martes, 5 de abril de 2016

Arabia Saudita, régimen asesino y promotor terrorista


Mientras que el Europa la devastación de los ataques Yihadistas continúa, en 2015 se sucedieron dos brutales ataques, el ataque de Charlie Hebdo y el de París y hace una semana se sucedió un tercero en Bélgica, todos reivindicados por Al Qaeda o el Estado Islámico. Mientras los Presidentes lanzan soflamas, discursos baratos y juran vengarse bombardeando posiciones del ISIS en Siria, estos mismos presidentes no dudan en homenajear y recibir en sus países a los promotores de este terrorismo, Arabia Saudí.

Arabia Saudí es un régimen absolutista teocrático que se haya bajo el yugo de la escuela Islámica más brutal, rigorista y peligrosa del mundo, el Wahabismo, vivero de yihadistas desde que esta rama apareció en el siglo XVIII y emparentó con la dinastía de los Saud, con los que emparentaron en una relación bilateral perfecta por la cual la dinastía promocionaría esta ortodoxa y criminal rama del Islam y al mismo tiempo el Wahabismo otorgaría legitimación religiosa a la dinastía.

Dinastía que no era nada en el mundo hasta el descubrimiento de increíbles mares de petróleo, en un mundo que necesita esta materia fósil obligatoriamente para continuar con su desarrollo, rápidamente Estados Unidos inició un proceso de sobre protección de este régimen en el ámbito internacional.

Arabia Saudí es un infierno si no se es un Wahabista, esta tendencia tiende agredir, perseguir y asesinar a todos aquellos que no sigan su rama, de hecho las primeras víctimas de esta escuela ultraortodoxa son los propios musulmanes suníes no Wahabistas, los musulmanes laicos, librepensadores o democráticos, asimismo condenan la rama Chií del Islam y a todas las religiones no Islámicas.

Debido a ello en Arabia Saudí no existe el derecho a la libertad religiosa siendo cada manifestación no Islámica y dentro del Islam cualquier manifestación no Wahabista castigada severamente, la persecución hacia las minorías no es nada nuevo, en el pasado mes de enero el clérigo Chií Al Nimr fue ejecutado sin piedad únicamente por pedir libertad y tolerancia.

Al mismo tiempo la situación de la mujer en Arabia Saudí es horrible, incapaces de realizar acciones legales solas, existen miles de apátridas en Arabia Saudí porque las madres no podían registrar a sus hijos solas ergo estos infantes no tienen nacionalidad, no pueden conducir, ni acceder a la educación sin el permiso del paterfamilias, al mismo tiempo tienden a casar a las jóvenes siendo menores de edad, y en contra de su voluntad, únicamente han sido llamadas a votar en los últimos comicios pero de forma muy tímida.

El racismo es una constante en el país y el trato hacia los trabajadores llegados de Pakistán, India o el Sureste Asiático es de explotación, los derechos laborales no solo no existen sino que están negados para esta minoría, convertidos en esclavos, se les retiene los pasaportes y se les habilitan casas prefabricadas fuera de las ciudades para que no paseen o se integren en la sociedad, esto ocurre también en Dubai.

Este comportamiento interno demuestra de forma fehaciente su comportamiento externo basado en varios puntos.

A) Lucha contra Irán

Irán representa el eje fundamental del Islam Chií y es el competidor directo de Arabia Saudí en la geopolítica de la zona, además de la rivalidad Persa-Árabe. No debemos olvidarnos que el Chiísmo está aglutinado en torno a Irán y que los Chiítas, enfrentados a los Wahabistas representados por Arabia, son mayoría en Iraq, gobiernan en Siria, son una poderosa minoría en el Líbano, en Bahrein (representan el 75%) y en Yemen.

Para ello Arabia Saudí está usando los grupos terroristas Yihadistas, Al Qaeda y ahora Estado Islámico, en Siria, para intentar cortar el "colchón chiíta" Irán-Iraq-Siria-Líbano, que controla las rutas de suministro de energía desde Arabia hasta Turquía.

