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jueves, 11 de abril de 2019

Julian Assange detenido: la cacería terminó, la democracia agoniza


Julian Assange ha sido detenido. Finalmente cazado. Y no puedo permanecer objetivo ante ello, duele ver un compañero caído. Sin embargo, la mayor cuchillada de la emboscada la ha recibido la democracia, también rehén de Occidente. También encerrada en una habitación, casi sin comunicación con el resto de la humanidad. Casi rendida a su suerte. Porque la detención del activista australiano es la constatación del fracaso de toda una sociedad, el colapso de un imperio. El certificado de defunción de la Europa de los Derechos Humanos.
La operación para cazar a Assange y ejecutar sobre él la venganza de unos poderes fácticos que se sintieron mas desnudos y heridos que nunca llevaba años en marcha, aunque de alguna manera hacía ya mucho tiempo que habían vencido, porque siete años encerrado entre cuatro paredes ya es una victoria de los criminales y una derrota del decente. De la decencia. Y es que Assange ya era un prisionero aun cuando Ecuador era hospitalario, lo único que sucedió fue que los últimos tiempos, los de Lenín Moreno, pasó de la azotea a la mazmorra. No era buena señal.

"Si nada sirvió para detener la maquinaria de la venganza norteamericana cuando esta se dirigió hacia Irak o Afganistán, hacia dos pueblos a los que han reducido casi a cenizas, era casi imposible que la apisonadora se detenga ante un solo hombre".

Parece ser que los planes entre norteamericanos, británicos y ecuatorianos se fueron poco a poco urdiendo, como la tela que la araña laboriosamente acomoda a la presa cuando esta ha caído en su trampa. De hecho, en noviembre pasado se desveló que EEUU planeaba acusar al activista, al alertador, y no es casualidad que nada más conocerse su detención se haya filtrado que se pretende reabrir las causas contra él por violación en Suecia. La ley es la ley, pero a veces parece una pesada maza en manos del poder aplastando a todo aquel que discute. 
De nada ha servido que una resolución de la ONU considerara ilegal la detención, porque si nada sirvió para detener la maquinaria de la venganza norteamericana cuando esta se dirigió hacia Irak o Afganistán, hacia dos pueblos a los que han reducido casi a cenizas, era casi imposible que la apisonadora se detenga ante un solo hombre. Y el imposible pareció factible durante años. Pero si millones de muertos y desplazados y dos países sin futuro como los mencionados no fueron obstáculo para el apetito de EEUU, Assange tampoco podría. Y la ONUes, como la democracia, como la Europa de los Derechos Humanos, otra de las grandes damnificadas.
Los denunciantes de corrupción llevamos años pidiendo a la ONU, a Europa y a nuestras democracias que nos protejan, que se interpongan entre los poderosos, esos a los que hemos denunciado, y nosotros. Que eviten la mayor. Que paralicen de una vez la sangría. Que dejemos de perder nuestros trabajos, nuestras vidas, nuestros futuros. Que cesen las falsas imputaciones. Que dejemos de ser contemplados como criminales, que se terminen las sospechas. Que acaben las oscuras maniobras que nos llevan al abismo. A dormir en un coche, a pasar hambre, a no tener trabajo, a perder nuestras viviendas, a morir en vida. A ocultarse como un criminal en una embajada durante años. A morir socialmente.
Porque Julian Assange, como la mayoría de los denunciantes de corrupción, hace mucho tiempo que fue ejecutado socialmente en la tapia. Y no por el caso de violación, que es hasta menor a pesar de la gravedad, sino por una imputación todavía más grave que le perseguirá para siempre: traidor. Julian Assange será siempre un soplón o un chivato (así calificó a los denunciantes de corrupción el medio 'El Español'). 

"Nuestra sociedad, Occidente, ha fallado a aquellos que más dieron por hacerla mejor. A los que se enfrentaron al poder".

Habrá que ver si consigue sobrevivir a la prisión, pero si lo hace jamás podrá tener un trabajo normal ni podrá caminar con su familia con tranquilidad ni siquiera imaginará viajar para disfrutar de unos días de descanso. Todo eso no existirá jamás para él. Y ello se debe a que nuestra sociedad, Occidente, ha fallado a aquellos que más dieron por hacerla mejor. A los que se enfrentaron al poder. 
La Unión Europea, la ONU y nuestras democracias occidentales no han sido capaces de implementar medidas de protección contra los alertadores de corrupción. La directiva europea para proteger a los alertadores sigue incomprensiblemente bloqueada y en caso de aprobarse ya se sabe que será manifiestamente insuficiente.
Pero, sobre todo, nuestro fracaso es cultural y educativo. Assange debería tener una estatua, una plaza y una calle en cada pueblo o ciudad del mundo, por pequeño que fuera, para ser ejemplo para todos nosotros y para las siguientes generaciones de lo que un ciudadano debería hacer. Debería ser un ejemplo en las escuelas, un referente para las familias del servicio que todos debemos a nuestras sociedades. Y también recuerdo de un tiempo en el que alertar o denunciar suponía sufrir una terrible persecución. Unos tiempos arcaicos ya superados.

Hasta que eso pase, o aunque ello suceda,
 Estados Unidos cobrará su venganza y el resto del mundo contemplará el espectáculo entre impasible, impotente e indolente. No es tiempo para los Derechos Humanos ni para la Democracia. No es tiempo de alertadores o denunciantes de corrupción, es tiempo de soplones y chivatos. Es tiempo de venganza.Desgraciadamente, Occidente vive en el anacronismo, en la lenta agonía de nuestras democracias, en el continuo atropello de los poderosos. Assange será encerrado, perderá su libertad y mañana, tal vez pasado, dejará de ser noticia, como le sucedió a Manning. Languidecerá en una prisión. Quizás un día, con suerte, un presidente norteamericano, ansioso de un Premio Nobel de la Paz, le excarcele como signo inequívoco de su magnificencia y bondad. Dentro de unas cuantas generaciones, si es que no nos hemos aniquilado, tal vez se pida perdón y con toda seguridad habrá un momento en el que los seres humanos se pregunten cómo fue posible.

publicado en RT

miércoles, 18 de julio de 2018

Londres cree ver la alargada mano del Kremlin en los asuntos de Macedonia


El Reino Unido advirtió sobre el riesgo de injerencia rusa en el referéndum macedonio con respecto al cambio del nombre de la exrepública yugoslava. Al menos eso refleja el informe del comité de la Cámara de los Comunes sobre asuntos internacionales.

Según el Parlamento británico, durante el referéndum que se celebrará este año, Rusia puede "tratar de frustrar o prevenir" la ratificación del acuerdo. Moscú tiene la intención de "utilizar los problemas de la región para evitar el establecimiento de la paz y la prosperidad en los Balcanes".

Mientras tanto, en junio, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, subrayó que su país estaba a favor de resolver el problema del nombre de la república sin interferencia externa.
"Siempre hemos insistido en que estamos a favor de encontrar un acuerdo sobre este tema sin injerencias externas, sin establecer condiciones creadas artificialmente, y dijimos que apoyaríamos la decisión que satisficiera los intereses de Grecia y Macedonia y que contase con un amplio apoyo público", afirmó Lavrov.
Acuerdo controvertido

El mes pasado, Grecia y la exrepública Yugoslava de Macedonia celebraron un acuerdo sobre el nombre de este último, que va a convertirse oficialmente en la República de Macedonia del Norte.

Atenas siempre ha argumentado que al usar el nombre Macedonia, Skopje reclama una provincia griega del mismo nombre. La disputa ha detenido los intentos de Macedonia de unirse a la Unión Europea y la OTAN.

No obstante, bajo los términos acordados, Grecia prometió retirar todas las objeciones a la entrada de Macedonia en estas alianzas. El acuerdo también desembocó en una invitación formal de la Alianza del Atlántico Norte para comenzar las conversaciones de adhesión.

Sin embargo, la situación provocó violentas protestas en Skopje, la capital macedonia, y cómo no, Rusia fue acusada de estar detrás de las mismas. La Embajada rusa en Macedonia, a su vez, negó las acusaciones del primer ministro macedonio, Zoran Zaev, de que Moscú estaba involucrado.

La motivación de Londres

El 10 de julio se supo que el Reino Unido duplicará la ayuda a los Balcanes Occidentales en un 95%, de 41 millones de libras —53 millones de dólares— en 2018-2019 a 80 millones de libras —104 millones de dólares— en 2020-2021. Londres también planea multiplicar por dos el número de empleados británicos que ayudan a garantizar la seguridad en la región.

