miércoles, 2 de noviembre de 2016

[Análisis] Autogobierno kurdo en Siria: supervivencia y ambición [Parte 1]


Auto gobierno kurdo en Siria: Supervivencia y Ambición
Programa para Oriente Medio y Norte de África | Septiembre 2016
Cuaderno de Análisis
Ghadi Sary


Sumario

– Los kurdos de Siria han emergido en el frente de batalla contra el autodenominado Estado Islámico de Iraq y Siria (ISIS), ganándose el apoyo de los Estados Unidos, a pesar del aumento de la tensión entre ellos mismos y la oposición siria. Sus éxitos estratégicos han sido significativos, pero siguen siendo frágiles.

– Las divisiones tácticas e ideológicas entre los movimientos políticos kurdo-sirios se han manifestado en respuesta al levantamiento sirio. El ascenso al poder del Partido de la Unión Democrática (PYD) significó un enfoque pragmático en el que se han buscado acuerdos tácitos con el régimen a fin de obtener una mayor autonomía del gobierno central.

– En consecuencia, la oposición siria ha criticado al PYD de ser un mero representante del régimen. Pero la realidad es más compleja. La relación del PYD con el régimen debe ser considerada como una estrategia ambiciosa de supervivencia adoptada en plenas circunstancias de la guerra civil siria.

– La legitimidad local del PYD, sin oposición por el momento, se apoya en el éxito de su combate contra el ISIS y en su habilidad para desarrollar una forma local de gobierno. El modelo de gobierno adoptado por la administración local, el PYD-Movimiento de Rojava por una Sociedad Democrática (TEV-DEM), resulta insuficiente y, en ciertos momentos, altamente dependiente del gobierno central de Damasco.

– La élite gobernante del gobierno sirio se muestra dividida respecto a estos desarrollos: algunos creen que el nuevo modelo en Rojava puede funcionar en paralelo con el gobierno sirio, y que la convergencia entre ambos sería un resultado natural de su supervivencia simultánea. Los que apoyan la línea dura continúan insistiendo en que el acuerdo con el PYD es una medida temporal, arguyendo que el poder volverá a estar centralizado una vez que la guerra que se libra en otras zonas de Siria se resuelva y advierten de una potencial confrontación futura.

– El TEV-DEM debe ser consciente de los peligros asociados a la extralimitación. Haría mejor en centrarse en reforzar la administración local en áreas que ya controla, en lugar de pretender expandirse hacia áreas de mayoría árabe sunnita. Tal expansión amenaza con sembrar las semillas del conflicto étnico y sacar a la luz responsabilidades inmanejables para las capacidades y recursos de TEV-DEM. Un exceso de confianza en el apoyo de la coalición anti-ISIS resultaría imprudente, dado el voluble apoyo de los Estados Unidos acordado a sus aliados en el terreno sirio.


1.- Introducción

Cuando las áreas de mayoría kurda han quedado bajo el ataque y la ocupación del Estado Islámico de Iraq y Siria (ISIS), los kurdos sirios han estado en el frente de batalla contra el grupo militante. La lucha contra el ISIS ha conferido legitimidad internacional a las fuerzas kurdas -dirigidas principalmente por las Unidades de Protección Popular (YPG)- dando como resultado un apoyo militar significativo por parte de los Estados Unidos.

Con este apoyo, la batalla por Kobane (Ain al-Arab, en árabe), en el norte de Siria cerca de la frontera con Turquía, fue testigo de la mayor derrota del ISIS. La victoria de las fuerzas kurdas en la ciudad en enero de 2015 se ha convertido en un símbolo de la resistencia de las comunidades kurdas en toda la región. Aunque considerada inicialmente de escasa importancia estratégica, la batalla también resultó significativa para la comunidad internacional. Hasta ese punto, los Estados Unidos y sus socios internacionales se basaron principalmente en contener la expansión del ISIS en la vecina Iraq. Esto se debió parcialmente a que la coalición liderada por los Estados Unidos necesitaba trabajar con fuerzas locales: tras la invasión y ocupación de Iraq, el despliegue de fuerzas americanas significativas en el terreno era visto tanto difícil de aceptar por la opinión pública americana como inefectivo -o contraproducente- para asegurar la estabilidad local. Washington estaba dispuesto a negociar con el Gobierno Regional de Kurdistán (KRG) y el gobierno central, pero inicialmente no veía socios equivalentes en Siria, particularmente tras el fracaso del programa de “Entrenamiento y Equipamiento” para unificar grupos opositores sirios aceptables. No obstante, en las fuerzas kurdo-sirias, los políticos norteamericanos llegaron a identificar un socio con el que consideraron que podrían trabajar. Contrariamente al conglomerado de las fuerzas rebeldes, que habían identificado al régimen del Presidente Bashar al-Assad como su enemigo primordial, la priorización del ISIS como principal enemigo de las fuerzas kurdas coincidía con la valoración de los EE.UU. El consiguiente aprovisionamiento de apoyo americano sustancial a las YPG ha proporcionado una ventaja significativa en el campo de batalla, apoyando a las fuerzas kurdas en su avance sobre el territorio ocupado por el ISIS.

Los eventos en Kobane han adquirido un significado simbólico para los kurdos en todo Oriente Medio; algunos se refieren a ellos como el momento ‘Stalingrado’ de los kurdos, aunque el frente unido presentara divisiones ocultas entre los movimientos políticos kurdos respecto a su respuesta al levantamiento sirio. A pesar de las disputas históricas y contemporáneas con el gobierno central, el Movimiento de Rojava por una Sociedad Democrática (TEV-DEM  ) -dominado por el Partido de Unión Democrática (PYD)- había mantenido abiertas discretas líneas con funcionarios del régimen en la capital, Damasco, y centrado sus esfuerzos en combatir al ISIS y establecer una forma de gobierno local. Esto ha llevado a la oposición, incluyendo a algunos de los rivales del TEV-DEM, a acusar al movimiento de estar actuando como delegado del régimen, y se ha utilizado como justificación para excluir al TEV-DEM de las conversaciones de paz internacionales.

Especialmente, ha sido la capacidad de las fuerzas kurdas para estabilizar y gobernar las áreas tomadas al ISIS lo que las ha convertido en una fuerza tan eficaz sobre el terreno. A pesar del hecho de que Kobane quedó diezmada como resultado del combate casa por casa entre las partes en conflicto y los ataques aéreos de la coalición, un número significativo de civiles ha regresado en unos meses y reestablecido los mecanismos de gobierno local, reflejando situaciones en otras áreas del país administradas por los kurdos. La habilidad de la administración local para cubrir necesidades y servicios básicos para la población de Rojava (la Federación del Norte de Siria) y mantener la seguridad en comparación con otras áreas sirias es la clave del éxito.

No obstante, el sistema de gobierno en Rojava aún se enfrenta a importantes retos geopolíticos y de seguridad, en particular según las fuerzas kurdas continúan su avance, expandiendo el territorio bajo control del TEV-DEM hacia áreas pobladas por otras minorías y grupos. Esto se suma al ya complicado problema de la provisión de servicios, así como a los retos asociados a la integración política y étnica, especialmente en áreas donde los kurdos no conforman la mayoría de la población, como Tell-Abyad y Manbij.

La presión externa militar y económica, principalmente de Turquía, también ha resultado ser relevante para el TEV-DEM, al tiempo que otros actores en Siria y en toda la región han llegado a alarmarse por la posibilidad de la aparición de una entidad kurdo-siria y el ejemplo que podría suponer para las poblaciones kurdas en otros lugares. El TEV-DEM ha tratado de responder a esos temores presentando un modelo de federalismo e insistiendo en la unidad del territorio sirio, pero este resultado queda descartado por la ausencia de un acuerdo político inclusivo según se incrementa la guerra en Siria.

Este documento valora el desarrollo de la administración local de Rojava, su contexto dentro de Siria y la amplia escena política kurda. Su objetivo es presentar una perspectiva diferente de los retos, oportunidades y peligros a los que se enfrentan los poderes locales en Rojava en medio del conflicto sirio. El documento se basa en la investigación desarrollada durante un año de convivencia y en entrevistas de campo realizadas dentro y fuera de Siria a sujetos locales, así como actores internacionales y regionales.

ÁREAS DE CONTROL MILITAR EN SIRIA (11 de agosto del 2016). Las fronteras y nombres en este mapa no implican aprobación o aceptación por parte de Chatham House / Fuente: adaptado a partir de mapas de la ONU y el Instituto para el Estudio de la Guerra


2.- Los kurdos de Siria antes de 2011

Antes de 2011, Rojava era menos de un territorio demarcado claramente y más de un concepto en la búsqueda de una identidad colectiva kurda. Kurdistán Oeste, o “Donde se pone el sol” (significado literal de ‘Rojava’), se refiere a un componente geográfico histórico de lo que una vez fue conocido como Gran Kurdistán, no reconocido por las fronteras coloniales dibujadas tras la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, ha quedado definido desde 2011 al constituirse por tres cantones no contiguos y con una administración autónoma: Efrin, Kobane y Cezire. Su territorio se extiende sobre el actual norte de Siria, desde Malkiya (Derik) en la frontera oriental con Iraq hasta Efrin en la frontera occidental con Turquía (ver mapa).

A menudo Siria es señalada como el hogar del nacionalismo árabe. El régimen baazista de Hafez al-Assad dio un consistente énfasis a la identidad árabe del estado. En las áreas de mayoría kurda del norte, el principio de centralización demográfica y política dejó a la población de etnia kurda ampliamente subrepresentada y marginada, denegándose completamente a cientos de miles un estatus legal, protección y representación política dentro del estado sirio. Casi el 20 por ciento de los kurdos sirios quedaron sin estado tras un censo realizado en 1962 en la gobernación de Hassaka. Hacia 2011 se estimaban en unos 300.000.

Esta discriminación institucionalizada se complementó con un consenso regional tácito en todo Oriente Medio a fin de reprimir cualquier esfuerzo kurdo por alcanzar una identidad y nacionalismo transfronterizos. Los kurdos, como muchas otras minorías, quedaron divididos entre el proyecto del gran nacionalismo kurdo y la lucha por la igualdad y la representatividad dentro de sus respectivos estados de Turquía, Siria, Iraq e Irán.

En Siria, los años que llevaron al levantamiento de 2011 fueron de especial significancia para la población de Rojava. Mientras que los kurdos de Iraq habían alcanzado un alto grado de autonomía en el Iraq post 2003, los kurdos de Siria se volvieron cada vez más críticos con el fracaso del gobierno central para responder a las demandas económicas y políticas populares, entre crecientes niveles de represión política. En Qamishli (gobernación de Hassaka), en marzo de 2004, esta situación espoleó una revuelta que enfrentó a las fuerzas de seguridad sirias con jóvenes kurdos. La velocidad con la que la comunidad local se movilizó, resultó similar a las dinámicas de los primeros días del levantamiento sirio y de la llamada Primavera Árabe. Estos eventos ayudaron a conformar la conciencia política kurda en Rojava y, de forma crítica, dejó un impacto en las percepciones sobre la política de seguridad del gobierno central. En los años previos al levantamiento de 2011, el gobierno sirio, perennemente preocupado con la seguridad, trató a los kurdos como un riesgo clave para la seguridad nacional. Un informe del parlamento sirio de aquellos momentos incluía una referencia a las áreas de dominio kurdo como el ‘talón de Aquiles’ del estado, y la petición kurda por sus derechos culturales y políticos siguió topándose con un puño de hierro.

