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lunes, 27 de agosto de 2018

El fin de los sueños turcos en Siria


Turquía acaba de realizar una nueva propuesta a Rusia para la reorganización de los grupos armados en Idleb con el fin de impedir una ofensiva allí del Ejército sirio. En realidad, existe el temor en Turquía a que las fuerzas sirias lancen un ataque sobre la última provincia, que está bajo la esfera de influencia turca y donde la oposición pro-turca dispone de una gran infraestructura.

Ankara publicó el domingo 22 de julio un comunicado donde anunció su decisión de multiplicar las patrullas a lo largo de la frontera con Siria, en Idleb, a partir del 3 de agosto.

El gobierno turco añadió que había decidido el envío de equipos militares destinados a sus fuerzas en Siria y el incremento de los dispositivos de seguridad en la frontera siria.

El comunicado de Ankara plantea su inquietud en lo que se refiere a una nueva operación militar del Ejército sirio y de sus aliados contra los grupos armados que operan en Idleb. Turquía ha puesto en guardia contra toda ofensiva del Ejército sirio en Idleb advirtiendo de que esto podría tener consecuencias indeseables en las negociaciones de Astaná.

El Ejército turco ha colocado 12 puestos de observación en Idleb y en Hama en el marco de un acuerdo firmado en el mes de septiembre con Rusia e Irán. Desde estos centros el Ejército turco puede vigilar las zonas de distensión donde el Ejército sirio y los militantes deben respetar las zonas de alto el fuego.

El centro de supervisión más cercano de Turquía se encuentra a 500 metros de la frontera turca y el más alejado está en Tall Sawwanah, al norte de Hama, a 88 kilómetros de Turquía.

La iniciativa turca prevé la restauración de la electricidad y el agua, la reapertura de los centros que ofrecen servicios vitales, el desbloqueo de la carretera de Alepo a Damasco y la destrucción de los puestos de control y los terraplenes en un camino que une Dar Ta’izzah a Alepo.

Turquía ha pedido a todos los grupos armados que operan principalmente en el norte de Siria y otras regiones que participen en una conferencia general sobre el futuro de Idleb, dados los recientes acontecimientos en el Sur del país. El Frente al Nusra y la Coalición Nacional Siria se encuentran entre los grupos que tomarán parte en esta conferencia que tendrá lugar a principios de agosto.

Según fuentes cercanas al evento, “Ankara pedirá a todos estos grupos que abandonen sus armas pesadas y semipesadas y promoverá la formación de un nuevo grupo llamado Ejército Nacional, que estará compuesto por todos los grupos armados”.

Las mismas fuentes reiteran que Turquía tiene la intención de establecer una asociación homogénea de grupos civiles con la misión de proporcionar los servicios necesarios a la población, bajo la supervisión de Ankara.

La realización de este plan turco requeriría meses y mucho esfuerzo y todo esto para que, según su objetivo, el gobierno de Ankara pueda impedir una operación militar ruso-siria en Idleb.

Esta operación de Turquía no tendrá éxito, sin embargo, y puede poner en peligro sus relaciones con Rusia, según Igor Sopotin, analista ruso, que publicó un artículo sobre este tema en el periódico Nezavisimaya Gazeta. Erdogan y Putin se entrevistaron en los márgenes de la cumbre del BRICS y el conflicto de Siria fue el principal tema del encuentro que también versó sobre las relaciones bilaterales.

Sin embargo, el plan turco va a fracasar por estas razones:

1) Assad lo rechaza y lo ha dejado bien claro, la última vez en una reciente entrevista la pasada semana con periodistas rusos. Erdogan todavía se opone a Assad y apoya a los grupos terroristas en el norte de Siria. Sin embargo, la posición de Assad se ha fortalecido enormemente después de la toma de la Guta Oriental, el Sur de Damasco y el Sur de Siria. Una vez que la campaña en el Sur de Siria quede completada en los próximos días, el foco del Ejército sirio irá dirigido hacia el Norte, es decir, las provincias de Alepo e Idleb.

2) Hay que señalar también que los kurdos sirios, sintiéndose traicionados por EEUU tras el acuerdo entre Turquía y EEUU sobre el control de Manbij, se han vuelto hacia Damasco, adonde una delegación de las Fuerzas Democráticas Sirias, dominada por los kurdos, llegó la pasada semana y poco después, anunció un acuerdo con las autoridades sirias, que incluye la apertura de sedes de las FDS en Damasco, Alepo, Hama y Homs. Un entendimiento entre el Estado sirio y las FDS debilita en extremo la presencia turca en el norte de Siria.

3) El perfil de los terroristas que se encuentran en Idleb hace también muy difícil o incluso imposible cualquier negociación o acuerdo, incluso para los turcos. En primer lugar, la mayoría de ellos pertenecen al Frente al Nusra y otra parte son precisamente los llegados a esta provincia procedentes de otras después de su negativa a aceptar un proceso de reconciliación con el Estado sirio.

3) Otro factor más es el rechazo de la población siria hacia la presencia turca. Los sirios, incluyendo los habitantes de Idleb y el norte de Alepo, no tienen ninguna simpatía hacia Turquía. El colonialismo otomano continúa siendo un hecho vivo en la mente de los sirios y este rechazo popular hace imposible la adopción de medidas por parte de Turquía para detener la próxima ofensiva del Ejército sirio en la región. Este sentimiento se ha reforzado con la actuación del Ejército turco en zonas del norte de Siria, como Afrin, desde el 20 de enero, que ha provocado centenares de muertos y heridos entre la población siria, la destrucción de decenas de pueblos y el desplazamiento de decenas de miles de civiles.

4) Hay que tener en cuenta aquí también el aislamiento de Turquía en el contexto regional, donde sus principales socios son los países que apoyan a Assad, es decir, Rusia e Irán.

5) La debilidad actual de la economía turca y de la lira turca no permite tampoco a Ankara plantearse el entrar en un conflicto abierto con los sirios.

El diario sirio Al Watan ha señalado que los planes de Turquía sufren ya un fracaso y sus amenazas sobre un posible hundimiento del proceso de Astaná no dan miedo al gobierno sirio, que desafió en su día las amenazas de EEUU e Israel antes del inicio de la ofensiva en el frente sur.

Esto no ha impedido las fanfarronadas de los medios turcos. Así por ejemplo, el periódico pro-gubernamental Yeni Safak ha ido más allá hablando incluso de un “acuerdo” entre Rusia, Irán y Turquía para confiar la ciudad de Alepo a Turquía para su reconstrucción, una afirmación completamente disparatada y basada en un viejo sueño imperialista otomano. De este modo, Turquía mantiene el discurso de propaganda de mantener Idleb sin abandonar sus sueños sobre Alepo.

Por su parte, el periodista Safuan al Garbi escribió en Al Watan que una gran parte de Alepo e Idleb volverán al seno del Estado rápidamente y sin lucha y que el resto requeriría más esfuerzos.

Él señala que Turquía estará entre los perdedores de la operación siria de Idleb. Ankara pretende retener algunos puntos de la provincia de Alepo e Idleb, pero el Ejército sirio actuará allí y tomará el control y los turcos no podrán hacer nada por impedirlo. Muchos de los terroristas podrían huir hacia Turquía porque no tienen otro lugar al que retirarse.

El gobierno sirio ha logrado entrar en contacto con los grupos armados en Alepo a través de la base rusa de Hamaimim para estupefacción de los turcos que se creían imprescindibles en cualquier contacto o mediación entre dichos grupos y Damasco o Moscú. En realidad, el control turco sobre los terroristas se limita a los sectores más radicales, pero hay otros que están dispuestos a finalizar su lucha para la que no ven ninguna perspectiva.

lunes, 6 de agosto de 2018

Erdogan de Turquía quiere aplastar a los kurdos y recrear el mundo otomano


Consumidos por la necesidad de grandeza, los déspotas tienden a compartir sus planes monstruosos, y luego los ejecutan. En una carrera electoral desvirtuada a su favor para lograr la reelección, el presidente turco Erdogan hizo campaña demonizando a la minoría kurda con el fin de crear un enemigo común, como hacen los tiranos.

En tiempos difíciles, la gente adora a los líderes seguros de sí mismos, y Erdogan se ve a sí mismo como el cáliz ungido de la resurrección otomana. Permitió que el Estado Islámico asesinara a los kurdos y ha desatado su ejército contra ellos. Debe y puede ser detenido.

Los kurdos, antes llamados ‘turcos de montaña’, constituyen más del 20% de los ciudadanos del país. Muchos quieren la independencia; sin embargo, en 1999, el inspirador líder marxista separatista del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, instó a la paz después de ser capturado y encarcelado. La mayoría obedecieron, pero muchos todavía sueñan con unirse a los enclaves kurdos en Siria, Irak e Irán para restablecer el Kurdistán histórico.