El interés de Londres en los asuntos interiores de Macedonia se puede explicar por el hecho de que el campo de acción más importante para el Reino Unido después de su salida de la UE seguirá siendo la OTAN, dijo en una conversación con RT el presidente del Centro de Comunicaciones Estratégicas, Dmitri Abzálov.

Macedonia es uno de los pocos países de la región que aún no es miembro de la OTAN. Tras las negociaciones con Grecia, esta accedió a retirar los obstáculos a la entrada en la alianza de Macedonia. Pero una parte significativa de los ciudadanos se opone al cambio de nombre a Macedonia del Norte.
"En consecuencia, la probabilidad de un desarrollo desfavorable del referéndum es muy alta, y en este caso la posibilidad de unirse a la alianza será cero. Es por eso que es posible un intento de presión política e informativa sobre los dirigentes de Macedonia para proporcionar una decisión positiva sobre el referéndum", comentó el experto.
La jefa del Centro de Estudios de la Crisis de los Balcanes Contemporánea en el Instituto de Estudios Eslavos de la Academia de Ciencias de Rusia, Elena Guskova, subrayó en una entrevista con RT que Rusia lleva a cabo una política de no interferencia en los asuntos internos de los Estados de los Balcanes occidentales.

"El Reino Unido se equivoca diciendo que Rusia puede intervenir en el referéndum sobre el cambio de nombre de Macedonia, así como influir en la posible entrada de Macedonia en la OTAN. Moscú ha desarrollado una política de no injerencia en los asuntos internos de otros Estados, particularmente en los asuntos de Macedonia, Serbia y Montenegro. Podemos hablar de relaciones culturales y científicas entre Moscú y Skopje, pero la presión política, la mayor interferencia por parte de Rusia en los asuntos internos de Macedonia, no va a ocurrir nunca", expresó Guskova.

La experta también señaló que los políticos británicos están motivados por el deseo de continuar la lucha política con Rusia. A su juicio, en este caso, la Cámara de los Comunes simplemente encontró una excusa para recordar el llamado papel negativo de Rusia en la península de los Balcanes.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Los 6 partidos xenófobos más importantes de Europa

A raíz de los últimos atentados yihadistas ocurridos en Bruselas el pasado 22 de marzo, unidos a los que hace unos meses sacudieron la capital parisina, es evidente que la extrema derecha se ha visto reforzada en una gran cantidad de países europeos, en gran medida por su evidente xenofobia y su desmedido racismo. Sin ir más lejos, este mismo 24 de abril el FPÖ venció con un amplio margen en la primera vuelta de las elecciones austríacas.

España, quizás por su historia, quizás porque suficiente tenemos con lo nuestro, es ajena a una tendencia que, citando el comienzo del Manifiesto Comunista de Karl Marx, comienza a ser "un fantasma que recorre Europa". Esta vez, sin embargo, no es el fantasma del comunismo, sino su antagonista: es la extrema derecha la que está ganando terreno en el viejo continente.

Aquí os presentamos los que son posiblemente los 6 partidos xenófobos más importantes de Europa en 2016, muchos de los cuales han ganado fuerza a partir del pánico social generado por la amenaza del fundamentalismo islámico. Su mayor apoyo electoral se encuentra entre los desempleados y los sectores más pobres de la sociedad, a quienes se les ofrece un enemigo al que culpar de su miseria: el inmigrante.

1 Front national (Frente Nacional) - Francia

El que promete ser el partido revelación de los comicios franceses que se celebrarán en el próximo año (al cual las últimas encuestas otorgan entre un 26 y un 29% de los votos) y se ha hecho conocido de la mano de la siempre polémica Marine Le Pen, fue fundado por su progenitor en 1972, aunque no fue hasta el año 88 cuando comenzó a cosechar resultados significativos, rozando el 15% de sufragios. Desde entonces siempre se ha movido en esa franja, hasta que, según apuntan todas las encuestas, alcance su techo en 2017.

"Las encuestas otorgan hasta un 29% de los votos de las elecciones francesas de 2017"

Se trata de un partido fundamentado en una profunda xenofobia: las perlas dialécticas de Jean Marie pasan por minimizar el Holocausto, declarar que la presencia de gitanos en Francia era "olorosa" o que el ébola "solucionaría el problema de la inmigración en tres meses", mientras que su hija y sucesora ha defendido en numerosas ocasiones que "hay que impedir la entrada de inmigrantes en Francia". Sus cruzadas, además de contra los inmigrantes, abarcan desde el matrimonio homosexual, hasta el aborto, pasando por la Unión Europea.

Pese a esta evidente muestra de ideología ultra y las continuas acusaciones de 'filonazi', el partido se autodefine como de centro-derecha y nacionalista, atacando a la "casta" tradicional conservadora y reivindicando el poder del Estado y el orgullo patrio. El ejemplo perfecto del populismo como respuesta al miedo.

2 Amanecer Dorado - Grecia

"Amanecer Dorado no oculta su conformidad con el nazismo"

Es posiblemente el partido filofascista por antonomasia del siglo XXI. No porque sea el más grande de entre la extrema derecha europea, sino porque es de los pocos partidos del sur y oeste de Europa que ha aceptado para sí calificativos como racista y ha dejado evidentes muestras de su complicidad con el régimen de Hitler, gritando consignas nazis en el Parlamento Griego o elogiando a la Alemania nazi. Su cúpula, por si esto fuera poco, fue condenada a prisión preventiva en 2013, acusada de delitos como organización criminal o posesión de armas. Los altercados violentos de militantes o líderes de este partido nos darían para escribir unos cuantos artículos. 

La situación griega, por otro lado, permite estas licencias que los Le Pen tienen que guardarse. La discreción en Grecia es, simplemente, una opción. Y es que en una situación de emergencia social, en donde precisamente la crisis migratoria está jugando un papel fundamental, el discurso ultraxenófobo es cada día más apoyado, hasta tal punto que Amanecer Dorado se está asentando como el tercer partido más votado en el país heleno y como la primera alternativa al establishment representado por una Syriza reconvertida y Nueva Democracia, por encima de los marxistas del KKE.

3 Alternative für Deutschland (Alternativa para Alemania) - Alemania

¿Dónde quedó aquello de "Alemania sí que es un país que ha aprendido de su dictadura, no como España" que tanto hemos oído las últimas décadas?

Pues, si bien es cierto que los partidos germanos nazis son residuales en las elecciones, los comicios regionales de este mismo año nos dejaron una nueva promesa de la extrema derecha europea: AfD.

"Alternative für Deutschland gana fuerza en algunos de los Estados"

Como los dos anteriores, se trata de un partido euroescéptico y profundamente nacionalista. En este caso, sin embargo, se trata de un partido de ideologías tan plurales que fue fundado por miembros del CDU (derecha), FDP (centro-derecha liberal) y Die Linke (izquierda). Para haceros una idea, imaginad que ex miembros del PP, de Ciudadanos e IU forman un partido con medidas sociales ultraconservadoras y el objetivo de acabar con la inmigración ilegal.

Ha sido esta transversalidad ideológica la que explica su gran auge, sumada a una coyuntura europea en donde los inmigrantes pueden ser vistos por gran parte del tejido empobrecido como una amenaza y en donde Alemania, según AfD, está pagando por los excesos de los países pobres del sur del continente. Una imagen mucho más limpia que la de los antes nombrados Frente Nacional y Amanecer Dorado, muestra del peligroso populismo que la derecha más extrema está implantando en gran parte de Europa, apoyados en movimientos más radicales como el alemán Pegida, los cuales consiguen movilizar a decenas de miles de personas en manifestaciones contra "la islamización de occidente".

4 United Kingdom Independence Party - Reino Unido

"El 'no' a la UE, una de las principales consignas del UKIP"

El partido nacionalista y euroescéptico por antonomasia dentro de la ultraderecha europea. El UKIP, fundado el 1993, contó con su primera gran victoria, paradójicamente, en unas elecciones europeas en donde, sin embargo, tan solo votó poco más del 30% de los británicos.

Pese a que se autodenominan como liberales, verdaderamente suponen el ala más derechista del Partido Conservador, del cual surgieron en la década de los 90 de la mano de un Alan Sked, que verdaderamente representaba los postulados liberales y que reconoce que, desde que la dirección del partido la ha tomado la "derecha dura" de Nigel Farange, "el UKIP es un puñado de fascistas, racistas, oportunistas e hipócritas". De hecho, apunta a que la mano derecha del propio Farange (Martyn Heale), fue miembro del Frente Nacional británico, partido fascista que defiende la prohibición de la inmigración, el aborto y la homosexualidad, así como la adopción de la pena de muerte, entre otras medidas.

