya ampliamente recompensado por el aprecio y el respeto de mis camaradas y, por consiguiente, no tengo ningún derecho a robarle a usted. Las Órdenes fueron instituidas no para los que ya son conocidos, sino principalmente para las personas heroicas que son poco conocidas y que merecen darse a conocer a todos. Además, debo decirle que ya tengo dos Órdenes. Esto es más de lo que uno puede necesitar, se lo aseguro" (J. V. Stalin: ibíd.; p. 241).

Mayo de 1933: Robins a Stalin: “Considero un gran honor tener la oportunidad de hacerle una visita”. Stalin a Robins: “No hay nada de particular en eso. Usted exagera”. Robins a Stalin: “Lo que me parece más interesante es que en todas partes de Rusia he encontrado los nombres Lenin-Stalin, Lenin-Stalin, Lenin-Stalin, siempre juntos”. Stalin a Robins: “Eso también es una exageración. ¿Cómo se me puede comparar con Lenin?” (J. V. Stalin: ibíd.; p. 267)

Febrero de 1938: "Estoy absolutamente en contra de la publicación de las Historias de la Niñez de Stalin. El libro abunda en una masa de inexactitudes de hecho, de alteraciones, de exageraciones y de alabanzas inmerecidas. Pero... lo importante reside en el hecho de que el libro muestra una tendencia a grabar en las mentes de los niños soviéticos (y de la gente en general) el culto a la personalidad de los líderes, de los héroes infalibles. Esto es peligroso y perjudicial. La teoría de los héroes y la 'multitud' no es bolchevique, sino una teoría social-revolucionaria (esto es, anarquista). Sugiero que se queme ese libro" (J. V. Stalin: ibíd.; p. 327).

Y de fuentes amistosas:
El escritor francés Henri Barbusse (1873-1935) describe la sencillez del modo de vida de Stalin: "Cuando se sube a la primera planta, se ven cortinas blancas en tres de las ventanas. Estas tres ventanas son el hogar de Stalin. En el diminuto pasillo una larga capa militar cuelga de una clavija debajo de un gorro. Además de este pasillo hay tres dormitorios y un comedor. Los dormitorios están sencillamente amueblados, como los de un hotel respetable de segunda clase. El hijo mayor, Jasheka, duerme de noche en el comedor, sobre un diván que se convierte en cama; los más pequeños duermen en un hueco diminuto, una especie de nicho abierto.... Stalin gana quinientos rublos al mes, que constituyen el magro sueldo máximo de los funcionarios del Partido Comunista (entre 20 y 25 libras esterlinas)... Este hombre franco y brillante es... un hombre sencillo.... No emplea a treinta y dos secretarios, como el Sr. Lloyd Jorge; tiene sólo uno.... Sistemáticamente, Stalin otorga el mérito de todo el progreso realizado a Lenin, cuando una parte importante del mérito le corresponde a él" (H. Barbusse: Stalin: A New World seen through One Man [Stalin: un Mundo Nuevo visto a través de Un Hombre]; Londres; 1935; p. vii, viii, 291, 294).

Ciertamente, Stalin tenía una dacha o casa de campo, pero aquí su vida era igualmente sencilla, como relata su hija Svetlana: "Era igual en la dacha de Kuntsevo... Mi padre estaba instalado en la planta baja. Vivía en una habitación y lo hacía todo en ella. Dormía en el sofá, dispuesto como cama improvisada por la noche". (S. Alliluyeva: Letters to a Friend [Cartas a un Amigo]; Londres; 1967; p. 28).

El líder albanés Enver Hoxha [8] describe a Stalin como 'modesto y considerado': "Stalin no era ningún tirano, ningún déspota. Era un hombre de principios; era justo, modesto y muy amable y considerado con la gente, los cuadros y sus colegas" (E. Hoxha: Con Stalin: Memorias; Tirana; 1979; p. 14-15).