En 2013, Erdogan prometió reconocer la identidad y la lengua kurdas y aumentar las libertades para los kurdos. Siguió una tregua, pero las hostilidades se reanudaron en 2015. Erdogan dijo que estaba respondiendo al terrorismo del PKK. El PKK afirmó que Erdogan destruyó el alto el fuego construyendo presas y cuarteles en las regiones kurdas. En cualquier caso, hubo una guerra. Erdogan atacó con helicópteros de combate, artillería y divisiones blindadas, asesinando a miles y desplazando a 335.000 ciudadanos, principalmente kurdos. Un informe de la ONU describió las aldeas destruidas como paisajes lunares.

Erdogan percibe el nacionalismo kurdo como una amenaza existencial.

Recordando el Genocidio Armenio, el novelista turco Orhan Pamuk, ganador del Premio Nobel, lamentó la matanza masiva de kurdos por parte de Erdogan. Pamuk fue procesado por insultar a la “turquicidad”, y siguieron quemas públicas de sus libros. La protesta internacional evitó el encarcelamiento de Pamuk, pero él ve a su país, una vez democrático y musulmán moderado, dirigiéndose hacia “un régimen de terror”.

El intento de golpe de Estado contra Erdogan acaecido hace tiempo, ha puesto ahora fin a su estado de emergencia de dos años, pero mantiene a Turquía en sus garras. Acusa al pastor norteamericano Andrew Brunson, que durante más de 20 años ha servido a una pequeña comunidad en Esmirna, de “cristianización”, de atacar al Islam al tiempo que apoya el golpe y al PKK.

Con la intención de derrocar al presidente sirio Assad, Erdogan permitió que una autopista de combatientes extranjeros yihadistas transitara por Turquía, creando el incipiente Estado Islámico y desatando un terrorismo bárbaro contra cualquiera que no fuera sunita fundamentalista. Con el ejército turco holgazaneando, ISIS devastó a los kurdos en Kobane (Siria).

Con el apoyo aéreo de Estados Unidos, las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) liberaron Kobane y dirigieron la lucha que derrotó al Estado Islámico. Erdogan ve al PKK y a las YPG como uno solo, y acusó a Assad de permitir que el PKK mantenga campos cerca de la frontera con Turquía, que antes era un refugio seguro para los desplazados. Alentado por la anterior decisión de Washington de no proteger a sus aliados kurdos en Irak, Erdogan atacó el cantón kurdo de Afrin, en el norte de Siria, matando, aterrorizando y, en última instancia, creando una crisis masiva de refugiados.

Ahora está cambiando la demografía de Afrin, enviando refugiados sirios anti-Assad desde Turquía. Ha amenazado con atacar a los kurdos en Manbij (Siria), jactándose de que se enfrentaría allí a las tropas yanquis. En lugar de mantenerse firme, Washington se retiró, un grave error frente a los autócratas. Las YPG tuvieron que retirarse, y los medios de comunicación turcos celebraron una victoria sobre Estados Unidos.

Con los kurdos de Siria bajo su pulgar otomano sunita, Erdogan quiere unirse al igualmente hegemónico Irán chiíta para matar a los nacionalistas kurdos orientales en las montañas de Qandil, fronterizas con Irán y Turquía.

A pesar de su alianza con el Irán chiíta, Erdogan se ve a sí mismo como la vanguardia de los sunitas. Apoya a la Hermandad Musulmana fundamentalista y a su ala terrorista palestina, Hamás, que ofende a Egipto y a la Autoridad Palestina, que está en un conflicto mortal con Hamás. Promueve la agitación musulmana en el Monte del Templo/Mezquita de la Roca, ofendiendo a Jordania, guardiana de las mezquitas allí. Declara a Jerusalén la principal ciudad del Islam, ofendiendo a Arabia Saudita, custodio de La Meca y Medina, los lugares más sagrados del Islam.

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el presidente turco, Tayyip Erdogan, gesticulan mientras hablan al inicio de la cumbre de la OTAN en Bruselas, Bélgica, el 11 de julio de 2018.


Está decidido a comprar el F35, el caza furtivo de Estados Unidos, mientras juega con la compra del sistema de defensa antimisiles de la OTAN frente el mejor sistema ruso, que será aún mejor si Moscú se hace con un F35. En la reunión de BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica) de la semana pasada, Erdogan manifestó su deseo de unirse a los competidores económicos de Occidente.

Si todo esto suena irracional, es porque lo es.

Ciudadanos turcos en el extranjero, como el jugador de la NBA Enes Kanter, se han pronunciado en contra del régimen represivo de Erdogan. Deben estar unidos en una campaña para convencer al pueblo turco en contra de Erdogan.

El mundo libre no debe apaciguar la tiranía. Estados Unidos, como la nación más poderosa del planeta, puede ofrecer una ayuda crucial. Estados Unidos debería unirse a los 29 países que han reconocido el genocidio armenio. La aceptación de la falsa negación de Ankara fomenta un ataque contra los kurdos.

Los problemas económicos actuales de Turquía resultarán útiles para contener a Erdogan. Sin embargo, si se intensifican las purgas políticas y los ataques contra los kurdos, Occidente debería dejar de prestar a Turquía y aplicar sanciones económicas a funcionarios clave como él y su familia.

Cuanto antes actúe el mundo libre contra Erdogan, más seguro será nuestro mundo. Turquía debe ser transformada.

Fuente: Newsweek

lunes, 2 de julio de 2018

Consolidación del sultán Erdogan y ascenso del ultranacionalismo otomano


Turquía votó en 2017 por un giro del sistema parlamentario a uno eminentemente presidencial. Su reciente elección en la primera vuelta otorga amplios poderes constitucionales a Recep Tayyip Erdogan, con una fenomenal participación del 87%, en especial en el corazón rural ultranacionalista de Turquía.


El analista turco Murat Yetkin pregunta si "Erdogan está encadenado al partido ultranacionalista del Movimiento Nacionalista (MHP), de extrema derecha conservadora y euroescéptica que encabeza el académico economista Devlet Bahceli".

Es evidente que sin el 11,2% del ultranacionalista MHP, Erdogan no hubiera podido conseguir la mayoría solamente con su partido gobernante, Justicia y Desarrollo (AKP), que obtuvo el 42,4%: los dos juntos sumaron una mayoría del 53,6% —esto sin contar la fractura del MHP con el nuevo partido IJI (Bueno), que obtuvo entre el 7,3% (a nivel presidencial) y el 10% (en el Parlamento) de los votos—.

Más allá de las disensiones internas, estaríamos hablando de más del 20% de un voto ultranacionalista cuando el mundo se 'desglobaliza' por doquier y se reorienta al camino nacionalista.

El nuevo Erdogan no oculta la nostálgica megalomanía del anterior imperio otomano de proclividad irredentista, hoy país 'pivote' de gran relevancia geopolítica como cruce de Europa y Asia: "Turquía ha decidido tomar el lado del crecimiento, desarrollo, inversiones, enriquecimiento y ser un país con reputación, honorable e influyente en todas las áreas del mundo".
Al portal Breitbart, cercano al presidente Trump, le disgustó el resultado electoral: aduce que los "autócratas del mundo felicitaron a Recep Erdogan", como por ejemplo los presidentes Maduro de Venezuela y Putin de Rusia.

Pone de relieve que las nuevas reformas constitucionales le concederán al sultán "el poder de disolver el Parlamento, establecer decretos ejecutivos y declarar el estado nacional de emergencia", además de "nombrar los puestos principales del Gobierno e interferir en el poder judicial".

Para Breitbart, todos los que son rivales de EEUU son "autócratas", y sintetiza una lista de los líderes que felicitaron a Erdogan: el presidente iraní, supuestamente elegido por su pueblo, Hasán Rohaní; el presidente palestino Mahmud Abbas; Haidar Aliyev, presidente de Azerbaiyán; el emir de Catar, Al Thani, y el presidente de Uzbekistán, Mirziyoyev.

Breitbart omite la felicitación de la canciller Angela Merkel de Alemania, donde habitan entre dos y tres millones de turcos.

Las otras felicitaciones de los supuestos 'autócratas', con la excepción notable del presidente de Venezuela, forman parte de las nuevas relaciones geopolíticas que mantiene Turquía con Rusia y con Irán.

Turquía, una potencia de primer orden en Oriente Medio con un conspicuo intervencionismo militar en Siria e Irak, ha mantenido su indeclinable solidaridad con Palestina y ha llegado a chocar diplomáticamente con Israel.

El país otomano mantiene una base militar poco publicitada en Catar, nada coincidentemente enemigo del restante de las otras cinco petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo, hoy dislocado, y que encabezan militarmente Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

Las relaciones de Erdogan con los mandatarios de Azerbaiyán y Uzbekistán son más que normales para cualquiera que conozca mínimamente los alcances 'otomanos' en la región del Turkestán, que los persas definen como la región de origen turco-mongol que va del mar Caspio pasando por Asia Central hasta Xinjiang: la provincia islámica suní de China.

Un punto vulnerable de Turquía serán sus finanzas con las que los 'globalistas' amenazan con desestabilizar al sultán con el fin quizá de tenerlo en jaque para que no rompa con EEUU ni con la OTAN ni se acerque demasiado a Rusia.