5 Prawo i Sprawiedliwosc (Ley y Justicia) - Polonia

"Ley y Justicia, el primer partido con mayoría absoluta de Polonia"

Seguramente sea el partido menos conocido de entre los que se han presentado aquí, si bien es el único de los cinco que ha conseguido, por ahora, gobernar. Y no solo eso, sino que se trata del primer partido polaco desde 1989 -año en que el socialismo cayó en el país- que consigue hacerse con la mayoría absoluta.

Ley y Justicia es un partido de corte tradicionalista y que sigue los dictados de la moral cristiana, profundamente homófobo y xenófobo, en un país en donde las manifestaciones anti-inmigración se han disparado. En la última Marcha Patriótica de Varsovia (se celebra cada 11 de noviembre) se dieron cita 70.000 personas bajo el lema "Polonia para los polacos, polacos para Polonia", lo cual casa mucho con el lema ultra nacionalista del partido que ostenta actualmente el gobierno y que, en estos meses, ha llevado a cabo medidas que rompen con un país que pretendía mostrar una imagen de modernización y que ha dado un giro profundo hacia la derecha más extrema.

6 Freiheitliche Partei Österreichs (Partido de la Libertad de Austria) - Austria

"Tu hogar te necesita ahora"

El FPÖ, partido ultraderechista y -también- xenófobo ganó este 24 de abril la primera vuelta de las elecciones en Austria con un 36,7% de los votos, lo que supone un amplio margen con el segundo candidato Alexander van der Bellen, respaldado por los Verdes, que tan solo cosechó un 19,7%. En la ideología del FPÖ también figura el euroescepticismo y el nacionalismo, algo que preocupa en la UE.

En la segunda vuelta, celebrada este domingo 22 de mayo, se vivió una igualada disputa por la victoria entre estos dos partidos opuestos. Por muy poco, el candidato de los verdes, Alexander Van der Bellen, se ha convertido en el nuevo Presidente de Austria. El recuento de votos por correo ha inclinado la balanza a su favor, ganando con un 50,3% frente al 49,7% de los ultraderechistas del FPÖ.

lunes, 17 de octubre de 2016

Cierran todas las cuentas bancarias de RT en Reino Unido.."¡Bienvenida la libertad de expresión!"


La directora del grupo RT, Margarita Simonián, ha anunciado en su cuenta de Twitter que todas las cuentas bancarias de RT en Reino Unido serán cerradas. "Nos han cerrado las cuentas en Reino Unido. Todas las cuentas", escribió Simonián.

"La decisión no está sujeta a revisión. ¡Bienvenida la libertad de expresión!", añadió la directora del grupo RT.


En declaraciones al periódico RBK, Simonián se declaró sorprendida por el cierre de las cuentas de RT. Asimismo, la directora del grupo RT señaló que desconoce el motivo de la congelación de las cuentas, si bien admitió que podría estar relacionada con las nuevas sanciones contra Rusia.


"El bloqueo de las cuentas de RT en Reino Unido testifica que Londres, al parecer, se dejó todas sus obligaciones sobre la libertad de prensa en la UE".
María Zajárova, portavoz del Ministerio ruso de Exteriores


"No tenemos ni idea de con qué está relacionado esto, pues ni ayer, ni anteayer, ni hace un mes, ha pasado nada nuevo con nosotros y no recibimos ningunas amenazas", dijo Simonián, precisando que ahora los abogados investigan el caso.

Por su parte, la portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova, afirmó en su página de Facebook que "el bloqueo de las cuentas de RT en Reino Unido testifica que Londres, al parecer, se dejó todas sus obligaciones sobre la libertad de prensa en la UE".
NatWest expulsa de sus clientes a RT

El NatWest (Banco Nacional de Westminster) ha informado a RT que deja de ser cliente suyo. La entidad financiera británica no ha ofrecido ninguna explicación sobre la decisión.

"Hemos llevado a cabo recientemente una revisión de sus disposiciones bancarias con nosotros y hemos llegado a la conclusión de que no les proporcionaremos más estos servicios", reza la carta remitida por Royal Bank of Scotland, grupo al que pertenece NatWest, a la oficina de RT en Londres.

Según la carta, el banco deja de dar servicio a RT de manera definitiva y "no está preparado para entrar en una discusión sobre ello".

Respuesta de la Oficina de Prensa de RT

Según la Oficina de Prensa de RT, la decisión del bloqueo de las cuentas bancarias de RT es "incomprensible" y se produce " sin previo aviso". Sin embargo, el grupo ruso recuerda que la decisión "no es contraria" a las "innumerables" medidas que han sido llevadas a cabo en el Reino Unido y Europa en los últimos años para "condenar al ostracismo, callar o, sencillamente, impedir el trabajo de RT". Además, la Oficina de Prensa de la cadena asegura que RT continuará sus "operaciones sin interrupción" en el Reino Unido.
Supuestas violaciones de radiodifusión por parte de RT

El regulador de radiodifusión británica Ofcom halló en septiembre supuestas violaciones del Código de Radiodifusión de Reino Unido en dos episodios del programa de RT 'The Truthseeker' ('El Buscador de la Verdad'). Uno de los episodios no fue emitido en Reino Unido, mientras que el segundo era un documental sobre refugiados de Ucrania.

Ofcom dijo haber detectado una violación del artículo sobre la "debida imparcialidad" en el documental de RT 'Ucrania. Refugiados', en el que se recogían historias personales de civiles que fueron obligados a abandonar sus casas para escapar del derramamiento de sangre en el sureste de Ucrania.


Otras tres supuestas violaciones fueron tomadas en relación a otros episodios de 'The Truthseeker', uno de los cuales se dedicó a la investigación informal independiente. En él, se afirma que la BBC inventó un testimonio trágico en un reportaje sobre un ataque químico en Siria. Además, la BBC sustituyó la palabra 'napalm' por 'armas químicas' en una entrevista con un médico sirio. Sin embargo, el regulador británico asegura que el canal RT exageró la importancia de la investigación para "confundir a la audiencia".

Por su parte, Danilo Albin, investigador en materia de derechos humanos, periodista y analista internacional, considera que la medida tomada en Reino Unido es un duro ataque contra la libertad de expresión.

Expresamos nuestra más dura condena a esta oprobiosa medida tomada por el Reino Unido cuyo único objetivo es acallar un medio de comunicación, lo que obviamente no van a lograr JAMAS...

jueves, 13 de octubre de 2016

Rusia: La acusación sobre el ataque en Alepo es "una tormenta en un vaso de agua turbia de Londres"


El Ministerio de Defensa de Rusia ha desmentido las insinuaciones del ministro de Exteriores del Reino Unido, Boris Johnson, de que Rusia estaría implicada en el ataque a una columna humanitaria en Alepo.

En un discurso pronunciado este martes ante el Parlamento británico, el ministro de Asuntos Exteriores, Boris Johnson, acusó a los militares rusos de ser responsables del ataque contra una columna de camiones con ayuda humanitaria en la gobernación siria de Alepo el pasado 19 de septiembre. Según destacó el canciller, las fotografías por satélite indican que el ataque se llevó a cabo durante la noche y desde el aire.

Johnson afirmó que estas circunstancias serían una prueba suficiente de la implicación de Rusia, puesto que la Fuerza Aérea de Bashar al Assad es incapaz de operar en la oscuridad.
"Testigos que resultan ser combatientes del Frente Al Nusra"

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashénkov, citado por la agencia RIA Novosti, atribuyó esa declaración a una "histeria rusófoba" que no da impresión de seriedad. Konashénkov comparó esta "tercera ola de acusaciones" con una "tormenta en un vaso del agua turbia de Londres".

A finales de septiembre el mismo portavoz declaró que Rusia tenía datos sobre la presencia de un avión no tripulado Predator de Estados Unidos en el área donde se desplazaba el convoy humanitario de la ONU. "A diferencia del jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, nosotros tenemos pruebas, es decir, datos de control objetivo de la situación aérea el 19 de septiembre en Alepo", dijo.

"Desde el 20 de septiembre vemos la tercera ola de acusaciones sobre la supuesta implicación de Rusia en el ataque al convoy humanitario en Alepo. Y cada vez escuchamos extraños testimonios de 'testigos-voluntarios' que luego resultan ser combatientes de (la organización terrorista) Frente al Nusra. Luego dicen que la inteligencia estadounidense cuenta con 'pruebas irrefutables'", criticó el general.

"Todas estas supuestas 'pruebas' no valen ni un centavo"

"Señor Johnson, ¿no sería mejor que muestre a todos esas 'imágenes satelitales de dominio público'?", instó Konashénkov. Además recordó que hasta el momento únicamente Rusia ha publicado imágenes reales de que en aquel convoy humanitario se encontraba un mortero 'humanitario' de gran calibre. El general también señaló que el Ministerio de Defensa ruso, "basándose en datos reales del espacio aéreo de la zona de Alepo, conoce el interés de EE.UU. en este asunto".

"Ningún avión ruso se encontraba en el área del convoy humanitario. Es un hecho. Y todas las supuestas 'pruebas' mencionadas por ustedes no valen ni un centavo, si es que alguien tiene acceso a esas 'evidencias irrefutables'", finalizó Konashénkov.

El pasado 20 de septiembre, un convoy humanitario de la ONU fue atacado en la ciudad de Alepo, dejando al menos veinte civiles muertos. Moscú en repetidas ocasiones ha indicado que bombardea los objetivos terroristas luego de una minuciosa revisión de información de inteligencia. Mientras que las acusaciones acerca de que la aviación rusa supuestamente ataca instalaciones civiles nunca han sido comprobadas.

Moscú: ¿Dónde estaba Londres cuando Daesh arrasaba Siria?


Rusia ha recordado al ministro británico de Defensa que los grupos terroristas proliferaron precisamente cuando el cielo sirio estaba bajo control de Occidente.

El portavoz del Ministerio de Defensa ruso, el general Ígor Konashénkov, ha recomendado este lunes al ministro británico de Defensa, Michael Fallon, que antes de acusar a Moscú de estar implicado en la escalada de conflictos en Siria, debería reflexionar sobre lo que ha hecho el Reino Unido en el país árabe.

El vocero ruso hace este planteamiento en alusión a las declaraciones de Fallon en una entrevista concedida el domingo a la cadena británica BBC, en las que acusó a Moscú de alargar el conflicto sirio.

Dígame, señor Fallon ¿cuántos asentamientos han regresado a la vida pacífica gracias al Reino Unido, cuántas libras de ayuda humanitaria han entregado a los sirios, cuántos metros cuadrados de territorio han sido liberados por su país de manos de los terroristas?”, ha preguntado el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konashénkov, al ministro británico de Defensa, Michael Fallon.

Konashénkov ha destacado que cada día es mayor el número enclaves liberados en Siria y, en este sentido, ha dicho que superan los 1000 y agrega que miles de toneladas de ayuda humanitaria son enviadas a los territorios que antes estaban bajo control del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).

El portavoz ruso también ha enfatizado que a las zonas liberadas ha regresado la vida, han vuelto a funcionar escuelas, hospitales y se cultivan los campos agrícolas. “Todo esto es bien conocido” no gracias al Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) que está controlado por Londres, sino a los medios de comunicación que se encuentran en Siria, indica.

“Dígame, señor Fallon ¿cuántos asentamientos han regresado a la vida pacífica gracias al Reino Unido, cuántas libras de ayuda humanitaria han entregado a los sirios, cuántos metros cuadrados de territorio han sido liberados por su país de manos de los terroristas?”, ha preguntado Konashénkov al ministro británico.

Konashénkov también ha preguntado dónde estaba Londres cuando los integrantes extremistas takfiríes llegaban a las costas del Mediterráneo e intentaban convertir a Siria en otra Libia, país norteafricano que colapsó por la presencia de Occidente.

Precisamente el Occidente controlaba el cielo aéreo de Siria hasta la llegada a ese país de las Fuerzas Aeroespaciales rusas, ha espetado el portavoz del Ministerio de Defensa.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Turquía trata como ‘terroristas’ a milicianos británicos en Siria


Turquía amenaza con tratar como terrorista a cualquier combatiente británico que luche junto a las fuerzas kurdas contra el EIIL (Daesh, en árabe) en Siria.

“Esos son grupos terroristas y cualquiera que luche bajo su bandera también será considerado terrorista, independientemente de si son nacionales de países aliados”, advirtió Yunus Akbaba, portavoz del primer ministro turco, Binali Yildirim, en declaraciones recogidas este jueves por el portal Middle East Eye.

De acuerdo con el diario británico Telegraph, se estima que hay al menos seis voluntarios del Reino Unido que se encuentran luchado contra el Daesh en la frontera de Siria con Turquía en apoyo a las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), un grupo kurdo que goza del respaldo de EE.UU., pero catalogado como “terrorista por Ankara”.

Esos son grupos terroristas y cualquiera que luche bajo su bandera también será considerado terroristas, independientemente de si son nacionales de países aliados”, advirtió Yunus Akbaba, un portavoz del primer ministro turco, Binali Yildirim

Estos comentarios vienen después de que el Gobierno de Ankara desmintiera un alto el fuego mediado Washington entre las fuerzas turcas y las milicias kurdas en el norte de Siria, casi una semana después de que el Ejército turco invadiera la ciudad fronteriza siria de Yarabulus so pretexto de expulsar a los terroristas de Daesh.

Las fuerzas turcas también han atacado posiciones de los kurdo-sirios, que incluyen a las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS), apoyadas por EE.UU., lo que ha generado la preocupación de Washington.

Según Akbaba, Ankara no hace diferencia sobre la nacionalidad de la gente cuando se trata de miembros de “organizaciones terroristas”. “En medio de la batalla, no nos vamos a parar a preguntar a los terroristas sobre su nacionalidad”, matizó.

De igual modo, puso de manifiesto que es la “responsabilidad” de los países de origen evitar que sus ciudadanos se afilien con estos grupos, a los que Ankara no dudará en hacer frente.

Estos pronunciamientos plantean la posibilidad de que un Ejército miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) podría abrir fuego contra los ciudadanos británicos.

miércoles, 13 de julio de 2016

Sobre farsas y crímenes de guerra


El informe Chilcot sobre la invasión de Irak en 2003, son la muestra palpable de la mentira y la impunidad de los políticos europeos y estadounidenses.

Las repercusiones del Informe del diplomático inglés John Chilcot, respecto a la intervención del Reino Unido en la guerra de agresión contra Irak, a partir del año 2003, e impulsada por el ex Primer Ministro Laborista Tony Blair, aliado de la administración estadounidense del ex presidente George W. Bush, son la muestra palpable que la mentira y la impunidad son parte del quehacer de los políticos europeos y estadounidenses, sean estos Laboristas o Conservadores, Populares o denominados Socialistas. Demócratas o Republicanos. Todos, cortados por la misma tijera.

Más Rápido se Pilla al Mentiroso que al Ladrón

Mentira e impunidad que se han convertido en la práctica habitual cuando se trata de hacer responder por sus crímenes a personajes como Tony Blair, el ex Presidente Español José María Aznar, el ex mandatario galo Jacques Chirac, el Primer Ministro Italiano Silvio Berlusconi o la Canciller alemana Angela Merkel, quienes se sumaron en forma entusiasta y titiritera a la agresión contra el pueblo de Irak, junto al bufón mayor en este circo genocida: George W. Bush. Todos ellos líderes de gobiernos que falsearon información, manipularon sus sociedades, acomodaron los informes de los servicios de inteligencia y los sometieron a maquillajes destinados a presentar un panorama sobre Irak, tan falso como los propósitos humanitarios que arguyen los regímenes occidentales cuando se trata de pueblos y culturas distintas a las suyas, pero que poseen riquezas y territorios que desean ser apropiados. 

Fue George W. Bush quien puso en práctica la denominada Acta de Liberación de Irak del año 1998 – Iraq Liberation Act, S. 2525, 105th Congress, 2d Session, 29 de septiembre de 1998 – surgida bajo el gobierno de su antecesor, el ex presidente demócrata Bill Clinton, iniciando un proceso de colonización de Irak en una de las agresiones más violentas y criminales que recuerde la historia reciente de la humanidad contra un pueblo. Apelando para ello a una supuesta amenaza a la seguridad mundial, por la fantasiosa presencia de armas de destrucción masiva por parte del régimen de Sadam Hussein. Información amplificada sin análisis alguno por parte de gran parte de los medios de comunicación occidentales, transformados en coro bélico de la administración de Bush y sus aliados incondicionales.

Un Irak, que tras 8 años de ocupación directa por tropas estadounidenses – entre los años 2003 y 2011 - y posteriores acciones desestabilizadoras tras el derrocamiento del ex Dictador Sadam Hussein, llevadas a cabo por grupos takfirí; ha devenido en un Estado fragmentado, dividido en tres zonas bajo la política de generar la imposibilidad de reunificarlos: Una, la zona bajo dominio kurdo. La segunda, una región donde operan los grupos salafistas – principalmente EIIL – Daesh en árabe - con fuerte presencia Sunita. Y, finalmente la región bajo control del gobierno de Bagdad y con mayoría chiita. Ese fue el objetivo occidental desde el inicio de sus acciones utilizando, bajo la política del Leading From Behind a sus aliados de la triada conformada por Ankara-Tel Aviv y Riad. 

