sábado, 18 de abril de 2015

DATOS Y CRONICAS SOBRE LA GUERRA DE IRAK, A 6 AÑOS DE SU INICIO ( 2009 )



Un artículo sobre la guerra de Irak que viene a tomar vigencia a propósito de la muerte del último de los últimos, del leal a su patria y lider de la Resistencia Ibrahim Al Douri....

Aunque el mundo se ecuentre en estos días ocupado por los naturales resultados catastróficos que arroja sobre la humanidad el sistema económico del capitalismo liberal, este 20 de marzo de 2009 se conmemoran seis años desde que las superpotencias del poder mundial, Estados Unidos e Inglaterra, decidieron invadir, destruir, saquear y colonizar aquél país que, en tiempos más calmos y felices, se había erigido como un oasis del Medio Oriente próspero: hablamos de la República Islámica de Irak, cuna de la civilización occidental, para los que no lo saben todavía.

Hoy ya son otros tiempos, al parecer, para los sinárquicos que deciden sobre la vida de todos los habitantes del planeta Tierra. Poco les importó en su momento el haber permitido el robo sistemático de las obras de arte de los museos iraquíes. Poco se preocuparon en preservar la vida de los ciudadanos que cayeron bajo las mortíferas bombas o por los "simples errores" de los gendarmes del mundo que acribillaban a familias enteras que nada tenían que ver con las facciones en pugna. Hicieron lo imposible por esconderles u ocultarles la historia y la cultura de su país a los niños de Irak, quienes veían el espeluznante y diario derribamiento de estatuas y cuadros de sus próceres, o las quemazones de documentos incunables con las vivencias de un otrora país independiente. Todo ardía y todo se sigue destruyendo en nombre de la "libertad" y de la "democracia".

El régimen del ex presidente Saddam Hussein (1979-2003) fue -y creemos que no nos equivocamos para nada en la apreciación- el único que de verdad le hizo frente a las pretensiones de la sinarquía internacional en Medio Oriente. Afrontó dos guerras contra los Estados Unidos y Gran Bretaña, las cuales tuvieron estas denominaciones:

1) Primera Guerra del Golfo, que empezó el 2 de agosto de 1990 y terminó el 28 de febrero de 1991. En ella, Irak se enfrentó a una coalisión formada por nada más ni nada menos que 34 países, todos tutelados bajo la farsante Coalisión de las Naciones Unidas. ¿Es o no es una muestra inapelable de que en esta primera guerra la República Islámica de Irak enfrentó la fuerza brutal del poder mundial? Como se sabe, Hussein sostuvo la lucha hasta que las fuerzas coaligadas decidieron un cese de hostilidades que evitó la toma de Bagdad en 1991. Sin embargo, ese objetivo lo harán realidad en abril de 2003.

Un total de 378 bajas le propinó Irak a las fuerzas armadas del nuevo orden mundial, mientras que hubo entre 25 mil y 30.000 bajas iraquíes. Ni con los propios países de la zona pudo contar Saddam Hussein aquella vez, pues Arabia Saudita, ya convertida en una aliada incondicional de norteamericanos y británicos, mandó tropas para "liberar" Kuwait, pequeña nación que enseguida de terminada la Primera Guerra del Golfo también se convirtió en aliada de las potencias del poder mundial.

2) Segunda Guerra del Golfo o Guerra de Irak, la cual comenzó el día 20 de marzo de 2003 y que todavía no finalizó. Esta guerra es, con total seguridad, la más heroica pero también la más sangrienta y humillante. Puede afirmarse que haber invadido por segunda vez a Irak, cerró la 'tarea' que los sinarquistas comenzaron, pero que no completaron, en 1991.


Era diciembre de 1974, y un joven Jacques Chirac visitaba al entonces vicepresidente de Irak, Saddam Hussein, en Bagdad. Seguramente datan de esa época algunos importantes acuerdos económicos entre ambas naciones (Francia e Irak), y por tal razón, a lo mejor, es que los galos no enviaron tropas cuando se produjo la invasión en marzo de 2003. En cambio, los franceses sí tienen desplegadas tropas en Afganistán.
La fortaleza de un régimen que no se doblegó bajo ninguna amenaza era, por cierto, un escollo que mereció su total destrucción, sin piedad, y la figura de Saddam Hussein al-Tikriti debía ser exterminada y demonizada hasta el hartazgo. No es casual que, a pesar del tiempo transcurrido desde su ahorcamiento, se le siga nombrando bajo el mote de "dictador", y a su régimen como una "tiranía". Nos hace acordar los casos criollos de Juan Manuel de Rosas y Juan Domingo Perón, a quienes la historia oficial catalogó como "tiranos prófugos" y sus administraciones como "primera y segunda tiranías". En toda caída de un gobierno patriota, los traidores y la opinión "políticamente correcta" no muestran grandes diferencias entre sí.


