martes, 16 de mayo de 2017

FRANCIA: Kadima! En Marche!


Luego de haber puesto en la presidencia de la República sucesivamente un agente de la CIA y un lacayo de Qatar, los franceses vuelven a dejarse engañar –por tercera vez–, y en esta ocasión el engaño viene de un producto de la influencia israelí. Aún creen haber ahuyentado el espectro del fascismo votando por un candidato que goza del respaldo de la OTAN, de los Rothschild, de todas las grandes empresas de la Bolsa de París y de los grandes medios de prensa. Lejos de darse cuenta de su error, todavía se hallan bajo los efectos de una hipnosis, de la que probablemente no saldrán hasta el fin de las próximas elecciones legislativas.

Inmediatamente después del anuncio de su victoria electoral, el presidente democráticamente electo de la República Francesa pone distancia entre el pueblo y él. Rechazando todo baño de multitudes, Emmanuel Macron cruza, ostentosamente solo, la explanada del Louvre bajo la mirada de sus partidarios.

El equipo del ahora presidente electo de Francia, Emmanuel Macron, logró poner a los franceses en estado de hipnosis. Con ello impuso la elección –con dos tercios de los votos válidos– de un hombre de sólo 39 años, cuyo partido fue creado en internet hace casi exactamente un año, y que nunca antes se había presentado a ninguna otra elección.

Esta “hazaña” es fruto del equipo de Steele & Holt, una misteriosa firma cuyo nombre hace referencia a la serie de televisión Remington Steele [1], en la que la directora de una agencia de detectives contrata a un ladrón –interpretado por el actor Pierce Brosnan– para que se presente a los clientes como si fuese él el jefe de la agencia.

Ni se moleste usted en buscar quién se esconde detrás de la firma Steele & Holt. Lo único que se sabe a ciencia cierta es que sus dos principales clientes son la transnacional francesa AXA y la familia Rothschild. Todo el mundo sabe que Emmanuel Macron trabajó para los Rothschild, pero la contribución de estos a la organización de su partido político es un secreto bien guardado. En cuanto al gigante de los seguros AXA, se trata de una gran transnacional presidida por Henri de La Croix, quinto duque de Castries, quien preside también el think tank de la OTAN (el Grupo de Bilderberg), el Instituto del Bósforo (que es el think tank de Turquía) y, en Francia, el Instituto Montaigne (un think tank de derecha).

Por cierto, no está de más recordar aquí que el influyente Henry Kissinger invitó a Macron a la reunión anual del Grupo de Bilderberg realizada en 2014, junto a los también franceses Francois Baroin y Christine Lagarde, directora del FMI.

A través del Instituto del Bósforo se hizo posible detectar y sobornar a diferentes personalidades de derecha y de izquierda que han aportado su respaldo a Macron.

Fue en los locales del Instituto Montaigne donde tuvieron lugar las primeras reuniones de la nueva formación política creada para Macron, que incluso está domiciliada oficialmente en la dirección personal del director de ese instituto.

El nuevo partido francés debe su nombre, En Marche! [“¡En Marcha!”], al hecho que esas dos palabras corresponden a las iniciales de Emmanuel Macron. Si no se habría llamado En Avant! [“¡Adelante!”], que en hebreo sería Kadima!, nombre del partido israelí fundado por el general Ariel Sharon en 2005. Cuando alguien le señaló al viejo general israelí que el nombre de su nuevo partido recordaba el del partido de Mussolini –Avanti!–, Sharon replicó que esa era la orden con la que él mismo solía iniciar cada una de las operaciones que emprendía por iniciativa propia, como cuando invadió Beirut contradiciendo a su estado mayor.

Tanto Kadima! como En Marche! son partidos que se dicen centristas y en cuyo seno se reúnen personalidades tanto de derecha como de izquierda… y todos sabemos cuán “centrista” fue Ariel Sharon, general israelí que creó su propio partido para separarse de Benyamin Netanyahu. Ariel Sharon fue de hecho un colonialista que quería crear un Estado palestino que siguiese el modelo de los bantustanes sudafricanos. El apartheid era para Ariel Sharon la única vía que podía permitir la preservación de Israel. Netanyahu, por el contrario, un talmudista que se niega a aceptar la idea de compartir Palestina con los goyim [2]. Para Netanyahu los goyim deben ser expulsados de Palestina, si no es posible exterminarlos.

Volviendo a la situación política en Francia, seguramente nos enteraremos con el tiempo de por qué Macron quiso romper con el primer ministro socialista Manuel Valls. Por el momento, es notoria la insistencia que Valls está poniendo en tratar de unirse a En Marche!, sólo comparable al poco tacto que ha tenido Macron para rechazarlo observando que un grave conflicto los separa.

El fascismo en marcha

Para impulsar al candidato Macron, la firma Steele & Holt –léase la OTAN y los Rothschild– se apoyaron en las antiguas redes pro-estadounidenses de la Fondation Saint-Simon. Juntas orquestaron todo el show sobre «la amenaza Le Pen», logrando así que muchos electores resueltamente contrarios a Macron acabaron votando por él por temor a un resurgimiento del «nazismo» en Francia. Al no tener gran cosa que reprocharle a Marine Le Pen, le atribuyeron los crímenes de su padre y unas cuantas cosas más.

Esta manipulación demuestra que, en la «sociedad del espectáculo», la forma es más importante que el fondo. Reflexionemos juntos. ¿Cuáles son las características del fascismo? Decreta el fin de la lucha de clases recurriendo al corporativismo que reúne a patronos y obreros en el seno de las mismas organizaciones, decreta el fin de la dialéctica derecha-izquierda gracias a la creación de un partido único y, por consiguiente, decreta el fin de toda forma de oposición, garantizado por el uso de la fuerza.

Si bien la primera de esas características hubiese podido aplicarse a la visión de las cosas que tenía Jean-Marie Le Pen, no es menos cierto que ya no es aplicable a la visión de la sociedad que plantea su hija Marine.

En cambio, la dos primeras características del fascismo anteriormente citadas –fin de la lucha de clases mediante el corporativismo y fin de la dialéctica derecha-izquierda mediante la creación de una formación política– corresponden a la perfección con lo que plantea Macron, respaldado en la elección presidencial por todos los jefes de las grandes empresas de la bolsa de París… así como por la dirección de la CGT, el sindicato más representativo de la clase obrera francesa. El propio Macron no cuestiona la capacidad de los partidos de derecha y de izquierda para defender los valores que consideran suyos… pero llama a los líderes de esos partidos a que se unan al partido que él creó en aras de la defensa de «intereses comunes». De hecho, si la próxima cita electoral prevista en Francia –las elecciones legislativas– se desarrollan conforme a los deseos de Macron, eso será el inicio de la destrucción de la oposición. En todo caso, el unanimismo de la prensa escrita de ambas tendencias a favor del candidato Macron y la campaña desatada contra los sitios web que contradicen ese coro de uniformidad mediática sirven para darnos una idea clara de lo que ya está en preparación.

La Historia se repite. En 1940, los franceses apoyaron al mariscal Philippe Petain creyendo protegerse con ello del nazismo… y fue Petain quien instauró el fascismo. En 2017, acaban de votar por Macron por temor a la «extrema derecha»… y será Macron quien acabe instaurando el fascismo.

Una campaña lastrada por los “escándalos”

Es cierto que algunos electores deben haberse sentido incómodos ante las personalidades –bastante sui generis– de los candidatos y el uso, por una de las partes, de métodos de propaganda nunca vistos en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Cuando tenía sólo 15 años, Emmanuel Macron tuvo una relación sexual con su profesora de teatro –23 años mayor que él–, no tardó en vivir con ella y se casaron 15 años después. Marine Le Pen heredó de su padre la presidencia del partido creado por él. Comenzó por limpiar esa formación política, llegando incluso a excluir a su propio padre. Si recurrimos a los términos que utilizan los psicoanalistas, Macron se casó con su madre y Marine Le Pen “mató” a su padre.

Pero lo más importante es que el equipo de Macron no vaciló en acusar a sus rivales de las peores traiciones, y sin la menor lógica pero teniendo la garantía de que los diarios regionales y nacionales –que ya controla en su totalidad– no se atreverían a emitir absolutamente ninguna crítica contra esas acusaciones, a pesar de todo lo absurdas que fueron. El candidato de la derecha, Francois Fillon, se ha visto así convertido a ojos de todos en un ladrón, a pesar de que no se ha comprobado ninguna de las acusaciones de las que fue objeto. Igualmente, Marine Le Pen es vista como la personificación misma del fascismo, aunque no ha defendido nunca las posiciones que se le atribuyen.

Una victoria solitaria

En cuanto se anunció que había sido electo, el futuro presidente Macron pronunció una breve alocución desde su cuartel general de campaña. Dijo unas cuantas banalidades, pero con el aire de gravedad del hombre que siente bruscamente el peso de las responsabilidades que acaban de caer sobre sus débiles hombros. Y luego se regaló a sí mismo un nuevo instante teatral con sus partidarios en la explanada del Louvre. Atravesó París en un cortejo de autos con cristales negros. Luego atravesó a pie, solo e inaccesible, la explanada del Louvre para subir al escenario allí instalado en su honor. Y desde ese lugar, al pie de la pirámide de cristal del museo del Louvre, como Napoleón Bonaparte, pronunció otro discurso, también lleno de lugares comunes pero con un tono encendidamente marcial, cuando él nunca ha combatido con armas. Para terminar, se rodeó de su familia y de unos cuantos militantes para entonar La Marsellesa.

Contrariamente a lo que siempre hicieron todos sus predecesores, Emmanuel Macron no estrechó ni una sola mano en toda esa velada triunfal. Nadie pudo acercársele. Macron no permitió que ninguna de las personalidades políticas que lo apoyaron apareciese junto a él y compartiese su victoria. Para cobrar el premio por haber traicionado sus partidos respectivos, esas personalidades tendrán que incurrir en nuevo acto de traición… aportando nuevamente su apoyo a los partidarios de Macron en las elecciones legislativas de junio.

Sólo entonces, ya con todas las riendas del poder en sus manos, el presidente Macron permitirá que los franceses salgan de la hipnosis. Cuando sea ya demasiado tarde.

¡Adelante, en marcha!

Thierry Meyssan

Duran Kalkan: “Los métodos de Erdoğan no son diferentes a los de Hitler”


Duran Kalkan, miembro del Comité Ejecutivo del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), afirmó que “la mentalidad anti kurda, de guerra y la política genocida, derrocarán a Turquía, como si derribaran al Imperio Otomano”. Advirtió también al Partido Democrático de Kurdistán (KDP, del norte de Irak y aliado de Turquía) que se apoya en el gobierno de Ankara: “La República de Turquía y Tayyip Erdoğan no permitirán ni siquiera un Estado kurdo mínimo. A menos que esta mentalidad y estas políticas se eliminen, eso no se permitirá”, y subrayó que todo el pueblo kurdo está esperando respuestas del KDP.