Los fabianos británicos Sidney y Beatrice Webb [9] rechazan enérgicamente la acusación de que Stalin ejerciera el poder de forma dictatorial: "A veces se afirma que... el estado entero es gobernado por la voluntad de una sola persona, Josef Stalin. Primeramente debemos señalar que, a diferencia de Mussolini, Hitler y otros dictadores modernos, Stalin no está investido legalmente de ninguna autoridad sobre sus conciudadanos. No tiene ni siquiera el extenso poder que la Constitución Americana otorga durante cuatro años a cada sucesivo presidente.... Stalin no es y nunca ha sido el Presidente de la URSS....No es ni siquiera un Comisario del Pueblo, o un miembro del Gabinete.... Él es el Secretario General del Partido... No pensamos que el Partido esté gobernado por la voluntad de una sola persona, o que Stalin sea la clase de persona capaz de reclamar o desear tal posición. Él ha negado de manera muy explícita cualquier dictadura personal, en términos que coinciden exactamente con nuestra propia impresión de los hechos. El Partido Comunista de la URSS ha adoptado para su propia organización el modelo que hemos descrito.... En este modelo, la dictadura individual no tiene lugar alguno. Desconfían de las decisiones personales y se protegen escrupulosamente contra ellas. Con el fin de evitar los errores debidos al prejuicio, la ira, la envidia, la vanidad y otros males... es deseable que la decisión individual se vea siempre compensada por la necesidad de lograr el asentimiento de los colegas e iguales, que éstos discutan con sinceridad el asunto y se hagan conjuntamente responsables de la decisión… Stalin ha señalado con frecuencia que él realmente no toma las decisiones del Comité Central del Partido Comunista... La sencilla verdad es que, inspeccionando la administración de la URSS durante la década pasada bajo la presunta dictadura de Stalin, las decisiones principales no han mostrado ni la prontitud, ni el grado de azar, ni aun la obstinación intrépida que a menudo se reclaman como ventajas de una dictadura. Al contrario, la acción del Partido con frecuencia se llevaba a cabo tras una deliberación muy prolongada, y como resultado de discusiones a veces tan acaloradas y ásperas que llevaban en su formulación las señales de la vacilación y la carencia de seguridad... Esta política revela... el estigma del control por parte del Comité". (S. y B. Webb: Soviet Communism: A New Civilisation [El Comunismo Soviético: Una Nueva Civilización]; Londres; 19; p. 4231, 432, 433, 435).

Tal vez Barbusse, Hoxha y los Webbs puedan considerarse testigos parciales. Pero incluso los observadores que son sumamente críticos con Stalin están de acuerdo con el testimonio de los anteriores testigos.

Así pues, el ‘culto individual’ o ‘culto a la personalidad’ erigido en torno a Stalin era opuesto al marxismo-leninismo, y su práctica contraria a los deseos expresados por Stalin.

Ello suscita una pregunta importante.

Hemos visto que, aunque Stalin expresó una fuerte oposición al 'Culto a la Personalidad', la leyenda de un 'culto a la personalidad' continuó. De aquí se sigue irrefutablemente que: 1) Stalin era incapaz de pararlo, o 2) no quiso pararlo y era, por tanto, un hipócrita mezquino y mentiroso, y de ningún modo un "marxista-leninista", o 3) no era completamente consciente de ello, o 4) la leyenda fue fabricada después de los hechos y\o a sus espaldas; ¿cuándo fue la primera vez que alguien oyó hablar de ella? ¿Era Stalin como Elvis Presley? Elvis era un "HIT". Todos sabían que Elvis era un hit EN SU ÉPOCA, y no después de los hechos.

Los Iniciadores del 'Culto'

El 'culto a la personalidad' en torno a Stalin no fue promovido por Stalin, sino que fue contrario a sus deseos. Entonces, ¿por quién fue promovido?
Los hechos demuestran que los exponentes más fervientes del 'culto a la personalidad ' de Stalin eran revisionistas como Karl Radek, [10] Nikita Jruschev y Anastas Mikoyan [11].