LA RESISTENCIA IRAQUI Y SUS HOMBRES

Al 21 de marzo de 2009, se contabilizan un total de 4.260 bajas en las FF.AA. invasoras de los Estados Unidos, mientras que Gran Bretaña acusa 179 soldados ajusticiados por la resistencia iraquí desde el año 2003. El resto de los países involucrados en la invasión (Australia, Azerbaiján, Bulgaria, República Checa, Dinamarca, El Salvador, Estonia, Fiji, Georgia, Hungría, Italia, Kazakistán, Latvia, Holanda, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Corea del Sur, España -aunque ya se retiró hace años del conflicto-, Tailandia y Ucrania) tiene 139 muertos.

El primer soldado ajusticiado fue el teniente 2do. (2nd. Lieutenant) Therrel Shane Childers, del ejército estadounidense, el 21 de marzo de 2003 al sur de Irak ("Southern Iraq" dice en este fantástico portal:http://icasualties.org/Iraq/prdDetails.aspx?hndRef=3-2003).

Cuando merodeaban vientos de guerra, allá a comienzos del año 2003, el viceprimer ministro de Irak, Tarek Aziz, manifestó que"frente a los estadounidenses, cada pueblo se convertirá en otra jungla de Vietnman". Y agregaba, con gran verdad: "Nuestro gobierno tiene una relación sana con el pueblo. Si los iraquíes no estuvieran satisfechos de su régimen, no habríamos sobrevivido a dos guerras y a 11 años de sanciones. Por lo tanto, no me hablen de dictadura". Y fíjense este vaticinio: "[Si el presidente norteamericano George W. Bush] invade Irak, fracasará porque el pueblo iraquí luchará hasta el final".

Fue una tremenda lástima, sin embargo, saber que el viceprimer ministro Tarek Aziz se entregaría a las fuerzas colonialistas el 26 de abril de 2003. Ni siquiera pasó a la clandestinidad; se entregó. El pasado 11 de marzo de 2009 fue condenado a 15 años de prisión.

Todavía sigue siendo un gran misterio el paradero y la suerte de Ezzat Ibrahim al-Douri, vicepresidente del Consejo del Mando de la Revolución y número dos del régimen de Saddam Hussein. Fue un excelente funcionario al-Douri, y mejor aún su capacidad de resistencia en la más absoluta clandestinidad.

Considerado uno de los funcionarios más buscados por los servicios de Inteligencia de la invasión, y por sus tropas, Ezzat Ibrahim al-Douri fue dado por muerto el 11 de noviembre de 2005. El diario "La Nación", un día más tarde, sacaba una pequeña nota -pese a la importancia que revestía el suceso- sobre el deceso de al-Douri: "BAGDAD (EFE).- Ezzat Ibrahim al-Douri, el número dos del régimen de Saddam Hussein, murió ayer, según un comunicado del ahora disuelto Partido Baath en Bagdad. Al-Douri, de 64 años, el único de los colaboradores de Saddam que no ha podido ser capturado, siempre fue considerado uno de los más duros del anterior gobierno y uno de los más fieles al ex dictador. Nacido en 1942 en Al-Dur, era el vicepresidente del Consejo del Mando de la Revolución, el organismo con mayor poder en la estructura del depuesto régimen. Su salud se había deteriorado debido a una enfermedad no precisada, probablemente leucemia".

Fue ésta una de las tantas versiones sobre su nunca probada muerte. A través de un comunicado emitido por el prohibido Partido Baath, Ezzat Ibrahim al-Douri fue elegido como nuevo líder del mismo, con fecha 3 de enero de 2007. Esto en respuesta a la ejecución de Saddam Hussein, el 30 de diciembre de 2006.

Entre el 5 y 6 de enero de 2009, se difundió una cinta de audio perteneciente a al-Douri, el cual se refirió al ataque genocida por parte de las fuerzas armadas sionistas contra Gaza, en Palestina Ocupada. Dijo así, el último héroe de la resistencia iraquí: "El ataque bárbaro (...) contra nuestro pueblo (árabe) en Gaza es el resultado natural de la ausencia de Irak, su liderazgo nacional y su líder (...) el mártir Saddam Hussein". Hasta el día de hoy, su cabeza sigue teniendo una recompensa de varios millones de dólares norteamericanos.