El miembro del Comité Ejecutivo del PKK, asistió al programa “From the Country” en la cadena News Channel y respondió a las preguntas del periodista Derviş Eren. La segunda parte de la extensa entrevista en News Channel está abajo, editada para mayor claridad:

-¿Qué significan los ataques a Shengal y Qadax? ¿Qué piensa del enfoque que los círculos políticos han tomado hacia estos ataques?

-Los valores sagrados de los kurdos y la humanidad han sido atacados. Shengal es un área sagrada, está bajo la protección de la ONU y no sólo es sagrado para los kurdos, sino que también tiene un gran valor para la humanidad en general. Y Qçadax es la sede de YPG y YPJ. Es el epicentro de YPG y YPJ, que se mantuvieron firmes frente a la amenaza del fascismo de ISIS, derrotándolos y llevándolos a la destrucción, convirtiéndose, así, en la esperanza de una humanidad libre, líder y símbolo de la resistencia. Las SDF (Fuerzas Democráticas de Siria) liderados por YPG y YPJ están en camino para derrotar en Tabqa y tomar la capital de ISIS, y sus cuarteles están siendo golpeados. Este es un acto abierto de protección contra ISIS.

-¿Cuál es la conexión con los desarrollos dentro del país?

-Un ataque externo fue desarrollado para aplastar el movimiento “No al Fascismo” que surgió como un resultado importante el 16 de abril y para mejorar la opresión y el terror. Esta es una política clásica del fascismo. Es una política de desviar y enfocar la atención hacia afuera, expandir el chovinismo y el nacionalismo interior, aplastar a las fuerzas democráticas revolucionarias basándose en esto, y encubrir la opresión y el terror contra los revolucionarios.

-¿Sabían los EE.UU., Europa, Rusia, Irán, KDP y la administración de Irak sobre estos ataques?

-Ellos lo sabían. El día que Turquía lanzó el ataque a Jarablus, el vicepresidente estadounidense y líder del PDK, Masoud Barzani, se encontraban en Ankara. En una coalición, Turquía atacó Jarablus y fue hasta Al-Bab. Ellos aprobaron esto. KDP declaró abiertamente que lo aprueban. Y Binali Yıldırım declaró que informó a todas las partes interesadas.

Estos ataques se llevan a cabo en su conocimiento. Estos círculos han abierto el camino para Tayyip Erdoğan. Este enfoque dio a Tayyip Erdoğan el descaro necesario. A Erdoğan no se le prestó atención y le fue aprobado el poder. Así también fue con Hitler. Fue subestimado y al final se convirtió en una amenaza para el mundo entero. Hoy en día, aquellos que dicen que “el AKP golpeará a los kurdos, a los demócratas y a los revolucionarios, mientras nos aprovechamos de él” se quedará en el recuerdo, cuando el fascismo los golpee mañana, y no encontrarán a nadie con quien formar una alianza. Nadie debe pensar que están empujando al PKK hacia adelante, haciendo su trabajo sucio. En este sentido, hemos pedido a las potencias competentes que tomen posición.

Los métodos que Tayyip Erdoğan sigue no son diferentes de los de Hitler. Así estamos advirtiendo a todos una vez más.

-Tal vez tenga que haber un paréntesis separado para el KDP aquí …

-El KDP primero envió fuerzas a Shengal y comenzó los enfrentamientos el 3 de marzo por el estímulo de Ankara. Binali Yıldırım declaró que alentaron al PDK. Ahora, mientras el verdugo torturas y mata, le están preguntando a la víctima “¿por qué ustedes existen?”, en lugar de decir “¡pare!” al asesino. Turquía está atacando al PKK, y así a los kurdos, en Bakur, Başur y Rojava. Si el PKK desaparece mañana, atacarán al PDK. Todo el mundo sabe lo que Turquía hizo cuando se colocó la bandera en Kirkuk. La bandera se retractó y es evidente cuánto la administración del Kurdistán del Sur fue capaz de resistir contra las amenazas de Tayyip Erdoğan.

El KDP no está en el camino correcto. Quiero advertir a la administración del KDP y al pueblo del Kurdistán del Sur. Dicen que conocen bien a Irak. Conocemos bien Turquía y a Tayyip Erdoğan. En este sentido, debe saberse que Tayyip Erdoğan no sólo es anti-PKK sino anti-kurdo. Los kurdos del Kurdistán del Norte no exigieron ni la mitad de lo que tienen los kurdos del Kurdistán del Sur. Pero el régimen genocida ni siquiera acepta eso y empuja a las masacres. Aquellos que empujan las masacres en el Norte, Rojava y Shengal harán lo mismo en Hewler y Sulaymaniyah mañana. Como ya lo hicieron en Kirkuk. Hay preguntas que todos los kurdos esperan que KDP responda:

¿Lucharán por la democracia y la existencia de kurdos y por la libertad contra la mentalidad genocida y la política de Turquía que prevé la negación y la aniquilación de los kurdos, o se rendirán?

Turquía llama al PKK a una organización terrorista, cuando en realidad solo resiste sus ataques genocidas. ¿Qué dice el KDP, cómo lo ven?

En esta situación, ¿dónde están ellos parados en la lucha del PKK, por la existencia y la libertad de los kurdos contra una mente fascista que quiere aniquilar a los kurdos?

¿Dónde consideran el Kurdistán?

¿A quién consideran “kurdos”?

¿Hay kurdos en Bakur? ¿Qué pasará con los derechos de los kurdos en Bakur?

¿Hay kurdos en Rojava? ¿Qué pasará con los derechos de los kurdos en Rojava?

¿O sólo hay Kurdos en Hewlêr y Dûhok?

-¿Turquía gobernada por Erdoğan considerará incluso un estado kurdo mínimo, en un modo positivo? ¿Puede existir un Kurdismo centrado únicamente en Hewlêr?

-Al igual que el genocidio armenio se llevó a cabo con Ereván, ahora proponen masacrar a todo el Kurdistán con Hewlêr como la solución más avanzada. Pero tampoco creo. Si los kurdos continúan con su gran resistencia, esto puede ser una solución final. Pero sin los kurdos en las otras áreas, el Kurdishness no puede existir en Hewlêr.

Turquía y Tayyip Erdoğan no permitirán ni siquiera un estado kurdo mínimo. A menos que esta mentalidad y estas políticas se tomen abajo, que no se permitirá. Cuando decimos esto, dicen que “el PKK está tratando de llevarnos a su propio conflicto”. Pero estamos afirmando la verdad y la realidad.

Tayyip Erdoğan y Devlet Bahçeli no pueden llevar a Turquía a ningún lado, sino al final del país con su política actual. La mente y la política anti-kurda, guerrera y genocida llevarán a Turquía abajo, como llevaron al hundimiento del Imperio del otomano. Y un KDP que se ajusta según la necesidad del estado turco, no puede existir. Un KDP pegado a la alianza AKP-MHP no tendrá futuro.

-El Comité Ejecutivo del PKK emitió una declaración escrita después de los ataques de Shengal y Qçadax y subrayó que la resistencia en todas partes se ha convertido en un derecho legítimo. ¿Puede ampliar esto?

-El PKK es un movimiento que surgió para luchar contra el fascismo, el genocidio y todo tipo de ideologías regresivas, y por la libertad del pueblo kurdo, la democracia en el Medio Oriente y el desarrollo de una humanidad libre. Está comprometido con estos valores y principios. Luchará contra quien los perjudique. Dondequiera que haya tales ataques, estará allí para luchar contra ellos. El cómo y los métodos exactos serán determinados por las circunstancias. El PKK decidirá. Nosotros no actuamos de una manera que permita a otros decidir sobre estos temas hasta ahora, y no lo haremos en el futuro. Destaco una vez más, que, donde quiera que haya fascismo, el PKK estará allí, y resistirá. Nadie puede enfrentarnos con una postura diferente.

-También se observan las alianzas desarrolladas por las fuerzas de Rojava y las reflexiones de éstas sobre el terreno. ¿Qué piensa usted de la relación entre los actores globales y las fuerzas locales de la democracia?

-Nosotros como PKK estamos empleando nuestra propia línea. No podemos decidir cómo van a actuar los demás. Pero evaluamos lo que hacen.

El fascismo de ISIS es una amenaza en el Oriente Medio, que se desarrolló en el centro de Siria e Irak como un respaldo. Luego fue empujado a atacar a los kurdos. Los kurdos tenían una gran resistencia contra esto. Esta resistencia encontró el apoyo de la población kurda en todas las partes de Kurdistán y en todo el mundo. Con el tiempo incluyó a otros pueblos y poderes políticos. Una coalición formada contra el fascismo de ISIS. Ahora hay una lucha basada en esta coalición. Esta coalición ha atrapado a ISIS en Mosul y Raqqa.

Especialmente las fuerzas locales de la democracia deben ser cuidadosas con la lucha que realizan y las relaciones que construyen. Este sistema estatista de búsqueda de poder es un sistema de interés. Construyen su política sobre sus intereses. Los beneficios son lo que dan forma a su dirección. Los conceptos de democracia y libertad sólo existen cuando sirven a sus intereses. Esto no significa que no habrá ninguna relación o flexibilidad política. Todo el mundo construye relaciones con todos en el mundo. El mundo bipolar ya no existe. Tanto los poderes que emplean las políticas hegemónicas más globales como los poderes más locales necesitan este tipo de relaciones. Así es como funciona el mundo de hoy. En este sentido, todo el mundo puede formar relaciones según sus propios intereses, con poderes que consideran cercanos a sí mismos contra enemigos comunes. En este marco, los EE.UU. y las SDF y las fuerzas de la libertad de Rojava pueden tener varias relaciones. Pero se debe saber lo que estas relaciones traerán, y lo que se llevará.

La guerra y la política en Oriente Medio son muy dinámicas. A veces las políticas cambian dentro de 24 horas. Por lo tanto, en un paisaje político tan volátil y dinámico, las fuerzas democráticas revolucionarias deben ser conscientes, cautelosas y preparadas. No pueden soportar relaciones y políticas. Tienen que ver el cambio político y no ser conservadores. También deben emplear flexibilidad política, pero deben conocer los conflictos de intereses. Una fuerza de libertad debe proteger su propia libertad, esa es la única manera de que puedan desarrollar su existencia libre y llegar a durar en el tiempo.

Permítanme dar el ejemplo de Francia. La administración socialista en Francia acogió a las YPJ en el Palacio por un lado, y por otro las instituciones europeas que reclaman la libertad de prensa, en su propia línea roja aprobó el cierre de las cadenas de televisión para difundir las acciones de YPJ. Algunas redes de televisión se cerraron antes, y ahora otras están bajo amenaza.