3.- 2011: El levantamiento sirio y el momento decisivo de los kurdos

Desacuerdos de enfoque entre los actores clave kurdos en la región ayudaron a ampliar las diferencias entre los grupos kurdos sirios en el desastre de los levantamientos sirios de 2011. Esto llevó al fracaso en la colaboración entre dichos grupos y, en consecuencia, la disminución de las posibilidades para la creación de una nación-estado en todo el “gran Kurdistán”. Los acontecimientos militares, así como políticos, más notablemente el ascenso del ISIS y el establecimiento de su califato, se combinaron para ver la ascensión al poder del TEV-DEM en Rojava, liderado por el PYD. El rival Consejo Nacional Kurdo (KNC), una organización de partidos kurdo sirios fundada en octubre de 2011 y opuesta al Presidente Assad, también se retiró de la administración local. El propio KNC se fundó tras la convergencia de partidos kurdo-sirios en Erbil, Iraq, como una agrupación protectora de partidos opuestos al régimen del Presidente Assad, poco después de la creación del Consejo Nacional Sirio (SNC). Esta sección considera cómo el PYD llegó a dominar la escena política kurdo-siria a expensas del KNC.
Agrupaciones políticas kurdas

La preocupación del régimen por las amenazas a la seguridad que surgían por toda Siria en los días iniciales del levantamiento, pronto llevaron al Presidente Assad a realizar movimientos conciliadores hacia la población kurda. Convocó a varias figuras clave de las diferentes comunidades, incluso solicitó una reunión con un anciano kurdo influyente de Qamishli. La invitación fue seguida por un flujo de decretos, incluido el anuncio de garantía de ciudadanía completa siria para cientos de miles de kurdos sirios en abril de 2011 como signo de buena voluntad.

Los kurdos estaban divididos respecto a cómo debían responder a este nuevo compromiso con un enemigo tradicional, y el anciano de Qamishli, quien argumentó por un cambio de régimen y un mayor compromiso con el levantamiento sirio, rechazó la convocatoria presidencial. En su lugar, buscó el consejo de líderes kurdos influyentes fuera de Siria, incluyendo reuniones con Jalal Talabani de la Unión Patriótica de Kurdistán (PUK) y Masoud Barzani del Partido Democrático Kurdo (KDP). Cada uno de ellos ofreció consejos muy diferentes que pronto se verían reflejados en las divisiones extremas entre los partidos políticos kurdos en Siria.

Una anécdota citada por varios kurdos en entrevistas para este documento resume el enfoque del PUK. Talabani, o “Mam Jalal” (abreviatura de “tío” en kurdo), que es considerado con uno de los símbolos de la lucha kurda, recibió al anciano a pesar de encontrarse con mala salud. Tras el almuerzo, y antes de que el servidor del té terminase su ronda por la habitación como manda la costumbre kurda, el anciano ya estaba urgiendo al Presidente Talabani que garantizase su apoyo a la revolución siria, argumentando que se trataba de un régimen que había oprimido a los kurdos durante 40 años, y que se acercaba el momento en que el sueño kurdo de un Kurdistán unificado podría realizarse. Todas las conversaciones se apagaron en la habitación, pues la visión del presidente tendría repercusiones no sólo para Siria sino para el destino de los kurdos de todo Oriente Medio. Talabani atronó con una firmeza bien entendida por aquéllos que lo habían acompañado a lo largo de su carrera política:

“¿Este es un régimen que te ha reprimido durante 40 años, me dices? Entonces, ¿por qué sólo ahora quieres rebelarte? Escucha atentamente, vosotros como kurdos sirios tenéis derechos dentro del estado sirio por los que necesitáis luchar, debes regresar ahora y trabajar para alcanzarlos, pero no debes confundir eso con nuestro sueño de un gran Kurdistán…” 

Para aquéllos presentes en la reunión, quedó claro que el Presidente Talabani era escéptico respecto a los grandes proyectos dirigidos a redibujar el mapa de Oriente Medio, en un momento en que los kurdos de diferentes áreas, y a veces dentro de la misma nación, seguían en desacuerdo sobre qué formas de gobierno y estado adquiriría el gran Kurdistán.

En contraste, Masoud Barzani, otro pilar de la lucha histórica kurda y presidente de la Región Kurda en el norte de Iraq, apoyó firmemente a la oposición siria, en alianza con Turquía. ‘Kak Masoud’ (abreviatura de ‘hermano’ en kurdo), urgido por miembros del KDP-S, la rama siria de su partido, hospedó el primer encuentro del KNC. Creía que podría construir sobre su buena relación con Turquía, la cual, algunos meses antes, había albergado la creación del Consejo Nacional Sirio (SNC), un grupo de apoyo a los partidos sirios de la oposición basado en Estambul. El Presidente Barzani esperaba que el SNC y el KNC trabajarían juntos para oponerse al Presidente Assad y coordinarían después la transición en Siria.

Mientras el KNC quería trabajar con una oposición más amplia, el PYD asumió un enfoque diferente, más pragmático. El PYD se estableció en Siria en 2003, y consideró a Abdullah Öcalan como su líder ideológico. Öcalan, apodado ‘Apo’ (abreviatura de ‘tío’ en kurdo), un nacional de Turquía étnicamente kurdo, había sido hecho prisionero por Ankara desde 1999 por liderar el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). Su ideología política y enfoque de las cuestiones nacionalistas están profundamente enraizados en sus seguidores. Y aunque el PYD mantenía su independencia organizativa del PKK, se reflejó en la posición desafiante de éste último hacia Turquía así como en su paradigma político, y varios de sus oficiales habían pasado años dentro de la estructura del PKK antes de la guerra siria.

El PYD, que tenía una larga presencia entre los kurdos sirios, estaba trabajando bajo el paraguas del TEV-DEM, que había sido establecido en diciembre de 2011 en el desastre posterior al levantamiento sirio y que estaba compitiendo activamente con el KNC. Uno de los principales puntos de divergencia se refería a la posición de urgencia de un cambio de régimen, incluso rechazando la intervención extranjera y el alineamiento con la oposición siria. Defendía la oferta de una ‘tercera línea’ dentro del conflicto sirio, centrado alrededor de la auto-defensa y la primacía de soluciones no violentas. Asya Abdullah, el co-presidente del PYD, explicaba:

“La tercera línea es un sendero abierto e independiente, que no apoya ni al régimen ni a la oposición. Esta última es similar al régimen en que sus aspiraciones se limitan al poder. La tercera línea se basa en la organización de la sociedad y la formación de instituciones culturales, sociales, económicas y políticas con el fin de alcanzar la auto-administración del pueblo. Rechazando desde el principio todo lo que lleve a la profundización de la crisis, así como a la militarización de la revolución, y vemos una clara diferencia entre el caos de las armas y la auto-defensa.”

A pesar de esta competitividad, el KNC y TEV-DEM han acordado trabajar juntos dentro del Comité Supremo Kurdo (DBK), establecido en 2012 en Erbil, en la esperanza de que la unidad permitiría una transición rápida y estable en Rojava. El objetivo del DBK era continuar gobernando el territorio en Rojava que había sido testigo de la retirada del gobierno sirio, quien en estos momentos se encontraba activamente comprometido en operaciones militares contra la oposición siria por todo el país.

De hecho, las fuerzas kurdas habían aprovechado el bombardeo de Damasco que había matado a varios miembros de la cúpula directiva del régimen sirio el 18 de julio de 2012. El día siguiente se dieron escaramuzas entre fuerzas kurdas y del régimen antes de que el régimen sirio retirara sus tropas de las zonas de seguridad claves en Qamishli y en la capital provincial Hassakah, al tiempo que se vio obligado a dirigir su atención a otras partes del país, especialmente hacia Damasco.

Al mismo tiempo, sin embargo, la oposición siria propinaba un duro golpe al KNC, al rechazar sus demandas de incluir una referencia al ‘pueblo kurdo de Siria’ en su reunión de El Cairo en julio 2012. Esto provocó altercados entre la delegación kurda y otros miembros del SNC. El fracaso del KNC en conseguir el reconocimiento de la identidad kurda por parte de la oposición apoyada internacionalmente debilitó su búsqueda de legitimidad entre los electores kurdos. En los dos años siguientes, el PYD continuó ganando influencia y control dentro de Rojava, especialmente al formar la mayor parte de las milicias YPG y las Unidades de Protección de las Mujeres (YPJ), que defendían las áreas bajo control kurdo en Rojava contra los ataques de los milicianos islamistas. Combatientes de otros partidos kurdos se unieron a las YPG, mientras que otros leales a partidos externos al TEV-DEM se fueron uniendo a grupos armados de la oposición siria o dirigiéndose a las vecinas Iraq o Turquía.

A pesar de un acuerdo inicial entre las dos principales coaliciones kurdas, el KNC y el TEV-DEM liderado por el PYD, para colaborar en la creación de un proyecto de ‘administración interina’ para Rojava, al inclinarse el apoyo popular hacia éste último, el KNC retiró su participación eventualmente. Acusó al PYD de monopolizar la toma de decisiones y de hostigar a sus militantes. El TEV-DEM respondió acusando al KNC de pretender establecer una fuerza paralela en conflicto y dividir Rojava en zonas de influencia confrontadas, poniendo en riesgo una lucha interna entre kurdos. En noviembre de 2013, anunció unilateralmente la creación de una administración interina que se extendía a los tres cantones de Rojava. Esto llevó a un serio deterioro de las relaciones entre los partidos kurdos en Rojava, y provocó en efecto la retirada del KNC de la administración local.

El nuevo statu quo se mantuvo hasta que el ISIS lanzó su ofensiva contra Kobane en septiembre de 2014, tras la aparición de su líder Abu Bakr Al Baghdadi en la gran mezquita de Mosul, el 30 de junio, tras el anuncio del auto denominado califato.

Inicialmente, el Presidente Barzani denunció la toma de poder por el PYD y apoyó las quejas del KNC de haber sido atacado y excluido políticamente de Rojava. No obstante, fue presionado crecientemente dentro de la Región de Kurdistán de Iraq (KRI) para que mostrase solidaridad con los kurdos sirios que estaban sufriendo el equivalente a una limpieza étnica en Kobane a manos del ISIS. Eventualmente, accedió a apoyar a las YPG en su lucha contra el ISIS permitiendo la llegada de guerrilleros y armas a Kobane a través de la frontera de Turquía en el mes de noviembre, un movimiento en el que la presión de la ONU jugó un papel significativo. El propio Barzani lideró la batalla con apoyo de los EE.UU. y Gran Bretaña para defender la capital de la KRI, Erbil, ante el avance del ISIS, que había sido detenido a tan sólo 30 kms de ella unos meses antes, en agosto.