Roy Medvedev [12] señala que "la edición del Pravda de enero de 1934 contenía un artículo de dos páginas escrito por Radek, con una avalancha de orgiásticos elogios hacia Stalin. Radek, antiguo trotskista que había encabezado la oposición a Stalin durante muchos años (!), ahora le llamaba 'el mejor discípulo de Lenin, el modelo del Partido Leninista, la carne de su carne, la sangre de su sangre'.... 'Es tan previsor como Lenin', etcétera, etcétera. Éste parece haber sido el primer artículo de prensa expresamente dedicado a la adulación de Stalin, y rápidamente fue reeditado como folleto con una tirada de 225.000 copias, una cifra enorme para la época" (R. A. Medvedev: Let History Judge: The Origins and Consequences of Stalinism [Que


la Historia Juzgue: Orígenes y Consecuencias del Estalinismo]; Londres; 1972; p. 148).

Fue Jruschev quien introdujo el término 'Vozhd' ('Líder', correspondiente a la palabra alemana 'Führer'). En la Conferencia del Partido de Moscú en enero de 1932, Jruschev terminó su discurso diciendo: "Los bolcheviques de Moscú, reunidos alrededor del Comité Central Leninista como nunca antes en su historia, y alrededor del 'Vozhd ' de nuestro Partido, el Camarada Stalin, marchan con alegría y seguridad hacia nuevas victorias en la batalla por el socialismo, por la revolución proletaria mundial". ('Rabochaya Moscova ', 26 de enero de 1932, citado en: L. Pistrak: The Grand Tactician: Jruschev's Rise to Power [El Gran Estratega: la Subida de Jruschev al Poder]; Londres; 1961; p. 159).

En la XVII Conferencia del Partido en enero de 1934, fue Jruschev, y sólo Jruschev, quien llamó a Stalin 'vohzd' y 'genio' (XVII Vsesoiuznoi Kommunisticheskoi Partii s'ezd (B.); p, 145, citado en: L.Pistrak: ibíd.; p. 160).

En agosto de 1936, durante el juicio por traición a Lev Kamenev [13] y Grigory Zinoviev, [14] Jruschev, en su cargo de Secretario del Partido en Moscú, dijo: "¡Pigmeos miserables! ¡Ellos han levantado sus manos contra el más grande de todos los hombres… nuestro sabio 'vozhd', el Camarada Stalin!.. Usted, Camarada Stalin, ha alzado la gran bandera del marxismo-leninismo sobre el mundo entero y la ha llevado a lo más alto. Le aseguramos, Camarada Stalin, que la organización bolchevique de Moscú --fiel partidaria del Comité Central Estalinista-- incrementará la vigilancia estalinista todavía más, extirpará los restos trotskistas-zinovievistas, y cerrará las filas de los Bolcheviques del Partido e independientes en torno al Comité Central Estalinista y al gran Stalin" (Pravda, 23 de agosto de 1936, citado en: L. Pistrak: ibíd; p. 162).

En el VIII Congreso de los Soviets de toda la Unión en noviembre de 1936, fue otra vez Jruschev quien propuso que la nueva Constitución Soviética, que se presentaba al Congreso para su aprobación, se llamase 'Constitución Estalinista', porque "fue escrita de principio a fin por el Camarada Stalin" (En realidad, no fue escrita por el mismo Stalin) (Pravda, 30 de noviembre de 1936, citado en: L. Pistrak: ibíd.; p. 161).


Hay que señalar que Vyacheslav Molotov, [15] entonces Primer Ministro, y Andrey Zhdanov, [16] Secretario del Partido en Leningrado, no mencionaron ningún papel especial de Stalin en la redacción de la Constitución.

En el mismo discurso Jruschev acuñó el término 'estalinismo': "Nuestra Constitución es el Marxismo-Leninismo-Estalinismo que ha conquistado una sexta parte del globo" (Ibíd).