The Financial Times (26.06.18), rotativo 'globalista' vinculado a la banca Rothschild, expone la "angustia de los inversionistas" sobre la deuda turca y la política antiortodoxa desde el punto de vista monetarista/centralbanquista de Erdogan. Turquía ostenta una inflación superior al 12% y una devaluación de la lira turca del 20%, concomitante a la caída de la bolsa de Estambul de otro 20% cuando el incremento de los precios del petróleo y "el ambiente desfavorable de los mercados emergentes en general ha agudizado sus desequilibrios económicos".

FT advierte también que el "crecimiento económico a ultranza" de Erdogan deberá ser yugulado, ya que de otra forma enfrentará "una crisis de desequilibrio de pagos" y una "posible intervención del FMI". ¡Ni más ni menos que la reciente 'argentinización'!

Otra fórmula del Financial Times consiste en "apretar las políticas monetarias y fiscales lo suficiente para reducir los desequilibrios, aún a expensas del crecimiento, que sería muy costoso en términos políticos". ¿Qué tanto es "suficiente"?

EEUU y la OTAN, fuera de las ominosas presiones financieras de la City y Wall Street, no cuentan con muchas cartas en sus manos después de que Washington orquestara su fallito golpe de Estado contra Erdogan, lo cual fue considerado como un grave error por el exasesor de Seguridad Nacional de Carter, el recién fallecido Zbigniew Brzezinski, quien confesó que "EEUU estuvo detrás del golpe fallido en Turquía".

Stratfor, una especie de CIA de las trasnacionales estadounidenses, comenta que Erdogan "mantendrá su política de línea dura contra los kurdos, socavará a sus rivales del movimiento Gulen, asentará la influencia de Turquía en todo Oriente Medio" y se posicionará como el líder del mundo islámico suní, pero "persistirán sus problemas económicos", mientras se confronta con Europa, que practica un diferente tipo de "valores" en materia de derechos humanos debido a la Presidencia cada vez más autoritaria de Erdogan.

El rotativo turco Hurriyet expone al portavoz presidencial turco Ibrahim Kalm que no habrá "camino de retorno para la compra de los sistemas de defensa antimisiles rusos S-400 —que serán librados el año entrante—, pese a las amenazas de EEUU de aplicar sanciones".

La tónica es hoy del nacionalismo: el portavoz agregó que, aunque Ankara, miembro bizarro de la OTAN, preferiría mantener buenas relaciones con su "aliado" EEUU, "no permitirá limitaciones a su soberanía". El término "soberanía" está regresando al léxico universal después de haber sido borrado por los globalistas, hoy de capa caída cuando los liliputienses se rebelan contra el Gulliver 'financierista'.

Tampoco Turquía hará caso a la exigencia de EEUU de cesar sus importaciones de petróleo de Irán: "Irán es nuestro vecino y un socio económico importante", agregó el portavoz.

Erdogan no se caracteriza por ser una persona fácil de doblegar, en particular ante la amenaza de una enmienda del Congreso de EEUU de imponer sanciones a los países y compañías que compran armas rusas con el pretexto de que el despliegue de los S-400 pondrían en peligro los vuelos de la OTAN, y en especial de los aviones furtivos F-35 que planea(ba) comprar Turquía.

Un artículo muy esclarecedor de Peter Korzun detalla cómo la "prohibición del Senado de EEUU de la venta de los aviones F-35 a Turquía es un 'harakiri' geopolítico": alega que EEUU "no es un socio confiable" y alerta de que la India, quien también anhela obtener armamento ruso sofisticado, sufrirá similares presiones de EEUU.

Pese a los altibajos conocidos de Turquía y Rusia, con un pesado pasado de confrontación a cuestas —sumado del no muy lejano derribo de un avión ruso con la muerte de su piloto por los guerrilleros 'turcomenos' (en cielo y suelo sirios), además del asesinato del embajador ruso—, sus relaciones parecen haberse estabilizado a grado tal que Moscú librará sus S-400 a Ankara pese a las imprecaciones de EEUU, lo cual marcará el diapasón de la 'operabilidad' geopolítica y el verdadero margen de maniobra con el que dispone Erdogan, a quien le arrojarán todos los monstruos 'financieristas' de la City y Wall Street para devorarlo.

lunes, 11 de junio de 2018

Un candidato en prisión: los kurdos tienen la llave para derrotar a Erdogan

Viajamos hasta la prisión de Edirne junto al abogado de Demirtas, el único candidato en la cárcel. Desde su celda ha lanzado una campaña a través de mensajes que su abogado filtra al exterior


El abogado turco Bayram Arslan tiene esta vez un importante cometido. Su cliente es el candidato presidencial Selahattin Demirtas y está encargado de difundir sus mensajes fuera del recinto penitenciario. Como cada mañana desde el anuncio de las elecciones anticipadas, el letrado conduce en coche hasta la prisión de Edirne, se reúne con el político y regresa al apartamento alquilado. “Desde que le metieron en la cárcel he venido aquí todas las semanas. Y cuando el Gobierno anunció la fecha de las elecciones, alquilé este piso y me he instalado aquí para poder visitarle tres veces al día”, relata Arslan a El Confidencial.

Es así como, jornada tras jornada, Bayram saca al exterior los escritos de Demirtas y los transforma en entrevistas, tuits o declaraciones para el debate en los medios de comunicación. “Hoy hablaré a las 20h en el programa Lideler de la Fox”, anuncia el candidato en su red social. “Para reunirme con él tengo que pasar tres controles diferentes y sólo puedo entrar con los dosieres del caso”, explica Arslan, que esconde los escritos del político entre los documentos judiciales para evadir así una incautación policial. “Si quiere hacer un tuit o responder a un político él me lo dicta en la reunión y yo lo difundo cuando salgo”.

El carismático líder del partido pro kurdo HDP fue detenido en noviembre de 2016 acusado de difundir propaganda terrorista del PKK -grupo armado marxista leninista y organización terrorista para Turquía, la UE y Estados Unidos-. Desde entonces, ha permanecido en prisión preventiva y se enfrenta a más de 104 acusaciones entre las que están ser miembro de una organización armada, hacer apología del terrorismo o insultar al presidente. “El 99% de los cargos se basan en sus discursos políticos”, mantiene Arslan, “por lo que este es un juicio político, lo que hace la defensa muy complicada”, sentencia el letrado.

El declive del HDP

El Partido Democrático de los Pueblos, fundado como una fusión de distintas formaciones prokurdas de izquierdas en el año 2012, sorprendió a políticos y electorado en los decisivos comicios de junio de 2015. Por primera vez en la historia de la República una entidad kurda entraba en el Parlamento. Demirtas, un líder locuaz, de humor inteligente y respetado por distintos segmentos políticos, fue el artífice de tan inusual victoria con la obtención del 13% del resultado. El AKP -partido conservador islamista de Erdogan- perdió la mayoría absoluta y fue incapaz de formar un cabinete, por lo que convocó una nueva cita electoral para noviembre de ese mismo año.

En este período se produjo la ruptura definitiva del alto el fuego entre el Gobierno y el PKK. Los insurgentes emprendieron una sucesión de atentadosen el sureste y en las grandes ciudades; y las fuerzas de seguridad lanzaron una despiadada operación militar. En estos tres años, el ejecutivo de Erdogan ha endurecido la condena colectiva contra los sectores del HDP por no distanciarse del discurso del grupo armado. Una sanción que ha surtido efecto y ha arrebatado el apoyo de parte de su electorado. No sólo sus anteriores líderes, Demirtas y Yuksekdag, están en prisión; sino también otros 9 de sus diputados, y cerca de 80 alcaldes en el sureste fueron reemplazados por políticos del AKP.


Una campaña sin candidato

Mientras Demirtas sigue retenido en una prisión de alta seguridad, junto a otro compañero de partido, el HDP lleva a cabo sus actos de campaña con los nuevos presidentes: Sezai Temelli y Pervin Buldan. “Preferiríamos que estuviera libre”, apunta a El Confidencial Esengul Demir, la cabeza de lista del HDP en Estambul, “pero de esta manera el pueblo puede comprobar lo que se está haciendo con nosotros”. Demir dice que “esta es una campaña desigual” y que el candidato para las próximas elecciones se eligió de manera democrática en el congreso interno no para victimizar la cuestión kurda sino porque él es “una figura aceptada por muchos sectores”.

Ante la inminente convocatoria de elecciones para el 24 de junio, en un movimiento político sin precedentes, los principales partidos de la oposición -los socialdemócratas del CHP, el conservador nacionalista Iyi Parti, el islamista SP y el de derechas DP- han formado una coalición en bloque para derrotar a Erdogan. Es un síntoma de la trascendencia de estas elecciones, en las que Erdogan puede culminar su proyecto político para introducir una presidencia ejecutiva, pero también es un reflejo de la desesperación de la disidencia en Turquía. “La Alianza de la Nación” concurre de manera conjunta en las legislativas, no así en las presidenciales -que se celebran en la misma jornada-.

Una simpatizante del HDP muestra fotografías de Demirtas durante una protesta en Estambul. 