La lucha contra Irán se representa en su injerencia en el conflicto de Iraq y Siria apoyando, financiando y enviando combatientes a esta zona y a la guerra de Yemen, donde apoyados por Irán los Chiítas Yemeníes del movimiento Ansarullah avanzan, de ahí que Arabia se haya involucrado directamente en esta guerra cometiendo crímenes contra la humanidad usando armas prohibidas como bombas de racimo, atacando posiciones prohibidas por el derecho internacional como escuelas, zonas residenciales y hospitales, violando el derecho a la soberanía al invadir Yemen con sus soldados y con compañías de mercenarios.

Asimismo Arabia Saudí es aliada de Israel mientras que Irán es un aliado absoluto de los Palestinos, de hecho Hamas agradeció a Irán su apoyo de forma pública, algo que ofendió profundamente al rey de Arabia.

B) Radicalización

Desde los años ochenta Arabia Saudí lleva a cabo una política de expansión diplomática para el aumento de su influencia internacional a través de la radicalización, al principio de forma interna con canales de televisión Árabes y enviando misioneros para llevar a cabo la Dawa, con dinero Árabe y Estadounidense a Afganistán para aumentar el número de combatientes contra los Soviéticos y al mismo tiempo radicalizarlos en un Islam dependiente del trono Saudí.

Esta estrategia se llevó a cabo en la primera guerra de Afganistán con Osama Bin Laden, que logró radicalizar a los Afganos y pactar con los Talibanes una provechosa simbiosis entre ambos grupos Yihadistas, en el conflicto Checheno Arabia Saudí también intervino a través del comandante Saudí Ibn Al Jattab, que radicalizó a los Chechenos y los convirtió de milicias nacionalistas a grupos yihadistas, en el conflicto Bosnio, Arabia envió decenas de combatientes y misioneros Wahabistas que han radicalizado a los Bosnios.

Con la mejora de las comunicaciones Arabia expandió su mensaje radical de terror por todo el mundo a través de la televisión por satélite, de Internet y de las comunidades Islámicas y Mezquitas en Europa. Estas Mezquitas y Comunidades, muchas de ellas, fueron financiadas con dinero Saudí para la expansión del Whabismo y por ende de su capacidad de influencia más allá de los simples acuerdos industriales y económicos.

Como vemos Arabia se ha infiltrado en Europa a través de los musulmanes Islamizando, a través del Wahabismo, la violencia de los residentes en Europa. Normalmente los nuevos Yihadistas no vienen de entornos islámicos o piadosos sino del submundo, muchos de ellos con antecedentes por tráfico de drogas, robos, agresiones etc...

Estos jóvenes ya perdidos y violentos son captados por estos agentes radicales que en última instancia están al servicio de Arabia Saudí y tras una adoctrinamiento y entrenamiento no dudan en inmolarse. Al mismo tiempo Arabia no ha aceptado a los miles de refugiados Sirios que huyen de la guerra, y deberían por varias razones:
  • Arabia Saudí es un país con una capacidad económica brutal;
  • Arabia Saudí es un estado cultural, lingüística y religiosamente afín a los refugiados Sirios;
  • Arabia es un país geográficamente mucho más cercano y fácil de acceder que Europa.

Pero no, Arabia y su socio en este negocio, Turquía, usan (como siempre) a los refugiados como grupo de choque para golpear Europa alentando el comportamiento ético, moral y el respeto de los derechos humanos que Arabia no han ejercido jamás, empujando a sus correligionarios a la muerte en el mar Egeo y a la miseria en los campos de refugiados.

De ahí que no se pueda acabar con el terrorismo, es más no solo no va a acabar sino que aumentará porque no se puede jugar en dos partidos a la vez, así que o se está con los terroristas o se les combate y en Europa se les combate de boquilla. En realidad Europa está apoyando el terrorismo Yihadista mientras los gobiernos no rompan sus relaciones con Arabia Saudí, congelen las cuentas bancarias de sus criminales líderes, bloqueen económica y comercialmente aquel país, suspendan los visados de Arabia hacia Europa y persigan todas y cada una de las organizaciones y comunidades que tengan algún tipo de relación con Arabia, mientras no se haga esto no se hará nada. (Foto: GovernmentZA)

No hay comentarios:

Publicar un comentario