El discurso de Jruschev en Moscú ante una audiencia de 200.000 personas, en el momento del juicio por traición a Grigori Pyatakov [17] y Karl Radek en enero de 1937, iba en una línea similar: "Al levantar sus manos contra el Camarada Stalin, las han levantado contra todo lo mejor que la humanidad posee. Pues Stalin es la esperanza; es la expectativa; es el faro que dirige a toda la humanidad progresista. ¡Stalin es nuestra bandera! ¡Stalin es nuestra voluntad! ¡Stalin es nuestra victoria!" (Pravda, 31 de enero de 1937), citado en: L. Pistrak: ibíd; p., 162).

Stalin fue descrito por Jruschev en marzo de 1939 como: "Nuestro gran genio, nuestro amado Stalin" (Visti VTsVK, 3 de marzo de 1939, citado en: L. Pistrak: ibíd; p. 164).

Y en el XVIII Congreso del Partido en marzo de 1939 como: "El mayor genio de la humanidad, maestro y 'vozhd', que nos conduce hacia el Comunismo, nuestro muy amado Stalin" (XVIJI s'ezd Vsesoiueznoi Kommunisticheskoi Partii (B), p. 174, citado en: L. Pistrak: ibíd; p. 164).

Y en mayo de 1945 como: "Gran Mariscal de la Victoria", (Pravda Ukrainy, 13 de mayo de 1945, citado en: L. Pistrak: ibíd.; p. 164).

Con motivo de la celebración del quincuagésimo cumpleaños de Stalin en diciembre de 1929, Anastas Mikoyan acompañó sus felicitaciones con la siguiente petición: "Que nosotros, aceptando la demanda legítima de las masas, comencemos finalmente a trabajar sobre su biografía y la hagamos disponible para el Partido y para toda la gente trabajadora de nuestro país" (Izvestia, 21 de diciembre de 1929, citado en: L. Pistrak: ibíd; p. 164).

Diez años más tarde, con motivo del sexagésimo cumpleaños de Stalin en diciembre de 1939, Mikoyan todavía defendía la publicación de la "biografía científica de Stalin" (Pravda, 21 de diciembre de 1939, citado en: L. Pistrak: ibíd.; p. 158).

La biografía fue finalmente publicada en 1947, compilada por "G. F. Alexandrov, M. R. Galaktionov, V. S. Kruzhkov, M. B. Mitin, V. D. Mochalov y P. N. Pospelov". (Joseph Stalin: una Biografía Corta; Moscú; 1947).

Sin embargo, en su 'discurso secreto' al XX Congreso del PCUS de 1956, basándose en el 'culto a la personalidad' que él y sus colegas habían promovido en torno a Stalin, Jruschev atribuyó la paternidad literaria del libro al mismo Stalin: “Uno de los ejemplos más característicos de la auto-glorificación de Stalin y de su carencia de la modestia más elemental es la edición de suBiografía Corta... Este libro es un ejemplo de la adulación más disoluta” (Instituto Ruso, Universidad de Columbia (ed.): op. cit.; p. 69).

Esto nos demuestra que los ADULADORES se oponen así a los deseos de sus ídolos que nunca quisieron ser idolatrados en absoluto, y cuando los ídolos los rechazan, o cuando ellos mismos terminan yéndose, CULPAN a los ídolos de obligarles a adularlos durante todo ese tiempo.

Los Motivos para la creación del 'Culto Individual'

Desde luego, muchos ciudadanos soviéticos admiraban a Stalin y expresaban esta admiración. Pero, con toda claridad, el 'culto a la personalidad' en torno a Stalin fue promovido principalmente por los revisionistas ocultos, en contra de los deseos expresos de Stalin. ¿Por qué? Motivos posibles:

En primer lugar, disfrazar el hecho de que los revisionistas ocultos empezaban a controlar el Partido y la Internacional Comunista, y presentar la ficción de que estos órganos estaban dominados personalmente por Stalin; de este modo, las culpas por las rupturas de la legalidad socialista y por las desviaciones de los principios marxistas-leninistas serían más tarde atribuidas a Stalin;

En segundo lugar, proporcionar un pretexto para atacar a Stalin más adelante (bajo el disfraz de la realización de un programa de 'democratización', que sería de hecho un programa de desmantelamiento del socialismo, sustituyéndolo por el capitalismo estatal).