Los kurdos tienen la llave

Pero el bloque opositor ha dejado fuera al HDP. “Nos han dejado solos”, se queja Demir, “ha sido por culpa de la contra propaganda del gobierno. La idea inicial era incluirnos, pero al final los demás partidos tuvieron miedo y pensaron que concurrir junto al HDP les haría perder votos”, apunta al referirse a los contactos previos entre las distintas agrupaciones, “y eso que con tal de recuperar la democracia y que volviera a funcionar el Parlamento, nosotros habríamos renunciado a puntos esenciales de la cuestión kurda”, sentencia.

A menos de un mes de la decisiva cita electoral, las encuestas ofrecen pistas de la matemática de sufragio que podría decidir el futuro del país. El HDP debe obtener un mínimo del 10% de los votos para entrar en el Parlamento. Si no logran pasar ese porcentaje, sus diputados serán reemplazados por la segunda fuerza en el Kurdistán, el AKP, que logrará así una mayoría absoluta en la cámara. Es por esta razón que muchos jóvenes turcos de izquierdas van a apostar por el HDP en las legislativas, “es la única manera de asegurar la victoria de la oposición, sin ellos no podrán derrotar a Erdogan”, afirma Selçuk, un trabajador humanitario de 32 años.

Todo parece indicar que habrá una segunda vuelta entre los candidatos presidenciales. Según lo previsto, Erdogan se enfrentará a uno de los principales líderes de la oposición: Ince -del CHP- o Aksener -del Iyi Parti-. También ahí, el HDP puede mover a su electorado para que triunfe el bando anti Erdogan. “Aksener trae muy malos recuerdos a los votantes kurdos, porque cuando fue Ministra del Interior hubo muchos desaparecidos por culpa de sus políticas fascistas”, apunta tras no aclarar si apostarán por la dirigente nacionalista en la más que factible segunda vuelta frente a Erdogan. “Ningún candidato puede prosperar sin el apoyo de los kurdos, quienes han sido ignorados hasta hoy”, ha pronunciado Demirtas desde su celda en una reciente entrevista, “por esta razón los kurdos van a ser la clave”.

Fuente: El Confidencial

martes, 29 de mayo de 2018

Siria desata lluvia de cohetes sobre fuerzas apoyadas por Turquía


El Ejército de Siria y sus aliados han lanzado intensos bombardeos con cohetes sobre las posiciones del llamado Ejército Libre de Siria (ELS), aliado de Turquía en sus operaciones en el territorio sirio, en la provincia de Latakia, en noroeste de Siria.

Según informa la página web Al-Masdar News, con esta ofensiva, el Ejército sirio busca fortificar su presencia en Latakia y obligar a los integrantes del ELS y del Ejército de Turquía a abandonar esta provincia y no permitirles construir un nuevo punto de observación.

Hace unos días, un convoy del Ejército turco, escoltado por integrantes del ELS, entró en las zonas norteñas de la provincia de Latakia, donde comenzó las labores para la construcción de un nuevo puesto de observación; una obra que va en contra del acuerdo de Astaná, en virtud del cual, Ankara solo puede establecer 12 puestos de observación.

Desde su llegada a las zonas norteñas de Latakia, el Ejército sirio ha estado bombardeando las posiciones de Turquía y sus aliados con el fin de obligarles a salir de ahí, aunque hasta el momento no ha conseguido su objetivo.

Este lunes, el Ejército sirio ha aumentado de manera significativa la intensidad de sus ataques, de modo que, según fuentes citadas por Al-Masdar News, el ELS ha sufrido fuertes pérdidas materiales en la región de Jabal al-Akrad.

Siria condenó desde un principio “la flagrante agresión” a su soberanía de las tropas de Turquía, país miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Damasco viene exigiendo con frecuencia a Ankara que ponga fin a su presencia militar en su territorio.

Además, el Gobierno de Damasco ha reiterado en varias ocasiones que las fuerzas extranjeras que se encuentran en el territorio sirio sin su autorización son consideradas como “fuerzas ocupadoras”, por lo que Siria se reserva el derecho de adoptar cualquier medida para garantizar la integridad y soberanía de Turquía.

viernes, 2 de febrero de 2018

La utopía se rompió: el asalto de Turquía contra Afrin


El 20 de enero, el Estado turco y las tropas pro turcas del Ejército Libre Sirio (FSA) lanzaron una operación militar transfronteriza en la región mayoritariamente kurda de Afrin, en el noroeste de Siria. Esta invasión a otro país es una violación directa del derecho internacional y ocurre con poco apoyo, incluso cuando la comunidad internacional sólo observa. Además, esta declaración de guerra constituye una atrocidad contra las mismas personas que han formado la primera línea en la lucha contra el fascismo de ISIS, al tiempo que construyen un refugio democrático, secular y de igualdad de género para todas las comunidades en medio de la guerra.

Los Estados Unidos y sus aliados tácitamente aprobaron la operación, alegando que Turquía tiene el derecho de defender sus fronteras y soberanía nacional. Mientras tanto, Rusia aceptó deliberadamente el asalto al permitir que Turquía utilizara el espacio aéreo bajo su control, luego de que se rechazara la oferta de entregar la administración de Afrin al régimen de Bashar Al Assad.

Los mismos poderes que no han logrado organizar conversaciones de paz para Siria en los últimos siete años, aparentemente pueden actuar en conjunto cuando se trata de la supresión de la política democrática alternativa y de satisfacer el interés del segundo ejército más grande de la OTAN, Turquía, independientemente de la completa indiferencia de este último incluso de las preocupaciones geopolíticas de sus propios socios. Los mismos estados, en una coalición conjunta anti-ISIS, no solo usaron a los kurdos como “botas confiables en el terreno”, sino que también han elegido permanecer inactivos deliberadamente ante la evidencia incriminatoria del apoyo turco a las fuerzas reaccionarias como ISIS. Estos enfoques exponen la hipocresía de los actores internacionales, cuyas políticas han contribuido activamente a la escalada de las guerras en el Medio Oriente para sus propios intereses.

Los combatientes del FSA pro-Erdogan y los soldados turcos tratan de establecer una “zona segura” para defender a Turquía del “terrorismo”, y ponen a las fuerzas kurdas y a los nativos, que sufrieron los asesinatos y violaciones de ISIS, en la misma categoría; aunque ISIS ni siquiera tiene presencia en Afrin. Sin embargo, incluso si eso fuera cierto, Turquía no se molestó por años, cuando ISIS controlaba las crucifixiones y los mercados de esclavos sexuales que existían junto a su frontera con Siria.

Aunque varios gobiernos occidentales, incluido el ex vicepresidente estadounidense Joe Biden de la administración Barack Obama, criticaron el papel de Turquía por contribuir al aumento de la violencia yihadista en Siria a través de medios políticos, financieros y logísticos, incluido el llamado Estado Islámico, la importancia estratégica de Turquía para las empresas regionales era demasiado alto como para arriesgarse. Como ahora se sabe, Turquía ha sido la principal fuente de suministros y viajes para los asesinos yihadistas de todo el mundo. Docenas de miembros del Estado Islámico han sido absueltos de cargos en Turquía, mientras que los activistas pacíficos contra la guerra y los disidentes han recibido largas condenas tras ser acusados ​​de delitos penales increíbles, algunos incluso por cargos por lo que publicaban en las redes sociales.

Miles de personas en Afrin y otras partes del norte de Siria y el Kurdistán en general han tomado las calles para protestar contra la invasión turca. A su vez, observan como una traición histórica de todos los estados que los apoyaron en su histórica lucha contra el ISIS. La gente común en Rojava se ha levantado en armas y ha hecho un voto para defenderse de los ataques turcos, del mismo modo que se han movilizado contra ISIS y otros ataques contra civiles.

Un asalto a un proyecto liberacionista y democrático

Desde que comenzó la guerra en Siria en 2011, Afrin ha estado entre las áreas más seguras del devastado país. Negándose a seguir las reglas del régimen de Assad, el Ejército Libre Sirio y los grupos de oposición sirios controlados por las fuerzas regionales, la mayoría del área kurda en el noroeste del país ha estado estableciendo sus estructuras autónomas de autogobierno democrático de base desde 2012, y actualmente acoge a cientos de miles de desplazados internos de Siria. Si bien su lucha militar contra el ISIS ha recibido apoyo táctico de fuerzas externas, especialmente de los Estados Unidos, ninguna garantía política acompañó estas colaboraciones temporales. Por lo tanto, la traición histórica de hoy a los kurdos, después de la derrota de ISIS, se había previsto desde hace mucho tiempo.

Cuando los consejos y comunas autónomas de Afrin decidieron organizarse en la forma de un cantón, como parte de un sistema de autonomía democrática en 2014, ellos, junto con los cantones de Kobane y Jazeera, declararon “un sistema político y una administración civil fundados en un contrato social que concilie el rico mosaico de Siria a través de una fase de transición de la dictadura, la guerra civil y la destrucción, a una nueva sociedad democrática donde se preservan la vida cívica y la justicia social”. Hoy, Afrin es parte de la Federación Democrática del Norte de Siria, que establece un sistema secular de autogobierno federal con un compromiso con la democracia radical, la ecología y la liberación de las mujeres para los kurdos, árabes, turcomanos, siriacos-caldeos, asirios, chechenos y armenios de la región.