-Como usted menciona, hay un intento de cerrar News Channel, Stêrk TV y Ronahî TV. ¿Qué significa acallar a los kurdos en el área de los medios de comunicación en un momento como éste?

-Turquía es el más atrasado en Europa en términos de libertad de prensa. El RTÜK (Consejo Supremo de Radio y Televisión) ha pisoteado la libertad de prensa y ahora exige que se cierren algunos canales kurdos en Europa. La misma Europa que reivindica libertad de prensa y libertad de expresión, en su línea roja acepta esto y los cierra. Como he dicho, lo hicieron en el pasado. Y ahora parece que lo harán de nuevo. Entonces, Eutelsat y Europa deben responder a estas preguntas:

¿Cuáles son las líneas rojas de Europa?

¿Cuál es la línea de la libertad de prensa en Europa?

¿Qué dice la RTÜK como excusa?

El “elogio del terror” que citan es la radiodifusión televisiva de Ronahî YPG contra ISIS, es lo mismo para los otros canales. ¿Está Eutelsat con ISIS o con la lucha contra ISIS?

¿Están con fascismo o la democracia?

¿Cómo explicará la institución que considera cerrar estos canales sus acciones?

¿Los que quieren cerrar estos canales no quieren que se escuche que Turquía atacó a Shengal y a Qçadax para salvar a ISIS?

¿Dónde está la libertad y la democracia?

Durante más de dos años, el fascismo AKP-MHP ha cometido innumerables masacres y actos de terror en Kurdistán. Las celdas están desbordando. Hay toda clase de opresión. Los prisioneros están en huelga de hambre hace 60 días. Los cuerpos fueron dejados en las calles por meses. Los barrios fueron derribados. Cada día, de 15 a 20 jóvenes kurdos son asesinados en las montañas y en las ciudades. ¿Quién es el terrorista aquí, de qué terror estamos hablando?

¿Turquía tiene derecho a asesinar a los kurdos a su antojo, pero los kurdos no tienen derecho a defenderse?

Todas estas cuestiones deben ser aclaradas por Europa y sus instituciones. No es posible para Europa continuar con su postura para ir junto con ambas partes y obtener ganancias sobre el genocidio kurdo. Los kurdos y el resto del mundo pueden ver esto claramente. Eso es el cumplimiento del fascismo.

Si el imperio de la ley y la libertad de Europa se reduce a esto, lo queremos lejos de nosotros! Proteger el fascismo de este modo es increíble. La dictadura de Tayyip Erdoğan-Devlet Bahçeli fue envalentonada por esta postura y atacó Shengal y Qçadax. Aquellos que cierran las redes de televisión estarán asociados a estos ataques.

Debería haber más protestas contra esta cuestión, esta situación debe ser expuesta. Las fuerzas de la democracia en Europa deberían hablar más fuerte. Afirman ser democráticos, pro-libertad e incluso contra el fascismo AKP-MHP y por los derechos kurdos. No lo vemos. Entonces esta pregunta también es correcta y legítima: ¿Están en connivencia con Tayyip Erdoğan?

-¿Qué deberían hacer los kurdos y sus aliados?

-El pueblo kurdo debe reunir a sus aliados y sus fuerzas democráticas para proteger su propia voz. Todas las fuerzas democráticas deben apoyar la voz que resiste a ISIS. Estas redes son la voz de la resistencia, la libertad y la democracia. Son la voz de la oposición al fascismo y de la hermandad de los pueblos. Todos los que se llaman a sí mismos demócratas deben proteger esta voz, y resistir a quienes quieren silenciarla.

El arte es un arma para proteger la cultura, la sociedad y el mundo


Sosin Elenya es activista y cantante kurda. En la dulzura y la potencia de su voz late el compromiso revolucionario, y en sus manos se teje la historia del pueblo kurdo junto a cada uno de los sonidos que escapan de los instrumentos que acompañan su canto. Ocurre que la música y la danza son centrales en la cultura kurda, ya que a través de ellas resiste la historia y la identidad de Kurdistán. Tal vez por esta misma razón, la cantante no escinde el arte y la cultura de la política, sino que los concibe unidos en pos de la libertad de su pueblo y del mundo.

El arte fue parte de la vida de Sosin desde muy pequeña y luego la siguió acompañando al unirse al Movimiento de Liberación de Kurdistán. Ella cree que ser artista tiene sentido si con el arte se lucha para lograr una cultura más rica y más grande.

En marzo pasado, Sosin visitó por primera vez Argentina y Uruguay con motivo de celebrar el Newroz en América Latina. Esta festividad milenaria de los pueblos de la Mesopotamia se conmemora todos los 21 de marzo como afirmación de identidad. En Buenos Aires, el Newroz se llevó a cabo en el auditorio de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Allí, luego de danzar y encontrarnos en solidaridad y celebración, pude hablar con la cantante y descubrir que cuando Sosin sonríe, en sus ojos se reflejan todas las mujeres que construyen la vida, la historia y lucha por la liberación.

El asombro por los primeros sonidos

Se puede decir que crecí entre artistas y que el ritmo y los sonidos fueron parte de mi infancia y de mi crecimiento. Desde pequeña iba a muchos casamientos que organizaban mi familia y amigos. Ellos, junto a otros grandes que estaban presentes, cantaban durante todo el festejo. Especialmente cantaban Dengbêj, una manera de cantar donde se cuentan historias de nuestra cultura que posibilitan que el dolor se transforme a través de la música. Yo escuchaba atentamente y así, al lado de sus voces, aprendí a transmitir por medio de mi propia voz. Estaba totalmente impresionada por una mujer llamada Sahibe, e intentaba estar junto a ella la mayor parte del tiempo. Sahibe entonaba muchas canciones revolucionarias como “Lo helvano” que fue compuesta por las luchadoras revolucionarias en la cárcel.

Las Dengbêj son parte de mi vida desde muy temprana edad. Cada mañana me despertaba cantando una de esas canciones que me enseñó mi familia. Mi papá, por ejemplo, también cantaba muchísimo, pero lo hacía sólo en casa.

Música y revolución

En mi juventud debimos trasladarnos a otro lugar. Allí conocí el Movimiento de Liberación y continué cantando. Incluso cuando me hirieron no paré de cantar, porque siempre entendimos que era importante difundir nuestra cultura en el mundo. En ese momento hice una canción llamada Oy oy rekamin dure, birinamin kure, que significa “mi cinturón de cartuchos está lejos, mi heridas es profunda”. Esta fue una canción muy especial porque la escribí para poder contar mi situación. Luego hice un montón de canciones más. Las últimas que escribí son acerca de la revolución en Rojava, los chicos de Shengal y especialmente sobre las mujeres yezidíes que fueron asesinadas.

Cuando viajé a Europa comencé a dar clases de instrumentos musicales. Hoy en día continúo enseñando Erbane, Dahol, Djembe y Amuran.

La cultura como defensa de la existencia

Aprender y vivir en la cultura propia es muy importante para la existencia de la humanidad. Las mujeres kurdas protegen su propia existencia al proteger su cultura. Sin embargo, algunos poderosos del gobierno siempre han tenido la tendencia a destruir y eliminar a la sociedad y la cultura kurdas. Las mujeres cantan canciones y Dengbêj a sus hijos y a sus hijas cuando son bebés, por lo tanto van creciendo dentro de su cultura y así construyendo un vínculo con sus raíces.

Las canciones Dengbeji, cuentan muchos relatos que están en contacto con la historia y los sentimientos kurdos. La historia kurda se mueve a través de sus canciones y se entregan de generación en generación para que la cultura de Kurdistán no se pierda. De alguna manera, las canciones y las danzas pueden pensarse como una autodefensa para nuestra historia y cultura frente a los ataques y destrucciones por parte del gobierno. Es por esto que el Movimiento de Liberación les está comenzando a dar tanto valor.

En la cultura kurda, el canto y la danza van de la mano, no pueden separarse. La danza Govend, por ejemplo, es una danza kurda muy especial que siempre se baila cuando alguien está cantando. Es una danza donde todos se unen y disfrutan de muchas emociones: felicidad, excitación y amor. Este es el símbolo de la sociedad para mí.

Hay un montón de diferentes estilos de danza Govend, y cada uno de ellos despierta sensaciones. Por ejemplo, hay Govend que sólo bailan las mujeres para contar algo específico de la historia o porque corresponde a una celebración determinada.

La importancia del arte para la liberación de las mujeres

En la vida, la cultura está hecha a través de las manos de las mujeres, está creada por las mujeres. Las mujeres kurdas están tomando conciencia de este hecho, pero al mismo tiempo muchas veces es un gran compromiso. Cantar, por supuesto, no es gran problema, pero cantar con semejante carga histórica y hacer canciones con esta conciencia a veces puede ser muy duro. Sin embargo es lo más hermoso y lo más importante en la vida.

Una mujer que no está luchando para hacer más grande y más rica su cultura no tiene razón de ser, porque la cultura es en favor de la sociedad y la sociedad kurda siempre ha estado luchando por la libertad. Las artistas que sólo cantan para acrecentar su popularidad no tienen sentido. Una artista debe estar dedicada a la sociedad y a la existencia de su pueblo. En la historia kurda tenemos muchos nombres como Rinde Xan, Meryem Xan, Derwese Edule, Eyse San y Hozan Mizgin, que ofrecieron su talento artístico escribiendo y cantando a favor de la revolución y en contra de los gobiernos que utilizan su poder para destrozar a la sociedad. Así que puedo decir que estos grandes nombres han dado su talento para proteger sus culturas y difundirla a todas las generaciones.

Yo creo que cualquier mujer puede ser artista, realmente creo que todo el mundo tiene un talento para difundir en el mundo, pero si ese talento no es un arma para proteger la cultura, la sociedad y el mundo, ese talento no tiene sentido ni importancia para mí.

Kurdistán: Öcalan y el sentido de la revolución


A continuación publicamos el prólogo a la edición venezolana de “Orígenes de la Civilización”, obra del líder kurdo Abdullah Öcalan, escrito por Roland Denis, miembro del Comité de Solidaridad con el pueblo kurdo, Capítulo-Venezuela.