Con una nueva amenaza emergente del conflicto de Iraq y la guerra de Siria, el ISIS estaba provocando estragos a través de las fronteras de Oriente Medio. Su espectacular derrota en Kobane a manos de las YPG/YPJ, con apoyo aéreo de los EE.UU, puso un final a su serie de victorias militares y declaraciones de imbatibilidad en el campo de batalla. Una nueva campaña se estaba organizando en la guerra contra el ISIS tanto en Iraq como en Siria, combinando bombardeos aéreos internacionales y fuerzas locales sobre el terreno. Alteró completamente la escena política en el norte de Siria, llevando al establecimiento de un gobierno local de facto del TEV-DEM.


Fuente: Chatham House
Autor: Ghadi Sary


Las Fuerzas Revolucionarias de Rojava se preparan para la Operación al-Bab contra los rebeldes respaldados por los turcos


Mientras los ataques de los grupos afiliados al Ejército Libre Sirio (FSA), respaldado por Turquía, continúan en el oeste del cantón de Afrin, el periodista Aziz Koyluoglu, quien se encuentra en la región, ha informado de que las Fuerzas Revolucionarias (RF), aliadas con las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), se están preparando para la operación en al-Bab.

Mapa de la región de Shahba / Imagen extraída de Kurdish Question

La Operación Escudo del Éufrates lanzada por Turquía y los grupos del FSA en agosto en Rojava se trasladó recientemente desde Marea (Mare en árabe) a las áreas de Shaykh Issa y Tal Rifaat en el norte de Alepo, las cuales están controladas por las Fuerzas Revolucionarias. Este movimiento ha sido visto como un esfuerzo de Turquía para “asfixiar Afrin” mientras la mirada de la Comunidad Internacional se centra en la Operación de Mosul. A pesar de los bombardeos aéreos y el fuego de artillería pesada, que han acabado con la vida de decenas de combatientes y civiles, los grupos respaldados por Turquía no han sido capaces de avanzar en la zona y se ha informado de que se espera que las RF lancen una contraofensiva.

Casi el final

En informes desarrollados desde Afrin, el periodista Koyluoglu dice: “La situación es complicada en todos los frentes. Los recientes acontecimientos van a determinar el futuro de Siria y Rojava. Rusia, Estados Unidos y Turquía están llevando a cabo políticas que favorecen sus propios intereses, pero la dirección real de los acontecimientos va a ser determinada por la población de la región.”

Ningún avance a pesar de los ataques

El periodista también ha informado que los enfrentamientos estuvieron concentrados en el sur de Marea y que Turquía ha enviado docenas de vehículos armados y artillería pesada a la ciudad para combatir con las RF. Sin embargo, a pesar de esto, los grupos rebeldes respaldados por el Estado turco no han sido capaces de avanzar y han sufrido graves pérdidas, lo que podría cambiar la balanza de los acontecimientos en la región, según Koyluoglu.

Turquía y Rusia negociando sobre Alepo

Evaluando la reconciliación y los encuentros diplomáticos entre Turquía y Rusia y su reflejo en la situación de Rojava, el periodista declaró: “Las discusiones entre Rusia y Turquía están centradas en retirar a los grupos rodeados por el Ejército Sirio en el este de Alepo. Turquía quiere esto y dio a Rusia algunas esperanzas al respecto. Dijeron: ‘si nos permitís entrar en Jarablus, Marea y al-Bab, entonces retiraremos a los grupos de Alepo’. Este fue el trato y Rusia lo aceptó. Pero no se ha materializado. Al-Nusra, o, como se hace llamar ahora, Fatah al-Sham, aún tiene el control sobre Alepo y ha declarado que no se retirará. De hecho, ha lanzado una nueva ofensiva desde Idlib para romper el bloqueo del Ejército Sirio. Esto terminará con la discusión y la reconciliación entre ambos países. Rusia ha permitido a Turquía avanzar hasta Marea, pero veremos si aceptan esta posición o les permiten ir más lejos. Parece que esto no ocurrirá porque el acuerdo de Alepo no ha fructificado. La declaración de Fatah al-Sham en Alepo será el punto de quiebre de la política de Rusia con Turquía.”

Estados Unidos apoya el plan

Koyluoglu también se refirió a la postura de Estados Unidos con respecto a este plan diciendo: “La caída de Alepo cambiaría todas las balanzas en las políticas de Siria. La oposición sunní habrá dado un gran golpe. Es por esto por lo que EEUU está apoyando a Turquía: ellos quieren romper el cerco en Alepo y debilitar a Rusia. Estados Unidos está apoyando a Turquía para debilitar la influencia de Rusia.“

Contraataque de Siria

Koyluoglu continuó: “Turquía, en lugar de abrir un corredor desde Alepo a través de Marea para romper el bloqueo, quería sitiar al Ejército Sirio. Sin embargo, el régimen ha llevado a cabo un contraataque con los militares concentrados en el norte de la ciudad para prevenir esta amenaza.”

Turquía tiene dos objetivos

El periodista también afirmó que la ofensiva de Turquía estaba basada en dos objetivos, añadiendo: “Ellos quieren prevenir la creación de una estructura federal cambiando la integridad geográfica de la región. Es por esto por lo que están tratando de avanzar en Marea y bloquear la línea entre Afrin y Manbij. El segundo objetivo es formar un corredor entre el centro de Alepo y al-Zahraa y pasar a Idlib desde allí. Esto también supondría cercar al Ejército Sirio. El grupo islamista Nour al-Din al-Zenki (apoyado por Turquía) hizo esta confesión cuando reveló su plan para ‘sitiar la ya sitiada Alepo’.”

Los planes A, B, C no tienen ninguna oportunidad de éxito

Koyluoglu indicó que está iniciativa fue la que el presidente turco Erdogan había llamado “plan B” y dijo: “El plan A falló. Turquía no pudo formar parte de la Operación Mosul. El ataque reciente en Kirkuk fue el plan C de Turquía, que ha puesto en marcha ambos planes ahora. Los ataques en la región de Shahba son parte del mismo. Ninguno de estos planes tiene una oportunidad de éxito. El ataque en Kirkuk por parte de Daesh fue repelido y el plan B que se está llevando a cabo en Rojava también ha sido reorientado. Turquía y los grupos que apoya quieren conquistar Tal Rifaat y avanzar hacia el área controlada por el Régimen sirio, pero su plan ha fallado. Sin embargo, aún cabe la posibilidad de que se den nuevos ataques y no solo en la región de Shahba: se están llevando a cabo preparativos para ocupar Idlib.”

Afrin luchará

Koyluogu también remarcó que preparaciones militares han sido llevadas a cabo en el cantón de Afrin y que la administración autónoma ha comunicado que resistirá los ataques.


El periodista concluyó enfatizando la acumulación de efectivos turcos en la región y dijo que las Fuerzas Especiales Turcas estuvieron luchando en primera línea en Shaykh Issa pero se encontraron con la resistencia de las RF, quienes se estaban preparando para una contraofensiva que incluía al-Bab y Marea.

Turquía: El asalto de Erdogan contra sus enemigos internos y externos


A raíz del golpe militar fallido de 15 de julio, la represión en los medios de comunicación turcos ha sido implacable y continua. Hay muchas campañas internacionales en curso para la liberación de tal o cual personalidad de los medios, por la libertad de prensa y los derechos de los periodistas. Incluso la Unión Europea, además de varios estados miembros, ha expresado su preocupación.

Muchas miles de personas siguen detenidas en las cárceles turcas con el pretexto de que son miembros o simpatizantes de la organización político-religiosa semi- secreta supuestamente formada en torno a Fethullah Gülen. Los números son tan grandes que se ha establecido un programa de puesta en libertad anticipada con el fin de liberar espacio para aquellos que aún no han sido condenados. Y no se prevé el final de la campaña de detenciones y encarcelamientos bajo el estado de emergencia. Todos los días Turquía se despierta con la noticia de que todavía se ha detenido a más personas.

Los decretos de emergencia han provocado cambios en casi todos los aspectos de la vida: el gobierno ha recibido poderes extraordinarios del Parlamento para un período de tres meses (renovables mientras dure el estado de excepción actual).

Todo ello apoyado por la “Gran Coalición Nacional“, compuesta por todos los partidos representados en el parlamento con la única excepción del HDP (Partido Democrático Popular). De pie en la cima está, por supuesto, el presidente Recep Tayyip Erdogan. La coalición se mantiene junta por lo que se ha denominado “el espíritu de Yenikapi” – una referencia a la masiva manifestación organizada por el estado en los prados de Yenikapi de Estambul en agosto, que reunió a grandes sectores de la población contra la junta militar, en particular los islámico-nacionalistas. Los dirigentes de todos los principales partidos reaccionarios compartieron el escenario. El sentimiento anti-Junta se complementó rápidamente con una nueva narrativa omni-comprensiva que asimila al movimiento Gülen, el Estado Islámico y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en una sola entidad terrorista.

Inmediatamente después del colapso del intento de golpe, los canales de televisión y los periódicos asociados con el movimiento de Gülen fueron cerrados, y algunos de sus periodistas y editores fueron detenidos. Los canales de propiedad estatal y los medios de comunicación convencionales, que están bajo la influencia directa del gobierno del AKP, propagan la línea del gobierno. Los informativos de noticias y los comentarios son monitoreados de cerca y es el estado el que determina qué historias deben ser olvidadas y cuales difundidas.

Sin embargo, la represión de los medios de comunicación no termina ahí. Apoyado en el consenso de Yenikapi, el gobierno pronto actuó contra los sospechosos habituales: es decir, la prensa kurda, así como los medios de comunicación liberales y de izquierdas. Los canales de televisión y las estaciones de radio independientes fueron también cerradas, mientras que las empresas de satélites controladas por el Estado dejaron de transmitir: sus oficinas fueron selladas y sus sitios de Internet bloqueados. Entre los canales cerrados y prohibidos se encuentran una estación de televisión para niños kurdos y una estación de radio dedicado a la música popular.

Entre los detenidos hay estacados periodistas, columnistas y editores, así como novelistas, autores y otras personalidades de la televisión. La mayoría son opositores al régimen de Erdogan y están asociados a la causa kurda. Y el mundo académico, junto con la profesión docente, ha tenido su cuota de detenciones y despidos. Esta represión también busca congelar cualquier pensamiento independiente, por no hablar de la capacidad de organizarse.

Sin embargo, en septiembre, después de las largas vacaciones de verano, la oposición pública parecía haberse reagrupado. Algunas organizaciones de izquierda intentaron formar un bloque llamado la Coalición por los Trabajadores y la Democracia, y las primeras manifestaciones estaban previstas para el Día Internacional de la Paz. Su programa de nueve puntos ni siquiera toca el “problema kurdo”. Sin embargo, incluso antes de que el gobierno interviniese para prohibirla, las grietas comenzaron a aparecer en el bloque. Algunas organizaciones se retiraron de la coalición.