En los últimos años, especialmente desde la batalla histórica por la ciudad de Kobane en 2014, la política emancipadora del norte de Siria, que los kurdos llaman Rojava, ha sido un faro de esperanza en una región destruida por la guerra, el caos y el derramamiento de sangre. Las mujeres han tomado la delantera en todas las esferas de la sociedad y establecen una representación equitativa en las estructuras de gobierno a través de cuotas y principios de copresidencia del 50%, junto con un movimiento de liberación popular, masivo y radical de mujeres a través de unidades de autodefensa, comunas y asambleas autónomas , academias y cooperativas económicas.

Esta conciencia política emancipadora fue la fuerza motriz detrás de la resistencia kurda en Kobane, lo que motivó a la administración Obama a cooperar con las fuerzas de las YPG y YPJ, y las fuerzas multiétnicas sirias, formadas posteriormente con sus socios sobre el terreno en la lucha contra ISIS. Las posiciones ideológicas opuestas dejaron en claro que ninguna de las partes podría trabajar con la otra más allá de la cooperación militar contra este enemigo común. Lo que está en juego en Afrin también es el futuro de una propuesta de coexistencia democrática y multicultural para la sociedad y la política de Medio Oriente.

El ataque a Afrin solo aumentará el autoritarismo de Erdogan

Como saben los observadores de la guerra de Erdogan contra los kurdos, el ataque actual contra Afrin debe situarse en el contexto de la hostilidad racista de larga data de Turquía hacia cualquier perspectiva de autodeterminación kurda, incluidos los derechos democráticos dentro de los estados existentes. Al calificar cualquier intento de autodeterminación de “separatismo” y “terrorismo”, Turquía intenta legitimar sus crímenes de guerra a los ojos de la comunidad internacional.

Desde que el proceso de paz entre el Estado turco y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) cesó en el verano de 2015, y especialmente después de un intento de golpe de Estado en julio de 2016, Turquía ha cometido varias masacres contra civiles kurdos, mientras decenas de miles de personas fueron arrestadas, e incluso atacadas, saqueadas, heridas o desplazadas.

Los co-presidentes del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), diputados legalmente elegidos, miembros del partido y alcaldes están actualmente en prisión desde 2016, algunos de ellos aún sin cargos. Cientos de periodistas están en cárceles turcas, lo que, según Reporteros Sin Fronteras, convierte al país en la prisión más grande del mundo para el personal de los medios. Cerca de 150.000 servidores públicos fueron despedidos, más de 100.000 civiles fueron detenidos y unos 50.000 fueron arrestados desde el fallido intento de golpe de julio de 2016. Más de 8.000 académicos han perdido sus trabajos. Mientras que algunos han sido acusados ​​de actividad golpista, la represión contra los académicos se desarrolló especialmente después de que 1.000 académicos firmaran una petición instando al Estado a detener su guerra contra los kurdos y regresar al proceso de paz. Abogados, defensoras de los derechos de las mujeres, activistas comunitarios y otros disidentes están entre las miles de personas encarceladas bajo cargos de terrorismo.

Mientras que todo el país ha estado bajo un “estado de emergencia” desde el intento de golpe en 2016, las regiones kurdas se han militarizado cada vez más y han recibido tratamientos extrajudiciales bajo la ley marcial, legitimando la limpieza étnica, el asesinato indiscriminado y la destrucción sistemática de asentamientos enteros. Según un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), entre 355.000 y el medio millón de civiles kurdos fueron desplazados por la fuerza, mientras que el ejército turco había asesinado a cientos de civiles. Estas cifras siguen siendo conservadoras, ya que las autoridades no permitieron a la delegación de la ONU un acceso adecuado a las regiones afectadas. El informe describe a las ciudades sometidas al toque de queda con términos como “apocalíptico”.

La caza de brujas contra quienes se oponen a la guerra se hace eco de las políticas de los últimos años. El gobierno anunció una “operación de medios sociales” para buscar y acusar a los usuarios de las redes sociales por expresar su desacuerdo sobre la guerra. Los programas de televisión discuten y se dirigen a celebridades que no han respaldado la guerra ilegal. Cientos de personas ya han sido arrestadas por hablar en nombre de la paz.

¿Dónde está el movimiento contra la guerra?

Como debe quedar claro por la naturaleza de la operación de Turquía y la complicidad de los poderes involucrados en la guerra, mediante la aprobación tácita o directa o el comercio de armas, los ataques contra Afrin constituyen una alianza militar internacional contra un pueblo democrático, multiétnico y multirreligioso, donde se lucha activamente por la liberación de las mujeres y, de hecho, se institucionaliza en todas las esferas de la sociedad. En una región plagada de nacionalismo, extremismo religioso y violencia sectaria, alimentada por un grupo genocida como ISIS, Afrin ha sido refugio de yezidis, cristianos, alevíes y musulmanes de todos los orígenes étnicos. Para que se establezca este sistema, miles de personas en el norte de Siria se han sacrificado y siguen arriesgando sus vidas.

Al igual que durante el asedio de Kobane en 2014, cientos de miles de personas salieron a las calles de todo el mundo desde el inicio del ataque a Afrin. Entre las personas que han estado ocupando calles, estaciones de tren, aeropuertos, plazas públicas y autopistas en toda Europa para protestar por los ataques turcos contra Afrin en la actualidad, hay miles de refugiados que han huido de la guerra y la destrucción en Siria e Iraq. Hoy se manifiestan contra el hecho de que los mismos gobiernos que se describen a sí mismos como defensores de los derechos humanos son los que respaldan a estados antidemocráticos y abiertamente fascistas en Medio Oriente con apoyo político o militar; un acto que solo fortalece aún más a poderes como ISIS, que fueron la razón por la cual las personas huyeron de sus hogares. Pero entre los cientos de miles de manifestantes también hay antiguos refugiados kurdos, que huyeron de las guerras patrocinadas por el comercio de armas en las últimas décadas. Al igual que Turquía utilizó tanques alemanes para destruir 5.000 pueblos kurdos en la década de 1990, para cometer masacres civiles y desplazar poblaciones enteras, y al igual que el Iraq de Saddam Hussein usó sustancias químicas proporcionadas por los estados europeos para cometer genocidio contra los kurdos, hoy en día son tanques alemanes que se utilizan en una invasión transfronteriza en violación del derecho internacional. La comunidad kurda ve la historia repetirse en la complicidad de los gobiernos occidentales ante la muerte de millones de civiles.

El ataque a Afrin es uno de los casos en que los poderes más influyentes del mundo se unen en un frente común para asaltar a los nativos de una región y su intento de organizar sus propias vidas con dignidad, justicia y libertad. Hacer frente a los crímenes de Turquía, debería ser una preocupación ética fundamental para todos aquellos que se oponen a la guerra y al militarismo.

FUENTE: Dilar Dirik

Afrin, entre las garras de las grandes potencias


En un artículo que escribí un día antes de la invasión de Afrin por parte del Estado turco, tenía la intención de analizar las estructuras ideológicas subyacentes del partido gobernante turco (AKP) y la fuerza impulsora detrás de la invasión. Este artículo se centrará más en el papel de las principales potencias, principalmente en Estados Unidos y Rusia en la reciente invasión de Afrin y las posturas del régimen de Bashar Al Assad e Irán.

En 2016, después de que el Estado turco invadió Siria y ocupó Jarablus para evitar la vinculación de los cantones Kobani y Afrin, Mehmet Öcalan visitó a su hermano, Abdullah Öcalan, teórico político y líder ideológico del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), que está confinado en la prisión de Imrali, Turquía. Allí, Abdullah Öcalan reflexionó sobre la invasión turca de Siria y evaluó el papel de Estados Unidos en la operación, diciendo: “Estados Unidos invitó al Estado turco a Rojava a través de Jarablus hace unas semanas. Debieron haber seguido esa estrategia para debilitar tanto a los kurdos como a los turcos en este punto. Los turcos no habrían podido entrar en Jarablus si los Estados Unidos no hubieran querido que esto sucediera. Su objetivo es hacer que ambas partes se enfrenten entre sí”.

Esta declaración sigue siendo muy relevante en lo que respecta a la invasión de Afrin por parte del Estado turco. Pero esta vez, Rusia invitó directamente al Estado turco a invadir Afrin. El Estado turco no se atrevería a invadir Afrin si las dos potencias principales, Estados Unidos y Rusia, no dieran luz a la ofensiva.

Rusia

La aprobación de Rusia para la invasión de Afrin no es sorprendente. Está claro que Rusia busca reforzar el régimen de Assad para sostener y ganar intereses políticos y económicos en Siria. Más claro es que Rusia ve a Siria como un terreno desde el cual puede arrebatarle el control a su rival imperialista, Estados Unidos.