El mundo, en todo el transcurso de la era moderna, ha estado plagado de luchas guerrilleras, estallidos rebeldes y luchas socio-políticas de cualquier dimensión, pero sólo en muy pocas insurgen realmente los pueblos, cobran vida e identidad como cuerpos de liberación que se constituyen desde el escenario de su propio levantamiento. La relación lucha-pensamiento-trascendencia de un pueblo, tríada expresada en una política que se afianza desde los acontecimientos producidos en una determinada situación, se logra muy raras veces. Esta vez, bajo el escenario de las guerras que el imperialismo ha generado directa o indirectamente en las últimas décadas en el Medio Oriente, esa tríada vuelve a brotar alrededor del sur montañoso de Turquía y su caída sobre los valles verdes al norte de Siria. Es la región kurda de Rojava donde se presenta esta síntesis, sostenida política y militarmente por las milicias y partidos revolucionarios allí organizados, extendidos desde el estallido de la guerra civil en Siria, e inspirados por lo que ha sido la evolución del pensamiento político de su líder histórico, preso en Turquía desde hace 17 años, Abdullah Öcalan; personaje clave en esta historia lograda, cuya “siembra” en Rojava, a lo largo de dos décadas a finales del siglo pasado, ha sido determinante para los desenlaces de hoy.

Este trabajo pretende adentrarse en este acontecimiento, tratando de entender los nudos esenciales de un pensamiento que se ha traducido en política y estrategia del pueblo kurdo revolucionario. Sostenemos que es desde estas tierras donde se libra una de las batallas libertarias más importantes del mundo, escenario de guerra donde intervienen todas las potencias imperiales del mundo actual, en una dura lucha de hegemonía y control estratégico del territorio por donde transita el mayor comercio petrolero y gasífero del mundo, además de los puentes que unen a Asia y Europa. El “Medio Oriente” es en realidad el centro estratégico de la humanidad, lugar donde nacieron las primeras civilizaciones humanas, las primeras ciudades, los Estados centralizados y la escritura. Hablamos de una batalla clave para el futuro de la humanidad, cuyos elementos sustanciales sólo los hemos conocido en las pantallas de las grandes corporaciones de la información, limitadas a sus aspectos fenoménicos exteriores: batallas, destrucciones, agentes políticos, militares y religiosos implicados, alianzas y enfrentamientos, migraciones poblacionales que huyen de la guerra; sin tomar en cuenta que en esta confrontación general subyace una dura lucha de clases entre pueblos empobrecidos que por lo general han sido utilizados en provecho de las políticas mercenarias internas, las barbaries religiosas aupadas por los grandes Estados y la OTAN, y los agentes de dominio que desde distintas posiciones e intereses sirven para reforzar la presencia imperial.

Es aquí donde toma una importancia clave y trascendental la lucha del pueblo kurdo, expresión de una larga resistencia política y guerrillera al interior del Estado turco que se extiende en estos últimos años de guerra generalizada hacia el norte de Siria, Irak hasta las zonas kurdas de Irán. Un vasto pueblo sin Estado, de más de 40 millones de personas y una enorme diáspora en Europa de cerca de 5 millones, que (apartando sus agentes colaboracionistas, ligados a los intereses de las castas dominantes, que siempre ha tenido) ha logrado configurar un complejo laberinto político-militar sustentando políticamente en las líneas estratégicas que emanan de una organización madre fundamental: el PKK (Partido de los Trabajadores/as del Kurdistán), desde cuyo avance podemos verificar en qué medida la tríada mágica de la política revolucionaria: lucha-pensamiento-trascendencia de un pueblo, se está logrando, creando un eco que se extiende sobre el mundo entero.

El falso e hipócrita dilema que pretenden vender la OTAN y el gobierno de EEUU de una supuesta democracia confrontada con las dictaduras locales y el terrorismo islámico, argumento que se diluye al evidenciarse los niveles de alianza estrecha entre los regímenes de despotismo como el de Arabia Saudita, Qatar, Emiratos, y la misma Turquía, es develado por una verdadera política de liberación de los pueblos, de las mujeres, de la naturaleza, en confrontación abierta con los despotismos de Estado, el imperialismo y las barbaries islámicas. La política de liberación kurda, expresada en todos sus partidos, guerrillas, milicias territoriales y urbanas, de hombres y mujeres, frentes sociales y confederación de comunidades, poco a poco va atrayendo a otros pueblos, garantizando no sólo las grandes y pequeñas victorias militares en el norte de Siria, sino generando un bloque hegemónico revolucionario, que supera el chauvinismo nacionalista y se convierte en una línea de liberación válida para los pueblos y culturas del Medio Oriente. No por casualidad, mientras se ejercen acciones laterales de solidaridad por parte de EEUU hacia las milicias kurdas en Siria, al mismo tiempo se ha utilizado al régimen de Erdogan en Turquía como el perro sucio y rabioso, punta de lanza para atacar la verdadera revolución social que representan los kurdos dentro y fuera de Turquía, provocando actualmente un verdadero genocidio sobre la zona kurda del Cirze, e impidiendo su presencia en las conversaciones de Ginebra. Se hace bajo la acusación de “terroristas” que tiene larga data con respecto al PKK, y que todos los países europeos reiteran abiertamente, siendo víctimas de esto militantes y periodistas que han sido encarcelados en su país por colaborar con la causa de liberación kurda.

Se trata sin duda de una revolución en curso que es temida por todos, aunque por razones tácticas en algún momento la necesiten en el terreno de la batalla. Solamente los rusos pragmáticamente parecen conscientes después de la contundente prueba de poderío militar que han demostrado en Siria; han sido claros respecto a los kurdos más allá de las declaraciones a su favor. El ejército y gobierno sirio en algunos lugares como Alepo y Al-Raqa hoy luchan junto a los kurdos y el Ejército Democrático de Siria (frente militar con otras naciones al interno de Siria construido desde las milicias kurdas, apoyado tácticamente por los EEUU en su avance sobre Al-Raqa) en diversos frentes de batalla, pero el gobierno sirio no da su mano a torcer frente a la propuesta federativa constitucional que le proponen los kurdos, lo que los ha llevado a esporádicos enfrentamientos como el sucedido en Qamishlo y declaraciones confrontadas. Es decir, es una guerra de pueblos contra el gobierno de las clases dominantes sirias que aparentemente proseguirá de forma indefinida.

Por todas estas razones nos interesa conocer y divulgar los aspectos esenciales de una lucha y el pensamiento adjunto a ella que le ha dado este poder a la lucha de liberación kurda. Es la historia de una de las tantas células de combate libertario que día a día se forman en el mundo, con los más diversos destinos, pero que en este caso ha logrado una trascendencia extraordinaria.

La lucha hoy

Siria, Turquía, Irak, y probablemente nuevos estallidos por venir en las ensangrentadas zonas de Palestina, son el epicentro de una lucha mundial donde se debaten tres tipos de actores locales: las ligas mercenarias fundamentalistas apoyadas por los gobiernos islámicos (y detrás de ellos la OTAN) con amplio control territorial desde Afganistán hasta Siria, extendiéndose hacia el norte y centro de África. Los gobiernos de raíz laica-nacionalistas (Turquía-Siria-Egipto), o islámico-chiítas como el de Irán, frutos de las tensiones históricas engendradas por la intervención imperialista en la zona desde la caída del gobierno del imperio Otomano; que ya a estas alturas se debaten entre su propia autonomía y fuerzas propias, como es el caso de Irán, o su anexión como piezas de respaldo a algunas de las fuerzas directamente imperialistas, caso de Egipto y Turquía adjuntos a la OTAN y EEUU, o gobiernos debilitados cuya existencia sólo la pueden garantizar fuerzas externas como Rusia y el apoyo indirecto de Irán y China. Sumemos el punto israelí (nacionalismo hebreo) que viene siendo una extensión directa y mimetizada completamente a los intereses del capital transnacional y occidental. Por último están las fuerzas populares en lucha (palestinos, kurdos, yemalíes, fuerzas sociales urbanas en los distintos países), cuyo brote disperso y sin proyecto unificador y emancipador que no sea un reclamo vago de democratización de las naciones en los momentos de la “primavera árabe”, en su mayoría sirvieron de respaldo a la estrategia caótica y divisionista imperialista comenzada en Irak, luego en Libia y por último Siria. Su constitución desde la rebelión de Túnez como fuerzas de emancipación social fue imposible, siendo sustituidas por el cortejo islamista francamente reaccionario y proimperialista.

La extensión de la lucha kurda, más allá de las fronteras con Turquía (país donde vive alrededor de la mitad de la población kurda), se da igualmente en los momentos del estallido de la “primavera árabe”. Surgen milicias que van apropiándose de gran parte del norte de Siria en lo que llaman la región de Rojava (Kurdistán Occidental en idioma kurdo), sin mayor resistencia del gobierno central, acosado por el comienzo de una guerra civil generalizada. Dichas milicias absorben todo lo que ha sido el legado ideológico y político-militar de la vieja batalla kurda a partir de la formación del PKK en Turquía, tomando para sí el proyecto del Confederalismo Democrático, la liberación de las mujeres, la comunidad ecológica y la ruptura con el nacionalismo y estatismo. Son milicias federativas que asumen tres centros básicos de liberación: emancipación de las mujeres, el autogobierno de los pueblos, la unidad de naciones y religiones, organizados unitariamente en asociaciones libres comunitarias con capacidad de defensa propia a través de las milicias de hombres y mujeres las YPJ y YPG. Estamos hablando de una lucha armada de liberación que termina siendo el único centro victorioso de lucha revolucionaria actualmente en el medio oriente.

Al tratarse de una lucha de liberación el enfrentamiento termina gestándose contra tres enemigos básicos: las ligas mercenarias islámicas, principalmente el ISIS, los Estados autoritarios nacionalistas, principalmente Turquía, y el enfrentamiento imposible de evitar con el proyecto arábico nacionalista de Al Assad en Siria, y el imperialismo. Son tres frentes de batalla, cuyo tratamiento ha sido distinto de acuerdo al desarrollo de la guerra. Ha sido una batalla en evolución en estos momentos dividida en tres frentes de batalla:

-El frente de Turquía: una vez que Erdogan viola las conversaciones de paz establecidas desde el año 2011, a raíz del avance electoral del HDP y su presencia en el parlamento y su evidente condición de retaguardia estratégica del ISIS. Ciudades como Diyarbakir, Cirize, Batman, y toda la región sur montañosa de Turquía son escenarios de permanentes masacres y enfrentamientos entre la población kurda y la fuerzas militares y policiales turcas.

-El frente sirio: siendo Kobane la ciudad heroica que marcó la mundialización del conflicto kurdo, y donde se libran las mayores batallas alrededor de Alepo, Al Raqa, Qamishlo, Erbil, Masaka, Tel-Abyad. Es un frente dividido en tres grandes cantones que configuran la región de Rojava o Kurdistán Occidental.

-El frente de Irak: donde el movimiento kurdo revolucionario ha podido avanzar y tomar partido al control territorial que los kurdos liderados por el jefe feudal Barzani, reaccionarios tradicionalmente aliados a los EEUU e Israel, han establecido allí desde la ciudad de Erbil. Sobre la zona norte limítrofe con Siria las milicias kurdas en Sinjar y Dohuk le disputan esta hegemonía a los antiguos jefes feudales.

La situación en Irán parece ser la más débil para los kurdos donde sus iniciativas de liberación cuya realidad conocemos poco, aparte de las continuas denuncias sobre los presos políticos kurdos.

De todas ellas, podemos recoger dos intentos en estos momentos en proceso de desarrollo de un poder constituyente originario, que no va dirigido al separatismo y la formación de nuevos Estados sino a la constitución de ciudades y territorios de autogobierno y puesta en práctica del proyecto de Confederalismo Democrático. Las iniciativas llevadas adelante en diversas ciudades turcas sobre el territorio del Kurdistán, donde se ha intentado, luego de la represión que continúa, desobedecer al actual gobierno turco. Y la iniciativa ya muy avanzada dentro del norte de Siria llamada Confederación Democrática del Norte de Siria, donde comunidades kurdas, además de turcómanas, asirias, árabes, procederán a la formación de un territorio autónomo y de autogobierno revolucionario. Septiembre 2016 es el momento en que estaría planteada la formación de dicha Confederación y la aprobación de su texto constituyente.

Lo importante de todo esto, es que dentro de una zona geopolíticamente centrada en el intento por el control de áreas verdes y húmedas de las montañas y valles contiguos, de zonas claves para el paso de fuentes de gas y petróleo, que es sin duda el punto de partida de este genocidio que viene presentándose desde hace doscientos años; es decir, junto con la entrada la modernidad capitalista en el Oriente Medio, a partir del siglo XIX. Una lucha desde las bases de un pueblo oprimido históricamente, quiebra la hegemonía a la lógica geopolítica y se presenta capaz de abrir una cuña a la lucha libertaria propiamente. Su devenir es incierto y no tenemos dudas que sucederá con ella lo que pasa con todas las grandes revoluciones, que tendrá que valerse de sus propias fuerzas para enfrentar a todos los estados, mercenarios y órdenes particulares de dominación, que son, más allá de sus contradicciones particulares, parte de un único orden global de dominio. Los rusos parecieran ser la alianza táctica más importante, con posibilidades de hacerse estratégica. Pero también los rusos tomarán parte por un estado Sirio que si sobrevive jamás aceptará una revolución social a su interno. Las cartas están echadas e irán mostrando la suerte de este gran pueblo que se va ganando la solidaridad del mundo.

El primer sentido: la revisión histórica

La modernidad capitalista hace parte de una línea histórica que Öcalan define como la curva de sentido que va desde las civilizaciones de los dioses enmascarados hasta los reyes encubiertos. Ese es el esquema genérico que utilizará para el desarrollo de sus argumentos en la obra “Orígenes de la Civilización” que tomaremos como escrito principal a analizar; el primer título de cinco tomos de una serie llamada “Manifiesto de la Civilización Democrática”, conformada por los siguientes títulos:

1- Orígenes de la Civilización

2- Civilización Democrática

3- Sociología de Libertad

4- Crisis de Civilización en el Oriente Medio

5- El Problema Kurdo y Solución por una Nación Democrática

Öcalan, como líder histórico de la lucha kurda, personaje mitificado por su pueblo, necesitó de años de estudio encerrado en una cárcel hermética donde es el único preso, secuestrado de hecho por centenares de gendarmes, resultado de un complot internacional en su contra de él y su pueblo. De una visión marxista leninista, autoritaria a la hora de organizar las primeras bases de lo que será el PKK y su lucha armada posterior en los años ochenta y noventa, la guerrilla kurda sigue el guión de la guerra vietnamita por la liberación nacional, dirigida por un partido marxista. Las resultantes de dicho combate a finales de los noventa, luego de varios intentos de levantamiento general y la respuesta genocida y destructiva a las comunidades kurdas por parte del Estado turco, no son prometedoras, por lo cual Öcalan, una vez secuestrado en la isla de Imrali asume la apertura “hacia la izquierda” y hacia una versión política libertaria, ayudado por la obra del anarquista norteamericano Murray Bookchin, su pensamiento y planteamientos políticos. Rupturas controversiales que finalmente lograron convencer a la gran mayoría de la dirigencia revolucionaria kurda y sus movimientos sociales y armados, hasta cambiar por completo la visión y estrategia de lucha, sin prescindir de la lucha armada y la condición del partido como vanguardia del pueblo oprimido.

La obra podría interpretarse como un intento por redibujar las raíces de la opresión del hombre contra sí y la naturaleza madre, utilizando elementos ya descubiertos e incluso tratados por los textos originales del marxismo, el anarquismo, el estructuralismo, el posmarxismo, los legados culturales de la lucha de liberación kurda, pero intentando sacar conclusiones mucho más radicales desde el punto de vista de las estrategias de lucha. Öcalan no es un intelectual, es el dirigente histórico más importante de una lucha que interpreta su cautiverio como una derrota pero también como escenario de superación política y espiritual. Se ve comprometido a revisar todos aquellos aspectos que desde la visión original de la lucha no hicieron sino entorpecer la posibilidad de victoria. Esa relación entre revisión de visiones y reconstrucción de estrategias es probablemente la razón misma de esta obra excepcional y el esfuerzo de estudio y reflexión que está detrás de ella.

Sintetizando el esquema general de la obra, podemos decir que esta sigue el esquema genealógico que desde Marx hasta Foucault han utilizado para interpretar la realidad humana, preferentemente el dilema del poder, la opresión y la resistencia. Comienza Öcalan luego de un bosquejo por todos los movimientos que le dieron vida a la humanidad y las comunidades nómadas que desde el África poblaron el mundo, hablando del sentido fecundo de la vida que recorre toda la era neolítica en el creciente fértil entre los ríos Eufrates y el Tigris, la Anatolia, el Candil, donde el ser humano logra producir su propia condición de existencia (lenguaje, tecnologías, instituciones, primeras escrituras y representaciones, sociedades sedentarias, agricultura, etc). Casi diez mil años luminosos que describen esta era pero que termina siendo fracturada y esclavizada por la progresiva imposición de las primeras civilizaciones y Estados (modelos verticales y externos de poder) donde se rompe la cosmología ligada a la tierra o diosa madre y empiezan a imponerse los modelos burocráticos y despóticos de poder diosificados en la figura del Dios padre. Las comunidades igualitarias basadas en los modelos de alianza y filiación van siendo absorbidas por regímenes despóticos que tienen su nacimiento dentro de la creciente fértil de la Mesopotamia, justamente donde hoy conviven principalmente los pueblos kurdo, persa y árabe.

A partir de los testimonios históricos evidenciados, y su propia interpretación, Öcalan renueva presupuestos básicos del pensamiento libertario que afirma que son las instituciones despóticas originales y el nacimiento del Estado, quienes crean las condiciones de la desigualdad humana y del progresivo avance de modos de producción basados en la explotación del trabajo. De allí la importancia clave que le dará a “los dioses enmascarados” que escondían esas relaciones a través de teocracias que generaron mentalidades serviles cubriendo miles de años de historia mientras la humanidad avanza generando progresos tecnológicos, morales e institucionales, quedando arrinconadas en múltiples visiones teológicas, que no son otra cosa que el enmascaramiento de la desigualdad y la opresión creciente. La “razón” o pensamiento racional, como momento de despegue de las formas mitológicas y teológicas (dogmáticas dirá Öcalan) de la conciencia será nuevamente puesta en duda, pero en este caso no por su propia constitución mitológica escondida y que tantos autores han develado, sino como un ordenamiento necesario de la conciencia de acuerdo a la hegemonía creciente de las relaciones de mercado bajo un orden de acumulación capitalista. La “razón” no es más que el nacimiento de una mentalidad cosificada, hecha cosa para sí misma, respecto al mundo y la naturaleza. De allí que no tenga ningún sentido verla como avance en sí, como desarrollismo lineal y definitivo de la consciencia, sino como un paso para el retorno o reencuentro renovado desde las mismas posibilidades de la razón con las cosmogonías originarias: es la importancia que tendrán entonces las “metafísicas humanas” en el planteamiento de Öcalan, y como intento por superar los vestigios de un materialismo mecanicista y cientificista, absolutamente presente en la tradición marxista-leninista. Desde Sohn Rethel hasta Nietzsche tienen mucho peso en estos argumentos controversiales para la visión teleológica y positivista de la historia humana, incluido no sólo el marxismo sino la perspectiva revolucionaria que hegemonizó los movimientos de lucha en el transcurso del siglo XX. Öcalan hace este recorrido, a nuestra opinión, buscando donde asentar argumentos que le permitan la reunificación tanto de la verdad humana entre cosmología primitiva y razón, como una estrategia donde la tierra, nuestro reencuentro con ella y no sólo el desarrollo de los medios de producción, sean claves centrales de la lucha revolucionaria.

Lo importante de este pensamiento que recoge muchas de las observaciones que desde Lévi-Strauss y los descubrimientos antropológicos, es que registra un nuevo modelo de visión histórica para una nueva visión revolucionaria. Es un nuevo régimen de verdad o una “ciencia del sentido” como él mismo llamaría. No estamos interpretando la historia sólo desde el punto de vista de sus elementos materiales y económicos constitutivos, sino las profundidades o “mentalidades”, las “metafísicas” que esa evolución civilizatoria ha ido mostrando, dejando conclusiones muy claras en respuesta a la necesidad de ir rompiendo con todos los positivismos propios del cientificismo del cual incluso el marxismo ha sido víctima, e ir hacia un nuevo régimen de verdad donde la figura de la “vida libre” será transversal tanto política como epistemológicamente en toda la obra del autor.

La “vida libre” así como el “espíritu libre” de Nietzsche se mueven dentro de una visión de totalidad de la existencia, centrando su atención histórica en un binomio libertad-opresión, que aunque es propio de la visión moderna del mundo, sirve para entender la propia imposibilidad de la civilización moderna capitalista para encontrar los cauces de una humanidad libre e igual, de acuerdo a los preceptos de esta misma sociedad. Como lo deja dicho Enzo del Búfalo en sus obras dedicadas a la subjetividad moderna, ella nunca ha podido superar la constitución despótica que es inherente al nacimiento de las civilizaciones humanas, tanto en la persistencia del despotismo de Estado como en la introducción de innumerables formas de despotismo dentro del orden de la sociedad civil, comenzando con el despotismo propietario y la explotación del trabajo. A la “vida libre” por tanto no le interesa hacer exaltación de la modernidad en sí, de su nacimiento como máxima leyenda libertaria del espíritu moderno, viendo solo en ella el trabuco de la propiedad y la explotación del trabajo, es decir, del modo de producción capitalista. Öcalan ve, por el contrario, cómo en la medida que la fuerza de las civilizaciones se ha ido extendiendo e imponiendo, se han ido perdiendo elementos claves para lo que supone la posibilidad de construir un régimen abierto de la verdad, hacia atrás y hacia adelante en el tiempo, que le permita al hombre y la mujer su felicidad como asociación de hombres y mujeres libres. La verdad está abierta para recuperar todos los elementos que necesitemos de la historia humana, incluidos aquellos que la modernidad culpa y se burla por “mitológicos”. Esa verdad que se recorre a ella misma, que investiga las múltiples verdades sobre las cuales se ha construido lo humano, es un paso necesario para conformar una espiritualidad propia del propósito libertario de la lucha.