Esa intervención en Irak, ya sea mediante las acciones de soldados occidentales primero y posteriormente el actuar de los movimientos terroristas con el aval y el apoyo financiero y militar de la Casa al Saud y las Monarquías Ribereñas del Golfo Pérsico ha significado, según cifras conservadoras, la muerte de 500 mil iraquíes, 2 millones de heridos, 3 millones de desplazados internos y 2.5 millones de refugiados, sobreviviendo en precarias condiciones en campamentos situados en las fronteras con los países vecinos. Sumemos a lo consignado el saqueo de sus riquezas culturales e hidrocarburíferas y un retroceso en todos los indicadores de desarrollo humano, la destrucción de su infraestructura vial, sanitaria, industrial y la fuga de decena de miles de profesionales y técnicos que implican una pérdida enorme para el futuro del país. Resultados estremecedores, efectuados en franca violación de las leyes internacionales, en una conducta claramente criminal, que ha tenido como resultado la violación de los derechos humanos de millones de hombres y mujeres. 

Nada Nuevo bajo el Sol pero…igualmente criminal

El día miércoles 6 de julio de 2016, los medios de comunicación dieron cuenta de los resultados de una investigación llevada a cabo en Inglaterra por John Chilcot y que se ha dado en llamar Informe Chilcot – entregada en diciembre del año 2015 al Parlamento Inglés - en el cual se informa detalladamente sobre la participación del Reino Unido en la Guerra de Agresión contra Irak a partir del año 2003, coordinada por Washington y sin el auspicio de la ONU. Una investigación que llegó a su fin tras 6 años de trabajo, cuando el sucesor de Tony Blair en el cargo de Primer Ministro Inglés fue tomado por el también Laborista Gordon Brown, quien determinó realizar una investigación sobre la participación del Reino Unido en la guerra contra Irak. 

El Informe Chilcot comprueba que gobiernos como el británico han sido responsable de sangrientos procesos desestabilizadores para el conjunto de Oriente Medio y la constatación que las instituciones internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas, su Consejo de Seguridad y la Unión Europea sólo han servido como pantalla e incluso encubridores de los crímenes cometidos contra el pueblo de Irak. Se presentó a Irak como una amenaza real, cuando no lo era en un juicio sobre sus capacidades militares con categoría de certidumbre que no estaba justificada. 

En su parte medular el Informe Chilcot reafirma lo que se sabía desde el inicio de la agresión contra Irak bajo los argumentos que ese país estaba dotado de armas de destrucción masiva: que todo era una gran farsa destinada a encubrir objetivos más ambiciosos: apoderarse y balcanizar a Irak, tender un cerco contra la República islámica de Irán, hegemonizar el transporte de gas y petróleo desde Asia central a Europa vía Turquía y al mismo tiempo, ampliar el radio de influencia occidental impidiendo que la Federación Rusa tratara de de saltar las vallas tendidas por Washington y la OTAN hacia sus objetivos más al occidente de los Urales. Labor que ha conseguido a través de su apoyo sostenido al actualmente agredido gobierno sirio y donde Rusia mantiene una base naval y una Base para su fuerza Aérea en lucha contra las fuerzas takfirí.

Ya el año 2004 el Senado estadounidense a través del Comité de Inteligencia inició su investigación en junio del año 2003 – a tres meses de comenzada la invasión - con una fase de conclusiones difundidas en junio del año 2004 y una segunda fase el año 2008. Investigación que reveló que la información de inteligencia no justificaba la invasión a Irak, que existía duplicidad de trabajos y que el tema de las Armas de Destrucción Masiva no era posible de confirmar fehacientemente. Dicho informe no profundizó en el papel que le correspondió a Bush en la agresión pero sí determino que el ex mandatario junto sus colaboradores exageró repetidamente la supuesta amenaza Iraquí, minimizando los análisis de inteligencia y las notorias discrepancias en torno a la real amenaza que representaba Saddam Hussein. 

A George W. Bush el Informe Chilcot no le quita el sueño y repite, como una letanía ya sea con relación a la investigación del senado de su país como el de Inglaterra que “el mundo está mejor sin Saddam pese a los fallos de inteligencia y otros errores cometidos y reconocidos previamente…no ha existido aliado más fuerte que el Reino unido bajo el liderazgo del primer Ministro Tony Blair”. Un verdadero salvavidas de plomo el enviado por Bush a Blair. 

En el mismo tenor, ahora en el caso de Inglaterra el polémico pero no tan novedoso Informe Chilcot señala que “hemos llegado a la conclusión de que el Reino Unido decidió unirse a la Invasión a Irak antes de que se agotaran las opciones pacíficas para el desarme. En aquel momento las acciones militares no eran la última opción…la acción militar se concretó cuando no había ninguna amenaza inminente por parte de Irak, que no tenía capacidad para crear una bomba nuclear y la base legal para la acción militar del Reino Unido estuvo lejos de ser satisfactoria. Una invasión cuyas consecuencias se pagan hasta ahora y que ha provocado la llegada de armas a manos de los terroristas”. Es decir, un Tony Blair responsable de la destrucción de todo un país, la muerte de cientos de miles de sus habitantes, en una decisión en base a informes falsos y confabulados en esta aventura criminal con su hermano mayor en materia de agresión: George W. Bush.

La investigación que tiene hoy por las cuerdas al ex Primer Ministro Blair incluye una serie de cartas privadas que intercambiaron ambos políticos. En una de ellas, la del 28 de julio del año 2002 – 8 meses antes del inicio de la guerra – Blair señala, cual loco enamorado “estaré contigo pase lo que pase”. Pero, igualmente, en aquella misiva Blair da a conocer que no todo era miel sobre hojuelas en su país y que sería difícil obtener apoyo en su país, para entrar en la guerra de agresión “La planificación y la estrategia de todo esto son difíciles. Esto no es Kosovo. Esto no es Afganistán. Ni siquiera es la Guerra del Golfo. Ahora mismo en el Reino Unido, no puedo estar seguro de contar con el apoyo del Parlamento, del partido, del público o incluso de algunos de mis ministros". Blair se defiende hoy de esa cercanía, las palabras plenas de ternura y admiración con Bush afirmando que cada uno de sus actos fue efectuado “de buena fe”, como si eso bastara para dar cuenta de la destrucción de un país y la muerte de cientos de miles de sus hombres y mujeres. 

Tony Blair ante la petición de Bush a sus socios de la OTAN de acompañarlos en su agresión e invasión a Irak señaló que lo haría “incondicional y ciegamente” en un juramento de fidelidad que lo tiene hoy compareciendo ante la sociedad y el parlamento inglés, para responder sobre aquellos puntos que Chilcot resumió en su presentación: Se manipularon los datos de inteligencia, no había base jurídica internacional ni nacional que avalara la intervención inglesa contra otro pueblo, no hubo decisión de agotar las vías políticas en el deseo de avanzar con decisiones militares. Las acciones de Blair han puesto en peligro no sólo a su país sino que al mundo entero con fallos estratégicos profundizando la división en Irak y amenazando su estabilidad, unidad y permitiendo el desarrollo de movimientos terroristas. En este último punto, el Informe Chilcot señala que “no sólo se le avisó a Blair que la presencia de Al Qaeda en Irak se vería fortalecida con la intervención de tropas inglesas, sino que la invasión misma de Irak se convertiría en una amenaza para el Reino Unido” 

El Informe Chilcot resalta, que uno de los efectos de esta invasión, de la cual no cabe duda que se trató de una acción criminal, sin aprobación del Consejo de seguridad de la ONU – donde sólo votaron a favor Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña – “ha significado que el pueblo de Irak sufra enormemente y millones de seres humanos resultaran desplazados. Una acción donde los fallos de la planificación por parte del Reino Unido siguen afectando la vida de los británicos hasta el día de hoy”. Es decir, un Tony Blair culpable de agredir al pueblo de Irak, apoyar su exterminio, generar millones de heridos y la huida de parte importante de su población cuyos efectos se dejan sentir incluso en el propio Reino Unido.