En el centro de la escena, el héroe de la Resistencia Iraquí y veterano de 2 guerras contra la sinarquía internacional y 1 contra Irán (1980-1988), Izzat Ibrahim al-Douri. Foto de un acto político del hoy proscripto y perseguido Partido Baath probablemente de la década de 1980 o 1990.
En la actualidad, no hay datos oficiales sobre la economía iraquí, ni muchos menos acerca de sus índices financieros o de ingresos. Sí damos fe, por algunas informaciones que han salido durante todos estos años, que las empresas multinacionales -las conocidas y las no tanto- ya han comenzado a hacer negociados en la destrozada República Islámica de Irak, en especial con el petróleo y con el tema de las obras públicas. Es que nadie quiere perderse las jugosísimas concesiones para reconstruir lo que ellos dilapidaron con bombardeos indiscriminados, bárbaros.

En 1993, Irak contaba con una población estimada en 19.335.199 personas, había un médico por cada 1.810 habitantes, y unos 72 televisores por cada 1.000 personas. Y no estaba sumida en una "dictadura" ni bajo una "pobreza" sideral. No. Las cifras que damos a continuación pueden ser vistas en un portal 'políticamente correcto' para el sistema, como es la "Enciclopedia Wikipedia". Las mismas pertenecen a los registros de la economía iraquí del año 2001, es decir, durante el largo bloqueo económico-financiero y aéreo a que fue sometido Irak entre 1991 y 2003:

A) Tasa de crecimiento anual: 5,7%

B) PBI per cápita: US$ 2.500

C) Producto Bruto Interno (PBI): US$ 59.000 millones

D) Exportaciones: US$ 15.800 millones en petróleo crudo (a Rusia, Francia, Suiza y China, preferentemente).

E) Importaciones: US$ 11.000 millones en productos agrícolas, medicinas y maquinarias (de Egipto, Rusia, Francia y Vietnam, preferentemente).

¿Cuáles serán las cifras de estos mismos índices luego de la "liberación" y "reconstrucción"? Silencio, por ahora...

Recordemos que Saddam Hussein también fue el último de los jefes de Estado que murió enfrentando al poder sionista y sus lacayos norteamericanos e ingleses. Merecerá escribirse largamente sobre las austeras características que tenía su última guarida al momento de su captura, el 13 de diciembre de 2003, cerca de Tikrit, su pueblo natal. No había escapado ni se había exiliado en alguna embajada amiga. No por nada afirmó en febrero de 2003 lo que sigue: “Prefiero morir antes que dejar Irak. Aquí nací y aquí moriré para mantener nuestro honor”. ¡Y vaya si lo cumplió!

Para terminar, queremos comparar esta caballeresca actitud ante la muerte próxima proferida por el leal Saddam Hussein, y la que le cupo a George Herbert Walker "Poppy" Bush (padre de George W. Bush) cuando fue aviador y le tocó luchar contra Japón en la Segunda Guerra Mundial:

"Su primera actuación pública conocida fue en el Segunda Guerra Mundial. Le tocó desempeñarse como aviador, más específicamente piloto, en la guerra contra Japón. Lo cierto es que el signo trágico que los Bush y los Bin Laden tienen con los aviones podría haberse originado en un triste episodio en el que Bush padre no fue sólo un inocente testigo. Volaba Bush padre por los mares del Japón cuando su Avenger fue averiado por la artillería nipona. Bush personalmente piloteaba la aeronave, que estaba preparada naturalmente para poder aterrizar en el agua y permitir un ordenado descenso de todos sus ocupantes. Sin embargo, lo que ocurrió, narrado por testigos de aviones vecinos, es que Bush padre no intentó acuatizar, sino que se tiró en paracaídas dejando dentro de la nave a los demás ocupantes, por lo que resultó el único sobreviviente del trágico episodio. Años más tarde, cuando Bush padre comienza a ser una figura pública relevante, empieza a dar una versión un tanto rosa de este episodio, cosa que llamó la atención de varios ex camaradas de armas que se comunicaron con él para solicitarle que no desfigurara los hechos. Bush padre no lo hizo, y a raíz de esto, cuando se candidateó para presidente de la Nación, varios de sus ex camaradas, indignados, comenzaron a contar la verdad a la prensa". Extraído de la obra "Hitler ganó la Guerra", de Walter Graziano, página 116, 8va. Edición, Editorial Sudamericana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario