viernes, 15 de mayo de 2015

CDC Ho Chi Minh, el homenaje de un club peruano al gran revolucionario vietnamita

Lejos de Vietnam, en el Departamento de Ayacucho, el club lleva 41 años dando cátedra maoísta de fútbol.

¿Huamanga o Ayacucho? La duda persistirá desde el comienzo hasta el final de la historia. Y puede que más también. Así que no desespere. Al fin y al cabo, no hemos venido aquí a contar esa historia, ni tampoco la de la cultura Wari, civilización previa a los Incas -dominada por estos últimos- cuya capital está a pocos kilómetros de Huamanga. O de Ayacucho. 

La historia, al menos en un comienzo, se va a mudar mucho más lejos. Tan lejos como Vietnam. Porque en Huamanga, o en Ayacucho, o -en realidad- en el Distrito de Carmen Alto, un pedacito de Vietnam guarda su historia. Hace 41 años, un grupito de “entusiastas al deporte del football match” (como recuerda Juan de Dios Vílchez Mendoza), pero sobre todas las cosas “unos estudiantes de izquierda o estudiantes revolucionarios” fundaron un sueño aún vivo: el Club Deportivo y Cultural Ho Chi Minh.

Sí, en medio del barrio Quicapata, Distrito Carmen Alto, Huamanga, Departamento de Ayacucho, Perú -con la precisión que puede demandar una encomienda postal- cinco amigos le dieron vida a un equipo de fútbol: Francisco De La Cruz, Paulo Gutiérrez, Serapio Huashuayo, Manuel Mendoza y el mismo Juan de Dios, quien hoy aún preside la institución. 

El 16 de diciembre de 1974, guiados por los valores que profesaba Ho Chi Minh, político, poeta y guerrillero comunista vietnamita, estos estudiantes de la Universidad San Cristobal de Huamanga fundaron al club, que hoy juega en la Liga Distrital de Carmen Alto, varios escalones por debajo de la Primera y la Segunda División Profesional. 

Desde su debut en 1975, y su primer título distrital en 1976, el equipo se mantuvo en la Liga de Carmen Alto. Su mejor campaña fue en 1985, cuando el equipo llegó hasta la Etapa Regional -el camino para acceder a las divisiones profesionales es tan largo y difícil de conseguir como de explicar, por lo que obviaremos ese tedioso paso que habla de Distritos, Regiones y Provincias-, instancia en que cayó ante su coterráneo, el Club Ateneo de Huanta, que fue el que arribó hasta la Finalísima de la Copa Perú, un paso antes del ascenso. 

Sin embargo, el club que hoy cuenta además con un equipo Senior -para mayores de 35 años-, uno femenino y hasta un representativo de vóley, nunca fue protagonista más allá de su Liga Distrital. Pero sí lo fue en otro ámbito: a los pequeños que integran su academia, desde hace años se les enseña no solo la práctica del fútbol, sino también los valores que profesaba Ho Chi Minh, el líder comunista vietnamita, presidente de aquel país durante 24 años, cuyo nombre también lleva la actual capital de Vietnam. Por esa razón, el embajador de Vietnam visitó a los fundadores en varias ocasiones y les ofreció apoyo para la institución. 

Samy, taxista, excavador de maquinaria pesada, y colaborador del Club Ho Chi Minh (“Me encargo mucho de la imagen, hice pósters para todas las familias de los jugadores con la foto del equipo, para la cena de fin de año”, apura a explicarme ante mi consulta), me pasea por toda la ciudad y los alrededores, donde además de la cuna de la civilización Wari se ganó la batalla que terminó con el dominio español de América en tiempos coloniales. Pavada de historia.

“La ciudad se llama Huamanga, pero está en el Departamento de Ayacucho, por eso muchos se confunden”, casi que editorializa Samy. Pero el boleto del bus que me trajo hasta aquí decía Ayacucho. La duda, repito, nunca se disipará. Samy es casi un encargado de prensa a tiempo completo, y también me invita a comer por la noche junto a su hijo, un demonio de dos años que se levanta de la mesa con las manos llenas del pollo que acaba de tener entre dientes y corre a la calle para abrir puertas de auto, hasta encontrar el de su padre. 

La hospitalidad ayacuchana es tan natural y grande como las piedras que se pueden encontrar en el Estadio Cholo Sotil, donde todos los equipos de Carmen Alto juegan la liga, uno detrás del otro, cada fin de semana. Que la hospitalidad sea tan grande es bueno, que las piedras también lo sean, no. Pero allí juegan, con poco pasto y mucho cráter, donde dominar una pelota es más difícil que a un caballo salvaje. Parece no importar, porque también entrenan allí las divisiones inferiores de Inti Gas -o Ayacucho Fútbol Club-, el equipo de Primera División que cambió de nombre y ciudad en los últimos años. Duda es la reina en tierras ayacuchanas.

Pero la historia del equipo fundado por Juan de Dios y sus amigos no es tan encantadora. Y el propio Juan lo sabe por experiencia propia: en tiempos de dictadura militar en Perú, ser de izquierda era motivo de persecución, y tener un club de nombre Ho-Chi-Minh le valió seis visitas (no deseadas, claro) a prisión. “Nos acusaban de subversivos y sólo éramos simpatizantes de la ideología de Ho-Chi-Minh” , recuerda su fundador, que se considera un seguidor de la doctrina de Mao.

Por aquellos tiempos, crecía en Perú el terrorismo y la organización Sendero Luminoso fue creada justamente en la Universidad San Cristobal de Huamanga, obra del profesor Abimael Guzmán, nacido en Arequipa que dictaba clases de filosofía en la Universidad. De allí que las sospechas y persecuciones fueran aún más frecuentes en la región.

Hoy, las persecuciones son tiempo pasado. El presente de Ho Chi Minh tiene que ver con la disputa por el título en la Liga Distrital, corriendo entre piedras en un estadio prácticamente abandonado por el desinterés del gobierno. Pero la militancia de Juan de Dios está intacta, aún enseñándole a los más pequeños de la Academia que alguna vez existió un luchador llamado Ho Chi Minh, bien lejos de Huamanga, o de Ayacucho, quizás nunca lo sabremos. 


Publicado por Por Gaston Bordieu en http://www.futbolrebelde.org/

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