En un interesante documento publicado por el Daily Mail en octubre del año 2015 se dieron a conocer una serie de documentos donde queda claramente establecido el pacto entre George W. Bush y Tony Blair – denominado pacto Crawford – destinado a garantizar la invasión militar contra Irak preparado para ello el camino político, comunicacional y militar para concretar este plan. Dicho documento salió a la luz a partir de los correos privados de Hillary Clinton y que tuvo que entregar a un tribunal estadounidense. El pacto de Crawford es la prueba concluyente que la dupla Blair-Bush marcó como objetivo engañar al mundo y llevar a cabo sus planes de agresión, invasión y crímenes de guerra contra Irak. Y a la hora de las alianzas para delinquir el ex Presidente español José María Aznar, también deberá cuidarse ya que junto a Blair, en reunión efectuada entre el 27 y el 28 de febrero de 2003, para discutir la invasión de Irak, acordaron una estrategia de comunicación para dar la impresión de que "estaban haciendo todo lo posible para evitar la guerra" a pesar que la decisión ya había sido tomada en Washington. Una estrategia destinada a atenuar las críticas en sus respectivos países.

Frente a lo señalado ¿Qué más necesita esta supuesta comunidad internacional para llevar a Tony Blair a una Corte Internacional de Justicia que sea capaz de juzgarlo por crímenes de guerra? El camino puede ser conformar Un Tribunal Penal Internacional ad hoc como el que juzgó a Slobodan Milosevic por la Guerra de los Balcanes, instituido en febrero del año 1993 o aquel Tribunal Penal Internacional ad hoc donde se enjuició a los criminales de guerra por el genocidio en Ruanda, formado en noviembre del año 1994. Ambos, a instancias del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Sobre farsas y crímenes de guerra se han levantado muros de injusticia, es hora de derribarlos.

Pablo Jofre Leal

lunes, 4 de julio de 2016

¡Libertad para Julian Assange!


Se acaban de cumplir cuatro años desde que, el 19 de junio de 2012, el ciberactivista australiano Julian Assange, paladín de la lucha por una información libre, se viera obligado a refugiarse, en Londres, en las oficinas de la Embajada de Ecuador. Este pequeño país latinoamericano tuvo el coraje de brindarle asilo diplomático cuando el fundador de WikiLeaks se hallaba perseguido y acosado por el Gobierno de Estados Unidos y de varios de sus aliados (el Reino Unido, Suecia). La Justicia sueca exige que Assange acuda a Estocolmo a presentar directamente su testimonio sobre las acusaciones de agresión sexual hechas por dos mujeres a las que él habría mentido sobre el uso de un preservativo.

Julian Assange rechaza estas acusaciones y sostiene que las relaciones con estas dos demandantes fueron consentidas, y afirma ser víctima de un complot organizado por Washington. El fundador de WikiLeaks se niega a ir a Suecia, a menos que la Justicia de ese país le garantice que no será extraditado a Estados Unidos, donde podría ser detenido, conducido ante un tribunal y, quizás, según sus abogados, condenado a pena de muerte por “delito de espionaje”.

En varias ocasiones, Assange también ha propuesto responder por videoconferencia a las preguntas de los encargados suecos de la investigación. Pero éstos han rechazado esa posibilidad, argumentando que él huyó de Suecia aunque sabía que había una investigación abierta contra él. El Tribunal Supremo sueco rechazó de nuevo, el 11 de mayo de 2015, su demanda de que fuera anulada la orden de detención que pesaba sobre él.

En realidad, el único crimen de Julian Assange es haber fundado WikiLeaks. En todas partes ha habido acalorados debates sobre si WikiLeaks hizo prosperar o no la causa de la libertad de prensa, si resulta bueno o malo para la democracia, si se debe o no censurar esta plataforma. Lo que es seguro es que el papel de WikiLeaks en la difusión de medio millón de informes secretos relativos a los abusos cometidos por militares en Afganistán y en Irak, y de unos 250.000 comunicados enviados por las Embajadas de Estados Unidos al Departamento de Estado, constituye “un hito en la historia del periodismo” que ha marcado un antes y un después. WikiLeaks fue creada en 2006 por un grupo de internautas anónimos, con Julian Assange como portavoz, y asumió la misión de recibir y hacer públicas filtraciones de información (leaks) garantizando la protección de las fuentes (1).

Recordemos las tres razones que, según Julian Assange, motivaron su creación. “La primera, la muerte a escala mundial de la sociedad civil. Rápidos flujos financieros por transferencias electrónicas de fondos que se mueven más rápido que la sanción política o moral, destrozando la sociedad civil a lo ancho del mundo. […] En este sentido, la sociedad civil está muerta, ya no existe, y hay una amplia clase de gente que lo sabe y está aprovechando que saben que está muerta para acumular riqueza y poder. La segunda […] es que hay un enorme y creciente Estado de seguridad oculto que se está extendiendo por el mundo, principalmente basado en Estados Unidos […] La tercera es que los medios de comunicación internacionales son un desastre, […] el entorno de los medios internacionales es tan malo y tan distorsionador que nos iría mejor si no hubiera ningún medio, ninguno”.

Assange aporta una visión radicalmente crítica del periodismo. En una entrevista llega incluso a afirmar que “dado el estado de impotencia del periodismo, me parecería ofensivo que me llamaran periodista. […] El mayor abuso fue la guerra [de Irak y de Afganistán] contada por los periodistas. Periodistas que participan en la creación de guerras a través de su falta de cuestionamiento, su falta de integridad y su cobarde peloteo a las fuentes gubernamentales”.

La filosofía de WikiLeaks se basa en un principio fundamental: los secretos existen para ser desvelados. Toda información oculta nace con vocación de ser revelada y puesta a disposición de los ciudadanos. Las democracias no deben ocultar nada; los dirigentes políticos, tampoco. Si las acciones públicas de estos últimos no son incompatibles con sus actuaciones públicas o privadas, las democracias no deberían temer la difusión de “información filtrada”. En este caso –y solo en este caso–, ello significaría que son moralmente ejemplares y que el modelo político que encarnan –juzgado como “el menos imperfecto de todos”– podría de verdad extenderse, sin obstáculo ético alguno, al conjunto del planeta. ¿Por qué tendrían que callarse los periodistas en una democracia cuando un responsable político afirma una cosa en público y la contraria en privado?

WikiLeaks ofrece a los internautas la posibilidad de hacer públicos, a través de su plataforma, grabaciones, vídeos o textos confidenciales sin indagar en cómo han sido obtenidos pero cuya autenticidad verifica. WikiLeaks vive de las donaciones de los internautas y de fundaciones y no acepta ayudas públicas ni publicidad. Un buen número de instancias públicas ha reconocido la utilidad de su trabajo. En 2008 recibió el Index on Censorship Award que otorga el semanal británico The Economist, y en 2009, Amnistía Internacional le concedió el premio al mejor “medio de comunicación nuevo” por haber sacado a la luz, en noviembre de 2008, un documento censurado relativo a un caso de malversación de fondos efectuado por el entorno del antiguo presidente de Kenia, Daniel Arap Moi.

Desde su creación, WikiLeaks ha sido un festín permanente de secretos, una auténtica fábrica de primicias. Ha difundido bastantes más revelaciones que muchos prestigiosos medios de comunicación en décadas… Entre los mayores escándalos que sacó a la luz destacan: los documentos que denunciaban las técnicas utilizadas por el banco privado suizo Julius Baer Group para facilitar la evasión fiscal; el manual de procedimiento penal del Ejército norteamericano en la base de Guantánamo; la lista de nombres, direcciones, números de teléfono y profesiones de los miembros del Partido Nacional Británico (BNP, de extrema derecha) en la que figuraban policías; la lista pormenorizada de correos electrónicos intercambiados con el exterior por las víctimas de los atentados del World Trade Center, el 11 de septiembre de 2001; los documentos que probaban el carácter fraudulento de la quiebra del banco islandés The New Kaupthing; los protocolos secretos de la Iglesia de la Cienciología; el historial de los correos personales enviados durante la campaña electoral por Sarah Palin, candidata republicana a la vicepresidencia de Estados Unidos, a John McCain desde su ordenador profesional (lo que la legislación estadounidense prohíbe); los expedientes del juicio del asesino Marc Dutroux, incluido el listado con los números de teléfono, cuentas bancarias y direcciones de todas las personas investigadas en este célebre caso de pedofilia; sin olvidar los recientes “Papeles de Panamá”, difundidos el pasado mes de abril.

Por todo eso, al igual que Edward Snowden y Chelsea Manning, Julian Assange forma parte de un nuevo grupo de disidentes políticos que luchan por un modo distinto de emancipación y son actualmente rastreados, perseguidos y hostigados no por regímenes autoritarios, sino por Estados que pretenden ser “democracias ejemplares”…

El pasado mes de febrero, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que depende del Comité de Derechos Humanos de la ONU, determinó que Julian Assange se encuentra “detenido arbitrariamente” tanto por el Reino Unido como por Suecia. Los expertos independientes internacionales también señalaron que tanto las autoridades suecas como las británicas deberían “poner fin a su detención” y “respetar su derecho a recibir una justa compensación”. Según ese jurado internacional, Julian Assange ha sido sometido a diferentes formas de privación de libertad: “detención inicial en la prisión de Wandsworth en Londres” en régimen de aislamiento, “seguida del arresto domiciliario y, después, del confinamiento en la Embajada de Ecuador”.