Estamos en presencia de un pensamiento absolutamente holístico, hijo de las grandes ortodoxias revolucionarias anticapitalistas, pero que en este caso advierte de la trampa en que el mismo pensamiento revolucionario sigue atrapado. La “vida libre” es su propia trascendencia, por tanto, un pueblo organizado desde la vivencia efectiva de sujetos u “hombres y mujeres libres” es con mucha probabilidad un pueblo que encontrará su mismo orden de trascendencia, su significado como experiencia de lucha y construcción de nuevas realidades para la humanidad. Como lo trabajará en varias de sus obras el filósofo Alain Badiou, en este caso la libertad no es un fin teleológico a alcanzar, la lucha propiamente ha de hacerse asumiendo el principio de que somos iguales y libres ya y ahora, derivando de ello una moral y un conjunto de líneas de trabajo y organización que se ajusten a este principio. Esto podría leerse como un desarrollo de aquel extraordinario principio del anarquista español Durruti: “No es la obediencia, es el entusiasmo de un pueblo lo que nosotros organizamos”.

La “vida libre” nace de una reflexión histórica que va persiguiendo la verdadera genealogía de la opresión espiritual y material del ser humano, elemento que se vuelve obsesivo en la obra. Es un paso que otros revolucionarios como el Che Guevara invocaron bajo la figura del “hombre nuevo” figuras muy parecidas a esta. Pero esa solidaridad y ese compromiso sostenido en la alegría colectiva de la revolución, no tenía en el Che otro alimento que la pasión revolucionaria como fenómeno victorioso y envolvente a la sociedad, era su resultante necesaria. En el caso de Öcalan, la “vida libre” no es lo que se deriva de la victoria es su condición misma. Sólo hombres y mujeres libres pueden acometer la verdadera obra revolucionaria.

Segundo sentido: la mujer, la tierra, la democracia

El verdadero amor, dice Öcalan, “es la emoción de sentirse partícipe en la creación del universo”. Con el nacimiento del ciudadano y del Estado-nación, estamos frente al advenimiento de nuevos dioses, nuevos cultos, relacionados con el salto del mercado hacia el capitalismo y la creación del método científico desde el renacimiento hasta hoy. La precisión que hace Öcalan respecto a este salto histórico es reiterativa en el texto. Se quiebra la relación sujeto-objeto, mientras como diría Hegel, el ser humano como Dios observa el universo como a él mismo. Buscando las raíces de la verdad, tratando de liberar la conciencia de los atavismos mitológicos, el ser humano se enrumba hacia nuevos cultos, que producirán una alienación cada vez más honda del hombre y la mujer frente al mundo. Se encierra en su propio culto generando el desarrollo de una sociedad competitiva e individualista, la imposición del sexismo y el consumismo, que van poco a poco moldeando lo que en un inicio era una figura de encuentro y democracia, es decir el ciudadano. El ciudadano sujeto aparentemente igualitario y soberano de sí mismo, termina convirtiéndose gracias a la ciencia dominante y el capitalismo (lo que Öcalan llamará la “modernidad capitalista”) en el asesino de su misma gesta. Es por ello que el amor como emoción sublime del ser queda desasistido de toda relación con el universo para arrinconarse en un mundo cosificado y sexualizado. Una sociedad que vive en nombre del amor que las grandes religiones monoteístas legaron a la modernidad, en nombre de él se destruye a sí misma.

El problema del quiebre hombre-naturaleza servirá a Öcalan para argumentar respecto a la razón de las grandes líneas estratégicas que guiará la nueva etapa de la lucha kurda. Las mujeres, la tierra, la democracia, en este caso no son figuras de utilería política como puede serlo en cualquier contexto partidario dentro del Estado burgués, que hacen de estos elementos argumentos de su permanente demagogia. El quiebre binario: espacio-tiempo, cuerpo-alma, hombre-naturaleza, sujeto-objeto, placer-dolor, propios del cientificismo moderno, constituyen la “ontología de la civilización moderna”, por lo cual las tareas emancipatorias deben estar en primer lugar centradas hacia la posibilidad de superar esa ruptura, superar la ciencia de la dominación y las instituciones ligadas a él comenzado por la figura del Estado-nación, encauzando la lucha hacia una nueva “naturalización del ser humano” tomando prestadas las palabras de Marx en los Manuscritos.

Nuevamente el sentido holístico del pensamiento de Öcalan es capaz de producir nuevas estrategias y sujetos revolucionarios. La “vida libre” recupera la magia del vivir. La nueva ciencia es a su vez mágica y cosmológica (“cuántica” dirían muchos científicos hoy), no se queda atada a la precisión del número ni la cuantificación del universo. Estamos entonces a las puertas de un movimiento revolucionario que promoverá una nueva sensibilidad y una nueva razón. Juntas van advirtiendo las tareas fundamentales del presente y es allí donde empiezan a aparecer la emancipación de las mujeres, la tierra y la democracia, como elementos prioritarios dentro del programa de liberación. Estos tres elementos son una causa de lucha perfectamente comprensible dentro de un mundo globalizado cada vez más déspota, ecocida y patriarcal, pero a la vez, y más allá del asunto de “derechos”, estamos hablando de propósitos políticos que juegan exactamente el mismo papel que jugó en su momento el proletariado para marxistas y anarquistas, como único sujeto en la posibilidad de liberar a la humanidad entera. La humanidad se liberará en la tierra, en mujeres y hombres en relación de equidad, en el despliegue de sistemas confederativos, cooperativos y autogobernantes, que terminen de resolver el problema de la opresión y el quiebre binario del pensamiento y la existencia, que no hizo más que agigantarse en la época moderna. Por esto, dirán otros tratados de Öcalan, antes que la liberación de clase, antes que la liberación nacional, es prioritaria la liberación de la mujer, no sólo desde la perspectiva reduccionista de género, sino como símbolo de la liberación de toda la humanidad. La opresión humana comenzó con el desplazamiento de la “diosa-madre”, y la esclavización y utilización del cuerpo de la mujer como esclava del hombre y la sociedad, de allí la importancia universal que tiene esta figura. Al igual que el problema de la tierra, con las primeras formas de Estado se distancia el ser humano de la magia del mundo, comienza, como diría Öcalan, a desarrollarse exclusivamente el lóbulo izquierdo y analítico del cerebro y con esto se van dando cuerpo a instituciones, ideologías, que fueron olvidando por completo la raíz natural del ser humano, buscando un ser divino en la tierra que terminó matando su madre esencial, la tierra.

Por ello, no estamos tampoco ante un ecologismo ingenuo y fracturado del resto de las tareas de liberación, estamos ante el despeje de una cadena de luchas que deben sintetizarse en el problema de la tierra como uno de los principales cometidos de una lucha que vaya hacia la búsqueda de un reencuentro progresivo del hombre y la mujer consigo misma, es decir con su naturaleza.

La “sociedad natural, orgánica y libre”, nunca dejó de existir desde el neolítico, esta es una observación muy sabia del autor, dejando en claro la lucha ancestral por excelencia del ser humano. Nunca dejó de confrontar la naturalidad con la urbanidad, que en la medida en que fue creciendo fue al mismo tiempo absorbiendo la representación de lo humano frente a sí mismo. Incluso dentro de las mismas ciudades esa “sociedad natural, orgánica, libre”, logró sobrevivir entre sus paredes, entre los laberintos urbanos de la pobreza que se respondieron por el mundo entero. Por eso dirá Öcalan que el Estado ha sido un enemigo milenario ante ella, y por ello el programa estatista, lo que entendimos por mucho tiempo como el “socialismo real” tiene que ser desechado por completo. El Estado inspirándose en el filósofo Deleuze, es una “máquina de mentira”, un primer nudo de la cadena histórica de la explotación que tiene que ser resuelta definitivamente. La democracia, al igual que el problema de la tierra y de la emancipación de las mujeres, es igualmente un cometido esencial y ontológico que nada tiene que ver con el democratismo liberal, o la simple invocación de federalismos formales estilo Suiza. La democracia definitivamente tiene que convertirse en el fin del Estado, de la modernidad capitalista, para dar paso a lo que Öcalan llamará la “civilización democrática”.

Sin duda la raíz anarquista de este planteamiento es obvia, ahora el problema no puede quedarse en el problema en sí de la forma-Estado y su destrucción como centro de todo el programa revolucionario. Frente a ella caben muchas alternativas tácticas como lo han demostrado los kurdos a la hora de enfrentarse a la situación de guerra en Turquía y Siria. El problema radica en la praxis democrática y autogobernante que debe reemplazar al Estado, elemento que los seres humanos estamos apenas redescubriendo luego de no menos de cinco mil años en que comenzó y se explayó por el mundo la dominación estatista. El viejo comunismo libertario de Kropotkin y la CNT española, vuelve a tomar respiro pero rompiendo con las ataduras dogmáticas y sobretodo integrando esta lucha a un complejo de elementos, la emancipación de las mujeres, la tierra, entre otros, que sin ellos dejan de tener todo sentido. El “hombre natural” que muchos anarquistas invocaron a la hora de explicar la inutilidad del gobierno de Estado, en el caso de la obra de Öcalan es precisada y redescubierta históricamente en la mujer y la tierra. No estamos entonces ante abstracciones utópicas en que el viejo anarquismo cayó en muchas ocasiones. Estamos frente a un pensamiento materialista que reivindica la “metafísica” y el pensar humano, que trata de fundamentar integralmente lo que hoy en día representa la lucha libertaria. La democracia por tanto no es un formato representativo de gobierno, todo lo contrario, la democracia en el caso de Öcalan es un postulado civilizatorio que habrá que construir y aprender día a día, dentro de cada acto que produzca el movimiento revolucionario, como lo están demostrando las organizaciones y milicias kurdas en el norte de Siria, principio central de la “revolución de Rojava”.