Fatídico

El periodo que abarca la mayor parte de 2015 y 2016 ha estado definido por la guerra en el Kurdistán después de que Erdogan y su gobierno decidieran poner fin al proceso de paz después de tres años de tregua. Esa decisión fatal ha sido lo que realmente provocó la crisis dentro del bloque dominante.

Los dos componentes principales del gobierno islamista AKP – Erdogan y su organización política y el movimiento de Gülen con sus cuadros altamente capacitado y atrincherados dentro de la maquinaria del Estado – estaban en curso de colisión. El movimiento de Gülen forzó la mano de Erdogan, al denunciar el saqueo y la corrupción endémica entre gente clave del AKP.

Los cuadros nacional-racistas-fascistas dentro de la burocracia y el ejército, que previamente habían sido marginados, a través entre otros de los “juicios Ergenekon” contra los opositores a partir de 2008, ahora se encontraron cortejados por ambos sectores islamistas. En los meses previos al golpe de estado, Erdogan parecía en mejor posición para ganar su apoyo cuando anuló muchas condenas, puso fin a los procesamientos y liberó a casi todos los detenidos de Ergenekon. El movimiento de Gülen sólo fue capaz de obtener el apoyo de un pequeño sector del aparato del estado.

El precio pagado por Erdogan, con el fin de obtener su apoyo fue el fin de las negociaciones de paz con los kurdos y una vuelta al trillado camino de la búsqueda de una victoria militar, a pesar de que el consenso militar es que se trata de una guerra que no se puede ganar.. Puesto que el movimiento de Gülen es conocido por su oposición a un acuerdo con los kurdos, Erdogan tenía que actuar con especial brutalidad para conseguir el apoyo de las fuerzas nacional-racistas-fascistas.

Se ha lanzado una guerra sin cuartel en el último año contra ciudades y pueblos kurdos. Uno por uno, los distritos y pueblos han sido bombardeados con artillería y ataques aéreos. Miles de personas han sido asesinadas. Los ataques aéreos transfronterizos en territorio iraquí contra objetivos del PKK, reales e imaginarios, han tenido lugar casi todas las noches.

Las publicaciones del movimiento de liberación kurdo se han cerrado, y los periodistas locales han sido asesinados, detenidos u obligados a exiliarse. Los simpatizantes turcos del movimiento por la paz han sufrido campañas de violencia, y ahora sabemos que las fuerzas de seguridad del Estado han trabajado mano a mano con el Estado Islámico.

Los consejos municipales electos de pueblos y ciudades considerados demasiado cercanos al movimiento de liberación kurdo han sido cerradas por orden ejecutiva, y los gestores provisionales nombrados desde Ankara. Como el estado de excepción, el mandato de los gestores provisionales parece indefinido. Los últimos vestigios de democracia en el Kurdistán han sido eliminados. Hace apenas un par de días, un vehículo blindado presuntamente abrió fuego sin provocación, matando a cuatro personas. Uno de ellos era un sobrino de un parlamentario prominente del Partido Democrático de los Pueblos (HDP).

Armados por EE UU

A esta complejidad se suma la participación de las fuerzas armadas turcas en la guerra en Siria, donde han tratado de impedir la formación de una zona kurda continua a lo largo de la frontera que separa Turquía de los árabes sunitas y turcomanos. Después de la ciudad de Manbij, fue capturado un importante cruce en la orilla oeste del Éufrates por las fuerzas de la coalición dirigida por los kurdos sirios – armados por los EE.UU. – y la ruta directa desde Turquía a la Raqqa controlada por el Estado Islámico fue cortada.

Después de un último esfuerzo diplomático desesperado para obtener el consentimiento de Rusia, Irán, Israel y Arabia Saudita, Turquía saltó a la palestra. Los blindados, artillería y fuerzas especiales turcos entraron en acción, mientras que el grueso de las “botas sobre el terreno” ha sido proporcionado por fuerzas sunitas árabes y turcomanas del Ejército Libre de Siria entrenadas por Turquía.

Turquía intenta, pero con poco éxito, equilibrar los efectos de una probable operación contra Mosul en Irak, los planes para atacar la ciudad de Raqqa controlada por el estado Islámico, el sentimiento nacionalista, así como la enemistad hacia los kurdos. Erdogan y compañía han estado tirando de retórica “antiimperialista”, haciendo hincapié en la relación de la administración de Estados Unidos con el movimiento de Gülen. La UE también recoge su parte de desprecio, con acusaciones de promesas no cumplidas relacionadas con el acuerdo de repatriación de refugiados.

La actual propaganda de guerra y la retórica anti-Gülen, acompañadas por la ola más general e intensa de represión, han producido un importante rechazo al régimen. Sin embargo, una parte sustancial del capital financiero está dispuesto a apoyar al gobierno. No hay otra alternativa más realista si hay que preservar la estabilidad, al menos a corto plazo. Entre bastidores, el capital financiero intenta moderar los “excesos” del régimen de Erdogan. Su esperanza es restaurar el ‘estado de derecho’ sobre la base de las negociaciones de adhesión a la UE.

Los islamistas están lamiendo sus heridas, mientras que los nacionalistas están dispuestos a extender sus nuevas ventajas. La oposición parlamentaria se ha evaporado a excepción del HDP. En esta situación, la libertad, la democracia y un estado laico parecen un sueño lejano.

Fuente del original: Weekly Worker
Autor: Esen Uslu
Medio del que se extrajo esta traducción: Sin permiso

Embajador del Reino Salvaje de Arabia Saudita en EEUU: Atacar a Yemen es como golpear a mujer


El embajador de Arabia Saudí en EE.UU. alega con sorna que no se pueden detener los brutales ataques contra Yemen ni los golpes a las mujeres.

“Es como si me preguntaran: ‘¿dejaría de golpear a su esposa?’”, espetó el embajador saudí en Estados Unidos, el príncipe Abdulá Al Saud, respondiendo a la pregunta sobre si su país continuará empleando bombas de racimo en Yemen.

Desde el inicio de su campaña de ataques aéreos contra Yemen en marzo de 2015, el régimen de Riad ha utilizado en varias ocasiones municiones y bombas de racimo, lo que le ha granjeado una lluvia de críticas de organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Es como si me preguntasen: ‘¿dejaría de golpear a su esposa?’”, espetó el embajador saudí en Estados Unidos, el príncipe Abdulá Al Saud, respondiendo a la pregunta sobre si su país continuará empleando bombas de racimo en Yemen.

El diplomático comparó de "forma jocosa" la pregunta que le hicieron la semana pasada un grupo de activistas defensoras de los derechos humanos con el trato que, según él, debe recibir una mujer, tal y como escribió el martes The Intercept.

En el reino árabe está bien visto que los maridos azoten a sus esposas, uno de los países más represivos con las mujeres. Las organizaciones pro derechos humanos han denunciado un sinnúmero de veces la catastrófica situación de las féminas en Arabia Saudí.

Los comentarios del embajador saudí fueron grabados a finales de octubre en Washington durante su participación en la conferencia anual de legisladores árabe-estadunidenses, donde los Al Saud (familia real saudí gobernante) defendieron la actuación de Riad en Yemen.

“Si alguien atenta contra las vidas humanas y perturba la frontera de cualquier región, seguiremos golpeándoles sin que nada nos importe”, expresó el príncipe Abdulá Al Saud. 

Los incesantes ataques de Arabia Saudí al indefenso pueblo de Yemen han acabado con la vida de más de 4000 civiles, según cifras recientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, los organismos nacionales estiman que la cifra es mucho mayor.

Yemen y la hipocresía occidental


Han transcurrido más de un año y siete meses desde el inicio de la guerra de Arabia Saudí contra su vecino sureño, Yemen.

Cada día hay alguna novedad en este conflicto, que va desde las armas vendidas por el Reino Unido y España hasta el reciente ataque de EEUU a las posiciones del Movimiento Popular Ansarolá. El hecho se considera la primera intervención directa de Washington en el país más pobre del mundo árabe durante la invasión saudí.

En este artículo pretendemos estudiar diferentes aspectos del reciente ataque de los estadounidenses, además de analizar las consecuencias de este hecho.

EEUU interviene directamente en la guerra saudí

Estados Unidos lanzó el pasado 12 de octubre varios misiles y destruyó por completo tres radares de Ansarolá, en represalia por lo que dijo habían sido ataques con misiles contra un buque de guerra con su bandera. El ataque se produjo con el visto bueno y una orden directa del presidente estadounidense, Barack Obama.

Mientras tanto, las autoridades de Ansarolá calificaron de infundadas las acusaciones de Washington de que hubieran atacado naves estadounidenses. Todo ello nos lleva a preguntarnos: ¿por qué EEUU decidió atacar al movimiento popular yemení, sin tener pruebas, para luego asegurar que habían sido sus combatientes quienes atacaron sus naves?

La intervención de EEUU se realiza en momentos que el régimen de Riad se encuentra bajo las fuertes presiones de la comunidad internacional por los crímenes de guerra que está cometiendo en el país vecino. El más cruel ha sido el ataque contra un funeral en Saná, la capital de Yemen. Esta mortal ofensiva tuvo un saldo de al menos 140 muertos (213, de acuerdo con algunos medios) y 527 heridos.

El conjunto de crímenes saudíes en Yemen provocó incluso la voz crítica de los medios de comunicación y del propio pueblo estadounidense. Los diarios importantes de este país, como el Washington Post y el New York Times, afirmaron en sus artículos que el Gobierno estadounidense debe poner fin a sus ayudas a los saudíes y dejar de ser cómplice de los crímenes que estos están cometiendo en Yemen.

Ante las presiones ejercidas contra la Casa Blanca, el portavoz de su Departamento de Defensa (Pentágono), Adam Stump, manifestó en un comunicado para calmar la situación: “La cooperación que hemos ofrecido a Arabia Saudí desde que comenzara su campaña militar en Yemen es modesta y no es un cheque en blanco”.

Entonces, Washington necesitaba una excusa para poder seguir apoyando al régimen de Al Saud en su guerra contra Yemen, ya que tiene una influencia limitada entre los saudíes para frenar la invasión, especialmente dado que necesita también de la ayuda de Riad ante los avatares que se atestiguan en Oriente Medio, debido al apoyo que este ofrece a los numerosos grupos que están luchando contra los Gobiernos de Siria e Irak.

De esta forma aparece, como por arte de magia, este alegato no probado del ataque de los hutíes contra los buques de guerra estadounidenses. Una situación que concede a los EEUU el derecho de atacar las posiciones del movimiento popular yemení e iniciar la intervención directa en la guerra saudí contra Yemen. Bajo el repetido concepto de preservar los intereses nacionales, ahora, la Casa Blanca puede convencer a su pueblo de que hay que acompañar a Al Saud en su invasión a Yemen. Con esto, es posible que puedan acabar con una guerra de desgaste contra el país más pobre del mundo árabe. Además intentan debilitar a los combatientes de Ansarolá que, ahora, gozan de una buena acogida entre sus compatriotas, gracias a la resistencia mostrada contra los saudíes y la defensa de su territorio.