Aunque el pronunciamiento del Grupo de Expertos Internacionales de la ONU no es vinculante, supone una gran victoria moral en el campo de las relaciones públicas para Julian Assange al darle la razón en su larga lucha contra las arbitrariedades de las autoridades suecas y británicas.

A este respecto, el presidente ecuatoriano Rafael Correa informó que su Gobierno brinda asilo y protección al fundador de WikiLeaks porque “Assange carece de garantías de respeto a sus derechos humanos y a sus derechos en materia de Justicia”. Por su parte, el canciller ecuatoriano, Guillaume Long, declaró que Ecuador “mantiene preocupaciones legítimas sobre los derechos humanos de Assange” y que Quito considera que hay, contra Assange, algún tipo de “persecución política”, motivos por los cuales Ecuador le sigue otorgando asilo.

Para reclamar la libertad de Julian Assange, sus amigos de todo el mundo organizaron, entre el 19 y el 24 del pasado mes de junio, en varias capitales del planeta (2) (Atenas, Belgrado, Berlín, Bruselas, Buenos Aires, Madrid, Milán, Montevideo, Nápoles, Nueva York, Quito, París, Sarajevo), una serie de actos y conferencias con la participación de importantes personalidades y grandes intelectuales (Noam Chomsky, Edgar Morin, Slavoj Zizek, Arundhati Roy, Ken Loach, Yanis Varoufakis, Baltasar Garzón, Amy Goodman, Ignacio Escolar, Emir Sader, Eva Golinger, Evgeny Morozov).

En Quito (Ecuador), el simposio fue organizado por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) y contó con una intervención del propio Julian Assange a través de videoconferencia. Durante cinco días se debatieron temas como: El caso Assange a la luz del Derecho Internacional y los Derechos Humanos, Geopolítica y Luchas desde el Sur, Tecnopolítica y Ciberguerra y De los Pentagon Papers a los Panama Papers.

El académico español Francisco Sierra, director de CIESPAL, declaró: “Creemos que, en realidad, el problema de Julian Assange es ese: el de la libertad de información. Cuando no hay libertad de información, de movimiento ni de reunión, no hay derechos humanos. Y por tanto, el primer derecho, es el derecho a la comunicación, y hay que poner en evidencia que el caso Assange es un problema grave de derecho a la comunicación” (3).

Todos estos acontecimientos solidarios a lo largo y ancho de la geografía mundial se fijaron dos objetivos. En primer lugar: reivindicar los derechos que le han sido negados a Julian Assange, como la presunción de inocencia o la libertad de movimiento. Y en segundo lugar: recordar lo que representa WikiLeaks, es decir, el reto tan actual sobre la libertad de información y de comunicación en un mundo permanentemente vigilado.

domingo, 3 de julio de 2016

Brexit: cuanto antes te vayas, mejor


El Reino Unido ha dado la espalda a Europa y ha perdido voluntariamente su derecho de influir en los acontecimientos de la Unión Europea (UE), aunque estos, inevitablemente, le afectarán en el futuro. Quiera o no quiera.

A muchos les ha sorprendido la victoria del Brexit, pero lo cierto es que Londres nunca formó parte del proyecto europeo e históricamente siempre lo boicoteó cuanto y cuando pudo.

El denominado 'cheque británico' y los obstáculos a la creación del euro son dos claros ejemplos de esa forma tan "insular" —por decirlo finamente— de hacer política. Para los funcionarios de Bruselas, los británicos han sido como el perro del hortelano, que no come ni deja comer.

El Reino Unido se sumó a la organización supranacional en 1973, cuando esta aún era conocida como la Comunidad Económica Europea (CEE). Dos años después, el Gobierno convocó un referéndum de confirmación. Hasta Margaret Thatcher, que no era todavía primera ministra pero sí líder de la oposición, hizo campaña en favor de la asociación. Pero entonces la CEE era muy distinta de la actual UE, pues por aquel tiempo no solo era más pequeña y menos contradictoria, sino que además se limitaba esencialmente a tratar aspectos mercantiles y no tenía apenas funciones políticas ni mucho menos monetarias. En el contexto actual, la Dama de Hierro habría votado sí al Brexit. ¿Por qué? Pues porque Thatcher, al igual que la mayoría de los ingleses, siempre se opuso a apoyar una mayor integración política en el seno de la Unión. Lo de crear los Estados Unidos de Europa siempre les provocó urticaria. Solo se han interesado por el mercado único, pero han rechazado de plano crear el Banco Central Europeo (BCE) y entrar en la moneda única, argumentando que la libra es un sacrosanto símbolo de su soberanía nacional. De ahí surgió la excepción británica y, por extensión, la idea de la Europa de las dos velocidades, un eufemismo para seguirles incluyendo en el grupo, cuando en realidad no estuvieron nunca dentro del todo.

Fue precisamente Thatcher quien negoció en 1984 el cheque británico. Este descuento de la contribución del Reino Unido al presupuesto total comunitario —de 6.200 millones de euros en 2015— fue una vergonzosa concesión que se ha ido manteniendo con los años, a pesar de que no está contemplada en los tratados y de que el panorama ha cambiado drásticamente con la entrada de países del Este de Europa.

Y el 'tory' David Cameron, como un alumno aventajado de Tatcher, ha seguido esa estela ventajista al arrancar a Bruselas unas condiciones humillantes e incluso xenófobas para que pudieran mantenerse como uno más en la familia.

Esto va a ser un divorcio largo y poco amistoso. La Comisión Europea está que trina. Especialmente su presidente, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, que ha estado muy certero en sus primeras reacciones. Sobre todo cuando dijo aquello de que "si alguien se pasa años diciendo a sus ciudadanos lo mala que es la UE, no debería ser una sorpresa que la gente acabe creyéndoselo". Juncker quiere castigar al euroescepticismo anglosajón, y con razón.

Esa defensa a ultranza de su independencia les ha llevado finalmente a colocarse justo al borde del abismo. Y a afrontar una década de incertidumbre, como pronostica el Foreign Office.

La votación ha abierto una enorme crisis política que ha fracturado al Partido Laborista y ha colocado la primera piedra de la desintegración del Reino Unido. Hasta un emocionado diputado escocés pedía protección en el Parlamento Europeo, reunido en Bruselas, y recibía una calurosa ovación del hemiciclo, mientras el eurófobo inglés Nigel Farage miraba la escena con desdén.

En materia de seguridad también va a ser un desastre para el Reino Unido porque tendrá que renunciar, por ejemplo, a la orden de detención europea, un eficaz instrumento de lucha contra la delincuencia y el terrorismo. También se sentirá la fuerte onda expansiva en la OTAN…

En materia de política exterior, Londres renunciará a su autoridad en el continente. Eso significa un revés muy elocuente para sus relaciones con Washington. Estados Unidos hubiera preferido que su estrecho aliado y amigo continuara siendo su cabeza de puente en la UE, para defender allí sus posiciones transatlánticas. Eso se va a terminar. Se acabarán los privilegios. Los norteamericanos pierden así la importante influencia que su 'estado número 51' ha tenido hasta ahora al otro lado del Canal de la Mancha. En la Casa Blanca deben estar muy enojados porque el 'primo inglés' les ha traicionado.

Tras comprender las serias consecuencias que se les vienen encima, tres millones de personas buscan repetir el plebiscito. O frenar su aplicación. Resulta patético. Y hasta gracioso, si no hubiera tanto en juego.

El exalcalde de Londres, Boris Johnson, se había convertido en el único ganador real de todo este monumental embrollo de múltiples aristas, porque el antieuropeo Farage no tiene —todavía— suficiente masa electoral para aspirar a Downing Street. Pero, sorprendentemente, Johnson ha dado un paso atrás y se ha apartado de la lucha por el poder dentro del

Partido Conservador, lo que ha aumentado, si cabe, la incertidumbre. El proceso posBrexit lo liderarán otros políticos, con menos fuste que él. Johnson parece que ha visto las orejas al lobo, que se han metido en un jardín lleno de espinas.

Pero el Reino Unido ha sido la novia que todo el mundo odia. La que le hace al novio abandonar su carrera de ensueño por un puesto de trabajo estable pero aburrido. La que le impone su estilo en el armario, se opone a sus amigos y se burla de sus aspiraciones.

Aunque resulte traumático, es mejor que se marchen porque Europa, sin esa rémora, tendrá al menos la oportunidad de regenerarse sobre la base de los ideales humanistas que la hicieron posible hace 65 años. Y cuanto antes se vayan, mejor.