Después de la batalla de Kobani, las fuerzas kurdas entraron en una coalición con otros grupos en la región bajo la bandera de las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF) para liberar grandes extensiones de territorio e incluso ciudades en poder del Estado Islámico en el norte de Siria. En su búsqueda, recibieron el apoyo moral y político de una coalición internacional encabezada por Estados Unidos. Cuando las SDF finalmente ganaron la capacidad de controlar recursos cruciales como agua y petróleo, que anteriormente estaban bajo el control del Estado Islámico en Raqaa y Deir-ezor, las tensiones entre las dos potencias mundiales alcanzaron una nueva altura.

Estas tensiones se manifestaron en una nueva rivalidad entre las SDF, respaldadas por una coalición encabezada por Estados Unidos, y el gobierno sirio, respaldado tanto por Rusia como por Irán. Para debilitar la influencia que Estados Unidos tiene en Siria, Rusia entró en una distensión con Turquía.

En este punto, los intereses de Rusia y Turquía se alinean. Mientras que Turquía quiere desmantelar el proyecto liderado por los kurdos en el norte de Siria, Rusia busca reducir la influencia de los Estados Unidos en Siria al intentar eliminar a uno de los aliados más importantes de Washington sobre el terreno: las Fuerzas Democráticas de Siria.

Además, al permitir que Turquía invada a Afrin, Rusia tiene como objetivo poner a Estados Unidos en un dilema, sabiendo muy bien que Washington tiene problemas para sostener su acto de malabarismo en Siria. Por un lado, Estados Unidos ha tratado de mantener a Turquía, un compañero miembro de la OTAN, como un aliado estratégico cercano. Al mismo tiempo, los triunfos de las SDF le dan a Estados Unidos la posibilidad de mantener un pie en Siria, que puede ayudar a presionar al régimen de Assad y, de ese modo, reducir la influencia de Irán en la región. Ankara, que está en contra del proyecto kurdo, no está contento. Las SDF buscan garantizar, entre otras cosas, la seguridad de su población. Mientras que Ankara se siente traicionada, y las SDF sienten que deberían prepararse para la traición, Moscú ve una oportunidad.

La operación del Estado turco no se limitará a Afrin, sino que se extenderá a Manjib, donde están estacionados más de 2.000 militares estadounidenses. Esto, al menos, es lo que Erdogan ha dicho expresamente en un discurso a los líderes provinciales en Ankara: “Con la operación Ramo de OLivo, una vez más hemos frustrado el juego de esas fuerzas furtivas, cuyos intereses en la región son diferentes”, y continuó: “Comenzando en Manbij, seguiremos frustrando su juego”.

Si el Estado turco ataca Manbij, para proteger tanto su apalancamiento como sus intereses, Estados Unidos posiblemente podría defenderse. Esto es lo que espera Rusia, que Estados Unidos y Turquía participen en el combate y se arriesguen a que se expulse a la OTAN del país. Rusia quiere, entre otras cosas, que Turquía finalmente caiga bajo su ámbito de influencia. Esto debería explicar, al menos parcialmente, por qué Rusia permite que el Estado turco invada Afrin.

Estados Unidos

No es necesario decir mucho sobre la política exterior de los Estados Unidos en lo que respecta a los kurdos en Siria. Es una doctrina que se puede resumir en dos palabras: hipocresía y duplicidad. Estados Unidos ya ha afirmado que apoya el derecho del Estado turco a protegerse de los “elementos terroristas que pueden estar lanzando ataques contra ciudadanos turcos y suelo turco desde Siria”. Al hacerlo, Estados Unidos ha firmado su sello de aprobación para que el Estado turco ataque a los kurdos de Siria.

Turquía sigue siendo un socio estratégico para Estados Unidos dentro de la OTAN. Este último no quiere perder a Turquía y Estados Unidos no quiere que eso cambie. Estados Unidos simplemente ve a Afrin como un lugar que no es su problema, especialmente considerando que no cae bajo el territorio de la Coalición Internacional contra el Estado Islámico. “No hay apalancamiento, no es mi problema”, es otra manera de resumir esta doctrina.

El régimen de Assad

En Siria, hay dos proyectos por los que el régimen de Assad se siente amenazado: el federalismo en el norte de Siria y la oposición islámica apoyada por Turquía. Mientras que el régimen de Assad se esfuerza por mantener a Siria como un Estado-nación centralizado, el proyecto dirigido por los kurdos representa una gran amenaza para ese modelo, ya que busca descentralizar el país y empoderar a las minorías étnicas y a las mujeres. La otra amenaza para el régimen de Assad es la oposición islámica, o la contrarrevolución respaldada directamente por Turquía, que exige luchar para derrocar al régimen.

Para debilitar tanto a los kurdos como a la oposición islámica, el régimen de Assad encuentra a la invasión turca a Afrin como una oportunidad de oro para alcanzar sus fines. Por lo tanto, la advertencia del régimen de Assad de que derribaría cualquier avión de guerra turco que violara el espacio aéreo sirio, debería verse como lo que es: una mentira flagrante. Sin embargo, incluso si esto se materializara, sería una situación de ganar-ganar para Rusia. A Moscú le encantaría la oportunidad de recibir la excusa para “proteger” al gobierno sirio, y empujar a Afrin bajo el control del régimen de Assad.

El régimen de Assad y Rusia se preparan para lanzar una gran ofensiva en Idlib, el único bastión en donde se encuentra la oposición armada islámica en Siria. Dado que muchos grupos islámicos armados están respaldados directamente por el Estado turco, Rusia y el régimen de Assad tratan de llegar a un acuerdo con Ankara. Este último podría ayudar al régimen de Assad a transferir a los leales del Estado turco para luchar contra los kurdos en Afrin, e Idlib sería dejado por el régimen de Assad en tal acuerdo. El vehículo para esta negociación es el congreso ruso de Sochi. En resumen: Idlib por Afrin. Es por eso que Erdogan dice que tiene un trato con Rusia. La toma del aeropuerto militar de Abu al-Duhur junto a decenas de pueblos por el régimen de Assad ya es una primera medida de buena voluntad inscrita en este pacto silencioso.

Y, finalmente, debemos abordar en breve cómo se beneficia Irán de la invasión de Afrin. En la medida en que Teherán percibe falsamente que el proyecto liderado por los kurdos es una expansión de Estados Unidos, cualquier amenaza hacia él coincide con sus intereses en la región. Y en la medida en que la expansión turca no es mitigada por el régimen de Assad y Rusia, Irán también se siente ansioso por la expansión del fundamentalismo suní. Pero si ocurre un acercamiento, mejor evidenciado por las “zonas de desescalada” conjuntas negociadas en Idlib por Irán, Turquía y Rusia, entonces Teherán siente que tiene más poder para intervenir en el conflicto sirio. En pocas palabras, Irán se beneficia de la lucha entre el Estado turco y los kurdos en Siria.

Entonces podemos hablar de acercamiento entre Rusia, el régimen de Assad, Irán y Turquía. También se puede decir que es el proyecto liderado por los kurdos en la región lo que acerca a estos enemigos inverosímiles en la mesa de negociaciones. Pero esto también es efímero. No borra las muchas contradicciones, las diferencias entre varios proyectos políticos sobre el terreno y los siete años de conflicto entre estos poderes. Este acercamiento inestable se romperá tan pronto como los intereses y las batallas sobre el terreno cambien en Siria.

Conclusión

Debo aclarar mi posición. Los principales poderes regionales se guían en esta guerra por su capacidad de traición, su compromiso de lograr sus intereses, su mentalidad genocida y fascista. Los combatientes kurdos, sin embargo, se guían por los principios de la autoorganización, la autodefensa, la resistencia y la libertad.

Volvamos a Imrali y las últimas palabras que recibimos de Öcalan, después de que su hermano concluyera su reunión con él: “Soy demócrata y revolucionario. No me rendiré al Estado ni a nadie más”. Creo que diría lo mismo al Movimiento de Libertad Kurdo y al pueblo de Afrin: “Sean demócratas y revolucionarios. No se rindas a estados nacionales ni a nadie más”.

FUENTE: Cihad Hammy / The Region / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

martes, 16 de mayo de 2017

Turquía y sus vecinos afectados por el poder absoluto de Erdogan


El presidente turco ha conseguido el poder absoluto en su país después de la victoria del ‘SÍ’ en el referéndum constitucional celebrado el pasado 16 de abril.

En este artículo pretendemos analizar lo que supone el referéndum para Turquía, además de estudiar la política exterior del mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, en Oriente Medio tras este sonado referéndum.

Erdogan: nuevo era para Turquía

Si consideramos a Mustafa Kemal Ataturk como el fundador de la primera República en Turquía, Erdogan podría calificarse como el impulsor de la segunda República, al conseguir cambiar el sistema gobernante del parlamentarismo al presidencial. El también líder del partido de Justicia y Desarrollo durante 15 años, ha podido conducir el país por el camino que más le conviene, mediante diferentes estrategias: referéndum, amenazas, inseguridad, detenciones...