Consecuencias de la guerra saudí y la hipocresía de las superpotencias

Después de todo este tiempo de invasión saudí contra Yemen, la cifra de civiles muertos que ha dejado superan los 10 mil 562, de los que unos 6414 corresponden a hombres, 1751 mujeres y 2397 niños. Asimismo, la invasión ha generado unos 18508 heridos y otros 3 millones de desplazados.

A consecuencia de esa guerra, las infraestructuras, fábricas, viviendas, escuelas, universidades, hospitales, plantas eléctricas, diques, redes y medios de comunicación, estadios, mercados, centros comerciales y edificios estatales han quedado destruidos.

Ante esa situación no se ha visto ningún esfuerzo serio para acabar con los crímenes saudíes y, aunque el régimen de Riad ha lanzado ataques incluso contra centros de atención de Médicos Sin Fronteras, no ha habido ninguna reunión contundente por parte de las organizaciones competentes ni sanciones de la Unión Europea.

La hipocresía de los países del viejo continente y socios de Riad es tal que para analizar el caso de Siria se celebran rondas y rondas de negociaciones en aras de acabar con este conflicto, e incluso se imponen sanciones contra el Gobierno sirio y de Rusia por los bombardeos efectuados contra los terroristas. Sin embargo, no hemos sido testigos ni siquiera de un acto semejante contra los saudíes. Incluso, la actuación ha sido totalmente contraria de lo que se esperaba, es decir, España, el Reino Unido, Francia, Alemania y EEUU se han aprovechado para vender miles de millones de armas al monarca saudí, las cuales se usan contra los yemeníes.

Con todo lo expuesto, se puede plantear que la política y la guerra de poder hace que, en situaciones de igualdad de condiciones, haya personas que para una parte del mundo tienen valor, mientras que otras no son siquiera consideradas como seres humanos. Hoy día, los intereses de las superpotencias han provocado que los ciudadanos sirios sean importantes al tiempo que se olvidan de los yemeníes.

Histeria antirrusa: los fundamentos lógicos de esta enfermedad


La histeria de Occidente sobre Alepo surgió por una razón, solo porque los terroristas están en una situación difícil. Esa es la única razón.

"Toda esta histeria de Occidente en torno a Alepo surgió por una razón. Y no se debe al hecho de que Alepo ahora está rodeada. Ha estado rodeada por los terroristas durante varios años y no hemos escuchado ni una sola pregunta de los periodistas occidentales sobre lo que estaba sucediendo allí. Comenzaron a hablar de Alepo solo porque los terroristas están en una situación difícil. Esa es la única razón". 

Bashar al-Assad

Ha sido un gran detonante las revelaciones de la ex agente secreta de Gran Bretaña conocida como M15, Annie Machon, quien advirtió que los votantes estadounidenses deben temer el hackeo de su propio Gobierno en el proceso electoral y no de Rusia. La funcionaria del Servicio de Seguridad Interna del Reino Unido confirmó la posibilidad de que los ciberataques proviniesen de las propias oficinas del gobierno, de entidades localizadas en el propio país o expertos profesionales, explicando que los altos presupuestos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), permiten financiar de modo suficiente el “trabajo” en el sector cibernético y la guerra electrónica para realizar dicha actividad ilegal.

La sentencia es definitiva: “Uno de los puntos sobre los cuales los estadounidenses deben estar alertas son los mismos ordenadores de votación (…) Pueden ser pirateados a distancia por lo que al momento de votar por un partido su voto se transmuta inmediatamente en un voto para el otro partido”. (1) Es decir, se confirma que Barack Obama, ferviente partidario de la aspirante presidencial Hillary Clinton, está utilizando el aparato estatal en toda su dimensión para favorecer los intereses de Wall Street.

El descubrimiento de estas relaciones antiéticas y otros hechos de indudable trascendencia ha incrementado una enfermedad nerviosa en el gobierno estadounidense, caracterizada por la expresión física y verbal a través de gestos grandilocuentes que se denomina histeria, manifestada en alteraciones emocionales o excitación provocados por situaciones tensionantes como la frustración, la imposibilidad de aceptar limitaciones, desesperación ante el descubrimiento de un engaño causado o fundamentalmente por la incapacidad de razonar lógicamente ante la adversidad. Entre sus características sociales se encuentra llorar, gemir, enojarse, amenazar, razonar incoherentemente, desviar la atención, gritar, descomponerse en forma de reacciones exageradas y, usualmente, no ante sus contradictores sino en lugares donde se sienten con algún poder frente a sus interlocutores. 

En ese sentido, se entiende que la campaña Clinton, apoyada por Washington y los Medios controlados, haya desarrollado una intensa campaña contra Moscú, acusando de intervenir en el proceso eleccionario de USA., lo que la define claramente como una enfermedad ya que cumple todos los requisitos que la componen e, incluso, su extralimitación la acerca peligrosamente a problemáticas sociopatológicas pues sus manifestaciones se acercan a límites anormales de razonabilidad.

La constatación fehaciente se ha dado con la amenaza del vicepresidente de USA, Joe Biden, manifestando que el presidente Vladimir Putin tendrá una respuesta sin precedentes en una operación encubierta que lanzarán ante los supuestos hackeos al Partido Demócrata.

Al respecto, Edward Snowden ha destacado tres razones infantiles: una, se conoce que toda operación encubierta es denominada así porque mantiene un nivel de reserva tal que sólo un círculo secreto conoce de dicho plan. En este caso, Biden dice públicamente que hará dicha operación lo cual es un síntoma demasiado preocupante al desconocer lo que significa dicho concepto. Dos, sin precedentes significa que prácticamente no se ha visto en ningún lugar, aunque este funcionario dice que se verá plenamente cuando ocurra, es decir, además de alertar configura un nivel bastante difícil de medir; tres, que el Estado ruso ha infiltrado los sistemas de seguridad del Partido Demócrata, sin aportar ninguna prueba, contraseña, documento, etc., expresa la confusión entre una teoría conspirativa producto de la imaginación con una solvente realidad comprobada.

Las razones reales de esta enfermedad son dos básicamente: una, el temor que produjo a las élites el ascenso de un candidato que no pertenece ni está sujeto a sus órdenes, que no les debe favores políticos ni está acostumbrado a ello (lo que si Clinton garantiza), y dos, la necesidad de aumentar un presupuesto militar para mantener la ocupación en innumerables países, sus bases instaladas como fuerzas de ocupación y el desarrollo del mercado armado el cual es una fuente de riqueza y sostenibilidad para EE.UU.

Sin embargo, la histeria se ha incrementado pues existe una gran probabilidad que oficiales de la Coalición hayan fallecido por los bombardeos en Alepo y que, producto del sitio, no puedan extraer a otros, tal como lo sostiene la periodista rusa Irina Álksnis en su cuenta de Facebook, pues Occidente busca salvar a sus 'comandos' y consejeros militares cercados en la urbe. Ello explicaría las desesperadas declaraciones de funcionarios de la ONU “alertando” de la crisis humanitaria y la necesidad de suspender los bombardeos…como único medio de fortalecer a las bandas terroristas y “moderados decapitadores”.

Ahora que se conoce que probablemente el jefe de la banda terrorista Daesh, Ibrahim al-Samarrai (alias Abu Bakr al-Bagdadi), ha muerto recientemente a consecuencia de graves lesiones en un ataque contra éste en la frontera entre Irak y Siria, la exasperación y el pesimismo de la Coalición debe ser inmensa al perder un aliado fundamental y seguramente intentando ocultarla para evitar la alta desmoralización de dicho grupo. Tal como se había ratificado en esta columna, el líder del Estado Islámico habría fallecido hace un año atrás o habría sido herido de gravedad por las fuerzas iraquíes en la batalla de liberación de Al-Anbar. Si se une al ataque cobarde de Bélgica a civiles en Alepo cuando dos cazas F-16 de la aviación belga integrados en la llamada coalición anti-Daesh liderada por EE.UU. realizaron este martes un bombardeo aéreo contra la aldea siria de Hassajek, el apoyo al terrorismo es inocultable. Es gravísima la manipulación occidental de los Medios sin informar que en las partes de Alepo bajo el control del Gobierno sirio permanecen 1,4 millones de habitantes que sufren atentados y ataques con morteros por parte de los yihadistas radicados en la parte este, dinamitando los corredores humanitarios creados para tal fin y fusilando a las personas que intentan huir.

La histeria alcanza ribetes impresionantes cuando el Canciller Lavrov ha advertido que atacarán a los terroristas de Daesh que huyan hacia Mosul desde Siria, confirmando el primer ministro iraquí, Haidar al-Abadi que la Coalición dirigida por Washington es responsable del posible escape de los integrantes de esta organización terrorista hacia las fronteras sirias.

La conclusión final es que, aprovechando las décadas en que se ha inoculado la animadversión contra el pueblo iraní, ruso, chino, entre otros, a través de una propaganda mediática descomunal utilizando la prensa, radio, cine, televisión, redes, la histeria puede dar frutos descompuestos. Lo que no se puede confirmar es que dicha publicidad engañosa siempre persistirá pues el avance de la transparencia y la objetividad en un mundo alternativo, paulatinamente es apreciado por un planeta que conoce de las limitaciones graves que ejercen élites ligadas a la domesticación humana. La historia parece corroborar que Mosul y luego Al-Raqa serán símbolos de las soberanías posibles.

¿Por qué se prolonga la crisis en Siria?


Dentro de pocos meses, la guerra en Siria entrará en su sexto año, mientras las circunstancias y las ecuaciones se han complicado a tal punto que pensar en una solución se ha convertido ya en una ficción.

En este artículo pretendemos estudiar los motivos de la complicada crisis en Siria, además de analizar la perspectiva de ese prolongado conflicto.

Diálogos infructíferos y persistencia del conflicto

Desde el inicio de la crisis en Siria, marzo de 2011, las partes involucradas se reunieron en diferentes oportunidades para tratar de encontrar una salida a este conflicto que ha sacudido tanto la propia Siria como a otros países de la zona, debido al flagelo del terrorismo que se extiende día a día. No obstante, ninguno de esos encuentros ha tenido resultados y, de hecho, los problemas y los puntos de discrepancia no solo se mantienen, sino que se han ido intensificando con el paso de tiempo.

Si al inicio de la crisis el problema y las discrepancias residían más entre los grupos locales y el gobierno, hoy son muchos más los actores presentes en el conflicto, además de la intervención directa de varias potencias extranjeras, que han convertido a Siria en un campo de batalla para mostrar su poderío. De este modo, la crisis se ha profundizado y cualquier potencial acuerdo requiere la aprobación y el visto bueno de estos actores externos. Esta realidad ha puesto en peligro una solución, debido a la variación de las partes y sus diferencias.