Europa a la deriva


¿Una Europa federal? ¿Una Unión Europea más social? ¿Menos austeridad? ¿Menor obsesión con los déficits? ¿Una Europa a dos velocidades?

El seismo provocado en la Unión Europea por la salida del Reino Unido ha vuelto a disparar los interrogantes sobre el futuro de un territorio que acaba de perder, por primera vez en su historia, a uno de sus miembros.

Todas estas preguntas y muchas otras han dado lugar durante décadas a reuniones de expertos y han producido cientos de obras escritas. Hoy, tras el Brexit, se convierten en cuestiones vitales antes la inexistencia de un "plan B" de Bruselas para hacer frente a la amputación de una de sus partes más importantes.

El referéndum que decidió la salida del Reino Unido de la UE enfrenta de momento a los 27 socios del bloque, que discrepan no solo sobre la futura configuración de la organización, sino, para empezar, del trato a dar a Londres.

Reino Unido decidió, por estrecho margen, desligarse de la UE. Muchos de los que han votado por el 'leave' dicen sentirse arrepentidos ante la avalancha de reacciones negativas económicas que —se les augura— les caerán encima. Los argumentos de los eurófobos británicos para convencer a los votantes fueron en muchos casos falaces y absolutamente ridículos, pero eso no invalida el resultado y pone además en evidencia la poca consistencia argumental de los partidarios del 'remain'.

Los dirigentes de la UE deberían preguntarse por qué los votantes conservadores y laboristas (socialistas) británicos prefieren recuperar su soberanía. Por qué los ciudadanos con más edad, las zonas rurales, los trabajadores con peores empleos y una clase media amenazada de pauperización han preferido replegarse hacia un pasado que consideran más protector.

Para una parte de la izquierda europea, el principal culpable de la crisis que vive la UE es la política de austeridad oficial, la obsesión de los mandatarios comunitarios con la reducción del déficit fiscal y la deuda de la mayoría de los miembros. Para esos sectores, "la ideología ultraliberal" triunfante en la UE solo sirve para empobrecer y condenar a las economías del sur de Europa, cuando no humillarlas, como en el caso— subrayan— de Grecia.

New deal a la europea

Los enemigos del liberalismo a ultranza piden inversiones públicas masivas en investigación, industria y educación. Todo ello acompañado de la mejora de los servicios públicos, según ellos, reventados por esa misma política imperante en Europa. Una especie de "New Deal a la europea".

Pero Reino Unido no es un país del sur de Europa. Es la segunda economía del continente y la sede de uno de los principales centros financieros del planeta. La crisis de la UE no es solo un reflejo de las tensiones entre liberales, ultraliberales, socialdemócratas e izquierdistas radicales en el campo de la economía.

La UE fue en su versión original un proyecto para acabar con nuevas amenazas de conflicto dentro de Europa mediante un embrión de mercado común. Si en un momento dado fue visto como algo espectacular y durante décadas atrajo las ansias de desarrollo no solo económico y social, sino también de libertades democráticas para algunos países salidos de dictaduras, hoy parece un proyecto encallado. Paradójicamente, la realidad económica, el castigo de los mercados y la incertidumbre ante el futuro creada por el aparato de propaganda del 'establishment' pueden frenar el efecto dominó que Bruselas temía ante el éxito del Brexit.

Los votantes del Reino Unido tienen especificidades que les hacen ver a la UE de una forma diferente a la de sus vecinos comunitarios. Pero el desapego a las instituciones europeas tiene muchos puntos en común entre los todavía 27 miembros.

Europa hace frente a fenómenos que los años de gloria y de desarrollo económico no conocían. La globalización y el desarrollo de China y otras economías emergentes, unido a la crisis desatada en 2008 han dejado al Viejo Continente en una posición de impotencia paradójica. Siendo una potencia económica mundial, sus economías son tan abiertas que muchos de sus sectores han quedado al borde del camino, incapaces de competir con sociedades menos rígidas en cuanto a derechos sociales y laborales.

Incluso dentro de la UE existen incongruencias incomprensibles para el ciudadano medio. Se abren las fronteras a los bienes, a los servicios y a las personas de los 28 países miembros, pero ni los sistemas sociales, laborales o fiscales son iguales en ese territorio. Con lo cual, un ciudadano rumano, búlgaro, portugués o español puede trabajar en Francia, por ejemplo, sin estar por ello acogido al sistema de protección francés, mucho más beneficioso que en sus respectivos países. El empresario pagará menos y el trabajador francés perderá el empleo.

Es solo un ejemplo. ¿Cómo es posible que dentro de la propia UE existan paraísos fiscales mientras que sus miembros luchan contra esos entes o contra los sistemas de "optimización fiscal" del que viven, en parte, países como Luxemburgo, cuyo europeo más conocido es el actual Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker?
El Brexit refleja el descontento social de los británicos y una profunda crisis de los valores europeos

¿Cómo se explica que empresas norteamericanas se refugien en ciertos países miembros, como Irlanda, que conceden a estas corporaciones beneficios fiscales que sus colegas y vecinos del Continente no facilitan?

A las incongruencias sociales, económicas y fiscales hay que añadir el más reciente desafío para todo un continente: la ola de inmigración que intenta acceder al "El dorado" europeo. Y no se trata solo de ciudadanos provenientes de Siria, Iraq o Afganistán, sino también de África y Asia.

Los británicos pro Brexit incluían entre sus argumentos de salida el aumento brutal de los trabajadores polacos en su territorio, lo que según ellos, privaba a los locales de empleos. La política migratoria de la Canciller alemana, Angela Merkel, abriendo la puerta de par en par a los refugiados provocó una de las mayores crisis humanitarias de los últimos tiempos. Esa llamada sin una preparación previa para el control y la acogida de los demandantes de asilo no fue entendida por una parte de la ciudadanía europea que más que temer por sus empleos, dice querer preservar su modo de vida, su cultura.

De nada vale esconder la cabeza bajo tierra y acusar a la gente de xenofobia o de racismo. Los mismos gobiernos que alentaron la llegada masiva de inmigrantes cerraron después sus fronteras. Pero construir muros y desempolvar las aduanas no sirvió para frenar el aumento y el auge electoral de organizaciones políticas que exigen el estricto control de la inmigración y la defensa de sus valores frente a lo que consideran "un avance del Islam en Europa".

Para muchos ciudadanos europeos, el fracaso de la política migratoria europea es culpa de la UE, cuando en realidad es el producto de las diferencias de puntos de vista abismales entre sus miembros. La conclusión es, sin embargo, siempre la misma: la UE es también incapaz de hacer frente a ese fenómeno.

Europa es, además, un objetivo prioritario y fácil para la amenaza terrorista del Estado Islámico. Pero la UE carece de una política de inteligencia y de investigación policial común. Los servicios que luchan contra el terrorismo no solo no comparten sus informaciones de manera sistemática, sino que compiten entre sí. En cuanto a la política de defensa común, es un sueño que solo forma parte de un escenario cinematográfico de ciencia ficción.

Desunión europea

Los 27 países que por ahora permanecen en la UE hablan de reformar, transformar, reconstruir la Unión. De momento, solo cacofonía. Para empezar, los países " fundadores " se reúnen por su cuenta. Por otra parte, 10 otros se dan cita para criticar a algunos de los fundadores. París y Berlín, tantas veces protagonistas del cacareado concepto de "locomotoras de la UE ", producen ahora rechazo entre muchos de sus vecinos. El Presidente francés François Hollande y la Canciller Merkel se juegan mucho en las elecciones que sus respectivos países vivirán en 2017. Esa circunstancia les frena también a la hora de enfrentar el desafío del futuro europeo. Junto a Suecia, Finlandia, Dinamarca, Holanda o Austria, ambos cuentan en su escenario político con fuerzas populistas antieuropeas prestas a aprovechar la crisis desatada por el Brexit y las eventuales medidas que se tomen sobre Europa.

Sería injusto y absurdo decir que la UE ha fracasado. Si 27 países la integran es porque les conviene. Pero la UE es vista por sus propios ciudadanos como un monstruo burocrático frío e insensible. Nadie esconde —y los británicos van a comenzar a sentirlo—, que la UE es un grifo de miles de millones de euros en ayudas de todo tipo. Pero eso no basta para frenar el temor de muchos europeos al futuro. Frente a la incertidumbre, muchos prefieren refugiarse en la nostalgia, en la necesidad de sentirse perteneciente a una nación y a un pueblo con una cultura específica que les proteja de un mundo globalizado donde se sienten desprovistos de soberanía.