La primera gran victoria es entonces hegemónica. La organización que no le ha quedado otra salida que vivir la guerra como el escenario permanente de su desarrollo, ha podido sin embargo salir del simple guerrerismo y hacerse parte esencial del desarrollo cualitativo de un pueblo, ofrendando su lucha a la humanidad. La organización en guerra es la fachada primera, el frontal inmediato por donde se defienden saltos cualitativos radicales que convierten al pueblo kurdo en la primera vanguardia de la lucha revolucionaria en el Medio Oriente; es el oferente principal de un sentido de la revolución que trasciende el simple espectro de la guerra de clases sin destino para convertirse en una nueva conciencia sostenida en el principio matriz de la vida libre. La organización se convierte en un proyecto de sociedad gracias al trabajo paciente que va haciendo de la emancipación de las mujeres, la tierra, la democracia absoluta (por decirlo en términos del filósofo Spinoza) en la inspiración que subyace detrás de toda esta gran gesta de lucha. De allí la trascendencia de un postulado desde el cual una gran comunidad sin Estado, pueda no obstante unificarse rompiendo los destinos estamentarios y despóticos que perduraron con el desarrollo del capitalismo y de la forma-Estado que en sus distintas versiones, desde la más liberal hasta la más fascista, acompañaron “esta gran prostituta que es el poder-Estado”, dirá Öcalan. El movimiento de liberación kurdo demuestra que no se necesitará de esta bestia burocrática para unificar la sociedad, para garantizar su estabilidad y libertad, sólo contará con la espiritualidad que produce la causa liberadora y con las instituciones que va construyendo como poder constituyente en permanente desarrollo.

Tercer sentido: el sostén de una nueva ciencia para la vida libre: “la ciencia del sentido”

Hay en Öcalan, encerrado, seguramente lleno de dudas y ausencia de palabras necesarias para poder superar esta situación que sólo los testigos de largos cautiverios podrían explicar, la necesidad de construir no sólo un conjunto de premisas válidas a la liberación humana, sino de dónde estas premisas tienen razón y sentido. De allí las largas referencias a una ciencia del sentido en función de la vida libre que en el caso del libro “Orígenes de la Civilización” abundan en todo el texto. Es la larga diatriba que desde Platón hasta hoy cruza el pensamiento racional o lo que algunos prefieren llamar “pensamiento occidental”; en definitiva cómo resolvemos esa distancia entre pensamiento y realidad, cómo se establecen los criterios necesarios y suficientes para garantizar esa dialéctica de contrarios.

Öcalan como revolucionario y pensador pareciera no tener solución en sus manos, simplemente advierte al movimiento revolucionario la necesidad de superar de una vez por todas la dicotomía entre materia y espíritu, algo que el “materialismo histórico” de Marx y Engels enfrentaron con genio pero sólo resolvieron a medias. “Materia y espíritu”, palabras al fin y al cabo que han servido para preservar una dualidad que a estas alturas tienen que superarse pero no como “esencias o antinomias del espíritu” como le pretendía Hegel y Kant, sino como frutos de una larga alienación que a diferencia de Marx, Öcalan no las ve sólo en las relaciones de producción o en el trabajo explotado, sino en la formación de las estructuras autoritarias y estamentales que nacen con los “dioses enmascarados” de los primeros Estados teológicos y terminaron desenmascarándose dentro del orden laico de la “civilización capitalista”, sin perder su constitución dual, por el contrario, el capitalismo las acentúa.

“Hay una vitalidad implícita en la materia (siguiendo en tal aspecto a todo el relativismo físico como a la tradición chamánica) que debemos desentrañar”. El problema no se plantea entonces desde el punto de vista humanista como algo a resolver dentro del epicentro exclusivo de la consciencia humana y su razón, sino abordando la integralidad del universo, es decir, sobre el supuesto que nuestra suerte de ser uno de los más elevados complejos de formación atómica que llegó a la posibilidad de un ser con lenguaje y conciencia nos debe dar la oportunidad de entendernos mucho más allá del milagro natural que es el ser humano y ubicarnos como partículas de una realidad universal.

Sin duda que Öcalan hace un intento extraordinario por hacer congruentes los elementos que tienen que ver con la historia humana como es el nacimiento de la escritura, la astronomía, la matemática, con una visión que supere definitivamente el positivismo burgués, y lo hagan parte de un “ambiente de creación” que es parte de la resistencia ante las degradantes estructuras de desigualdad y explotación que se formaron con los Estados. Son los ambientes “mágicos y sagrados” como diría Öcalan que sirvieron por mucho tiempo a estas estructuras de dominio y desigualdad pero que nacieron del sentido y la voluntad propios de una vida libre o al menos buscándola en ese conocimiento permanente e infinito. Es por ello que Öcalan habla de una ciencia del sentido y una sociología de la libertad.

Volvemos entonces al sentido holístico de su pensamiento: recoger de atrás lo que prosiguió a lo largo de toda la historia como el germen inicial del pensamiento libre y creador, fortaleciéndose con los elementos que la misma ciencia va descubriendo y la aproxima desde su misma evolución a las premisas iniciales de la sapiencia mágico-religiosa. Dirá Öcalan que los socialistas científicos desarmaron al proletariado al concebirlo como un problema científico, como sujeto-objeto de una historia lineal y en ascenso. En esto no fueron más que los continuadores de positivismo ideológico de la pequeña burguesía que intentó despojar por completo a la sociedad de una visión mágica y sagrada de la misma.

Cuarto sentido: “No hay amo que se libere de esta gran prostituta que es el poder-Estado”

Öcalan es un militante de un movimiento que encontró su trascendencia no en el sentido estrecho de la vindicación exclusiva del pueblo kurdo, sino en los planteamientos que lo han llevado al lugar que hoy ocupa dentro de la guerra imperialista del Medio Oriente. La nación originaria ya no es un fin en sí mismo, mucho menos su victimización a pesar de la historia de opresión que llevan a sus espaldas, sino la compresión de una posibilidad, inscrita en la cultura “natural” de un pueblo, su historia festiva y libertaria frente a los atavismos religiosos y culturales que atrapan a otros pueblos en la región (ver textos del libro de Manuel Martorell). Eso le da a los kurdos la posibilidad de construir un eslabón de lucha que recoja y reúna a las naciones oprimidas en un proyecto de liberación común e igualitario. Un punto que el movimiento de resistencia Palestino por ejemplo no ha podido lograr encerrado en la terrible situación de encarcelamiento territorial que vive en su propia tierra. En tal sentido, para Öcalan el problema ya no es ni siquiera esa sintonía que tratan de alcanzar los movimientos de liberación nacional respecto a la relación entre pueblo particular, sus derechos y diferencias, y la liberación universal del ser humano frente al imperialismo y el capitalismo; el problema, muy en sintonía con el planteamiento original del zapatismo y el neozapatismo de Chiapas, es hacer del pueblo kurdo, de sus instrumentos políticos, sociales y militares de organización, herramientas directas de una experiencia inédita de liberación humana. Allí es donde el pensamiento de Öcalan también “libera”, por decirlo de alguna manera, al movimiento de liberación kurdo de sus mismas limitaciones históricas y de sus planteamientos originales ligados a la visión vietnamita de la liberación nacional y el marxismo-leninismo, por ser la más hegemónica entre los años 70 y 80 del siglo pasado, años en que se van formando las primeras bases del PKK.

Un pensamiento hecho política y trascendencia, necesitará por tanto definirse de manera muy clara respecto al problema del Estado y el poder como matriz común de todo el pensamiento y la acción política moderna. Abandonar la tesis de Estado y acentuar las posibilidades de construcción de poder dentro de una estrategia certera que reúna a los pueblos y comunidades en una misma guerra de liberación, pareciera ser la conclusión más importante del pensamiento propiamente político que inspira la obra de Öcalan. El “buen gobierno”, o el “buen poder” colectivo, tomando las premisas zapatistas, ya no necesitarán de Estado, es el avance y a la vez el regreso –estructura holística de planteamiento que se repite- en formas de gobernabilidad que inicien una nueva era política en la humanidad, que Öcalan denomina como la “modernidad democrática”, superando la visión de lo político inscrita en la modernidad capitalista, y despojando al derecho burgués de apropiación de la plusvalía del trabajo de su principal herramienta de respaldo e imposición que es el Estado. Reiterando así postulado anticapitalista se dirá de manera conclusiva que la plusvalía no es más que el robo oficial respaldado por el Estado, continuando las viejas premisas ofrecidas por Proudhon iniciador del anarquismo.

Esta tesis parte por supuesto de una necesidad de romper concretamente con el separatismo kurdo inicial y aún vivo dentro de algunas tendencias de derecha e izquierda pero que pierden todos los días peso dentro del pueblo kurdo. No se necesitará formar un nuevo Estado, frente a él, como realidad que seguirá existiendo por un buen tiempo y como forma de centralización burocrática y despótica del poder, se avalarán todos los intentos para llevarlo a su federalización y plurinacionalización más profunda, desde dentro de las naciones (sea Turquía, Siria, Irak o Irán en este caso)de manera que la liberación de los pueblos obligue a los Estados a su negación como máquinas estamentarias, sostenidas en el despotismo de la democracia burguesa. El “no-Estado”, siguiendo la tesis básica de toda la línea libertaria del pensamiento revolucionario desde Marx hasta hoy, no quiere decir entonces que no se tenga una exigencia en la lucha revolucionaria hacia los Estados. No es una simple negación ácrata de la máquina Estado, significa moverse en un cuadro concreto de relaciones de fuerza frente a él donde la tarea primordial del movimiento de liberación no sea la separación y formación de nuevo Estado, o en último caso de hacer de la política un solo intento interminable por la toma del mismo, sino forzarlo a una evolución que inexorablemente los lleve a su negación progresiva. La “modernidad democrática” nacerá por tanto en la base de los pueblos, en la revolución permanente que supone el desarrollo de todas las formas posibles del confederalismo democrático y el autogobierno de los pueblos. Es exactamente la tesis que en los próximos meses permitirá en el norte de Siria formar la “federación del norte de Siria”, concluyendo estratégicamente uno de los objetivos fundamentales y estratégicos sostenidos por el pueblo kurdo en la guerra de Siria.

Así, intentando una síntesis del planteamiento ocaliano frente a esa “gran prostituta que es el poder-Estado”, podríamos decir que reaparece después de un siglo cuando los primeros años de la revolución soviética antes de formar “un Estado” crearon las matrices para la creación de un territorio que fue sumando naciones a esa primera URSS gobernada por el poder soviético. Esto fue el origen de la URSS y el nacimiento de una propuesta de revolución en extensión permanente que antes de dibujar nuevas fronteras dentro de la geografía humana, las vaya quebrando y produciendo una nueva era de gobernabilidad directa de los pueblos. Sabemos por supuesto que el autoritarismo creciente del partido-Estado en que se convirtieron los bolcheviques y el ataque externo imperialista acabó con esa posibilidad hasta la imposición de la tesis del “socialismo en un solo país” de Stalin y el renacimiento pleno del Estado despótico y totalitario que se conformó. En este caso la negación a formar nuevas fronteras y Estados, para los kurdos antes que una rendición ha sido todo lo contrario, es una apertura a los pueblos y radicalización de la lucha de liberación que pone las primeras piedras para romper las fronteras al menos desde ese gran eje mesopotámico donde se entrelazan Turquía, Siria, Irak e Irán. La debilidad militar relativa frente a las enormes máquinas de guerra que los Estados, estructuras mercenarias e imperios han formado en la región no les permite por los momentos más que pelear metro por metro por el ideal que se replantea. Los juegos tácticos y estratégicos de alianzas con las fuerzas presentes ya sea el ejército Sirio, Rusia o los mismos EEUU, hace mucho más complejo el proceso de avance. Pero no hay duda de lo correcto de una tesis de lucha, en este caso frente al problema de Estado que ha ido retomando y renovando por completo el pensamiento y la acción revolucionaria universal.