Intereses de terceros en Siria

Turquía es uno de los actores que por temor a un resurgimiento del nacionalismo kurdo, ha activado su artillería en las zonas fronterizas con el país árabe y está atacando por aire y tierra a los kurdos. Según las fuentes locales kurdas, el Ejército turco está apoyando a los grupos rebeldes en la ciudad de Yarablus, en el norte de Siria, y, actualmente, esta ciudad está bajo su control. En estas circunstancias, Arabia saudí está apoyando a los kurdos para poder llevar adelante su plan sectario en Siria y presionar al presidente Bashar Al Asad. Así, los dos opositores del Gobierno de Damasco que, hasta el año pasado, contaban con una postura bastante cercana en este tema, el apoyo a los rebeldes, ahora, sufren de choque de interés, algo que ha complicado aún más la situación.

En este contexto, hay que recordar que el régimen de Riad considera vital para su política exterior el derrocamiento de Asad y, por este mismo motivo, gastó miles de millones en apoyo a los grupos extremistas, así que de ninguna manera dejaría que la guerra terminara en su contra. EEUU, a su vez, junto con Riad, quiere aprovechar la oportunidad y las tensiones que se viven en Oriente Medio para dañar la columna vertebral del eje de Resistencia (Irán, Irak, Siria y El Líbano), que lucha contra los intereses de Washington y del régimen de Israel en Oriente Medio.

Por otra parte, se encuentra Rusia, un país cuya principal y mayor base militar de Oriente Medio está ubicada en Siria. He ahí la cuestión del campo de batalla entre el Este y el Oeste. Moscú no quiere perder su presencia e influencia en Oriente Medio ante EEUU, además quiere salir victorioso cual potencia de peso en la solución de problemas internacionales, en este caso específico una crisis de más de 5 años. En este contexto, los aviones de combate rusos han lanzado distintas operaciones contra Alepo, el principal punto de batalla entre los terroristas y el Gobierno de Damasco. De hecho, esta ciudad es el resumen de la crisis siria, en la que incluso los propios grupos rebeldes se pelean entre sí. Desde el punto de vista de los takfiríes de Daesh y del Frente Al Nusra, perder Alepo significaría perder la batalla en Siria. Así que los Gobiernos sirio y ruso no cesan en sus operaciones en esa ciudad mientras quienes se oponen a la victoria de Damasco continúan apoyando y enviando armas a los terroristas, echando más leña al fuego.

Consenso sobre la permanencia de Asad

Dado que estas divergencias en las posturas y que la crisis en Siria está contribuyendo a la expansión del terrorismo, se ha generado un consenso que “no se ha declarado oficialmente”; eliminar la opción militar y el derrocamiento de Asad. De hecho, sobre el terreno, son las fuerzas sirias y kurdas las que han podido ofrecer una mayor resistencia ante Daesh. Últimamente, estas han encontrado una estrategia que ha dado como resultado el fracaso de los extremistas en varios puntos del país, por lo que un derrocamiento del presidente sirio solo posibilitaría un aumento del caos. Además permitiría que los takfiríes pudieran recuperarse y que el flagelo del terrorismo, que está amenazando el mundo, especialmente Europa, siga vigente durante muchos años más. De esta forma, se ha producido un giro de 180 grados entre los gobiernos occidentales respecto a Siria, al haber comprendido que solo mediante la colaboración con Asad y su participación en el futuro del país se podrá poner fin al conflicto y al dilema del extremismo en este país.

No obstante, existen desafíos en el camino del presidente sirio para restablecer la situación en su país, entre ellos, los choques de interés entre Turquía y Arabia Saudí, una situación que podría desatar un conflicto sectario en ese territorio. Además, EEUU no quiere que Rusia salga victoriosa de este conflicto ni que fortalezca su presencia en la región de Oriente Medio y la arena internacional, como una superpotencia.

Con todo lo expuesto, se puede comprender cómo un conflicto innecesario, que se generó hace cinco años solo por los intereses de algunos, ha motivado la muerte de cientos de miles de personas y el desplazamiento de varios millones más de sirios y que su prolongación conllevará consecuencias más desastrosas como un mayor aumento de la migración y del extremismo.

Los tambores de la Tercera Guerra Mundial suenan amenazantes


En un sentido, la ahora terminada Guerra Fría fue, de hecho, una guerra mundial: las dos potencias representantes de los sistemas imperantes (EE.UU. y la Unión Soviética) pusieron las armas; innumerables países del por entonces llamado Tercer Mundo, los muertos.

La confrontación, sin dudas, fue planetaria. En sentido estricto: fue una guerra mundial.

Desde terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, que comportó una cauda de alrededor de 60 millones de muertos, la cantidad de víctimas registradas en todas las guerras que ha habido -¡y sigue habiendo!- posteriores a esa fecha, supera holgadamente aquella cifra. Definitivamente la guerra ha sido la constante en estas pasadas décadas.

La afirmación de que “ya no hay guerras mundiales” tiene una carga eurocéntica (en el sentido de “formulación desde las potencias capitalistas de Occidente”, Europa y Estados Unidos, incluyendo quizá también a Japón): no hay guerra entre esos países, lo cual no significa que las guerras no sigan siendo una triste realidad en el mundo. La interrelación y fusión de capitales que sobrevino al Plan Marshall fue una manera de entretejer redes capitalistas entre las naciones dominantes, asegurándose el mutuo respeto. O, al menos, la convivencia libre de combates. Pero las guerras no desaparecieron. ¡Ni remotamente!

Por el contrario, los conflictos bélicos siguen siendo parte fundamental del sistema como un todo. En tal sentido, representan 1) un gran negocio, y 2) permiten oxigenarse continuamente al “sistema-mundo” del capital (para usar la expresión de Wallerstein). Las guerras no son inevitables, pero en este marco del capitalismo como sistema dominante, sí lo son.

Ahora se está hablando insistentemente de una posible nueva conflagración planetaria. Los mortales de a pie -es decir: la prácticamente totalidad de la población mundial- no tenemos mayores noticias de esto, de lo que en verdad se está cocinando. ¿Qué plantes secretos tiene el Pentágono? ¿Qué estrategia de largo plazo tienen pensado los grandes capitanes de la economía global? Si las potencias capitalistas han decidido no volverse a enfrentar entre sí (con la hegemonía militar absoluta de Washington que toma a Europa Occidental como su rehén nuclear y lidera esa coalición obligada que es la OTAN), ¿por qué entonces la posibilidad de una guerra mundial, tal como ahora pareciera posible?

En realidad, cuando hoy por hoy se habla de “Tercera Guerra Mundial”, se está haciendo alusión a la posibilidad de un conflicto entre Estados Unidos y sus dos verdaderos rivales: la República Popular China y la Federación Rusa.

Las guerras que se libran hoy día son todos conflictos internacionalizados. En todos, directa o indirectamente, están presentes los intereses geoestratéticos de las principales potencias, ya sea porque la venta de armas y/o la reconstrucción de lo destruido es un jugoso negocio, ya sea porque esas guerras expresan las disputas político-económicas por áreas de influencia con un valor global. Las interminables guerras del África negra (por el control de recursos estratégicos como, por ejemplo, el coltán) o del Oriente Medio (por el control del petróleo), son la manifestación de planes imperiales de dominación, donde participan empresas de distintos países capitales llamados “centrales”. Y esas, sin ningún lugar a dudas, son guerras mundializadas. ¿Qué hacen soldados europeos en Afganistán? ¿Qué hacen los portaaviones estadounidenses en el Mar Rojo? ¿Por qué fuerzas de la OTAN bombardean Libia o Egipto?

Todos esos son conflictos mundiales. Tras la fachada de la OTAN o de la ONU vienen las petroleras, las grandes empresas euro-estadounidenses, las inversiones de la gran banca mundial. ¿No son reparticiones mundiales esas, que recuerdan la Conferencia de Berlín de 1884/5, donde unas cuantas potencias capitalistas europeas se dividieron el dominio del África?

Ahora, en forma alarmante, se nos habla de una posible guerra mundial. ¿Llegaremos realmente al holocausto termonuclear disparando los más de 15.000 misiles con carga nuclear? (cada uno de ellos con una potencia destructiva 30 veces mayor a las bombas de Hiroshima y Nagasaki) ¿Qué se juega en esa posible “nueva” guerra mundial?

Alguna vez dijo Einstein: “No sé si habrá Tercera Guerra Mundial, pero si la hay, seguro que la Cuarta será a garrotazos”. Desgarrador, pero tremendamente cierto.

El poder nuclear que se desarrolló durante la segunda mitad del siglo XX y lo que va del actual es impresionante. De liberarse toda esa energía se produciría una explosión con una onda expansiva que llegaría hasta Plutón, dañando severamente a los planetas Marte y Júpiter, destruyendo toda forma de vida en la Tierra. Proeza técnica, pero que no resuelve los principales problemas del mundo. Se puede destruir todo un planeta… pero continuamos con niños de la calle, población hambrienta y prejuicios milenarios. ¿Eso es progreso?

El sistema económico-político actual -basado exclusivamente en el lucro empresarial individual- no ofrece ninguna posibilidad real de arreglar la situación, porque en su esencia no existe la preocupación por lo humano, la solidaridad, la empatía: lo único que lo mueve es la sed de ganancia, el espíritu comercial, el negocio.

¡Y la guerra también es negocio! Da ganancias…, aunque sólo a algunos, por supuesto.

Ese es el grado de insensibilidad al que llega el sistema vigente: matar gente, destruir la obra de la civilización, producir hechos criminales… ¡es negocio! ¡Ese es el espíritu que lo alienta! Todo es mercancía, absolutamente todo: la muerte, el sexo, el amor, la comida, el saber, el entretenimiento, etc., etc. ¡Eso es el sistema dominante!

Por eso hoy día la posibilidad de una nueva guerra mundial está abierta. Pero cuando se dice “mundial”, se está hablando de la confrontación de la potencia dominante: Estados Unidos, con quienes efectivamente le hacen sobra, Rusia y China. Y fundamentalmente con esta última: el avance del yuan sobre el dólar es irrefrenable. Lo que se juega verdaderamente en esta posibilidad de locura nuclear es la supremacía que vino detentando el principal país capitalista del mundo hasta ahora, momento en que empieza a ser seriamente cuestionado.

El capitalismo, en tanto sistema planetario, y también su locomotora: la economía estadounidense, desde el año 2008 cursan una profunda crisis de la que no se terminan de recuperar. En ese escenario, el auge de China y su incontenible pujanza, resulta una afrenta insoportable. Ante ello, la posibilidad de una guerra funciona como válvula de escape, como salida de emergencia. Aunque, por supuesto, la guerra no es ninguna salida.