El mismo Stalin no era inconsciente de que los revisionistas ocultos constituían la fuerza principal que se hallaba detrás del 'culto a la personalidad'. El revisionista finlandés Tuominen, en 1935, describe cómo, cuando en una ocasión Stalin fue informado de que se habían colocado unos bustos suyos en lugares prominentes de la galería principal de arte de Moscú, el Tretyakov, Stalin exclamó: "¡Esto es sabotaje directo!" (A. Touminen: op. cit.; p. 164).

El escritor alemán Lion Feuchtwanger [1884-1958] confirmó en 1936 que Stalin sospechaba que el 'culto a la personalidad' era directamente promovido por 'saboteadores' con el objetivo de desacreditarle: "Evidentemente es muy molesto para Stalin ser adorado como algunos le adoran, y de vez en cuando se mofa de ello. De todos los hombres con poder que conozco, Stalin es quien alberga menos pretensiones. Le hablé francamente sobre el culto vulgar y excesivo hacia su persona, y él contestó con igual franqueza. Piensa que es posible que los 'saboteadores' puedan estar detrás de dicho culto, en una tentativa de desacreditarlo" (L. Feuchtwanger: Moscow 1937 [Moscú 1937]; Londres; 1937; p. 93, 94-94).

Para concluir, el ataque hecho por los revisionistas al 'culto a la personalidad' en la Unión Soviética fue un ataque no sólo contra la persona de Stalin, como marxista-leninista destacado y principal defensor del socialismo, sino que fue la primera etapa de una ofensiva contra el marxismo-leninismo y el sistema socialista en la Unión Soviética.

Quizás el mejor comentario sobre este asunto sea el brindis sarcástico que, como registra el revisionista finlandés Tuominen, fue propuesto por Stalin en la fiesta de Año Nuevo de 1935: ¡"Camaradas! Quiero proponer un brindis por nuestro patriarca, vida y sol, libertador de las naciones, arquitecto del socialismo (recitó de carrerilla todos los calificativos que se le aplicaban en aquel momento), Josef Vissarionovich Stalin, y espero que éste sea el primer y último discurso pronunciado en honor de ese genio en esta velada" (A. Tuominen: op. cit.; p. 162).

Orígenes de la Bomba Soviética...Cuatro destinos americanos


Enviado por el Partido Comunista de los Obreros de Rusia-Partido Comunista RevolucionarioTraducción Marina Svetlova.

El 29 de agosto 1949 en la Unión Soviética, se produjo la explosión de su primera bomba atómica, en su creación estuvieron involucrados, tanto en su construcción y diseño, decenas de miles de personas. Pero entre ellos, en un estrecho círculo de personas cuyos nombres no podían llevarse a la divulgación pública, resguardados en su específica actividad por la inteligencia soviética, así como los extranjeros que seguían trabajando por la Unión Soviética y por el socialismo, en los tiempos de Stalin. Cuatro de ellos eran ciudadanos estadounidenses, pero con un destino completamente diferente, en nuestra historia.

Julius y Ethel Rosenberg, en sus declaraciones oficiales sobre la Unión Soviética, en unos años de "guerra fría", fueron las siguientes: los Rosenberg en cuanto a contactos con la parte soviética, "nadie, por supuesto, no conozco personalmente, y por lo tanto, ningún contacto con ellos, por supuesto, no podía tener", así fueron sus declaraciones, ante los intentos de los fiscales de Estados Unidos para vincular con un trabajo en la sombra a los cónyuges, acusándoles de espionaje para la Unión Soviética. Este acto principal, desatado en una "cacería de brujas" tenía el único propósito de tensar las relaciones. Pero hoy, después de muchos años, digamos ante las firmes palabras de la pareja Rosenberg: ¿Quiénes eran y cuál su actitud hacia la Unión Soviética?, en la época, que parece hoy ganada, por este tipo de actitudes fascistas.