En los primeros años, tras la llegada al poder de su partido, realizó una gran limpieza a todo aquel que mostraba oposición. Empezando por los militares, con un gran número de detenciones y, posteriormente, extendiendo su brazo autoritario a destacadas figuras políticas como el líder disidente turco, Fethulá Gülen, quien desempeño un rol muy importante en la llegada al poder del partido de Erdogan.

Otras de sus “víctimas” políticas fueron el expresidente turco Abdolá Gul y el ex primer ministro Ahmet Davutoglu que, pese a ser consideras como figuras claves en la sociedad turca, mostraron su rechazo a las políticas dictatoriales del presidente en los últimos años.

Tras excluir a los que podrían obstaculizar sus planes imperiales, y nombrar al que ha sido su gran defensor y amigo, Binali Yildirim, como el premier del país, Erdogan allanó el terreno para lo que fue su principal objetivo desde su llegada al poder: Cambiar la Constitución.

En tales circunstancias, se llevó a cabo el referéndum y Erdogan, tras mucho trabajado autoritario, consiguió el 51 por ciento de los votos, o lo que es lo mismo, el poder absoluto en el país.

Ahora, tras esta victoria política, el camino está más que allanado para conducir al país hacia un modelo que convierte al pueblo en sirviente y al Gobierno en patrón. Todo ello, sin olvidar, que fue lo que le llevó a esta situación. La política dictatorial continúa ante cualquier voz opositora, incluso dentro de su propio partido.

Hoy más que nunca, el “Sultán” Erdogan es intolerante ante las opiniones contrarias y, de hecho, quienes se opongan a él corren el riesgo de ser despedidos, encarcelados o terminar en el exilio. No obstante, aquellos que acepten sus palabras, tendrán inmunidad y podrán actuar a sus anchas.

Esta actuación de Erdogan se desarrolla en el marco de sus esfuerzos por materializar su ansiado restablecimiento del imperio Otomano. Un anhelo que, para conseguirlo, el hombre de hierro turco no ha escatimado esfuerzo alguno: Debilitamiento de los partidos kurdos, restricción a las congregaciones y los derechos de protesta, presiones a la oposición y el silenciamiento de las voces que puedan obstaculizar el camino elegido.

Irak y Siria, los más afectados

Una Turquía con sistema presidencial ya otorga más poderes a Erdogan tanto a nivel interno como externo. En política exterior, son Irak y Siria los que se ven más afectados por los cambios que se realizan en Turquía y las políticas exteriores del mandatario turco.

El tema principal que preocupa, y mucho, a estos dos países, es la situación de los kurdos. ¿Por qué? Los dos países árabes disponen de una larga frontera con Turquía y la presencia de los kurdos en la franja norteña de Irak y Siria podría resultar en choques con Ankara.

En este contexto, hay que recordar que desde el punto de vista de Erdogan, el Partido de Trabajadores de Kurdistán, PKK, es la más seria amenaza para la seguridad turca. Por lo tanto, ha decidido controlar a los kurdos que están activos en el sur este del territorio turco y erradicar las bases de este grupo en Irak y Siria.

La continúa inseguridad que reina en Irak y Siria, ha dado la oportunidad al PKK, aprovechando el caos, a fortalecer sus bases subterráneos y aumentar las zonas que controlan. Cabe mencionar la ciudad de Sinyar donde, después de la retirada de los terroristas de Daesh, los kurdos están incrementando su influencia y actividad en esta zona montañosa. En estas circunstancias, Turquía afirmó que no pedirá permiso a ningún país en combatir a los kurdos del PKK. Dicho y hecho. Bombardeó la ciudad dejando muertos a muchos civiles.

Esto ha provocado la reacción de los afectados. Tanto Bagdad como Damasco, han asegurado que no se quedarán con los brazos cruzados y que responderán de forma tajante la violación a la integridad territorial de sus países.

Todo ello viene precedido de que la principal inquietud de Ankara reside en el fortalecimiento de los kurdos, tras el importante rol que los kurdos tuvieron en combatir a EIIL (Daesh, en árabe) en estos dos países. Para Turquía, la influencia de esta minoría en Irak y Siria, da más poder y confianza al PKK para actuar contra el gobierno turco.

En estas circunstancias, y en un momento en que Erdogan se encuentra bajo la presión de Bagdad y Damasco, la cercanía entre Ankara y Washington no es ninguna novedad. El presidente de EE.UU., Donald Trump, que no está satisfecho con lo que está pasando en Irak y Siria (por el fracaso de los opositores armados y terroristas), felicitó a su homólogo turco tras la victoria en el referéndum constitucional. Por su parte, Erdogan acogió con beneplácito el ataque de EE.UU. a una base militar siria afirmando que su país está abierto a estrechar colaboraciones con EE.UU. en las crisis que se vive en la región. Hecho que pone de relieve que Erdogan busca encontrar apoyos y aliados para aumentar su poderío y llevar a delante sus planes en la región de Oriente Medio para busca materializar su ansiado restablecimiento del imperio Otomano.

Perspectiva oscura

Erdogan no tiene expectativas claras ni a nivel interno ni externo. A nivel local, dado que ha apartado de la escena política a casi la mitad de la población turca que forman los alawíes y los kurdos, y ha mostrado sus intenciones de no querer dividir el poder con ellos, el país viviría más momentos de inseguridad, algo de lo que somos testigos en estos momentos.

A nivel externo también la situación se tensa ya que se ha alejado de la política de cero conflictos con los vecinos y aboga por presentar a su país como un poder regional que recurre a la intervención directa y militar en los asuntos de Oriente Medio.

viernes, 5 de mayo de 2017

PKK: “Los ataques de Turquía son fascistas y salvajes”


El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) subrayó que “los ataques del 24 de abril contra Shengal (Kurdistán iraquí) y Rojava (norte de Siria), que se produjeron después de la invasión de Jarablus y Al Bab, otorgan al PKK el derecho de hacer frente y luchar contra el fascismo del AKP-MHP (partido de derecha de Turquía”.

El Consejo Ejecutivo del PKK emitió una declaración al respecto, en la que afirmó: “Después de enfrentarse al ‘No’ de los pueblos de Turquía en el referéndum del 16 de abril, la dictadura fascista del AKP-MHP llevó a cabo ataques aéreos en el lugar sagrado de nuestro pueblo, Shengal, y el Rojava –donde está la vanguardia y fortaleza de resistencia contra el fascismo de ISIS- el 24 de abril. Las posiciones de YBŞ y HPG y la sede de YPG-YPJ fueron atacadas por aviones de combate”. Y agregó: “Para empezar, conmemoramos con respeto a todos los martirizados en este salvaje ataque fascista, y declaramos que serán vengados los asesinos fascistas, serán vengados en cantidad”.

“El ataque se hizo con la aprobación de los poderes mundiales y regionales”

Observando que tal ataque no puede llevarse a cabo sin el conocimiento y la aprobación de las potencias mundiales y regionales, el PKK expresó: “De hecho, los funcionarios fascistas del AKP declararon que el ataque en cuestión se llevó a cabo con el conocimiento de Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y el PDK. Si este es el caso, hacemos un llamamiento a todas las partes relacionadas a adoptar una postura clara y declarar al lado de quién están: si están con la dictadura fascista de Tayyip Erdoğan-Devlet Bahçeli o con la Turquía democrática y el Kurdistán libre. Si están junto al terror y las masacres de la dictadura fascista del AKP-MHP o la lucha democrática de los pueblos. Si están junto a Al Qaeda y el ISIS, o del lado de la libertad y la democracia kurda, de la lucha del pueblo contra todo tipo de sistema genocida fascista. Ya no es posible quedarse en el medio y jugar a ambos bandos”.

“El ataque fue en el aniversario del genocidio armenio”

El PKK hizo las siguientes evaluaciones con respecto al objetivo perseguido con el ataque: “El objetivo del ataque del fascismo del AKP-MHP en Shengal y Qereçox es bastante obvio. El ataque se llevó a cabo el 24 de abril, en el 102º aniversario del genocidio armenio, y por tanto pretende continuar y finalizar el genocidio iniciado por la administración de la Unión y Progreso. El ataque se produjo tras el rechazo, por parte de los pueblos de Turquía, de la dictadura de Tayyip Erdoğan-Devlet Bahçeli en el referéndum del 16 de abril y, por tanto, tiene por objeto ocultar este resultado, llamar la atención hacia el exterior y aplastar el desarrollo del movimiento popular antifascista, mediante la creación de un ambiente de guerra. El ataque se llevó a cabo en un momento en el que el fascismo de ISIS se enfrenta a una derrota total en Al Raqqa y Mosul, por tanto (el ataque) está destinado a proteger el fascismo del ISIS y obstruir su derrota”.

“Una nueva situación ha comenzado y con eso un nuevo proceso”

El PKK señaló que el ataque a Shengal era una nueva situación que ha iniciado un nuevo proceso de lucha, y con esto se perseguía continuar y finalizar la masacre de los yezidíes por parte de ISIS ya que se dirigía a las fuerzas de HPG, YJA-Star y YBŞ, que salvaron al pueblo kurdo yezidí del genocidio que ISIS comenzó el 3 de agosto de 2014.