Hoy por hoy, el sistema capitalista mundial, liderado por Estados Unidos, cada vez más está manejado por inconmensurables capitales de proyección global, con megaempresas que detentan más poder que muchísimos gobiernos de países pobres. Las decisiones de esas corporaciones globales, en muchos casos exclusivamente financieras -en otros términos: parásitos improductivos que viven de la especulación- tienen consecuencias también globales. De todos modos, la crisis los golpea. Ello es así porque el sistema económico basado en la ganancia no ofrece salidas reales a los problemas. Si lo que cuenta es seguir ganando dinero a cualquier costo, eso choca con la realidad humana concreta: vale más la propiedad privada que la vida humana. ¿Vamos inexorablemente hacia una nueva Guerra Mundial entonces?

En esa lucha por mantener la supremacía, o dicho de otro modo: por no poder un centavo de la ganancia capitalista, la geoestrategia de Washington apunta a asfixiar por todos los medios a sus rivales, a sus verdaderos rivales, que no son ni la Unión Europea ni Japón, que son, sin vueltas de hojas, el eje Pekín-Moscú. La guerra, lamentablemente, es una de las opciones, quizá la única, en esta lucha a muerte.

Comentario marginal: hablamos de civilización, pero por lo que se ve, la dinámica humana no ha cambiado mucho en relación a la historia de nuestros ancestros: las cosas se siguen arreglando -más allá de cualquier pomposa declaración- en relación a quién tiene el garrote más grande. El pequeño -y desgarrador- detalle es que hoy, ese garrote se llama misil balístico intercontinental con ojiva nuclear múltiple.

De darse un enfrentamiento entre los gigantes, definitivamente se usaría material nuclear. Los países que detentan armas atómicas son muy pocos: Gran Bretaña, Francia, India, Paquistán, Israel (aunque oficialmente declara no tenerlas), Corea del Norte, China, todos ellos en una escala moderada, y en mayor medida, con infinitamente mayor capacidad destructiva: Rusia y Estados Unidos. A la Unión Soviética la terminó asfixiando la carrera armamentista; a Estados Unidos, el negocio de las armas le provee una cuarta parte de su economía. De hecho uno de cada cuatro de sus trabajadores laboraba en la industria bélica. Es obvio que la guerra alimenta al capitalismo. Pero sucede que jugar con energía nuclear es invocar a los peores demonios.

No hay dudas que para esas mega-empresas ligadas a la industria militar (Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon, General Dynamics, Honeywell, Halliburton, BAE System, General Motors, IBM), todas estadounidenses, la guerra les da vida (¡y dinero!). El problema trágico es que hoy, pese a las locas hipótesis de “guerras nucleares limitadas” que existen en el Pentágono, si se desata un conflicto, nadie sabe cómo terminará, y la citada expresión de Einstein puede ser exacta.

Por eso es que en defensa de la toda la Humanidad y de nuestro planeta debemos luchar denodadamente contra esa enfermiza, perturbadora posibilidad.

El Eje de la Resistencia y su papel en Oriente Medio


No existe posibilidad alguna de estabilizar la región de Oriente Medio sin que la presencia y la voz del Eje de la Resistencia, sea considerada y esté presente en la mesa de cualquier negociación.

El Eje de la Resistencia es una creación vital en Oriente Medio, conformado por la República islámica de Irán, el Movimiento Libanés Hezbolá, el Gobierno sirio, el Movimiento Yemení Ansarolá y otros grupos aliados en la lucha contra la entidad sionista y la injerencia occidental en Oriente Medio. Este Eje y los objetivos que persigue, van en el camino de ampliarlo al conjunto de la región y formar parte de las prioridades del mundo islámico, teniendo como centro a Palestina, la resistencia antiimperialista y la seguridad ante las agresiones de la entidad sionista.

El Triunfo de Hezbolá Contra el Sionismo Marca el inicio

Un Eje de la Resistencia, que tiene su génesis en el triunfo de las fuerzas de Hezbolá, que se enfrentaron con éxito a las fuerzas israelitas que pretendieron invadir El Líbano en julo del 2006. Una victoria significativa que avergonzó alas que se creía eran las invencibles fuerzas sionistas. Esto, unido a la participación en la defensa de Siria, de las fronteras de El Líbano tras el inicio de las agresiones en marzo del año 2011 y el apoyo decidido a la causa palestina muestra que “los logros de los miembros del Eje de la resistencia son la consecuencia de la resistencia y no rendirse ante los complots de los enemigos”, según sostiene Seyed Kamal Jarazi, Presidente del Consejo Estratégico de la diplomacia de Irán. 

Hoy en un escenario donde la agresión de occidente – Washington, París y Londres principalmente - con la participación activa de sus aliados regionales – Turquía, Israel, Arabia Saudí y las Monarquías Ribereñas del Golfo Pérsico – se hace visible contra la República Árabe de Siria, contra Irak, Yemen, Baréin y Palestina, es imprescindible que el Eje de la Resistencia continúe su labor de defensa de las sociedades de Siria e Irak, que sume en esa defensa a las fuerzas aeroespaciales rusas, mantenga presente el apoyo en instancias internacionales a la lucha del pueblo palestino, que condene la agresión saudí contra Yemen y apoye activamente a los movimientos que buscan una salida al actual conflicto en ese país. Un Eje que día a día ofrece nuevos elementos, que simbolizan un trabajo de unión y búsqueda de perspectivas para los pueblos que lo conforman pero con un claro llamado a su ampliación.

La firma del Acuerdo nuclear o Plan integral de Acción Conjunta – JCPOA por sus siglas en inglés – entre Irán y el G5+1 en julio del año 2015 constituyó un enorme triunfo para el resguardo de la soberanía y la dignidad de Irán pero, al mismo tiempo reforzó las capacidades del eje de la resistencia, pues cambió considerablemente la postura que occidente tenía respecto a Irán y el cumplimiento de lo que se definió como la línea roja de su gobierno, amplificando sensiblemente el aumento de las capacidades de los países y movimientos que conforman este Eje, que se ha ampliado a partir de las acciones de defensa de su integridad por parte del gobierno iraquí y movimientos populares y organizaciones político-militares de este país, sumando a organizaciones palestina, que demuestran su capacidad de adaptación y visión estratégica respecto al combate a las fuerzas terroristas takfiries y aquellos que las avalan.

El trabajo del eje de la resistencia es enorme, primero, pues se trata de combatir la hegemonía crónica de occidente, que se ha instalado en Oriente Medio en la búsqueda de satisfacer sus apetitos políticos y económicos. Como también, combatir el sionismo y sus afanes colonialistas, racistas y criminales contra el pueblo palestino y sus acciones desestabilizadoras permanentes. Se suma a ello la lucha contra las bandas terroristas, que con sus acciones han asesinado a cientos de miles de personas, desplazdos millones de seres humanos, destruido ciudades e infraestructura vital de los países agredidos y al mismo tiempo sirven como excusa para presentar a quienes combaten el terror como los culpables de la situación de inestabilidad de Oriente Medio. La república de Irán y los componentes del Eje de la Resistencia han demostrado, a lo largo de estos últimos cinco años que son los verdaderos garantes de una integración regional independiente del imperialismo y sus aliados sionistas y wahabitas.

A pesar del intenso bloqueo, un política de sanciones y cerco a Irán, que abarcó incluso el financiamiento de una guerra de agresión por parte del Irak dirigido, en ese entonces, por el fallecido Saddam Husein, que dejó cientos de miles de muertos. Intentos de desestabilización a través de las llamadas revoluciones de colores, el trabajo sistemático de originar caos y destrucción por parte de los organismos de seguridad de occidente, el asesinato de científicos nucleares iraníes y otra serie de tácticas criminales, Irán logró potenciarse y avanzar en forma autónoma desarrollando una industria nacional en todos los ámbitos, incluso el militar, que la tiene convertida hoy en una potencia regional con la que se debe contar sí o sí.

Es esta situación la que permitió a Siria, organizaciones populares palestinas y libanesas como el Movimiento Hezbolá crear una alianza político-militar que dentro de sus mayores éxitos estuvo en el derrotar al ejército sionista en El Líbano el año 2006. Que adiciona el tremendo trabajo destinado a combatir a Daesh, Fath al Sham, Ahrar al Sham, Al Qaeda y otros grupos terroristas salafistas. En el caso específico de Hezbolá, su combate decidido contra las posiciones terroristas ha impedido a estos grupos entrar en El Líbano, cortando sus líneas de apoyo logístico y asumiendo la defensa activa del territorio libanés, impidiendo el éxito de los planes sionistas de establecer una zona “tampón” desde el cual, con apoyo israelí las bandas takfirí atacarían la capital Siria. Hezbolá hoy, para el sionismo es una piedra en el zapato, un actor relevante qu en modo alguno debe subestimar, so pena de encontrarse con una sorpresa mayor. El sionismo sabe eso, como también que junto a Irán son contendientes con los cuales tienen pesadillas.

Occidente y especialmente Israel temen la estatura militar, política y moral que ha alcanzado Irán en la región en su defensa de Siria, Irak y El Líbano, unido a su trabajo político permanente de defensa del pueblo palestino. Las autoridades de Teherán han sostenido, en todos los foros en que su voz se deja sentir, que están en condiciones de redoblar sus esfuerzos para impulsar planes de integración regional en la idea de construir estados soberanos, que política y culturalmente sean independientes de occidentes. Una idea, un llamado que deja fuera sólo a la entidad sionista. Objetivos que emplea sus fuerzas en la clara defensa de sus intereses, que impulsan a otorgar este apoyo decidido al gobierno de Bashar al Assad pues bien saben que si cae Siria los próximos en el objetivo de agresión son El Líbano, Irán y las acciones para seguir desestabilizando a Rusia, de allí la decisión de esta Federación de entrar de lleno en la guerra con el apoyo de sus fuerzas aeroespaciales cambiando la correlación de fuerzas en la región.

Estados Unidos, la OTAN y sus aliados incondicionales de Oriente Medio, ante esta amenaza a su dominio se han embarcado en una política de “demonizar a Irán” de catalogar a los miembros del Eje de la resistencia como entidades terroristas, con esa doble moral tan propia de la hipocresía de un occidente que se niega a perder sus privilegios a través de la acción de la Coalición árabe-occidental liderada por Estados Unidos y que cuenta con el apoyo de Estado Europeos, Turquía, Israel, Arabia Saudí y las Monarquías feudales del Golfo Pérsico. Una Coalición responsable del origen de la crisis en la región, de su prolongación, el aval y financiamiento de los grupos terroristas. Una Colaición cuyas acciones de combate contra el terrorismo takfirí han sido un fiasco, parte d una charada destinada a esconder sus verdaderos propósitos de desestbilización de los Estados árabes independientes.

Palestina Es el Eje de la Resistencia

Si bien es cierto la defensa de Siria e Irak contra la agresión terrorista y de la Coalición internacional, a lo que se une el apoyo a los movimientos populares en Yemen parecen ser el centro de la actual situación en Oriente Medio. Irán ha dejado claro que Palestina es y seguirá siendo el Eje de la Resistencia y ello no es negociable, en un marco donde varios de los países árabes que solían apoyar la causa palestina se han plegado a los objetivos de agresión de occidente, traicionado a sus propios pueblos, que ven en la resistencia palestina su propio esfuerzo personal de lucha contra los poderes de regímenes monárquicos corruptos y la presencia de un occidente que desprecia los valores y principios del Islam.