Partisana Zoya Kosmodemyanskaya, heroína de la Unión Soviética


Soldado del Ejército Rojo, fue la primera mujer condecorada, tras su muerte, con el título de Héroe de la Unión Soviética y con la Orden de Lenin, durante la Gran Guerra Patria. Fue símbolo de heroísmo para los pueblos soviéticos en la Guerra Mundial. Su gesta ha sido plasmada en literatura, periodismo, cinematografía, pintura, escultura y exposiciones en museos.
Kosmodemyanskaya se unió a las Juventudes Comunistas (Komsomol) en 1938, y el 31 de octubre de 1941, a la edad de 18 años, junto con 2000 voluntarios, se integró en el destacamento partisano 9903 del frente occidental. Despues de un corto entrenamiento, Zoya fue destinada a la región de Bolokolamsk (Moscú), donde su grupo participó con éxito en el minado de caminos en territorio ocupado.

El 17 de noviembre fue publicada la Orden Nº 428 de "privar al ejército alemán de toda posibilidad de desplegarse en pueblos y aldeas, expulsar a los ocupantes germanos de cualquier zona poblada, casa o establo, para que solo puedan estar al frio del cielo raso" y con ese fin "destruir y quemar cualquier lugar donde los invasores puedan refugiarse".

Tina Modotti, arte y compromiso comunista

Por Oleg K.

Compañera y revolucionaria internacionalista, con un compromiso hacia el comunismo sin fisuras, adoptando posiciones que incluso hicieron despertar las conciencias conservadoras de su tiempo, incluidos sus propios camaradas. Ejemplo a seguir de lucha por la igualdad real entre hombres y mujeres, de lucha por una nueva sociedad comunista. Por su extraordinaria vida, seguimos entre todos su camino.
Tina Modotti nació el 16 de agosto de 1896 en Udine, ciudad de fábricas textiles en el norte de Italia. Su padre era Giuseppe Modotti, mecánico y su madre, Assunta Mondini, por lo que su nombre completo fue Assunta Adelaide Luigia Modotti Mondini.
Tina tuvo una educación muy parcial, hija de obreros, ya a los 12 años se vio precisada a trabajar en una fábrica textil, pero las penurias familiares no mejoraban. Y así toda su familia, cuando contaba 17 años, emigraron a San Francisco, Estados Unidos, donde en un año trabajó en una fábrica de seda hasta 1914 y después como modista hasta 1917.
Tenía 21 años cuando se casa con el poeta y pintor Roubaix de l’Abrie Richey, estableciéndose en Los Ángeles. En 1921 conoce a Edgard Weston, uno de los mejores fotógrafos de su tiempo, quien le enseña fotografía y la retrata como modelo. Conoce a actores, actrices y directores de Hollywood, interviniendo en algunas pequeñas películas de cine mudo.
Un año más tarde, en 1922, tras el fallecimiento de su marido, llegó a México donde conoció a Xavier Guerrero (miembro del Comité Central del Partido Comunista Mexicano) y por aquel tiempo ayudante del pintor Diego Rivera, además conoció a David Alfaro Sequeiros; con todos tuvo una gran amistad. Tras volver a EEUU, ya como compañera de Weston (éste había roto con su mujer) y junto a su hijo Chandler, trabajan activamente con el movimiento revolucionario mexicano, a través de la Unión Mexicana de Artistas, integrada por Diego Rivera, Manuel Álvarez Bravo, Charlie Chaplin, Siqueiros, Frida Kahlo y otros.