La declaración del PKK continúa así: “Este ataque es una continuación de los del 3 de agosto y el 3 de marzo. Considerándose a sí mismos como guardianes del mundo, los funcionarios del AKP dicen ‘No permitiremos que Shengal se convierta en una segunda Qandil’. Sin embargo, no son los dictadores fascistas del AKP, sino la gente de Shengal quienes decidirán sobre Shengal. El pueblo de Shengal ya ha dejado claro que quieren vivir libremente sobre la base de la autonomía democrática. Hoy en día, los kurdos yezidí reciben la atención y el apoyo de la totalidad de la humanidad. Por tanto, el pueblo kurdo y la humanidad libre nunca perdonarán la agresión fascista genocida en Shengal”.

El comunicado manifestó: “Por otra parte, el ataque a la Federación del Norte de Siria fue dirigido contra la sede de las YPG-YPJ en la zona de Rojava (Kurdistán sirio) de Qereçox. Las fuerzas YPG-YPJ, víctimas en este ataque, son un símbolo de libertad que están consagrados en el corazón de los pueblos kurdo, sirio, de Oriente Medio y de la humanidad, y están compuestas por líderes abnegados en la lucha contra el fascismo del ISIS en los últimos cuatro años. Se han convertido en la base de la libertad común, de hombres y mujeres jóvenes procedentes de todo el mundo -desde América hasta Canadá, de Gran Bretaña a Alemania -para luchar contra el fascismo del ISIS. Por esta razón, el ataque a la sede de YPG-YPJ es un ataque contra el Kurdistán sirio, contra la Siria Democrática y la humanidad libre. Estas fuerzas no perdonarán el ataque del fascismo del AKP-MHP y lo derrotarán igual que derrotaron el ataque del ISIS en Kobanê, mediante una lucha conjunta. Las fuerzas de YPG-YPJ y de Siria Democrática ahora han obtenido el derecho a llevar a cabo toda resistencia contra el fascismo de AKP-MHP. Confiamos en que estas fuerzas de la libertad sabrán tomar represalias al ataque del fascismo del AKP-MHP y luchar hasta que hayan incapacitado a las fuerzas fascistas invasoras para llevar a cabo ataques similares”.

“El PDK debe dejar claro su enfoque”

La declaración del PKK apuntó contra la actitud del PDK frente a los ataques: “Tras el ataque del fascismo del AKP-MHP, que también estuvo dirigido contra los peshmergas, las declaraciones del PDK argumentaron que los ataques se llevaron a cabo a raíz de la presencia del PKK, y que el PKK debe abandonar Shengal. Obviamente no tiene ningún sentido no decirle al agresor cruel ‘Basta, no lo hagas’, pero en cambio decirle al bando perjudicado por el ataque: ‘¿Por qué existes?, el ataque es producto de tu existencia’. Esto sólo se traducirá en el fortalecimiento del cruel. Por otra parte, se podría preguntarse si la administración del PDK, que fue informada sobre el ataque de antemano, aprobó el ataque del fascismo de AKP-MHP a Shengal para instar a la retirada del PKK. Esta pregunta requiere una respuesta y explicación ante la opinión pública. Supongamos que el fascismo del AKP-MHP ataca la presencia del PKK. Entonces, ¿qué significa la presencia del PKK allí? Es obviamente una expresión de la existencia y la libertad kurdas. La administración del AKP-MHP ya indica claramente que los ataques contra el PKK están dirigidos contra la existencia y la libertad de los kurdos. En ese caso, ¿qué significa la presencia de PDK? ¿Dónde está el PDK en la existencia y la libertad de los kurdos? Es explícito que las declaraciones hechas por el AKP y el PDK después del ataque salvaje contra Shengal y el Kurdistán sirio son una parte de la guerra psicológica y éstas quieren romper la voluntad del pueblo kurdo y sus aliados. Sin embargo, el fascismo del AKP-MHP está llevando a cabo este ataque en el momento más débil de su historia. La dictadura de Tayyip Erdogan y Devlet Bahçeli se aísla en todas las áreas y ha perdido fuerza notablemente. Tras el referéndum del 16 de abril, los pueblos de Turquía quieren que este gobierno fascista renuncie, y continuarán su resistencia democrática hasta la caída de este gobierno. El pueblo kurdo que ha logrado la unidad en todos los aspectos continuará liderando la resistencia”.

“Los ataques son una consecuencia de su colapso”

La declaración del Consejo Ejecutivo del PKK continuó con lo siguiente: “Estos ataques fascistas son salvajes, y la consecuencia de una debilidad y un colapso significativo. Por tanto, las condiciones para la resistencia contra el fascismo son más maduras que nunca en este aspecto. Sobre esta base, hemos llamado a nuestro pueblo, a las cuatro partes del Kurdistán y en el extranjero, y a todas las organizaciones patrióticas kurdas a unirse y desarrollar una lucha conjunta contra el fascismo del AKP-MHP, que también es la fuerza que está detrás del fascismo del ISIS. Llamamos a todo nuestro pueblo, en todas las áreas, a salir a las calles contra el AKP-MHP y para derribar el fascismo”.

Por lo cual, el PKK expresó: “Todo el mundo debe conocer esta verdad: los ataques del 24 de abril en Shengal y Rojav,a que se produjeron tras la invasión Jarablus y Al Bab conceden al PKK el derecho a estar presente y luchar con todo en contra del fascismo del AKP-MHP. La gran atención y sensibilidad manifestadas por el PKK, hasta ahora, no han sido correspondidas recíprocamente y las potencias internacionales no se han levantado en contra de las fuerzas turcas que han invadido de facto Siria e Irak. A partir de ahora, las HPG y YJA-Star estarán presentes en todas partes donde lo consideren necesario, y lo harán para luchar contra el ISIS y el fascismo del AKP-MHP en todas las zonas. Dondequiera que haya el fascismo, el PKK estará allí, siempre uniéndose a la resistencia contra el fascismo en primera línea. Sobre esta base, una vez más conmemoramos a los mártires de Shengal y Qereçox con respeto y gratitud, y llamamos a todo nuestro pueblo y a la humanidad democrática a unirse en torno a la resistencia de Shengal y Kurdistán sirio contra el ISIS y el fascismo del AKP-MHP, y para mejorar la lucha por un Oriente Medio Democrático y un Kurdistán libre”.

“El fascismo está atacando Kurdistán”


La integrante del Consejo Ejecutivo de la Unión de Comunidades del Kurdistán (KCK), Sozdar Avesta, afirmó que mientras el Estado turco continúe con sus ataques sobre el norte de Siria y Shengal los pueblos de la región deben estar “en acción” para rechazarlos.

La comandante denunció que “el fascismo del AKP-MHP (partidos de derecha turcos) está atacando Kurdistán con la colaboración de la PDK (partido dirigido por Masud Barzani)”.

Avesta recordó que los ataques de la aviación turca contra el norte de Siria y Shengal se llevaron a cabo el 24 de abril pasado, al cumplirse el 102º aniversario del genocidio armenio. “Hace 102 años, el Estado turco llevó a cabo esos ataques con el fin de garantizar una sola nación, y hoy continúa con los mismos ataques”, aseveró.

La dirigente señaló que después del referéndum para reformar la Constitución turca, al que calificó de “fraudulento”, el presidente Erdogan “quería atacar en todas partes y por lo tanto apuntó contra las YPG (Unidades de Defensa del Pueblo), Shengal, el pueblo kurdo y la sociedad yezidí.

Sobre los yezidíes, indicó que ese pueblo que habita en el Kurdistán iraquí “no se rindió en su lucha”, sino que “formaron su propia defensa organizaciones de YBS y YJS” y ahora “exigen su libertad y autonomía”.

Avesta calificó los ataques militares turcos como “cobardes e inmorales”. “Nadie puede decir que atacaron objetivos militares porque no hay divisiones entre los militares y civiles, sino atacaron la idea y la filosofía”, aseguró. A esto, la integrante del KCK agregó que la prensa dependiente del PDK dice que “los lugares bombardeados fueron las bases del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), pero esto no es realista, e incluso si fueran bases del PKK, estos ataques no son legítimos”.

“Los yezidíes y los pueblos del Kurdistán sirio no deben permanecer en silencio frente a estos ataques y deben organizarse. Un pueblo oprimido no tiene nada que perder, pero mucho que ganar”, manifestó.

Avesta alerto que los luchadores contra los grupos terroristas, ahora “están siendo atacados justo frente a la Coalición, pero la Coalición permanece en silencio. Por esta razón, las Naciones Unidas deben declarar con urgencia los lugares donde viven los yezidíes como zonas seguras y proteger estas áreas”.

También criticó al PDK por su “alianza sucia” con el Estado turco y recordó que el gobierno de ese partido argumentó que los yezidíes “no tienen moral” y que el PKK “es responsable de estos ataques”, algo totalmente falso.

“Nuestro pueblo debe resistir día y noche. Creo que estos ataques cobardes y viles nunca tendrán éxito”, finalizó Avesta.