En la conmemoración del Día Nacional de Al Quds el pasado mes de julio, el presidente iraní, Hasan Rohani señaló “Nos han distanciado del ideal de la liberación de Palestina mediante la creación de discordias entre el mundo islámico, así como con el surgimiento de los grupos terroristas y Takfiríes en la región”, añadiendo que no existe otra opción más que la unidad y la resistencia, y la lucha contra los grupos Takfiríes. Esta conmemoración, cuyo origen se remonta al nacimiento mismo de la revolución iraní, por mandato del fallecido Ayatola Jomenini, ha permitido a millones de hombres y mujeres mantener viva la llama de la autodeterminación del pueblo palestino y al mismo tiempo levantar el nombre del Eje de la resistencia hasta las alturas que tiene hoy.

Un objetivo que año a año incrementa su llamado a unir las fuerzas de la resistencia contra el imperialismo, el sionismo y las doctrinas que traicionan el islam y a los pueblos. Esto, bajo la máxima, que “la única vía para hacer frente de manera victoriosa al régimen criminal e ilegitimo de Israel es seguir el modelo de resistencia de Hezbolá y Hamas y extender el discurso y la acción de la Intifada por toda la geografía palestina, en especial a Cisjordania, además de ofrecer apoyo material y psicológico a la resistencia antisraelí”.

Hoy, con un Israel definitivamente embarcado en una política de ocupación, sin vuelta atrás, ampliando sus asentamientos, asesinando al pueblo palestino, violando las leyes internacionales; una solución basada en la falsa idea de una entente cordial entre Palestina y la entidad sionista es simplemente una utopía, una trampa que busca garantizar la continuidad de la ocupación colonialista y criminal israelí en la tierras palestinas. En ese marco, el Eje de la resistencia tiene un papel fundamental de apoyar la lucha, por todos los medios, del pueblo palestino, como lo hace hoy por el pueblo de El Líbano, la sociedad siria, el pueblo de Irak y el apoyo a los esfuerzos del movimiento Ansarolá.

En una reunión efectuada en los campamentos de refugiados palestinos en El Líbano Mohamed Sadeq Jarazi, alto funcionario de la Vicepresidencia de Irán sostuvo ante miembro de la resistencia y ciudadanos palestinos residentes en El Líbano que el pueblo y las autoridades iraníes, particularmente Seyed Alí Jamenei consideran la resistencia palestina como una línea roja y una cuestión innegociable y que significa ayudar con todos los medios a la resistencia palestina”.

¿Significa ello que Irán podría incluso proveer armas a los palestinos en los territorios ocupados? Para el ex Ministro de Defensa Iraní, Ahmad Vahidi “se podría, fácilmente armar a palestinos en la Cisjordania Ocupada. La dotación de armas podría mejorar la eficacia de los ataques de represalia que realizan los palestinos sobre los israelíes e infligir más daño sin tener que sacrificarse. Somos testigos de una agresión sionista permanente donde el pueblo palestino, por carecer de medios y debido a las presiones trata de atropellar con sus vehículos a los invasores o se lanzan con cuchillos de cocina contra soldados y colonos armados hasta los dientes”. El militar de alto rango del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) afirmó que el pueblo palestino tiene suficientes motivos para llevar a cabo ataques de represalia contra los israelíes en una Intifada intensa donde los esfuerzos sionista por someterla y silenciarla han fracasado.

Las declaraciones iraníes, en el sentido que Eje de la resistencia tiene en su centro a Palestina y que se está dispuesto y en condiciones de apoyarlo en su lucha contra el sionismo son de gran importancia. Ello, en momentos que gran parte de los gobiernos de los países árabes – comprometidos con occidente – en lugar de apoyar a sus hermanos palestinos, avalan, apoyan y financian a grupos terrorista takfirí y se embarcan ellos mismos en guerras contra pueblos árabes como Yemen, Siria e Irak. Esos gobiernos árabes en lugar de ayudar al pueblo palestino se han sometido al sionismo, apoyándolos abiertamente en la represión de las aspiraciones de autodeterminación del pueblo palestino. Eso es una vil traición. Hoy, sólo el eje de la resistencia ofrece un norte de dignidad frente a tanto atropello y tanta traición.

Donald Trump y la Cuarta Rama del Gobierno de EEUU


La CIA fue creada en 1947 por Harry Truman, sustituyendo a la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) para investigar sin necesidad de autorización judicial expedientes administrativos y fiscales.

Esto se creó con la inicial filosofía de dotar al Presidente de un segundo punto de vista elaborado por civiles frente al aportado por los militares de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).

Hasta Eisenhower, la CIA fue únicamente la organización de inteligencia central para el Gobierno de los Estados Unidos y estuvo detrás de múltiples tareas de entrenamiento de insurgentes y desestabilización de gobiernos contrarios a las políticas del Pentágono, pero los lobbys militar y financiero (ambos fagocitados por el lobby judío) no pudieron resistir a la tentación de crear un gobierno de facto que manipulara los entresijos del poder, derivando en la aparición de un nuevo ente (el complejo militar-industrial, en palabras de Eisenhower), refractaria a la opinión pública y al control del Congreso y Senado de los Estados Unidos). Por su parte, Kennedy, en un discurso en la Universidad de Columbia el 14 de Noviembre, admite que "existen fuertes presiones de grupos de poder de USA para convertir el cargo de Presidente en algo meramente figurativo" y así el 21 de noviembre de 1963, fue obligado a firmar la orden ejecutiva 11490 ,"que permite en caso de emergencia disponer al gobierno de medidas excepcionales, incluso para cualquier dictadura" y poco antes de partir para Dallas comentó a sus íntimos asesores: “Tenemos que enfrentarnos a la CIA...”, mientras preparaba en secreto una reunión con Fidel Castro.

Todo ello suponía un claro órdago a la CIA, verdadera detentadora del poder en la sombra y enquistada profundamente en todos los aparatos de poder de los EEUU, por lo que sus dirigentes procedieron a la gestación de una trama endógena que se encargó del Golpe de Mano contra la legalidad democrática del sistema político estadounidense y que culminó con el Magnicidio de Kennedy (Dallas, 1.963). Dicho complot sería una auténtica obra de ingeniería laberíntica que tendría como cerebros a la citada CIA paraoficial y como colaboradores necesarios al exilio anticastrista en Miami y sus conexiones con la Mafia y al FBI de Hoover, a Lee Harvey Oswald como cabeza de turco y ejercicio de distracción para engañar a los sabuesos y como daño colateral el nacimiento de un sistema político tutelado por la Cuarta Rama del Gobierno, quedando desde entonces como rehenes todos lo sucesivos Presidentes electos de EEUU. Así, la CIA primigenia se habría transmutado en el llamado Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security) y de la hidra-CIA habrían nacido 17 nuevas cabezas en forma de agencias de inteligencia que integrarían la Comunidad de Inteligencia de EEUU ( la Cuarta Rama del Gobierno según Tom Engelhardt) , agentes patógenos de naturaleza totalitaria y devenidos en Estado paralelo y verdadero poder en la sombra, con lo que se cumplirían las proféticas palabras del considerado padre de la Constitución norteamericana, James Madison, quien llega a asegurar: “la acumulación de todos los poderes, legislativo, ejecutivo, y judicial, en las mismas manos, y si es hereditaria, autonombrada, o electiva, se puede equiparar a la misma definición de la tiranía”.

Trump, la bestia negra del establishment

Wright Millsen su libro “The Power Elite” (1.956), indica que la clave para entender la inquietud norteamericana se encontraría en la sobre-organización de su sociedad. Así, establishment sería “el grupo élite formado por la unión de las sub-élites política, militar, económica, universitaria y mass media de EEUU”, lobbys de presión que estarían interconectadas mediante “una alianza inquieta basada en su comunidad de intereses y dirigidas por la metafísica militar”, concepto que se apoya en una definición militar de la realidad y que habría transformado la economía en una guerra económica permanente y cuyo paradigma serían los Rockefeller al participar en los lobbys financiero, industria militar y judío y uno de cuyos miembros, David sería el impulsor de Trilateral Comission” (TC) o Trilateral(1973).Sin embargo, el biólogo Lyan Watson en su obra “Lifetide” publicada en 1.979 afirma que “ si un número suficientemente grande de personas (Masa Crítica) adquieren un nuevo conocimiento o forma de ver las cosas, esto se propagará por toda la humanidad”, para lo que es necesario que un determinado número de personas (Masa Crítica), alcance una conciencia más elevada , momento en que el individuo es capaz ya de realizar un salto evolutivo y lograr un cambio de mentalidad , tesis conocida como “Teoría del Centésimo Mono” y que tendría su plasmación en la sorpresa electoral de Donald Trump, candidato en principio totalmente refractario a la disciplina de partido y devenido en la “bestia negra” del establishment neocon.

Trump y la Cuarta Rama del Gobierno en EE.UU.

En una entrevista a la cadena estadounidense ABC, el futurible candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump expresó sin ambages la idea de que la “OTAN está obsoleta, no sirve para combatir el terrorismo y cuesta demasiado a EEUU”, por lo que exigió a los países europeos integrantes de la OTAN “ pasar por caja” , pues la aportación económica de dichos países europeos sería de un exiguo 2% del PIB nacional, quedando el grueso de la financiación en manos de EEUU (el 70% de cerca del Billón $ del total del presupuesto). Asimismo, en una conferencia pronunciada por Trump en la sede de la influyente revista política “The National Interest”, Donald Trump expuso las líneas maestras de su política exterior que podrían sintetizarse en su lema “Estados Unidos lo primero”, lo que de facto supondría suponer un retorno a la Doctrina Monroe (América para los americanos) el retorno al proteccionismo económico tras cancelar el Tratado de Libre Comercio con Canadá y México (TLCAN) y la intervención de EEUU en el llamado “patio trasero” (América Latina). Asimismo, Trump denunció la “excesiva cantidad de armamento que circula actualmente en el mundo” lo que supondría la asunción de la Doctrina del Aislacionismo de EEUU en el plano militar y la entronización del G-3 (EEUU, Rusia y China) como “primus inter pares” en la gobernanza mundial. Ello supondría un misil en la línea de flotación del complejo militar-industrial que tiene perfilado para la etapa post-Obama la recuperación del papel de EEUU como gendarme mundial mediante un incremento extraordinario de las intervenciones militares estadounidenses en el exterior (léase Nueva Guerra en Oriente Medio), por lo que no sería descartable la gestación de una trama endógena para mediante métodos expeditivos truncar la carrera política de Trump y tras la nominación de un candidato sorpresa propuesto por el complejo militar-Industria lograr que EEUU vuelva a la senda de las seudodemocracias tuteladas por el verdadero Poder en la sombra de EEUU (Cuarta Rama del Gobierno).