¿Por qué es importante la represa Tabqa?



La operación para liberar a Tabqa había comenzó el 21 de marzo. Los combatientes de las SDF (Fuerzas Democráticas de Siria) llevaron a cabo operaciones en la región a través de bombas de aire. Se probaron nuevas tácticas en la operación. Las aguas de la represa fueron cruzadas por la construcción de puentes. ISIS no esperaba estas incursiones.

La ciudad de Tabqa está a 55 kilómetros de Raqqa, y es considerada parte de la operación final. Tomada esta área, permitirá a las fuerzas de SDF fortalecer el anillo alrededor de Raqqa desde el sur.

Tabqa es importante tanto económica como estratégicamente. La ciudad se compone de dos partes: la nueva ciudad al-Tahura (Revolución) y el casco antiguo con un gran bazar. Esta división se debe a que la represa del Éufrates se construyó en 1968. En 2011, la población de la ciudad fue de 250 mil. Hoy se calcula que es de 75 mil. A esto, los grupos de ISIS agregaron otros 10 mil. Los miembros del Estado Islámico eran de países árabes, de Europa, Australia y Estados Unidos.

La represa Tabqa o Éufrates es tan importante para Siria como la represa de Asuán en Egipto. La represa del Éufrates está construida sobre el río que lleva el mismo nombre. Abarca 2800 kilómetros. El río mismo proviene del Kurdistán del Norte y viaja más lejos hasta Iraq. Tiene 4,5 kilómetros de largo y 60 metros de altura. También hay un lago llamado Asad, formado por la represa misma, tiene 50 kilómetros de largo y tiene una superficie de 630 km2, la mayor reserva de agua en Siria con 12 mil millones de metros cúbicos.


La represa fue tomada en febrero de 2013 por grupos armados que afirman ser de la “oposición”. A principios de 2014, con ISIS tomando Raqqa, la represa también cayó bajo la invasión de ISIS.

La represa de Tabqa fue terminada entre 1968-1973 con la ayuda de la ex Unión Soviética. Convirtiéndose en la fuente de agua limpia para la región, es de vital importancia para la agricultura y la ganadería. La represa también tiene un papel importante en la economía de Raqqa. Tiene la capacidad de producir 880 megavatios de energía y 600 mil hectáreas de tierra pueden ser regadas por ella. Pero debido a que el suelo es demasiado salado, sólo es posible regar un tercio de este.

Después de 50 días de intensos enfrentamientos, las Fuerzas Democráticas Sirias tuvieron acorraladas a las bandas de ISIS en los edificios dentro de la represa. Con esta operación, el control de este dique, el más grande en Siria, fue tomado por las fuerzas democráticas por primera vez.

Resistir y crear otro mundo en el Kurdistán


Hasta 2012, cuando se desmoronó el poder de Damasco sobre el norte del país, los kurdos y los demás grupos (árabes, asirios, armenios, circasianos y turcos) no tenían autorizado salir de sus pueblos y cantones ni podían hablar sus propias lenguas.

Mientras el régimen turco encabezado por Recep Tayyip Erdogan bombardeaba el norte de Siria con aviones caza y fuego de artillería, ante el silencio de las grandes potencias Estados Unidos y Rusia, miembros de la resistencia kurda y personas solidarias con su causa confluyeron en la tercera conferencia “Desafiando la Modernidad Capitalista”, en Hamburgo, entre el 14 y el 16 de abril.

Bajo el lema “Resistencia, Rebelión y Construcción de lo Nuevo”, más de mil activistas debatieron sobre lo que puede considerarse el eje del pensamiento kurdo actual: cómo transformar el mundo sin repetir los moldes de las revoluciones del pasado, que llevaron a la construcción de sociedades opresivas en nombre del socialismo.

Además de las tradicionales mesas con ponencias, que escucharon también mensajes provenientes de las montañas del Kurdistán y de la Rojava liberada, se realizaron más de dos docenas de talleres y grupos de trabajo donde la cuestión de la mujer y la educación concentraron la mayor atención. La mitad de los asistentes eran kurdos residentes en Europa (con destaque de Hamburgo donde viven más de cien mil emigrantes y exiliados), algunos llegaros especialmente desde Turquía, y la otra mitad fueron europeos solidarios, algunos de Euskal Herria, y un puñado de latinoamericanos.

Entre las intervenciones habría que destacar la de dos mujeres kurdas. Ebru Günay es abogada defensora legal de Abdullah Öcalan, razón por la cual fue detenida en 2009 y mantenida cinco años en prisión. En su intervención mencionó la huelga de hambre que mantenían 200 presos políticos kurdos y sostuvo que «todas las creaciones por fuera del capitalismo están siendo atacadas por la cultura de la muerte» que encarna el régimen turco; porque «pretenden conquistar la nueva sociedad, la sociedad de la solidaridad que coexiste con la de la muerte».

La cientista política Zilan Yagmur centró su intervención en la lucha de las mujeres. «Una sociedad homogénea no puede defenderse», dijo. Apeló a la construcción de estructuras paralelas al Estado para «agujerear la dominación y extender esas creaciones, pero además debemos cambiar cada uno de nosotros y nosotras». La renovación del movimiento kurdo, anclado en el activismo de los jóvenes y las mujeres, le concede un alcance universal según las ponentes.

Fuat Kav estuvo 20 años recluido en la tenebrosa prisión de Diyarbarkir 5, donde fue torturado y sentenciado a muerte, pena que le fue conmutada pero debió exiliarse en 2003. «Los mecanismos del Estado no dependen de las buenas intenciones de las personas, porque ellas serán siempre instrumentos de ese Estado que nunca puede ser un espacio de libertad», dijo Kav. Tomó prestada una frase de Bakunin, la que dice que si se coloca a un ángel en el poder se convertirá en demonio, para argumentar que los estados «tienen mecanismos para romper las sociedades» y aseguró que los kurdos se están alejando de la idea de Estado.

En opinión de Kav, fue en la cárcel donde muchos kurdos comprendieron los mecanismos estatales y, también, “lo que hay en nosotros de Estado”. Finalizó su muy aplaudida intervención destacando que «el Estado siempre domina la sociedad», aunque matizó que «no es lo mismo Turquía que Bolivia».

En el grupo de trabajo sobre educación se registraron confluencias entre el movimiento kurdo y el Movimiento Sin Tierra (MST) de Brasil. Una docente de Rojava, Rohani, explicó las características de la educación en las zonas autónomas: «El objetivo en las escuelas es comprender el conflicto y la historia para poder resistir, aprender sobre el comunalismo democrático, cómo conseguir la auto-administración y cómo crear una verdadera democracia». Aseguró que las diferencias entre profesores y alumnos se están evaporando en la medida que los segundos se empoderan.

Dos temas centrales fue posible rastrear en todas las intervenciones: la cuestión de la mujer y del patriarcado, seña de identidad del actual movimiento kurdo, y la necesidad del cambio personal, que pasaría por recuperar la crítica y la autocrítica.

En esa dirección, la intervención de una guerrillera a través de un video, permitió profundizar el debate: «La cuestión de la mujer no consiste en los derechos sino en la sobrevivencia de la humanidad, por eso no puede ser algo lateral o de segundo grado». Se trata, explicó, de quemar el pañuelo negro que les impone el Estado Islámico, pero también «el pañuelo negro que tienen los varones».

Las palabras de Öcalan no podían faltar. Su figura y sus ideas sobrevolaron cada intervención y cada reflexión, prisionero desde 1999 en la isla de Imrali, en el mar Negro, donde nadie lo ha podido visitar en los dos últimos años. Sin embargo, sus escritos han traspasado los muros y sus diez libros forman parte del acervo político y cultural del sector de luchadores organizados en torno al PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) y ahora también en el HDP (Partido Democrático de los Pueblos).

El HDP integra diversas «minorías», además de los kurdos, que comparten la resistencia a la opresión del Estado turco. Cuenta con 59 diputados y tiene presencia en todo el país, pero es hegemónico en el Kurdistán. Lo cierto es que no sólo los kurdos sino otros grupos sociales que habitan Turquía se referencian en el movimiento y las ideas de Öcalan.

Su último libro traducido al castellano se titula Manifiesto por la Civilización Democrática, y leva por subtítulo “La Civilización Capitalista. La era de los dioses sin máscara y los reyes desnudos”. Rechaza el centralismo y defiende la comunidad como forma no estatal de gobierno, cuestiona el Estado-nación que considera una creación del capitalismo y lo valora como «un sistema militar». Una de sus críticas centrales se focaliza en el economicismo en el que han caído los seguidores de Marx, lo que les impide comprender, dice Öcalan, que el capitalismo no es economía sino un poder sobre la sociedad.

La presidenta de la Federación Democrática del Norte de Siria, Fewza Yusuf, fue la encargada de cerrar el evento. «Es la primera vez que todas las etnias discuten juntas el tipo de sociedad que quieren y acuerdan un contrato social entre ellas», dijo. Hasta 2012, cuando se desmoronó el poder de Damasco sobre el norte del país, los kurdos y los demás grupos (árabes, asirios, armenios, circasianos y turcos) no tenían autorizado salir de sus pueblos y cantones ni podían hablar sus propias lenguas.

Ironías de la guerra, «ahora están aprendiendo a convivir y tomar decisiones, porque antes todo se decidía en Damasco», según Yusuf. Este es quizá uno de los mensajes más profundos que nos está dejando la lucha del pueblo kurdo (una «minoría» de 40 millones viviendo en cuatro estados): que sólo bajo las grandes conmociones puede romperse la rutina y comenzar a construirse algo nuevo y diferente.

Cuando se cumplen cien años de la Revolución de Octubre, nacida de los estragos de la primera guerra mundial, la mayor carnicería humana conocida hasta entonces, vale reflexionar sobre los problemas y las oportunidades que traen los grandes conflictos. Sin guerras, no hubiera habido revoluciones. Pero si los revolucionarios no aprendemos de los problemas que acarrean –como la tendencia al centralismo y al estatismo–, nos limitaremos a tropezar siempre con la misma piedra.